You are on page 1of 286

Rüdiger Ganslandt

Harald Hofmann
Cómo planificar E Edición

con luz

45˚


10˚
1,70 m
20˚
45˚

90˚
1,20 m

15˚ 25˚ 40˚

Vieweg
Título Manual - Cómo planificar con luz
Autores Rüdiger Ganslandt
Harald Hofmann
Layout y otl aicher y
configuración Monika Schnell
Dibujos otl aicher
Reinfriede Bettrich
Peter Graf
Druckhaus Maack
Reproducción Druckhaus Maack, Lüdenscheid
OffsetReproTechnik, Berlin
Reproservice Schmidt, Kempten
Composición Druckhaus Maack, Lüdenscheid
e impresión
Trabajos de C. Fikentscher
encuadernación Großbuchbinderei Darmstadt
Copyright ©Friedr.
ERCO Leuchten GmbH, Lüdenscheid
Vieweg & Sohn Verlagsgesell-
schaft mbH, Braunschweig/Wiesbaden
La editorial Vieweg es una empresa del
grupo editorial Bertelsmann International.
Los derechos de autor de la obra, inclui-
das todas sus partes, están protegidos.
Cualquier utilización comercial fuera de
los límites estrictos de la ley de derechos
de autor es ilícita y penable sin la auto-
rización de la editorial. Esto es especial-
mente válido para reproducciones,
traducciones, micropelículas y almace-
namiento e introducción en sistemas
electrónicos.
Traducción Ranveig Wintgen
ERCO Iluminación, S. A.
Molins de Rei (Barcelona)

Impreso en España - Printed in Spain


Sobre este libro Luz e iluminación se han convertido en quiere ampliar la aún limitada aparición
temas de polémica y discusión debido al de libros con fotografías sobre ejemplos
mayor conocimiento sobre calidad arqui- realizados en cuanto a proyectos de ilu-
tectónica, lo que conlleva mayores exi- minación. El objetivo más bien consiste
gencias en cuanto a una iluminación ar- en acercar al lector a la iluminación ar-
quitectónica adecuada. Si en el pasado quitectónica del modo más comprensible
más reciente la arquitectura aún se podía y parecido a como es en la práctica. Como
iluminar utilizando criterios luminotéc- información adicional se ofrece un capi-
nicos convencionales, en el futuro se tulo sobre la historia de la iluminación.
exigirá una iluminación diferenciada La segunda parte del manual se
y «a la carta». ocupa de las bases luminotécnicas, de las
Desde luego, existe una variedad sufi- fuentes de luz, de los equipos de estabi-
ciente de fuentes de luz y luminarias para lización y de las luminarias disponibles.
este cometido; el espectro de la capacidad La tercera parte abarca una exposición
de la luminotecnia se amplía, debido a los sobre conceptos, estrategias y resultados
incesantes avances técnicos, con más ins- de la práctica luminotécnica.
trumentos especializados de iluminación. En la cuarta parte el lector encontrará
Precisamente este hecho se lo pone cada una amplia colección de soluciones con
vez más difícil al luminotécnico para ejemplos para los más frecuentes cometi-
orientarse y encontrar la solución técnica dos en la iluminación interior. Glosario,
adecuada para las exigencias de ilumina- registro y bibliografía ayudan en el traba-
ción de un proyecto en concreto. jo con el manual y facilitan la búsqueda
El manual «Cómo planificar con luz» de otras literaturas.
pretende dar una orientación sobre bases
y prácticas en la iluminación arquitectó-
nica. Se entiende tanto como un instru-
mento de aprendizaje por ejemplo para
estudiantes de arquitectura, como tam-
bién como libro de consulta para el profe-
sional. Este manual no pretende competir
con la amplia literatura luminotécnica, ni
Contenido Prólogo
1.1 Historia
1.1 Historia de la iluminación arquitectónica 12
1.1.1 Arquitectura de luz diurna 12
1.1.2 Iluminación artificial 13
1.1.3 Ciencias naturales e iluminación 15
1.1.4 Fuentes luminosas modernas 16
1.1.4.1 Alumbrado de gas 17
1.1.4.2 Fuentes eléctricas de luz 18
1.1.5 Planificación de iluminación cuantitativa 22
1.1.6 Principios de una nueva planificación de iluminación 22
1.1.6.1 Impulsos procedentes del alumbrado escénico 24
1.1.6.2 Planificación de iluminación cualitativa 24
1.1.6.3 Luminotecnia y planificación de iluminación 25

