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MORFOLOGIA

Como morfología se denomina la rama de una disciplina que


se ocupa del estudio y la descripción de las formas externas
de un objeto. En este sentido, se puede aplicar al estudio de
las palabras (Lingüística), los seres vivos (Biología) o la
superficie terrestre (Geomorfología). La palabra se compone
de los vocablos griegos μορφή (morphé), que significa ‘forma’, y λóγος (lógos), ‘tratado’.

En Lingüística, la morfología comprende la parte de la gramática que se ocupa de clasificar


y explicar el funcionamiento y significado de las variaciones de forma en las palabras
dentro de la estructura de la lengua. En este sentido, la morfología cumple tres funciones
específicas: categoriza las palabras de acuerdo con su función (sustantivo, adjetivo, verbo,
adverbio, etc.); estudia las variaciones de sus formas, es decir, sus flexiones; y explica los
procesos que intervienen en la derivación y composición de las palabras. Para explicar de
manera más completa el funcionamiento de una lengua, la morfología también puede
integrarse a la sintaxis en una disciplina de estudio conocida como la morfosintaxis.

Morfología en Biología

En Biología, la morfología se ocupa del estudio de las formas y estructuras que constituyen
a los seres vivos en general, como células, bacterias, virus, vegetales, hongos o animales.
Su abordaje puede tener un interés específicamente descriptivo, en atención a la
funcionalidad y características de determinada estructura o sistema, o comparativo, en el
contraste entre diferentes especies, o, incluso, de una misma especie a lo largo del tiempo.
De esta manera, sus análisis contribuyen a explicar las transformaciones y modificaciones
que se producen en las estructuras de un organismo en función de su entorno (adaptación),
y, desde un punto de vista histórico, aporta enfoques que nutren la comprensión de los
procesos evolutivos.

SINTÁCTICO

Se denomina función sintáctica al papel que desempeña


una palabra o morfema o constituyente sintáctico dentro
de una construcción sintáctica que la incluye o, más
precisamente, a todas las relaciones de combinación o
relaciones sintagas que una palabra mantiene con los
demás vocablos de un contexto.

Las funciones sintácticas más simples son las de sujeto y


de predicado. El sujeto es el tema o asunto o soporte de
que se habla. El predicado es lo que se dice o predica o comenta o aporta acerca de ese
sujeto. Ejemplo: Pedro (función sintáctica sujeto) come frutas y verduras (función sintáctica
predicado). Las funciones sintácticas -en el lenguaje- están desempeñadas por distintas
clases de palabras: el sustantivo Pedro en el caso del sujeto anterior; el verbo comer en el
caso del predicado anterior.

Si se especifica algo con respecto al sujeto, por ejemplo Pedro el joven, esa especificación
ejerce la función de modificador.

Las funciones sintácticas ligan las palabras entre sí en el eje sintagmático o combinatorio de
la expresión, frente al eje paradigmático o sustitutorio de ésta. Muchas veces están
marcadas por determinados morfemas que sirven para establecer relaciones de
concordancia.

SEMANTICO

El término semántica se refiere a los aspectos del


significado, sentido o interpretación de signos
lingüísticos como símbolos, palabras, expresiones o
representaciones formales. En principio las expresiones
del lenguaje formal o de una lengua natural admiten
algún tipo de correspondencia con situaciones o
conjuntos de cosas que se encuentran en el mundo
físico o abstracto que puede ser descrito por dicho
medio de expresión.

La semántica puede estudiarse desde diferentes puntos de vista:

Semántica lingüística, trata de la codificación y decodificación de los contenidos


semánticos en las estructuras lingüísticas. Estudia la estructura de las formas léxicas, la
estructura de las expresiones y su relación con sus referentes, así como los mecanismos
mentales por los cuales los individuos atribuyen significados a las expresiones lingüísticas.

Semántica lógica, desarrolla una serie de problemas lógicos de significación, estudia la


relación entre el signo lingüístico y la realidad. Las condiciones necesarias para que un
signo pueda aplicarse a un objeto, y las reglas que aseguran una significación exacta.

Semántica en ciencias cognitivas, intenta explicar por qué nos comunicamos, y cuál es el
mecanismo psíquico que se establece entre hablante y oyente durante este proceso.

La lingüística es la disciplina donde originalmente se introdujo el concepto de semántica.


