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Universidad Distrital

Francisco José de Caldas


Facultad de ciencias y Educación
Medios y mediaciones

Juan Diego Rangel


Cod. 20152155029

La violencia, El narcotráfico y su Incidencia en la Transformación de las Dinámicas de


Representación Social y Territorial de la población colombiana, ente 1980 y finales de 1990:
Desplazamiento Forzado y el caso de la masacre de Trujillo.
A lo largo de los últimos 50 años vemos la violencia y el Narcotráfico como fenómeno
incidente en las relaciones sociales, económicas y políticas en América latina, ha tomado fuerza y
ha marcado fuertemente la población de países como Bolivia, Perú, ecuador y Colombia en cuanto
a lo que el mercado de drogas global ha demandado desde finales de los 70 hasta los primero años
del siglo XXI y todo lo que implica el mismo dentro de las relaciones de poder en los territorios;
con el presente ensayo se pretende visibilizar el papel del narcotráfico en el financiamiento de
grupos insurgentes y paramilitares junto con las consecuencias que estas tenciones han generado en
el país, haciendo énfasis en el conflicto colombiano en el periodo comprendido entre finales de los
80 y comienzos de los 90; teniendo en cuenta los diferentes contextos ideológicos e históricos de
cada Territorio y en este mismo sentido entender la formas bajo las cuales se ha organizado y
estructurado la población campesina e indígena alrededor del cultivo de hoja de coca y la
producción de cocaína.

Las dimensiones de este fenómeno serán tratadas en una perspectiva histórica que permita
dar cuenta del desarrollo de los diferentes actores en el conflicto y asi mismo dar un parte de la
forma en la que socio-política y socio-culturalmente se organizan las poblaciones que han
movilizado sus economías alrededor del narcotráfico como forma de sustento y de organización
social, en todos los procesos que requiere la dimensión de la producción, como consecuencia de la
creciente demanda de drogas ilícitas, en el marco de las relaciones internas regionales y externas
internacionales. Asi mismo resaltamos los procesos de territorialidad y de conflicto por la tierra que
se han gestado en el territorio, junto con como estas luchas se ven fomentados por intereses
político-económicos; tomando como ejemplo, los procesos de territorialidad en la población
campesina y los procesos de desplazamiento que ha provocado el conflicto en casos como el de de
la masacre de Trujillo, Colombia. Cada espacio obedece a un contexto y este contexto está sujeto a
la historicidad que tienen los pueblos sobre este espacio y la misma esta mediada por una serie de
representaciones culturales , por lo tanto, es importante analizar la manera en la que el conflicto se
reproduce y los diferentes actores ya sea armados o civiles participan del mismo.
Para entender el fenómeno del desplazamiento forzado es preciso reconocer el contradictorio proceso
político y económico que lo antecede y lo determina. La comprensión histórica de los procesos de
migración forzada de la población colombiana es una referencia ineludible cuando se quiere analizar
la condición actual del desplazamiento1

En este orden de ideas es importante reconocer las circunstancias que atañen a su contexto
político y económico; el desplazamiento forzado hace parte de un problema como varias
perspectivas de los procesos y encontramos en la memoria oral un elemento para su comprensión y
entendimiento. Sumado a esto es menester hacer la diferenciación entre el territorio en disputa y la
territorialidad que se construye antes y después de una afectación directa indirecta del conflicto; es
decir todo lo que tiene que ver con las consecuencias y los puntos importantes de afectación de la
dignidad humana, que asumieron las víctimas.
Reproducción de la Violencia, Actores en el Proceso, Tierra y Territorialidad
Partiendo de la necesidad de definir la naturaleza del conflicto es necesario caracterizar los
actores que inciden en el proceso y la manera en la que interactúan de manera conjunta en la
reproducción de la violencia; el campesino como un primer nivel de este círculo de violencia, que
opta, por tomar actitudes receptivas de las dinámicas que se desarrollen en contexto , o una actitud
mucho más activa que devino en filiación y creación de guerrillas para la defensa; en otro plano
están el creciente poder del narcotráfico y la articulación del mismo con los poderes estatales, tanto
militares como políticos.
El conflicto armado ha tenido profundos efectos en la ruralidad colombiana porque el dominio de un
actor armado sobre la población sustituye las funciones del Estado, afecta los derechos humanos,[…]
El conflicto tiene un impacto sistémico sobre la sociedad, que adapta sus comportamientos a la
presencia de los actores armados para contener los excesos, negociar las normas de convivencia
colectiva y aun para acomodarse a sus regulaciones si no tiene alternativas de escapar.2