2.0 Fundamentos
2.1 Percepción 28
2.1.1 Ojo y cámara 28
2.1.2 Psicología de la percepción 29
2.1.2.1 Constancia 31
2.1.2.2 Leyes gestálticas 33
2.1.3 Fisiología del ojo 37
2.1.4 Objetos de percepción 38
2.2 Medidas y unidades 40
2.2.1 Flujo luminoso 40
2.2.2 Eficacia luminosa 40
2.2.3 Cantidad de luz 40
2.2.4 Intensidad luminosa 40
2.2.5 Iluminancia 42
2.2.6 Exposición luminosa 42
2.2.7 Luminancia 42
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.1 Lámparas incandescentes 45
2.3.1.1 Lámparas halógenas incandescentes 49
2.3.2 Lámparas de descarga 52
2.3.2.1 Lámparas fluorescentes 53
2.3.2.2 Lámparas fluorescentes compactas 54
2.3.2.3 Tubos luminosos (neón) 55
2.3.2.4 Lámparas de vapor de sodio de baja presión 56
2.3.2.5 Lámparas de vapor de mercurio de alta presión 57
2.3.2.6 Lámparas de luz mezcla 58
2.3.2.7 Lámparas de halogenuros metálicos 59
2.3.2.8 Lámparas de vapor de sodio de alta presión 60
2.4 Equipos de estabilización y control
2.4.1 Equipos eléctricos para lámparas de descarga 65
2.4.1.1 Lámparas fluorescentes 65
2.4.1.2 Lámparas fluorescentes compactas 66
2.4.1.3 Tubos luminosos (neón) 66
2.4.1.4 Lámparas de vapor de sodio de baja presión 66
2.4.1.5 Lámparas de vapor de mercurio de alta presión 66
2.4.1.6 Lámparas de halogenuros metálicos 67
2.4.1.7 Lámparas de vapor de sodio de alta presión 67
2.4.2 Compensación y conexión de lámparas de descarga 67
2.4.3 Desparasitación de emisión y limitación de otras
interferencias 67
2.4.4 Transformadores para instalaciones de bajo voltaje 68
2.4.5 Regulación del flujo luminoso 71
2.4.5.1 Lámparas incandescentes y halógenas incandescentes 71
2.4.5.2 Lámparas halógenas de bajo voltaje 71
2.4.5.3 Lámparas fluorescentes 71
2.4.5.4 Lámparas fluorescentes compactas 72
2.4.5.5 Otras lámparas de descarga 72
2.4.6 Mando a distancia 72
2.4.7 Sistemas de luz programada 72
2.4.7.1 Sistemas de luz programada para efectos escénicos 73
2.5 Luz. Propiedades y características 74
2.5.1 Cantidad de luz 74
2.5.2 Luz difusa y dirigida 76
2.5.2.1 Modelación 77
2.5.2.2 Brillo 78
2.5.3 Deslumbramiento 78
2.5.4 Color de luz y reproducción cromática 83
2.6 Conducción de luz 85
2.6.1 Principios de la conducción de luz 85
2.6.1.1 Reflexión 85
2.6.1.2 Transmisión 85
2.6.1.3 Absorción 87
2.6.1.4 Refracción 87
2.6.1.5 Interferencia 87
2.6.2 Reflectores 88
2.6.2.1 Reflectores parabólicos 89
2.6.2.2 Reflectores Darklight 90
2.6.2.3 Reflectores esféricos 90
2.6.2.4 Reflectores evolventes 90
2.6.2.5 Reflectores elípticos 90
2.6.3 Sistemas de lentes 91
2.6.3.1 Lentes condensadoras 91
2.6.3.2 Lentes Fresnel 91
2.6.3.3 Sistemas de enfoque 91
2.6.4 Rejilla de prisma 92
2.6.5 Elementos adicionales 92
2.7 Luminarias 94
2.7.1 Luminarias de instalación fija 94
2.7.1.1 Downlights 94
2.7.1.2 Uplights 97
2.7.1.3 Luminarias de retícula 97
2.7.2.4 Bañadores 100
2.7.1.5 Luminarias de integración arquitectónica 101
2.7.2 Luminarias desplazables 102
2.7.2.1 Proyectores 102
2.7.2.2 Bañadores de pared 103
2.7.3 Estructuras luminosas 104
2.7.4 Luminarias con reflector secundario 105
2.7.5 Sistemas de conductores de luz 105

3.0 Programar con luz


3.1 Conceptos de cómo programar con luz 110
3.1.1 Planificación de iluminación cuantitativa 110
3.1.2 Técnica de luminancia 112
3.1.3 Bases de una planificación de iluminación orientada a la percepción 115
3.1.3.1 Richard Kelly 115
3.1.3.2 William Lam 117
3.1.3.3 Arquitectura y ambiente 118
3.2 Planificación de iluminación cualitativa 119
3.2.1 Análisis de proyecto 119
3.2.1.1 Aprovechamiento del espacio 119
3.2.1.2 Requisitos psicológicos 122
3.2.1.3 Arquitectura y ambiente 122
3.2.2 Evolución de proyecto 123
3.3 Práctica de planificación 126
3.3.1 Elección de lámparas 126
3.3.1.1 Modelación y brillo 127
3.3.1.2 Reproducción cromática 127
3.3.1.3 Color de luz y temperatura de color 128
3.3.1.4 Flujo luminoso 128
3.3.1.5 Rentabilidad 128
3.3.1.6 Regulación del flujo luminoso 130
3.3.1.7 Comportamiento de encendido y reencendido 130
3 3.1.8 Carga de radiación y calorífica 130
3.3.2 Elección de luminarias 132
3.3.2.1 Productos estándar o ejecuciones especiales 132
3.3.2.2 Iluminación integrada o adicional 132
3.3.2.3 Iluminación fija u orientable 136
3.3.2.4 Iluminación general o diferenciada 136
3.3.2 5 Iluminación directa o indirecta 137
3.3.2.6 Iluminación horizontal y vertical 138
3.3.2.7 Iluminación de superficie de trabajo y suelo 138
3.3.2.8 Iluminación de pared 139
3.3.2.9 Iluminación de techo 141
3.3.2.10 Limitación de la luminancia 141
3.3.2.11 Exigencias técnicas de seguridad 143
3.3.2.12 Colaboración con técnicas de climatización y acústica 143
3.3.2.13 Instalaciones adicionales 143
3.3.2.14 Luz programada y efectos escénicos 144
3.3.3 Disposición de luminarias 144
3.3.4 Conexión y programación de luz 150
3.3.5 Montaje 152
3.3.5.1 Montaje en techo 152
3.3.5.2 Montaje en pared y suelo 154
3.3.5.3 Estructuras estáticas 154
3.3.6 Cálculos 154
3.3.6.1 Método del factor de utilización 154
3.3.6.2 Proyección según la potencia de conexión específica 157
3.3.6.3 lluminancias puntuales 158
3.3.6.4 Gastos de iluminación 159
3.3.7 Simulación y presentación 160
3.3.8 Medición de instalaciones de iluminación 168
3.3.9 Mantenimiento 169