La semántica lingüística es el estudio del significado de las palabras del lenguaje. La
semántica lingüística contrasta con otros dos aspectos que intervienen en una expresión con
significado: la sintaxis y la pragmática.
La semántica es el estudio del significado atribuible a expresiones sintácticamente bien
formadas. La sintaxis estudia solo las reglas y principios sobre cómo construir expresiones
interpretables semánticamente a partir de expresiones más simples, pero en sí misma no
permite atribuir significados. La semántica examina el modo en que los significados se
atribuían a las palabras, sus modificaciones a través del tiempo y aún sus cambios por
nuevos significados. La lexicografía es otra parte de la semántica que trata de describir el
significado de las palabras de un idioma en un momento dado, y suele exhibir su resultado
en la confección de diccionarios.

Por otro lado, la pragmática se refiere a cómo las circunstancias y el contexto ayudan a
decidir entre alternativas de uso o interpretación; gracias a la pragmática el lenguaje puede
ser usado con fines humorísticos o irónicos. Además la pragmática reduce la ambigüedad
de las expresiones, seleccionando solo un conjunto adecuado de interpretaciones en un
determinado contexto.

ESQUELETO AXIAL

El esqueleto axial consiste en 80 huesos a lo largo del eje central del cuerpo humano. Está
compuesto por seis partes; el cráneo, los huesos auditivos, el hueso hioides, la reja costal,
esternón y columna vertebral. El esqueleto axial y el esqueleto apendicular forman el
esqueleto completo.

Los huesos planos contienen el cerebro, la médula espinal y otros órganos vitales. Este
artículo trata principalmente del esqueleto axial en los humanos; sin embargo, es
importante entender la estirpe evolutiva del esqueleto axial. El esqueleto axial está
compuesto por 80 huesos diferentes. Es el eje central del cuerpo y donde se articula el
esqueleto apendicular. Conforme envejece el esqueleto, los huesos se debilitan,
exceptuando al cráneo. El cráneo mantiene su resistencia para proteger al cerebro de las
lesiones.

El sistema esquelético en los seres humanos proporciona soporte para el cuerpo. El


esqueleto se divide en dos secciones principales, la sección axial y la apendicular. El
esqueleto axial está formado por el cráneo, las costillas y las vértebras. Estos huesos son la
parte protectora de los órganos vitales como el cerebro, el corazón y los pulmones. El
esqueleto apendicular se compone de las extremidades, como los huesos de las piernas, los
brazos, los dedos de las manos y los pies. Junto con los músculos, el esqueleto apendicular
proporciona el movimiento para el cuerpo.

El cráneo es un hueso muy duro que protege al cerebro. Se divide en secciones donde se
conectan los huesos. El cráneo también proporciona las características faciales que se
observan en los seres humanos. Los huesos que se encuentran en la cara son la nariz, la
mandíbula superior y las mejillas. La única parte separada del cráneo es la mandíbula, la
Vértebras

Las vértebras son los huesos que se extienden de forma vertical desde el cuello hasta la
espalda baja. Entre cada vértebra hay una articulación con tejido blando que le permite a la
persona mover la parte de atrás. Las vértebras son huecas, que es donde se encuentra la
médula espinal. Las vértebras se separan en tres secciones: cervical (la zona superior del
pecho), torácica (el pecho) y lumbar (espalda baja).

Costillas

La caja torácica se compone de 24 huesos (12 pares) que rodean el pecho. Los huesos se
extienden desde la columna de vértebras y crean una región circular donde se encuentran
los pulmones y el corazón. Las dos últimas costillas a cada lado de la caja torácica se
consideran "costillas falsas", ya que no envuelven ni se unen al esternón. El esternón es
comúnmente llamado el "hueso del pecho". Este hueso se encuentra en el centro de la caja
torácica donde se conecta el otro extremo de las costillas.

Médula

Los huesos proporcionan otra función aparte de la protección. En el interior del hueso
endurecido hay un tejido blando llamado ósea. La médula ósea es responsable de la
hematopoyesis, el cual es el proceso de creación de glóbulos en la sangre. La médula ósea
crea las células rojas de la sangre para que circule oxígeno en el cuerpo. Los glóbulos
blancos también son creados en la médula ósea donde circulan y protegen al cuerpo de
microbios dañinos.

Esqueleto apendicular

El esqueleto apendicular es la otra parte del sistema esquelético humano. Esta parte del
esqueleto es principalmente para el movimiento. Se compone de los brazos, las piernas, los
dedos de manos y de los pies. También se compone de la cadera y de la cintura pélvica. La
cintura pélvica es el principal rasgo distinguible del género y es más ancha en las mujeres
que en los hombres. La cintura pélvica más ancha facilita el parto

ESQUELETO APENDICULAR

El esqueleto apendicular es el conjunto de huesos que conforman la parte móvil del


esqueleto humano. Formado por 206 huesos, el esqueleto humano está dividido en dos
partes, un esqueleto axial o central constituido por 80 huesos que conforman la cabeza, el
tórax y la columna vertebral, y un esqueleto apendicular formado por las extremidades
superiores e inferiores.
El esqueleto axial tiene como función servir como eje central corporal y proteger los
órganos vitales, así como servir de superficie para la inserción de músculos que permitan la
movilidad del esqueleto apendicular adosado a él.