En la mayoría de conflictos armados que relacionan o involucran directamente a la


población civil; El conflicto armado colombiano, por su particularidad de involucrar de forma tan
directa y tan numerosa a su población civil en especial la población rural y la población indígena
por el valor de la tierra en la que habitan, ha causado un sin número de problemas sociales que se
extienden por todo el país, uno de ellos el desplazamiento forzado.
Durante las décadas de los 80s y de los 90, Colombia se destaca principalmente por la
comercialización de grandes cantidades de cocaína en el marco del creciente mercado
estadounidense, en un contexto de coyuntura política y social bastante fuerte; Con la entrada de este
rentable negocio a las poblaciones marginales y alejadas dentro del territorio nacional se
encaminan en un proceso de reestructuración de sus costumbres , de sus modos de producción y de
sus dinámicas económico-políticas en torno a la producción de hoja de coca ; un ejemplo de ello
son las poblaciones indígenas del sur oriente de Colombia que modelaron sus costumbres y
economía en torno al cultivo de coca.

Este fenómeno comenzó a generar una serie de conflictos en cuanto al uso del suelo en
zonas marginales y controladas por grupos insurgentes, es allí donde comienzan a interactuar los
narcotraficantes y los guerrilleros en cuanto a la producción masiva de hoja de coca. Las relaciones

1RuizR. Nubia Yanet; El Desplazamiento Forzado en Colombia: Una Revisión Histórica y demográfica; Estud. demogr.
urbanos vol.26 no.1 México ene./abr. 2011
2Centro Nacional de Memoria Histórica (2018), Tierras. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento
histórico, CNMH, Bogotá. Pp 55
de narcotráfico con los paramilitares, con el estado, con la guerrilla y con el campesinado de
desarrollan de manera simultánea en diferentes sentidos dependiendo de la parte desde la que se
narre.
Primero hablaremos de la alianza narcotráfico - paramilitarismo con sus antecedentes en el
marco de la guerra fría y las ideas contrainsurgentes suscitadas desde altas instancias sirve como
puente para la articulación de estas dos partes, donde su relación se da en dirección de objetivos
comunes, lucro y control territorial. esto causó en zonas como Trujillo grandes daños con la excusa
de exterminar la amenaza insurgente que representaba la guerrilla para el estado como para los
narcotraficantes de la zona que se estaban viendo afectado por extorsiones y secuestros por parte del
ELN; teniendo en cuenta que la llegada de los paramilitares no solo fue suscitada por los
narcotraficantes, sino también por grandes empresarios que se estaban viendo afectados con la
situación como se evidencia a continuación en una publicación del periódico “El País“ en 2008.
“la llegada de las autodefensas al valle del cauca se da por el pedido de los empresarios de
la región, que debido al intenso accionar de la guerrilla recurren a los castaño para que envíen un
grupo de autodefensas[...] A las autodefensas las trajeron los empresarios, ellos les pidieron a
Carlos y a Vicente castaño que montaran el bloque calima. la reunión con narcos fue del valle fue
otra, allí solo estuvieron diego murillo, alias Adolfo paz” o Don Berna. después de que habíamos
tomado cierto control, los empresarios se desaparecen y el perder ese apoyo económico, Vicente
acude a los narcos. se hizo en una finca por Cartago para organizar el bloque.”3