4.0 Ejemplos de planificación


4.1 Foyer 173
4.2 Zona de ascensores 180
4.3 Corredores 184
4.4 Escalera 188
4.5 Oficina de grupos 192
4.6 Oficina individual 198
4.7 Oficina de reuniones 203
4.8 Sala de conferencias 207
4.9 Auditorio 213
4.10 Comedores 217
4.11 Café-bistro 221
4.12 Restaurantes 225
4.13 Espacio multifuncional 229
4.14 Museo, vitrina 236
4.15 Museo, galería 241
4.16 Bóveda 249
4.17 Venta, Boutique 252
4.18 Venta, mostrador 256
4.19 Administración, circulación de público 259
4.20 Presentación 264

5.0 Epílogo
Iluminancias. Recomendaciones 270
Codificación de lámparas 271
Glosario, Bibliografía, Ilustraciones cedidas, Registro
1.0 Historia
1.1 Historia
1.1 1.1.1 Arquitectura de luz diurna

Historia Durante la mayor parte de su historia,


desde la creación de la especie humana
de la iluminación hasta el siglo XVIII, la humanidad sólo ha
dispuesto de dos fuentes de luz. La más
arquitectónica antigua de estas fuentes es la diurna, el
verdadero medio de nuestra percepción
visual, a cuyas propiedades se ha adap-
tado el ojo durante los millones de años
que ha durado la evolución. Bastante más
tarde, durante la edad de piedra, con el
desarrollo de técnicas culturales y herra-
mientas, nos encontramos con la segunda
fuente de luz, que es artificial: la llama.
A partir de aquí las condiciones de alum-
brado no varían durante mucho tiempo;
las pinturas rupestres de Altamira se pin-
tan y se observan bajo la misma luz que
las del renacimiento y el barroco.
Pero precisamente debido a que la
iluminación se debe limitar a la luz diurna
y a la llama, el trato con estas fuentes de
luz, que se han manejado durante dece-
nas de miles de años, se ha ido perfeccio-
nando una y otra vez.

1.1.1 Arquitectura de luz diurna


Para el campo de la luz diurna esto signi-
fica en primer lugar una adaptación con-
secuente de la arquitectura a las necesi-
dades de una iluminación con luz natural.
Así se determina la orientación de edifi-
cios y la situación de los distintos es-
pacios interiores en función de la pe-
netración de la luz solar; también las
superficies de los espacios se calculan se-
gún la posibilidad de una iluminación
y una ventilación naturales.
Dependiendo de las condiciones lumí-
nicas en diferentes zonas climáticas de la
Tierra, se desarrollan distintos tipos bási-
cos de arquitectura de luz diurna. En las
regiones más frías, con un cielo normal-
mente cubierto, se construyen edificios
con grandes ventanas dispuestas en lo
alto, a través de las cuales pueda penetrar
directamente la máxima cantidad posible
de luz. Mediante la difusa luz celeste se
origina así una iluminación uniforme; la
problemática de la luz solar, el sombreado,
el deslumbramiento y el calentamiento
de espacio se reduce a pocos días de sol,
por lo que necesita menor atención.
En países con una elevada acción so-
lar, por el contrario, estos problemas
se encuentran en primer lugar. En estos
casos dominan los edificios bajos con
ventanas pequeñas, dispuestas más hacia
abajo, y paredes exteriores muy reflectan-
tes. De este modo, la luz solar práctica-
mente no penetra directamente en el es-
pacio interior; la iluminación se produce
sobre todo a través de la luz reflejada por
el entorno del edificio que se derrama por
la reflexión y anteriormente ya se ha des-
Arquitectura de luz diurna: Arquitectura de luz solar: hecho de gran parte de su componente
ventanas grandes, altas. ventanas pequeñas, bajas, infrarrojo.
entorno reflectante.
Más allá de la cuestión sobre una ilu-
minación cuantitativamente suficiente, en
el trato con la luz diurna también se tie-

