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LA VOZ DEL INTERIOR

CÓRDOBA. JUEVES 26 DE MAYO DE 2005 Cultura 5 C


CORDOBESA PREMIADA EN ESPAÑA

Una historia argentina que cruzó el mar


María Eugenia Almeida vive en Unquillo y acaba de ganar el Premio Internacional Las Dos Orillas con su novela “El colectivo”.
AP

EMANUEL RODRÍGUEZ
ESPECIAL
Sorpresa y
El 13 de mayo, cuando ya había
concluido su rutina laboral,
expectativa
María Eugenia Almeida che- “Después de enterarme
queó la casilla de mensajes de del premio –cuenta aún
su teléfono celular y lo que es- afónica la escritora– es-
cuchó cambió su vida: El co- tuve en cama toda una se-
lectivo, la primera novela que mana: me quedé muda.
escribió, había ganado el Primer Me dio vértigo”.
Premio Internacional de Nove- Tras una etapa de in-
la Las Dos Orillas, otorgado por credulidad en la que
el Salón Internacional del Libro pensó que el título El co-
Iberoamericano de Gijón (Es- lectivo que figuraba en-
paña), consistente en la contra- tre los finalistas del con-
tación, traducción y publicación curso correspondía a otro
de la obra en Alemania, Fran- escritor, llegó la alegría,
cia, Portugal, Grecia, Italia, Es- los múltiples llamados te-
paña e Inglaterra. lefónicos y la consagra-
Almeida nació en Córdoba en ción de un sueño: “Yo me
1972, actualmente vive en Un- El libro de Almeida transcurre bajo la última dictadura, en un pueblo de Córdoba en donde ya no para el único colectivo que pasaba. siento escritora desde ha-
quillo y es licenciada en Comu- ce muchos años, pero es
nicación Social. Trabaja en el la primera vez que leo en
Grupo de Investigación sobre midez”, no accedió a que le to- EL FALLO DEL JURADO una nota periodística que
Humor de la Facultad de Filo- maran fotos) deberá viajar en otra persona me dice ‘la
sofía y Humanidades, es docen- 2007 a Europa, cuando su nove- Los detalles. Blanca Rosa Roca, de la editorial es- Grecia, dijo que el secreto de la obra ganadora es la escritora María Eugenia
te de Comunicación en el cole- la se publique en ocasión de un pañola Roca, señaló en el fallo que uno de los méritos clave misma de cualquier gran novela: “Ofrecer al lec- Almeida’, y eso es fuerte”.
gio secundario Juan Mantova- nuevo Salón del Libro. de la novela premiada es que “la autora cuenta su his- tor un nuevo punto de vista de acontecimientos que ya Eugenia no sabe cómo
ni, y “eventualmente” corrige y “El hecho de publicar en tan- toria desde un pequeño pueblecito argentino, en el conocemos, una nueva manera de observar el mundo”. sigue su vida ahora que tie-
asesora editorialmente en un se- tos idiomas –dice la escritora– y que viven gentes sencillas y se cuentan pequeños de- Desolación y dictadura. Luigi Brioschi, de la editorial ne un importante premio
llo local. que la obra llegue a tanta gente talles, envueltos en un gran misterio”. También des- italiana Ugo Guanda, aseguró que El colectivo ”mues- bajo el brazo. “Después del
“El día del fallo –cuenta Eu- de diferentes países, es algo muy tacó “cómo se transmiten las noticias y la vida de sus tra una nueva visión sobre los horrores de la dictadu- premio mucha gente me di-
genia–, entré a la página Web del soñado: a los cinco años, cuan- dos protagonistas, un abogado y un farmacéutico, con ra militar argentina, desde un punto de vista inédito, el jo: Ahora sí te tenés que de-
concurso pero no había nada, y do me preguntaban qué quería una intriga sobre unos guerrilleros de trasfondo”. de la colectividad de un pueblo perdido en las mon- dicar a escribir’, y yo les
ya me iba a mi casa a ver La era ser, yo respondía que quería can- El secreto. Georges Miressiottis, de Editions Opera de tañas y lleno de desolación”. decía que toda mi vida me
de hielo por Canal 8. Como mi tar y escribir”. he dedicado a escribir”. Las
celular es un desastre y siempre Como cantante, Eugenia re- mejores perspectivas apa-
se queda sin señal, ca- corrió guitarra en ma- mejor de las 80 novelas presen- al mismo tiempo en esa sencillez hasta los prospectos de los re- recen en torno a la posibi-
da tanto me fijo si hay no y durante un año tadas y se refirieron a la cordo- busca desnudar una mecánica medios”, bromea–, María Euge- lidad de trabajar haciendo