Las alianzas que en este sentido se establecen se ven escudadas en las grandes tensiones que
tiene la guerrilla con el narcotráfico en zonas como el Valle del Cauca; lo que nos lleva a el
reconocimiento de un segundo eje de discusión en torno a la relación existente entre guerrilla y
narcotráfico, una relación más bien de enemistades. La guerrilla como fuerza insurgente
dependiendo de cada territorio ha sufrido una serie de acontecimientos que han marcado la historia
de sus comunidades; unas con ideas mucho más sociables que otras con miradas mucho más
radicales. El conflicto en Colombia afecta no solo a los actores primarios, sino que afecta las bases
sociales bajo las que se cobijan.
Lo que mencionamos anteriormente se puede ejemplificar desde el caso del padre Tiberio
Hernández, en cuanto a su participación en la creación de procesos de organización social en el
municipio de Trujillo y como esto lo lleva entre una circunstancia y otra a servir de intermediario
entre la guerrilla y el estado, convirtiéndose así posteriormente en una víctima más de la
intolerancia y la ignorancia.
“Su muerte es algo simbólico. es algo como lo que le pasó a Jesucristo. le cortaron sus
manos como demostrando que no valía lo que hizo. le cortaron sus pies para cercenar a donde llego,
porque el caminaba todas las veredas. su cabeza, por su ideología [...] decía ´si mi sangre
contribuye a que en Trujillo halla paz, con gusto la derramare´ y la sangre se derramo y no pasó
nada.”4

La responsabilidad del estado en los casos de desplazamiento y asesinato de colombianos a


manos de fuerzas paramilitares o de las mismas fuerzas públicas no se puede negar, en la medida

3 Empresarios trajeron las AUC al valle. , Lunes 28 de enero de 2008. pg,6 . EL país; Santiago de Cali, Colombia. En :
Trujillo Una Tragedia Que No Cesa. pg.156.
4Testimonio No. 4 Cit. Primer Gran Informe de Memoria histórica de la Comisión Nacional de Reparación y
Reconciliación; Trujillo Una Tragedia Que No Cesa; Tercera Edición; Bogotá Colombia; 2009. Pp. 83
que durante la década de los 80 y los 90 estuvieron estrechamente relacionados con el narcotráfico.
La participación del estado en los sucesos violentos de Trujillo como fueron nombrados por el
gobierno, se hace expresa cuando el 31 de enero de 1995 el entonces presidente de Colombia,
Ernesto Samper Pizano se refiere a los hechos y pide perdón a las víctimas dejando caer sobre el
estado la responsabilidad que amerita, además del compromiso que tiene con la reparación integral
de las víctimas que se vieron afectadas.
El lazo que se establece entre los campesinos y la guerrilla está sustentado en el apoyo que
daba la población a las guerrillas y la creciente aceptación social de la cual se impregnaban; esto
llegó a representar una gran amenaza para el gobierno en cuanto la guerra y como se hacía cada vez
más legítima la presencia de guerrillas en el territorio nacional; el creciente miedo del gobierno por
que se levantase una base social amplia para la guerrilla obligó a un sector como el militar a
ejecutar acciones en contra de la dignidad y la vida humana excusados en esta relaciones sociales
tejidas de manera cooperativa entre guerrilla como la del ELN y campesinos como los del
municipio de Trujillo.
En este sentido se trata de una serie de crímenes de carácter preventivo que no obedecía a una
amenaza real de una guerrilla inserta previamente en la región campesina, en contraste con los casos
de Urabá y el magdalena medio, donde los paramilitares reaccionaron contra una amenaza concreta
de la guerrilla. a que se respondió de manera desproporcionada a hechos aislados que fueron
relacionados con organizaciones sociales de campesinos, que se supone podrían permitir una mayor
inserción social de la guerrilla.5

La Fuerza pública tiene sobre sus hombros la gran responsabilidad de garantizar la


seguridad de los ciudadanos parte del estado y hacer uso de la fuerza en la medida en la que la
situación lo amerite y sea con el fin de salvaguardar la vida. en el caso colombiano las cosas son a
otro precio y las fuerzas públicas terminan siendo las fuerzas privadas al servicio del crimen, siendo
cómplices y actores, a la vez de estar cobijados bajo el aparataje de la impunidad. Se hace explícita
la complicidad de las fuerzas militares en cuanto a la omisión de los casos presentados ante
instancias más altas, donde fue evidente el atropello de la dignidad y la integridad de la vida
humana, que prefirió imponer la Ley del silencio dejando así las víctimas sin vos.
“estás tranquilo en tu casa, llegan y te matan a tus familiares, se los llevan y los torturan,
no sabes ni vuelves a saber nada ¿A dónde vas? te vas donde la policía quien supuestamente es la
gestora de mantener el orden público. Llegas halla y te dicen ´vea cállese la boca, sino a usted
también se la pueden llevar´ una decepción completa”6