12
1.1 Historia
1.1.2 Iluminación artificial

nen en cuenta lo aspectos estéticos y de rado de ramas ardientes fuera del hogar.
percepción psicológica. Esto, por ejemplo, En este caso resulta muy natural elegir
se demuestra en el tratamiento de los de- piezas de madera fácilmente inflamables
talles arquitectónicos, que según el tipo y una buena intensidad luminosa, o sea,
de la iluminación se deben configurar de sustituir la rama por la madera especial-
modo diferente, para poder dar un efecto mente resinosa. En el siguiente paso ya no
cúbico por el juego entre luz y sombra. sólo se aprovecha una propiedad natural
Detalles de columnas, como acanala- de la madera; con la antorcha se produce
dos, relieves y cornisas, parecen ya, bajo la artificialmente la intensidad luminosa
luz directa del sol, esculturales a poca mediante la aplicación de materiales in-
profundidad; para el mismo efecto en la flamables. Con el desarrollo de la lámpara
configuración de detalles arquitectónicos de aceite y la candela, finalmente, se dis-
que reciben una iluminación difusa se pone de unas fuentes de luz relativamen-
necesita una profundidad bastante más te seguras; de un modo económico se
grande. Así, en los países más meridiona- aprovechan escogidos combustibles, con
les se configuran las fachadas mediante lo que la antorcha queda reducida a la
estructuras ligeras en la superficie, mien- mecha como el medio de transporte para
tras que en las latitudes del norte la ar- el aceite o la cera.
quitectura —y la formación de los espa-
cios interiores— no puede prescindir de
las formas más penetrantes e incrustacio-
nes de color para la configuración de las
superficies.
Pero la luz no sólo sirve para el efecto
plástico de cuerpos cúbicos, también es
Influencia de la luz en un medio extraordinario para la conduc-
la configuración del ción psicológica de la percepción. Ya en
sur y del norte. En el
sur se proyectan for- los templos del antiguo Egipto —por
mas plásticas por el ejemplo, en el templo de sol de Amun Re
efecto cambiante de en Karnak o en Abu Simbel la luz se pre-
la fuerte inclinación senta en forma de iluminación general
de la luz solar y la luz
reflectora del suelo; uniforme, como medio para la acentua-
en el norte es decisiva ción de lo esencial— las columnatas, que
exclusivamente la in- se oscurecen progresivamente, permiten
clinación casi horizon- al observador la adaptación a una ilumi-
tal de la luz solar para Típico candil de latón.
la configuración. nación mínima, de la cual surge la imagen
del ídolo iluminado de modo puntual, que
da la sensación de algo con una claridad
dominante. Con frecuencia, la construc-
ción arquitectónica tiene adicionalmente
un efecto luminoso de reloj astronómico,
que sólo se produce en días o estaciones
trascendentales; a la salida o la puesta
del sol o en los solsticios, respectivamente.
Esta capacidad para conseguir una
iluminación de luz diurna psicológica
—y diferenciadamente puntual— se va
perfeccionando cada vez más en el trans-
curso de la historia, encontrando su mo-
mento culminante en las iglesias de estilo
barroco —por ejemplo, la iglesia de la Pe-
regrinación en Birnau o la de Wies de Do-
minikus Zimmermann—, que guían la mi-
rada del visitante desde la difusa claridad
de la nave principal hacia la zona del altar
inundada de luz, bajo cuya luz puntual
sobresalen tallas en madera con adornos
dorados de modo muy brillante y plástico.

1.1.2 Iluminación artificial Lámpara de aceite


griega, muy común
antiguamente.
También en el área de la iluminación arti-
ficial se puede hablar de un perfecciona-
miento comparable; un desarrollo al cual,
por cierto, se han puesto claras limitacio-
nes debido a la insuficiente luminosidad
de las fuentes de luz disponibles.
Al principio se encuentra la separa-
ción entre la llama brillante del fuego que
da calor y el aprovechamiento por sepa-

13
1.1 Historia
1.1.2 Iluminación artificial

Lámparas y quemado- paras más antiguas


res de la segunda mi- para aceites vegetales
tad del siglo XIX. Par- viscosos necesitan so-
tiendo de la luciones de abasteci-
construcción básica del miento más costosos:
quemador Argand, la botellas con caída de
lámpara de aceite se presión o sistemas de
adapta a las diferentes émbolos impulsados
exigencias a través de por un muelle para
múltiples innovaciones alimentar a presión
técnicas. Se observan el quemador.
claramente las diferen- Para aceites especial-
cias entre las lámparas mente volátiles o vis-
de mecha plana y las cosos existen lámparas
más rentables de me- especiales sin mecha,
cha redonda. Lámparas que mediante la
más recientes para pe- propia presión del va-
tróleo transportan el por de aceite volátil o
combustible muy debido a la compresión
fluido sólo a través de desde el exterior, pro-
la acción capilar de la porcionan la mezcla de
mecha a la llama, lám- gas.