algo. Había un men- Italia y Francia, par- besa como a “una gran novelis- de la dictadura. Más que descri- nia Almeida cita a Marguerite lo que más le gusta: “Siem-
saje de un español, La novela de ticipó brevemente en ta capaz de cambiar nuestra vi- bir grandes gestas de la huma- Duras, Marguerite Yourcenar, pre está la fantasía de ga-
que al principio yo Almeida será el Coro de L A V OZ sión de una dictadura, para mos- nidad, me gusta ir a los pequeños algunas obras de Milan Kunde- nar por escribir aunque sea
pensaba que era mi publicada en DEL I NTERIOR y es- trarnos su lado más real”. gestos: qué hago cuando alguien ra –“no todas, algunas no me gus- el mismo dinero que gano
hermano haciéndome porádicamente se pre- La novela de Almeida, la pri- me pide ayuda, qué hago cuan- tan nada”–. También nombra a como docente. Eso sería
una broma. Pero a España, Grecia, senta en espectáculos mera obra de autor argentino do alguien me saluda y no lo la escritora norteamericana To- maravilloso”, explica.
medida que trans- Portugal, Italia, “de amigos que me in- que gana este premio, será pu- quiero saludar, qué hago cuan- ni Morrison, Premio Pulitzer Por ahora, la realidad
curría iba dando da- Inglaterra, vitan”. Como escrito- blicada y distribuida en Europa do alguien me desafía”. 1988 y Nobel en 1993; a Silvina de esta escritora cordobe-
tos que mi hermano ra, en su hasta ahora en 2007 y aún no se sabe, por Almeida considera que es- Ocampo, “cuyos cuentos me pa- sa de 32 años tiene que ver
no tenía, y al final fue Francia y breve currículum de cuestiones contractuales, si será cribir sobre las pequeñas cosas recen maquinitas perfectas” y a con una rutina laboral
algo increíble”. Alemania. ediciones, aparece la editada en el país. significó un cambio en su lite- Georges Simenon, “otro autor que le deja poco tiempo al
El Premio Las Dos publicación de algu- El colectivo está ambienta- ratura: “Lo que escribía antes que ha quedado ninguneado por ejercicio de su vocación:
Orillas es un concur- nos poemas premia- da en un pequeño pueblo de la era de una complejidad rococó, escribir policiales y a mí me pa- “Escribo en la parada del
so bianual de novela cuyo obje- dos en 1997 en el Concurso Pro- provincia de Córdoba, durante cosas medio pesadas, en cambio rece excelente: él también va a colectivo, en el bar tomán-
tivo, según las bases, es “supe- vincial de Poesía para Autores 1977, y cuenta lo que le ocurre a esto es como buscar la palabra las pequeñas cosas”, dice quien dome un cafecito, en la
rar el aislamiento internacio- Inéditos, y el reciente galardón algunas personas que viven allí más despojada, descarnada y se confiesa como habitué com- plaza, en el recreo...”.
nal” y unir las literaturas de obtenido en Asturias. desde que el único colectivo que simple. Por eso no creo que al le- pulsiva de las mesas de saldos. Actualmente, Almeida
América latina y Europa, prin- pasa deja de parar. “A partir de er El colectivo se pueda decir “Pensando en mi sueldo de está escribiendo una nue-
cipalmente editando la obra ga- El lado real de la dictadura eso –cuenta la autora– es una ‘¡guau, qué trabajo que tiene so- docente –explica–, un libro nue- va novela y espera que
nadora en siete idiomas y dis- Los editores de España, Francia, historia sobre lo generosas o lo bre la lengua! Creo que puede vo, que cuesta entre 30 y 40 pe- luego de este reconoci-
tribuyéndola por gran parte del Portugal, Grecia e Italia que in- mezquinas que podemos llegar mover otras cosas que tengan sos, me resulta privativo: tengo miento transatlántico las
Viejo Mundo. tegraron el jurado presidido por a ser las personas en determi- que ver más con lo emotivo”. que esperar a que la Facultad los editoriales locales salgan
María Eugenia Almeida (pre- el escritor chileno y director del nadas situaciones”. compre para ir a la biblioteca a de su habitual resquemor
fiere que la llamen simplemen- Salón, Luis Sepúlveda, conside- “Yo creo que la historia es Habitué de los saldos sacarlos o recurrir a las mesas por publicar a autores
te Eugenia y, por su “extrema ti- raron que El colectivo fue la muy sencilla –continúa– y que Entre sus muchas lecturas –“leo de saldos”. nuevos.