Por su parte, el esqueleto axial, está formado por los 126 huesos restantes que se articulan
con el eje central corporal o esqueleto axial, para así formar las extremidades superiores e
inferiores. De esta manera, una de las características del esqueleto apendicular es que cada
uno de los huesos que lo conforman son bilaterales.

Recibe su nombre de la palabra “appendix”, que provene del verbo pendere, que significa
“colgar”, es decir una estructura que se desarrolla a partir de su adosamiento a una
estructura base o central.

¿Cómo está conformado?

El esqueleto apendicular está conformado por 4 huesos que conforman las cinturas
escapulares, 60 huesos para los miembros superiores, 2 huesos que forman la cintura
pélvica, y 60 huesos que conforman las miembros inferiores.

Se considera la pelvis como estructura ósea única, pero debe tomarse en cuenta que el ílion,
el isquion y el pubis, se unen para formar un solo hueso; el hueso coxal.

El hueso coxal se articula con el sacro posteriormente y con el hueso coxal contralateral
anteriormente. Mediante la anfiartrosis denominada “sínfisis del pubis” forman la pelvis.

¿Cómo se articula el esqueleto apendicular con el esqueleto axial?

La cintura escapular y la cintura pélvica son las estructuras que unen los miembros
superiores e inferiores al esqueleto axial respectivamente.

Extremidades superiores

La única articulación que verdaderamente une la cintura escapular al esqueleto axial es la


articulación esternoclavicular, también llamada esternocostoclavicular.

Esta articulación une el esternón, la clavícula y el primer cartílago costal, mediante


cápsulas articulares, sinoviales y ligamentos que fortalecen la articulación y limitan su
movilidad.
El resto de los medios de unión está conformado por músculos cuyo origen e inserción se
encuentran desde el miembro superior o la cintura escapular (esqueleto apendicular) a la
parrilla costal o columna vertebral (esqueleto axial) y viceversa.

Estos músculos son de superficial a profundo los siguientes:

Trapecio: sus inserciones axiales van en la línea nucal superior y protuberancia occipital
externa por arriba, el ligamento cervical posterior por dentro, y en las apófisis espinosas de
la 7ma vértebra cervical a la 11ma vértebra torácica por abajo. Sus inserciones
apendiculares van a la clavícula y la escápula.

Romboide mayor: tiene su origen en las apófisis espinosas de las vértebras torácicas 2, 3, 4
y 5 y en el ligamento supraespinoso, y se inserta en la espina dorsal de la escápula.

Pectoral mayor: consta de 3 partes, y sólo su parte abdominal forma parte del medio de
unión de ambos esqueletos.

Las fibras que forman la parte abdominal del pectoral mayor se originan en los cartílagos
de la 7ma, 8va y 9na costilla, y se insertan en la cresta del tubérculo mayor del húmero.

Pectoral menor: tiene tres haces de fibras que se originan en las costillas 3, 4 y 5, y se
inserta en la apófisis coracoides de la escápula.

Serrato anterior: tiene tres orígenes distribuídos entre las costillas 1 a la 6, y se insertan en
el ángulo superior, borde medial y ángulo inferior de la escápula.

Subclavio: tiene su origen en el primer cartílago costal y su inserción en la clavícula.

Elevador de la escápula: sus fibras se originan en las apófisis transversas de las vértebras
cervicales 1, 2, 3 y 4, y se insertan en la espina de la escápula.

Extremidades inferiores

La cintura pélvica, por su parte, se articula con el esqueleto axial mediante la articulación
sacroilíaca, que une el hueso coxal a la columna vertebral mediante ligamentos densos y
fuertes.

Estos ligamentos tienen como función asegurar la articulación para transmitir el peso de la
columna vertebral a los miembros inferiores.

Los ligamentos encargados de la estabilidad son:

Si bien algunos músculos unen también las extremidades inferiores a la columna vertebral,
sus funciones son las de dar algún rango de movilidad al miembro inferior o formar el piso
pélvico. El resultado es sostener y fijar los órganos pélvicos, y no unir propiamente el
miembro inferior al eje central corporal, como en el caso de los miembros superiores.