14
1.1 Historia
1.1.3 Ciencias naturales e iluminación

Con la lámpara de aceite, desarrollada mecha se consigue de pronto un gran


en una época prehistórica, se ha conse- avance en cuanto al aumento de la po-
guido por mucho tiempo el máximo esca- tencia luminosa. En el siguiente paso, me-
lón en el progreso luminotécnico. Es cha y llama se envuelven mediante un ci-
cierto que la lámpara en sí —más tarde lindro de cristal, cuyo efecto de chimenea
llega el candil— se sigue desarrollando proporciona un mayor caudal de aire y
cada vez más, se crean magníficos cande- con ello un nuevo aumento de la poten-
labros de estilos cada vez más nuevos; la cia. Con la lámpara Argand se configura la
propia llama, y con ella su luminosidad, forma definitiva de la lámpara de aceite,
en cambio, no varían. incluso las actuales lámparas de petróleo
Pero como esta intensidad luminosa, siguen funcionando según este inmejora-
en comparación con las actuales fuentes ble principio.
de luz, es muy reducida, queda la ilumina- Muy pronto se conocen los instru-
ción artificial como recurso en caso de ur- mentos ópticos como ayuda al control
gencia. Al contrario de lo que ocurre con de la luz. Ya en la antigüedad se utilizan
la luz diurna, que permite una ilumina- y describen teóricamente los espejos; la
ción diferenciada y soberana de todo el leyenda dice de Arquímedes que frente
espacio, la claridad de la llama se limita a Siracusa y mediante espejos cóncavos
siempre sólo a su inmediato alrededor. incendió barcos enemigos.
O sea, las personas se reúnen cerca de la Alrededor del cambio del primer mile-
fuente de luz o colocan ésta directamente nio se encuentran en el área árabe y china
al lado del objeto a iluminar. La noche se trabajos teóricos sobre el modo de formar
aclara sólo escasamente con este método; las lentes ópticas. A partir del siglo XIII es-
una iluminación abundante requiere in- tas lentes pueden demostrarse concreta-
numerables y costosas luminarias y sólo mente, la mayoría de las veces se utilizan
es imaginable para suntuosas fiestas cor- como ayuda visual en forma de lupas
tesanas. La iluminación arquitectónica en (piedras de lectura) o gafas. Como ma-
el sentido actual es casi exclusivamente terial se utiliza en un principio berilio
un tema de la luz diurna hasta muy avan- tallado, más tarde esta costosa piedra se-
zado el siglo XVIII. mipreciosa es sustituida por cristal, pu-
diéndose producir ahora en una calidad
suficientemente clara. Aún hoy día el tér-
1.1.3 Ciencias naturales e iluminación mino alemán «Brille» para referirse a las
Lámpara de petróleo gafas nos recuerda al material original
con quemador Argand. La razón para el estancamiento en el de- para la ayuda visual, el berilio*.
sarrollo de potentes fuentes de luz arti- Hacia fines del siglo XVI los talladores
ficial se encuentra en los insuficientes de lentes holandeses desarrollan los pri-
conocimientos de las ciencias naturales; meros telescopios. En el siglo XVII estos
en el caso de la lámpara de aceite, por las aparatos son perfeccionados por Galilei,
equivocadas ideas en cuanto a su com- Kepler y Newton; se construyen microsco-
portamiento en la combustión. Hasta la pios y aparatos de proyección.
aparición de la química moderna era Al mismo tiempo, nacen teorías fun-
válida la idea procedente de la antigüe- damentales sobre el comportamiento de
dad de que al quemarse una sustancia se la luz. Newton sostiene la tesis de que la
liberaba el «flogisto». Según esta idea, una luz se compone de partículas —una idea
materia combustible de ceniza y flogisto que se puede remontar hasta sus orígenes
(los antiguos elementos de tierra y fuego) en la antigüedad—, mientras que Huygens
se separa al quemarse: el flogisto se libera concibe la luz como fenómeno ondulato-
como llama, la tierra queda atrás como rio. Ambas teorías rivalizan justificándose
ceniza. por una serie de fenómenos ópticos y co-
Basándose en esta teoría se entiende existen en paralelo; hoy está claro que la
que una optimización de procesos de luz no es ni una partícula pura, ni un fe-
combustión es imposible, debido a que no nómeno ondulatorio puro y debe enten-
se conoce el significado del suministro de derse como una combinación de ambos
aire para la llama. Sólo a través de los ex- principios.
perimentos de Lavoisier se impone el co- A través de la evolución de la foto-
nocimiento de que la combustión signi- metría —la ciencia de la medición de luz
fica el almacenamiento de oxígeno y, por y de las iluminancias— (Boguer y Lambert,
tanto, cada llama depende del suministro siglo XVIII) se encuentran finalmente los
de aire. Los experimentos de Lavoisier se fundamentos científicos más esenciales
Christiaan Huygens Isaac Newton realizan durante los años setenta del siglo para una luminotecnia funcionalmente
XVIII. Poco después, en 1783, los nuevos apta.
conocimientos se aplican a la luminotec- A pesar de ello, se limita la aplicación
nia. François Argand construye la lámpara de los principios conocidos, casi exclusi-
Argand, definida por él mismo como «una vamente, a la construcción de aparatos
lámpara de aceite con mecha en forma de ópticos, como el telescopio y el microsco-
tubo, donde el aire puede llegar a la llama pio, es decir, a instrumentos que sirven
tanto por el interior del tubo como desde
el exterior de la mecha». Mediante este
suministro mejorado de oxígeno y al * La pronunciación de «Bril-le» en alemán es muy
similar a la del berilio: «Beryll».
mismo tiempo una mayor superficie de (Nota de la traductora.)

15
1.1 Historia
1.1.4 Fuentes de luz modernas

para la observación y dependen de las


fuentes de luz del exterior. Un control de
la luz mediante reflectores y lentes, como
teóricamente es posible y alguna vez se
ha probado, fracasa por la inaccesibilidad
de las fuentes de luz existentes.
En el campo del alumbrado doméstico
se puede admitir la ausencia de una luz
orientable de origen lejano, ya que se
compensa con la luz de la lámpara de
aceite; en otros campos, en cambio, esta
falta ocasiona graves problemas. Esto es
lo que ocurre en situaciones de alum-
brado en las que existe una distancia con-
siderable entre la fuente de luz y el objeto
a iluminar, sobre todo en el alumbrado de
calles y la iluminación escénica; y en la
técnica de la señalización, especialmente
en la construcción de faros. Por este mo-
tivo no es de extrañar que la lámpara Ar-
gand, con su aumento considerable de la
intensidad luminosa, no sólo sirva para
proporcionar más claridad a la sala de es-
tar, sino que encuentre precisamente
en estos campos una enorme aceptación,
utilizándola para el desarrollo de sistemas
Balizamiento luminoso de control de la luz.
de faro con lentes
Fresnel y quemador Esto es en primer lugar válido para
Argand. el alumbrado de calles y de escenarios,
donde se utiliza la lámpara Argand ya
poco después de su desarrollo, pero sobre
todo para el balizamiento luminoso de fa-
ros, que hasta entonces sólo podían abas-
tecerse provisionalmente con brasas de
carbón o un sinnúmero de lámparas de
aceite. La propuesta de equipar los faros
con sistemas compuestos por lámparas
Argand y espejos parabólicos surge en
1785; seis años más tarde se hace reali-
dad en el faro más prominente de Francia,
en Cordouan. Finalmente, en 1820 Augus-
tin Jean Fresnel desarrolla un sistema de
lentes escalonadas y aros prismáticos que
se pueden producir en un tamaño sufi-
cientemente grande para poder enfocar
óptimamente la luz de los faros; también
esta construcción es probada por primera
vez en Cordouan. Las lentes Fresnel cons-
tituyen desde entonces el fundamento
para cualquier balizamiento luminoso de
los faros, pero además también son utili-
zadas en numerosos tipos de proyectores.