En este Testimonio se evidencia los grados de impunidad tan altos que llegaron a tener los
actores perpetradores de estos asesinatos y desapariciones; una corrupción en las instituciones del
estado descarada que hasta osa reconocer cínicamente la ineficacia con la que se trataran estos
casos. La impunidad es el producto de la concatenación de una serie de estructuras jurídicas, legales
e ilegales que le brindan a los victimarios herramientas para su absolución, soportadas en instancias
mayores desviando la atención de los hechos reales.
… La GMH (Grupo de Memoria Histórica) considera que la acción criminal de los miembros de la
fuerza pública no puede explicarse únicamente en una cooptación regional y local del estado por

5 Primer Gran Informe de Memoria histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación; Trujillo Una
Tragedia Que No Cesa; Tercera Edición; Bogotá Colombia; 2009 , Pp. 91
6Testimonio No. 4 Cit. Primer Gran Informe de Memoria histórica de la Comisión Nacional de Reparación y
Reconciliación; Trujillo Una Tragedia Que No Cesa; Tercera Edición; Bogotá Colombia; 2009. Pp. 84
parte del narcotráfico, sino que debe también a su vez reconocerse la incidencia de coyunturas
nacionales y de ideologías profundamente arraigadas en el pensamiento militar que crearon una
atmósfera, no solo permisiva, si no estimulante para la comisión de excesos en la acción
contrainsurgente.7

Además de la impunidad en las instituciones militares, que como se menciona


anteriormente, brindo las condiciones propicias para que este tipo de echo tuviesen cabida dentro
del sistema de ordenamiento de la institución militar; también el aparato jurídico se contagió de este
ambiente corrupto lleno de legulelladas para salvar a los mejores postores.
Por ultimo es de carácter transversal el papel que ha tenido la guerrilla en la configuración
de la violencia en Colombia y las dinámicas de desplazamiento que ha generado su choques con el
estado; al mismo tiempo que se iban ahondando los esfuerzos contrainsurgentes donde el
campesinado fue el que sufrió las consecuencias; tal cual se evidencia en la masacre de Trujillo no
solo se a causa de ser simpatizante de la guerrilla , sino que además la situación de reclutamiento y
hostigamiento con la población civil se presenta como como causa y consecuencia de que se halla
sembrado el terror en el territorio; El miedo a perder la libertad era una poderosa excusa para entrar
a la militancia y más aún cuando se ve alimentado por el miedo de la pérdida de un familiar lo cual
hace que voluntariamente se pase a hacer parte de este tipo de grupos insurgentes. La acción de las
guerrillas sobre las bases sociales en las que se fundaban es mucho mas evidente en unas zonas del
país que en otras; el caso de Trujillo donde fue menos evidente la relación y el caso de la Hormiga
en el putumayo, como se menciona en el testimonio siguiente.
Cuando yo llegué en el 89 aquí […] ¡Ah sorpresa!, ellos hacían reuniones con el pueblo y el pueblo
creía mucho, mucho en ellos. Lo que decían ellos era palabra sagrada. Ellos lo que era campesinos
y comunidad ellos hacían una reunión en un sitio público y eso era como que llegara un presidente o
algo así, la gente era mucha credibilidad hacia ellos, esa ideología de la que ellos hablaban, tenían
una ideología, ellos decían que ellos eran los defensores del pueblo, que venían a cuidarnos, a
ampararnos y en ese momento todavía no había milicianos […] nada, era únicamente ellos, era un
orden súper estricto. No había policía […] la comunidad se fue muy, pero muy socializándose,
apegándose con ellos, mucho. Las FARC fue muy acogida por sus ideologías.8