GENTILEZA CLARÍN

ANTONIO LOBO ANTUNES

“El libro es un organismo vivo”


El autor portugués acaba de publicar la novela “Yo he de amar una piedra”
JOSÉ ANDRÉS ROJO
EL PAÍS, DE MADRID
–¿Trabaja sobre un guión,
con algún plan específico?
“Agradezco a mis padres que
–Ya no. Empiezo sin saber na-
Madrid. Algunas viejas heridas, da. Las cosas van saliendo muy
la irrupción de la muerte que lentamente, y el libro se va es-
no me llenaran de amor”
trastoca el orden cotidiano, el tructurando solo. Tengo la im- –La familia es uno de los ejes en torno al cual gira “Yo
súbito descubrimiento de una presión de que el libro es un or- he de amar una piedra”...
mujer que le dice un día al hom- ganismo vivo, que nada tiene que –La familia me permite dar cuenta de relaciones muy dife-
bre que ha amado: “He dejado de ver conmigo, con su propio tem- rentes, y eso me interesa mucho. Pero yo no he sido nunca muy
quererte”. No hay manera de peramento, su propia fisonomía. de familia, no he tenido allí relaciones muy estrechas. Tuve
contar, ni de resumir, lo que ocu- Intento, sobre todo, que mis va- una niñez muy solitaria, quizá porque éramos muchos her-
rre en el último libro de Antonio lores no sean los valores del li- manos. No había demasiada proximidad, existía una conten-
Lobo Antunes (Lisboa, 1942), Yo bro. Al empezar sólo existe una ción verbal y afectiva. Es algo que les agradezco a mis padres,
he de amar una piedra, que pequeña historia, una pequeña que no me llenaran de cariño, de amor, que no me volcaran en-
acaba de aparecer en una coedi- intriga, que va avanzando sola y cima todas sus atenciones. Así que he tenido que inventarlo
ción de Mondadori con Círculo que de pronto cristaliza. todo en las relaciones, y me ha permitido explotar mi lado cre-
de Lectores. –Su último libro es muy ativo. No había preguntas en casa, no me ahogaron, no me im-
Algunas heridas, la muerte, complejo, lleno de retos para pusieron una prisión de la que luego tuviera que liberarme.
el amor: no es gran cosa, pero el lector...
quizá sea ésta la única manera –Cada vez me ocupo más, den-
de presentar el impo- tro de cada libro, de do. Hace poco leí la crónica de Miguel Ángel. En un soneto que
nente desafío litera- reflexionar sobre la una joven periodista, que es- hizo a propósito de una de sus es-
rio que propone el es- propia escritura, so- cribía sobre las experiencias de culturas, la que se llama La no-
critor portugués en “El libro tiene bre los límites de la un hombre mayor en una cárcel. che, escribió: “Grata me es la no-
su nuevo libro, donde que ser una novela, sobre la posi- En un momento dado se refería che y más aún si es de piedra”.
su escritura atravie- máquina bilidad de cambiar a un aparato de radio que tenía Nunca tengo título para mis li-
sa tiempos y lugares unas formas demasia- en su celda. Explicaba que en la bros, surgen de pronto como un
distintos, registrando implacable que do gastadas. Conrad antena había puesto un rollo de milagro. En este caso, fue un ami-
con minuciosidad las se mueve decía: “Me parece que papel higiénico. Y que el papel go del Alentejo el que me lo des-
minúsculas variacio- triturándolo estoy contando mis higiénico vibraba. Es algo total- cubrió. Cantaba una vieja canción
nes del comporta- sueños para ustedes”. mente secundario, pero es lo que que decía “yo he de amar una pie-
miento humano, la todo”. Algo de eso hay en lo mejor cuenta lo que allí ocurre. dra”. Pensé que tenía que ver con