1.1.4 Fuentes de luz modernas


Lentes Fresnel y que- Con la lámpara Argand, la lámpara de
mador Argand. En la aceite alcanzaba, a través del manejo más
parte interior del cono
luminoso la luz es en- eficaz de la llama, su versión óptima
focada mediante una como fuente de luz. A través del avance
lente escalonada, en la de las ciencias naturales, que posibilitan
parte exterior es des- este último paso evolutivo, se desarrolla-
viada por separado a Augustin Jean Fresnel
través de aros prismá- rán fuentes de luz completamente nue-
ticos. vas, que revolucionarán la luminotecnia
a pasos cada vez más rápidos.

16
1.1 Historia
1.1.4 Fuentes de luz modernas

1.1.4.1 Alumbrado de gas


La lámpara Argand recibe en primer lugar
la competencia por parte del alumbrado
por gas. Es bien sabido que existían gases
combustibles desde el siglo XVII, pero el
conocimiento y la producción sistemática
de gases no se realizó hasta dentro del
marco de la química moderna; casi simul-
táneamente se desarrolla mediante la
lámpara Argand un procedimiento de pro-
ducción para obtener gas de alumbrado
del carbón de piedra.
Hacia fines del siglo XVIII se puede
demostrar la eficiencia del alumbrado de
gas a través de una serie de proyectos pi-
loto —un auditorio en Lowen según pro-
yecto de Jan Pieter Minckellaers, una fá-
brica, una casa particular e incluso en
un coche por el ingeniero inglés William
Murdoch—, con lo que la nueva fuente
de luz alcanza iluminancias desconocidas.
Alumbrado de esca- Pero para una distribución general queda
parate con luz de gas todavía el obstáculo de la costosa pro-
(alrededor de 1870).
ducción del gas de alumbrado y la supre-
sión de malolientes contaminaciones.
Es cierto que se desarrollan pequeños dis-
positivos, denominados termolámparas,
que posibilitan una producción de gas
en casas de modo individual, proporcio-
Carl Auer v. Welsbach. nando al mismo tiempo iluminación y
calefacción; pero estos aparatos no tie-
nen éxito.
El alumbrado de gas no resulta eco-
nómico hasta que consigue centralizarse,
distribuyéndose a través de tuberías.
El alumbrado público actúa como pro-
pulsor, pero poco a poco también se co-
nectan al suministro de gas los edificios
públicos y finalmente las viviendas par-
ticulares.
Igual que con cualquier otra fuente
de luz, también el alumbrado de gas se
utiliza cada vez más eficientemente a tra-
vés de una serie de nuevos desarrollos
técnicos. Similar a como ocurre con la
lámpara de aceite, se crean una serie de
nuevas formas para los quemadores, que
proporcionan un aumento en la intensi-
dad luminosa al incrementarse la superfi-
cie de la llama. El principio de Argand del
quemador circular con mecha tubular que
mejora la combustión con el paso del aire
también se puede aplicar al alumbrado
de gas, que nuevamente lleva a eficacias
luminosas superiores.
Pero el intento de producir mediante
nuevos desarrollos del quemador Argand
un exceso de oxígeno en la mezcla de gas
lleva a un resultado sorprendente. Al que-
marse por completo el carbono, se pro-
duce dióxido de carbono y desaparecen
las partículas incandescentes responsables
de la aparición de luz en la llama; aparece
la ardiente, pero poco luminosa, llama del
mechero de Bunsen. Por lo tanto, existen
Luz de calcio de Manguito de incandes- limitaciones en cuanto a la intensidad
Drummond. cencia según Auer luminosa de llamas luminiscentes; para
v. Welsbach.
obtener un nuevo incremento del rendi-
miento se debe recurrir a otros principios
de la producción de luz.

17
1.1 Historia
1.1.4 Fuentes de luz modernas

El posible inicio de una luz de gas al- Es en 1890 cuando el químico austrí-
tamente eficiente resulta del fenómeno aco Carl Auer von Welsbach desarrolla un
de la luminiscencia térmica, la inducción método más practicable para el aprove-
de una sustancia luminosa por calenta- chamiento de la termoluminiscencia. Auer
miento. A diferencia de lo que ocurre con von Welsbach impregna un cilindro hecho
los radiadores térmicos, en este caso la de tejido de algodón con una solución de
eficacia luminosa y el color de luz no sólo tierras, que, al igual que sucede con la
dependen de la temperatura, sino tam- piedra calcárea, al calentarse desprenden
bién del tipo de sustancia calentada, ob- una potente luz blanca. Estos llamados
teniéndose más luz y de un color más «manguitos camiseta» se colocan sobre los
blanco que con los radiadores térmicos. mecheros de Bunsen. Durante el primer
La primera fuente de luz que trabaja funcionamiento se quema el algodón,
según este principio es la luz de calcio, luego sólo queda una estructura de tie-
desarrollada por Drummond en 1826, en rras raras, el verdadero manguito incan-
la que una piedra calcárea es impulsada descente. Mediante esta combinación de
con la ayuda de un mechero de gas deto- la llama extremadamente caliente del me-
nante a la termoluminiscencia. La luz de chero de Bunsen y los manguitos cami-
calcio es, sin duda, muy efectiva, pero ha seta de tierras raras, también se ha alcan-
de ser regulada una y otra vez manual- zado lo más óptimo en el alumbrado de
mente, de modo que sólo encuentra su gas. Del mismo modo que hasta hoy día
aplicación como luz de efectos en el se utiliza la lámpara Argand como lám-
alumbrado escénico. para de petróleo, también el manguito in-
candescente se sigue utilizando para el
alumbrado de gas, por ejemplo, para las
lámparas de cámping.