Esta base social solida es la que posteriormente se ve afectada por la serie de olas
paramilitares subsiguiente; mostrándonos una vez mas que quienes son las reales victimas están
lejos de relacionarse con los verdaderos beneficiarios.
***

A manera de conclusión nos gustaría recalcar la importancia de entender el fenómeno desde


múltiples perspectivas , para generar así conocimiento complejo del caso; como nos proponíamos al
principio de este ensayo fue necesario hacer una categorización de los diferentes actores armados
que interactuaban en el conflicto para entender la manera en la que se desarrollaron los sucesos
violentos de Trujillo y las situación de desplazamiento que se produjo; esto entendiendo la
importancia de comprender históricamente los conflictos con sus raíces en problemáticas heredadas
y que hacen del territorio y la tierra campo de disputa física e ideológica.

7 Ibid. Pp. 161


8Taller de memoria con líderes, La Hormiga, 14 de junio de 2011; Informe de memoria Histórica; Grupo de Memoria
histórica. El Placer: mujeres, coca y guerra en el bajo putumayo. D’vinni S. A. Primera edición en Colombia, septiembre
de 2012.Pp 80
En este pequeño mapeo de los actores del conflicto y su incidencia en las dinámicas de
organización social y económica notamos la gran trascendencia que tiene el miedo en cuanto a la
manera en la que se toma el conflicto y los motivadores que llevan a una familia a salir de su lugar
de origen en busca de nuevas oportunidades y nuevos espacios para la construcción familiar y
personal de una identidad; el conflicto con su llegada se lleva la tranquilidad de los pobladores y la
zozobra se apodera de aquellos susceptibles de ser reclutados o de ser asesinados, es como un
callejón sin salida donde si no perteneces a alguno de los bandos te espera la muerte y la tercera vía
se encuentra como un tópico inalcanzable en la medida en la que las oportunidades se ven limitadas
a las posibilidades económicas y sociales que me permitan escapar de la situación.
El despojo de la identidad hace parte de una de las estrategias más potentes del crimen
organizado en Colombia; por que cuando te despojan de lo que eres un tercero toma la potestad
sobre lo que debes ser; las consecuencias de problemas como el desplazamiento forzado en la
población indígena están atravesada por las cosmogonías debido a la concepción que se tiene del
territorio, la manera en la cual se construye y como con a llegada de la violencia, todas estas
condiciones cambian.
El problema de la tierra va mucho más allá de solo el espacio como capital económico sino
también como parte de la construcción de capital cultural y como parte de la identidad del
campesinado y la población indígena; a raíz del despojo a la fuerza estas dinámicas de
territorialidad y especialidad han cambiado, para convertirse en estructuras inconclusas para las
víctimas.
Es ineludible reconstruir la memoria de quienes han salido del territorio y quienes han
permanecido en él aun a pesar de la desolación, el silencio y el conflicto armado. Sus voces y
presencias son tanto la constatación de los vínculos que fueron desestructurados como la esperanza
de articular, física y simbólicamente, a quienes no pueden habitar hoy el territorio. 9

También nos parece muy importante recalcar las diferencias entre territorio territorialidad y
tierra que dejan ver los diferentes modos bajos los cuales hace impacto el fenómeno del narcotráfico
acompañado por la violencia; dejando asi a su paso una serie de secuelas en las victimas y
generando daños irreparables en lo que a su condición de vida humana digna atañe.
En este orden de ideas reconocer los sucesos en la complejidad de sus circunstancias y
hacer catarsis del dolor es una herramienta necesaria para la paz y la reconciliación de las víctimas
de no solo la masacre de Trujillo si no de múltiples echo ovacionados a raíz del conflicto en todo el
territorio nacional. Es necesario abrir la mente y el corazón para poder hacer parte de la solución y
dejar de ser parte del problema que significa el imaginario colectivo de la violencia y su
reproduccion en múltiples esferas de la vida.

9
Centro Nacional de Memoria Histórica. Pueblos arrasados. Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta).
Bogotá, CNMH - UARIV, 2015. PP. 110
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