fragilidad de las emo- que hago, como si lo –Comentó alguna vez que lo que hay dentro del libro.
ciones, el radical des- que contara fueran vi- hay libros que tienen su pro- –El libro arranca con una Lobo Antunes es, con Saramago, uno de los máximos autores lusos.
concierto que acecha en todas siones. Mi libro es un delirio es- pia llave, que hay que encon- serie de fotografías. En cada
partes, los vanos gestos que que- tructurado. No escribes lo que trarla para descubrirlos. ¿Tie- imagen hay partes nítidas y principio, y por eso asombra que Tolstoi escribió 14 veces el pri-
dan en la memoria cuando ya to- quieres, escribes lo que puedes. ne alguna pista para abrir otras que son más borrosas. Es exista una coherencia interna. mer capítulo de La muerte de
do se ha olvidado. De lo que se trata es de poner en “Yo he de amar una piedra”? lo que ocurre al leer su libro. Iván Ílich, y luego fluye con tan-
–En la contraportada se di- palabras lo que por definición no –Si tu desafío es hacer algo –Al principio quise que todo Una máquina de triturar ta facilidad. Un amigo decía: “Ser
ce que este es su texto más au- se puede traducir a palabras. Un nuevo, tienes que enseñar a tus el libro fueran fotografías, pero –¿Corrige mucho? espontáneo me da mucho traba-
tobiográfico... libro no se hace con ideas, y des- lectores a leerte. Joseph Conrad luego me di cuenta de que no –Tienes que sacudir el árbol, jo”. Y eso es lo que hay que ha-
–No creo que lo sea, no mu- confío de los que dicen que tie- era amigo de escribir prefacios, podía ser, que debía ensayar y dejar sólo lo que sirva. Nor- cer, el lector no puede darse
cho más que cualquiera de mis nen una buena idea para un li- y los escribía en un tono ligero otras formas de aproximación a malmente al final queda menos cuenta de tu trabajo.
otros libros. Claro que no in- bro. No me interesa nada lo que para acercar a la gente a su obra. lo que estaba contando. Así que de la mitad del libro. Tienes que –¿Le sirvió su experiencia
ventas nada, siempre tomas de pueda salir de un planteamien- Pero cada escritor es muy dife- finalmente abordo el material desnudar tu prosa de todo lo que como psiquiatra a la hora de
aquí y de allá. Si tiene algo que to de esas características. rente, y leer un libro es como si desde cuatro ángulos diferentes. sea accesorio. El libro tiene que dar cuenta de los conflictos
ver conmigo, es con todo lo que camináramos por un camino Siempre que termino un libro ser una máquina implacable que humanos?
en mí hay de tinieblas. Cada vez Detective de detalles desconocido hasta que, de pron- me paso una semana sin hacer se mueve triturándolo todo. Una –No fue nada más que una for-
más, de libro en libro, me doy –Es muy minucioso con los to, se produce la iluminación. nada. Luego empiezo a leerlo y frase bonita no puede entorpe- ma de ganarme la vida. Hubiera
cuenta de que el material del que detalles, con las pequeñas co- –“Amar a una piedra”: sue- me sorprende descubrir que to- cer su eficacia. Las frases boni- preferido ser cirujano, pero es una
trato se vuelve autónomo, inde- sas... na raro... do esté articulado. Al final ya no tas no pertenecen normalmente especialidad que te obliga a estar
pendiente de mi voluntad. –Es que en los detalles está to- –¿Lo cree de verdad? Fíjese en sabes muy bien lo que hiciste al al libro, pertenecen a tu vanidad. siempre al día, exige mucho.

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