1.1.4.2 Fuentes eléctricas de luz


También la luz de gas incandescente tiene
el mismo destino que la mayoría de las
fuentes de luz, que en la época de su per-
feccionamiento ya se encuentran aventa-
jadas por otros iluminantes. Esto vale
para la tradicional vela (no se elimina el
ennegrecimiento con el humo hasta 1824
mediante una mecha antepuesta), para la
Bujía-Jablochkoff, lámpara Argand, cuya marcha triunfal
con y sin cristal coincide con el desarrollo del alumbrado
envolvente.
de gas, y también para la iluminación con
manguitos incandescentes de gas, que
debe entrar en competencia con las nue-
Lámpara de arco de vas formas desarrolladas de la luz eléc-
Hugo Bremer. Un sen- trica.
cillo mecanismo de re-
sorte autorregula la A diferencia de lo ocurrido en los ca-
distancia de cuatro sos de la lámpara de aceite y el alum-
electrodos de carbono brado de gas, que tuvieron unos comien-
dispuestos en forma zos poco luminosos, consiguiendo
de V.
posteriormente un desarrollo con formas
más potentes, en el caso de la luz eléc-
trica se obtiene primero la forma más lu-
minosa. Ya a principios del siglo XIX se
sabe que mediante el empleo de una ten-
sión entre dos electrodos de carbono se
Luz de arco en la Place puede producir un arco voltaico extrema-
de la Concorde. damente luminoso. Pero al igual que ocu-
rre con la luz de calcio de Drummond, hay
que efectuar continuas nuevas regulacio-
nes manuales, razón suficiente para que
no se imponga esta nueva fuente de luz.
Además, las lámparas de arco sólo funcio-
nan de momento conectadas a costosas
baterías.

18
1.1 Historia
1.1.4 Fuentes de luz modernas

Lámpara de arco Sie-


mens de 1868. Un pro-
yector orientable, se-
gún descripción con
«espejo cóncavo, me-
canismo de engranajes,
trípode y disco anti-
deslumbrante», la lu-
minaria más antigua
documentada con un
dibujo encontrado en
el archivo de Siemens.

19
1.1 Historia
1.1.4 Fuentes de luz modernas

A mediados de siglo se construyen las


primeras lámparas autorregulables, que
eliminan la incómoda regulación manual,
y sobre todo se dispone de generadores
que proporcionan una alimentación eléc-
Heinrich Goebel: lám- trica continuada. Pero de momento sólo
paras incandescentes se puede acoplar una sola lámpara de
experimentales (fila- arco por fuente eléctrica; una conexión
mentos de carbón den-
tro de frascos de agua de lámparas en serie —la «división de la
de colonia al vacío). luz», tal como se denomina en el lenguaje
del tiempo— no es posible debido a que
los diferentes estados de encendido de
cada una de las lámparas provocan que
toda la línea se apague rápidamente.
Hay que esperar hasta los años se-
tenta del siglo XIX para que este problema
quede resuelto. Una solución simple es la
bujía-Jablochkoff, donde dos electrodos
de carbono paralelos están embutidos en
un cilindro de yeso, quemándose unifor-
memente de arriba abajo. Una solución
aún más compleja, pero también más se-
gura, proporciona la lámpara diferencial
—desarrollada en 1878 por el alemán
Friedrich v. Hefner-Alteneck, un ingeniero
de Siemens—, en la cual la corriente de la
lámpara se mantenía constante regulando
tanto la tensión del arco como su co-
rriente mediante un sistema electromag-
nético.
Joseph Wilson Swan: Mediante la divisibilidad de la luz se
lámpara de Swan convierte la lámpara de arco en una
incandescente con
varilla de grafito y fuente de luz practicable, que no sólo se
casquillo de resorte. utiliza en casos aislados, sino que encuen-
tra una amplia aplicación. Se aplica en to-
dos aquellos lugares en los que se puede
aprovechar su predominante intensidad
luminosa: nuevamente en faros, en la ilu-
minación escénica, pero sobre todo para
cualquier forma de iluminación pública en
exteriores. Para la aplicación en viviendas
particulares, en cambio, no es tan ade-
cuada, debido a que —una novedad en la
luminotecnia— proporciona demasiada
luz. Por lo tanto, para poder suprimir el
alumbrado de gas en las viviendas son ne-
cesarias otras formas de iluminación eléc-
trica.
Que los conductores eléctricos se ca-
lientan con una resistencia suficiente-
Thomas Alva Edison: mente grande, que ocasionalmente inclu-
lámparas-Edison en so se ponen en incandescencia, se supo
versión de filamentos
de platino y de carbón, muy pronto; Humphrey Davy demuestra
aún sin el típico cas- ya en 1802 —ocho años antes de su es-
quillo roscado. pectacular representación de la primera
lámpara de arco— que se puede obtener
luz eléctricamente mediante un filamento
de platino. Igual que con la lámpara de
arco, también en el caso de la lámpara in-
candescente son las dificultades técnicas
las que impiden que esta nueva fuente de
luz se imponga.
Pocos materiales tienen un punto de
fusión lo suficientemente alto para poder
posibilitar la incandescencia fotógena an-
terior a la fundición. Además, la gran re-
sistencia requiere filamentos delgados,
que son difíciles de fabricar, se rompen
fácilmente y se consumen rápidamente
con el oxígeno del aire. Por eso los prime-
ros ensayos con filamento de platino o de

