You are on page 1of 3

24 de Julio Natalicio del Libertador Simón

Bolívar

Aniversario del Nacimiento del Libertador Simón Bolívar:


En la ciudad de Caracas, nació el 24 de julio de 1783, Simón José Antonio de la Santísima Trinidad
de Bolívar y Palacios, proveniente de un aristocrático matrimonio, cuyos padres fueron don Juan
Vicente Bolívar y Ponete; y doña María Concepción Palacios y Blanco.
A la edad de 14 años, Bolívar ingresó como cadete de las milicias de Blancos del Valle de Aragua,
y dos años más adelante, ya era subteniente. Luego, en el año 1799, viajó a España, y allá
desarrolla totalmente su completa vocación. También, conoce las ideas y doctrinas de grandes
filósofos españoles que sostenían el principio de la soberanía popular, rechazando los poderes
absolutos reconocidos al rey.
En España se sintió fascinado por el genio de Napoleón Bonaparte, y alternó en los círculos
intelectuales y políticos más elevados, entre ellos con el sabio Alexander Von Humboldt quien le
manifestó su opinión de que ya su país estaba listo para la independencia.
En el año 1805, visitó Roma con Simón Rodríguez, y es así que Bolívar juró en el Monte Sarco
“Qué no daría descanso ni reposo a su alma has romper las cadenas del opresor español”,
juramento que luego supo cumplir.
Simón Bolívar contribuyó de manera decisiva a la independencia de los actuales Bolivia, Colombia,
Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela.
Le fue concedido el título honorífico de Libertador por el Cabildo de Mérida en Venezuela que,
tras serle ratificado en Caracas, quedó asociado a su nombre. Los problemas para llevar adelante
sus planes fueron tan frecuentes que llegó a afirmar de sí mismo que era “el hombre de las
dificultades” en una carta dirigida al general Francisco de Paula Santander en 1825.
25 de julio de 1938 Fundación de Guayaquil
Fundación de Guayaquil
Fundación de Guayaquil, 25 de julio de 1534
Guayaquil celebra cada 25 de julio su fundación. La ciudad se pinta de blanco y celeste, colores
de la bandera; los estudiantes desfilan en las calles, se realizan varios eventos cívicos y se cantan
himnos en honor a la Perla del Pacífico.

La fundación española de Guayaquil fue un


proceso de la conquista española que duró
desde el año 1534 hasta el 1547.
Generalmente la inscripción de una ciudad
es un acto jurídico que toma poco tiempo,
pero en el caso de Guayaquil tardo un poco
más debido a problemas con el lugar de
asentamiento de la ciudad. Según varios
historiadores, Guayaquil estuvo
originalmente asentado en la Sierra, más
exactamente en Riobamba.

Con el fin de colonizar y expandir el imperio español hacia el norte del Perú, y especialmente
por la posible invasión de Pedro de Alvarado a estos territorios, Francisco Pizarro envió a Diego
de Almagro en una expedición y en 1534 ordenó la fundación de Santiago de Quito (Guayaquil),
nombre sujeto a múltiples modificaciones durante la conquista española. Paralelamente se
inscribió a la villa de San Francisco de Quito, ubicada también en Riobamba.

La primera etapa de la constitución de Santiago tuvo algunas dificultades, debido a que tuvo que
reubicarse en varias ocasiones para cumplir con los requerimientos convenidos en La Real
Cédula del 4 de mayo de 1534. Lo mismo pasó con la villa de Quito. Por esta razón Pizarro ordenó
al capitán Sebastián de Benalcázar cambiar la ubicación de ambas localidades. El capitán mudó
a la ciudad a la costa en la región del estero de Dimas, cerca de las orillas del río Amay, conocido
hoy como Babahoyo. De esta forma se facilitó la conquista del norte quiteño, pues se acortaron
las distancias. La ciudad pasó a llamarse Santiago de Amay. Esta zona estaba gobernaba el
Cacique Guayaquile, cuya existencia histórica se establece a través de numerosos documentos
de la época de la conquista española. Los conquistadores y los nativos del lugar establecieron
una buena relación, por ello no hubo muchos enfrentamientos.

Aunque se vivía aun ambiente de armonía, la ciudad fue asaltada e incendiada por los Chonos,
un grupo indígena del lugar. Además tuvo que enfrentar una serie de epidemias por
enfermedades tropicales y la falta de alimentos. Esta vez Francisco Pizarro ordenó al capitán
Hernando de Zaédra ubicar a la ciudad en la boca del río Yaguachi en la región de Chaday en
1536. Allí la ciudad se hacía llamar como Santiago de la Culata. Después Francisco de Orellana
trasladó al poblado guayaquileño al Cerro Santa Ana, llamado por los aborígenes como
Lominchao.

En 1541 los nativos indígenas se levantaron contra los conquistadores y quemaron la ciudad. Los
documentos históricos afirman que los habitantes de la localidad tuvieron que refugiarse en
Manabí. Justo en los momentos de tensión, Orellana sale al encuentro de Gonzalo Pizarro,
hermano de Francisco Pizarro y deja la ciudad a cargo del teniente Diego de Urbina, hombre de
su confianza. Él tuvo que enfrentar los ataques de los Chonos y estabilizar la ciudad. Los
documentos históricos afirman que los habitantes de la localidad tuvieron que refugiarse en
Manabí. Cuando la ciudad estuvo deshecha y luego de largas pláticas con los nativos, Urbina
trasladó a la población a vivir con los huancavilcas, con quienes los españoles jamás tuvieron
tropiezos.
La ciudad volvió a establecerse en el Cerro Santa Ana, sector en el que permanecerá durante
toda la colonia. Tiempo después se generó una guerra civil entre los hermanos Francisco Y
Gonzalo Pizarro y Diego de Almagro. El enfrentamiento finalizó en junio de 1541 cuando
Francisco Pizarro cayó asesinado. Gonzalo, quien había sobrevivido a la guerra, decidió alzarse
en armas en contra de la corona. En diciembre de 1544 Pizarro ocupó militarmente Guayaquil y
obligó a la alcaldía de la ciudad a nombrarlo gobernador.

La población guayaquileña debía ser nuevamente trasladada debido a la guerra civil. El capitán
Olmos cambió a la ciudad al pie de una loma conocida como el Cerrito Verde, ahora llamado
cerro Santa Ana, en las orillas del río Guayas. Los vecinos leales al Rey se unieron a los
almagristas para ajusticiar a Pizarro en el año de 1547. Una vez terminado el conflicto la ciudad
fue fundada en su actual localización el 25 de julio de 1547 bajo el título de: “Muy noble y Muy
leal Ciudad de Santiago de Guayaquil.”

Una vez constituida, el pequeño poblado empieza a desarrollarse. Sin embargo la ciudad tuvo
que enfrentar incendios, las enfermedades y saqueos. Estos aspectos disminuyeron el su
crecimiento. Para inicios del siglo XVII, Guayaquil estaba recuperada y empezaba a desarrollarse.
La urbe contaba con iglesias, un hospital y un municipio más organizado.

La abundancia de maderas útiles para la construcción; personas con ganas de trabajar y la


ubicación estratégica del puerto, permitieron que en la Perla del Pacífico floreciera uno de los
astilleros más grandes e importantes de América. La fabricación de barcos fue una de las
principales fuentes de trabajo y de ingresos para la ciudad en esa época.

Durante la época colonial, Guayaquil tuvo que enfrentar un gran problema: la piratería. En 1624
la ciudad fue atacada por la embarcación de Jean Claude Gubernat. Para protegerse la ciudad
tuvo que cambiar su localización hacia el norte. Además se ordenó la construcción del fuerte “La
Planchada” desde el cual se defendía al puerto principal de los asaltos. De esta forma se fueron
mermando poco a poco los ataques de los piratas.

El puerto principal permaneció bajo el dominio español hasta el 9 de octubre de 1820, día en el
que los próceres: José Joaquín de Olmedo, Vicente Rocafuerte, José de Villamil, entre otros
proclamaron la independencia de Guayaquil. La ciudad porteña fue la primera del país en
emanciparse de la corona española.

Guayaquil logró constituirse tras 12 años de traslados, conflictos armados, incendios en


enfermedades e invasiones. Todo esto, más el trabajo constante de sus habitantes la ha
convertido en una urbe más importantes y desarrolladas del Ecuador. Su historia, su gente y su
arquitectura componen una ciudad que ha sabido sobrellevar los problemas y que cada día
trabaja por superarse.