20
1.1 Historia
1.1.4 Fuentes de luz modernas

carbono no sobrepasan la mínima dura- Pero quien finalmente logró el éxito


ción de encendido. Una prolongación fue Edison, quien a partir de las construc-
clara de la duración de encendido no se ciones experimentales de sus antecesores
consigue hasta que puede evitarse que el consiguió desarrollar, en 1879, un pro-
filamento —hasta entonces casi siempre ducto industrial en serie que en muchos
fabricado de carbono o grafito— se con- puntos —hasta llegar a la construcción
suma mediante su colocación en una del casquillo roscado— correspondía a
ampolla al vacío o rellena de gas inerte. las actuales lámparas incandescentes.
Los pioneros son Joseph Wilson Swan, Lo único que aún necesita mejorarse es el
quien con su lámpara de grafito se ade- filamento. Edison aprovecha al principio
lanta nada menos que medio año a Tho- el filamento de bambú carbonizado de
mas Alva Edison, pero sobre todo Heinrich Goebel. Más tarde se desarrollan filamen-
Goebel, quien ya en 1854 fabricó lámpa- tos de carbón sintéticos, que se obtienen
ras eléctricas de filamentos de bambú por inyección de nitrocelulosa. Pero un
carbonizado, hermetizadas en botellas notable aumento de la eficacia luminosa,
de colonia vacías con una duración de el punto débil de todas las lámparas in-
vida de 220 horas. candescentes, no es posible hasta desa-
rrollar el camino de los filamentos metáli-
cos. Aquí destaca nuevamente Auer von
Welsbach, quien ya hizo posible un alum-
Lámpara de descarga brado de gas eficiente con el desarrollo
de vapor de mercurio
de Cooper-Hewitt. Esta del manguito incandescente.
lámpara, en cuanto a Auer utilizó filamentos de osmio, que
su funcionamiento, es se obtienen laboriosamente extrayendo
más o menos compara- una mezcla de polvo de osmio y un aglu-
ble al actual tubo fluo-
rescente, pero aún no tinante a base de carbón. Pero la estabili-
tiene materia fluores- dad de los filamentos es muy baja, de
cente, de modo que modo que se imponen en el mercado las
proporcionaba muy más robustas lámparas de tántalo, que se
poca luz visible. La
lámpara está montada desarrollan algo más tarde. La producción
por el centro, como un de éstas, a su vez, cesa en favor de las
brazo de la balanza, lámparas con filamento de volframio, es
debido a que se en- decir, lámparas de tungsteno, un material
ciende mediante una
cuerda motriz al incli- que se sigue utilizando hoy día para los fi-
narse el tubo. lamentos de las lámparas incandescentes.
Después de la lámpara de arco y la in-
candescente nacen las lámparas de des-
carga como tercera forma de iluminación
eléctrica. También en este caso los prime-
ros conocimientos físicos preceden en el
tiempo a la realización práctica. Ya en el
siglo XVII existen informes sobre luminis-
cencias en barómetros de mercurio; la
primera demostración de una lámpara de
descarga la proporciona Humphrey Davy,
quien estudia sistemáticamente las tres
formas de iluminación eléctrica a princi-
pios del siglo XVIII. Pero hasta la construc-
ción de lámparas de descarga aptas para
el consumo pasan casi ochenta años; sólo
después de imponerse la lámpara incan-
descente aparecen, a principios del siglo
XX, las primeras lámparas de descarga para
fines de iluminación en el mercado. Se
Foyer con lámparas trata, por un lado, de la lámpara-Moore
Moore. —un precursor del actual tubo fluores-
cente (neón)—, que trabaja con largos tu-
bos de vidrio, de diversas formas, tensio-
nes altas y una descarga eléctrica de alto
vacío, así como de la lámpara de vapor de
mercurio de baja presión, que se corres-
ponde prácticamente con la actual lám-
para fluorescente, pero sin la capa de
polvo fluorescente.
La lámpara-Moore —como hoy día el
tubo fluorescente— se utiliza sobre todo
para la iluminación perimetral en la ar-
quitectura y para fines publicitarios; su
intensidad luminosa es demasiado baja
para una función de iluminación real. En
contrapartida, la lámpara de vapor de

21
1.1 Historia
1.1.5 Planificación cuantitativa
1.1.6 Principios

mercurio ofrece una notable eficacia lu- mino el trato conveniente con un exceso
minosa, por lo que se convierte en com- de luz; se debe determinar cuánta luz
petencia para la relativamente poco ren- y qué formas de iluminación son necesi-
table lámpara incandescente. Pero frente tarias en determinadas situaciones de
a esta ventaja se encuentra ahora una in- alumbrado.
suficiente reproducción cromática, que Sobre todo en el campo de la ilumina-
sólo permite una utilización para los más ción de puestos de trabajo se estudia in-
sencillos cometidos de iluminación. tensivamente la influencia del tipo de ilu-
La solución a este problema se en- minación e iluminancia sobre el aumento
cuentra de dos maneras distintas. Una po- de la producción. Basándose en estudios
sibilidad consiste en igualar mediante fisiológicos de la percepción, se formali-
sustancias luminosas añadidas las zonas zan de este modo las recomendaciones,
espectrales que faltan en la descarga de que, por un lado, exigen las iluminancias
vapor de mercurio. Con ello se produce la mínimas para determinadas tareas visua-
lámpara fluorescente, que realmente al- les y, por otro lado, indican las calidades
canza una buena reproducción cromática mínimas para la reproducción cromática
y, al mismo tiempo, debido al aprovecha- y la limitación de deslumbramiento.
miento de abundantes componentes ul- En principio estas recomendaciones
travioletas existentes, ofrece una mayor están pensadas para la iluminación de
eficacia luminosa. puestos de trabajo y sirven de orientación
El segundo principio consiste en el para otras aplicaciones. No obstante, ado-
aumento de la presión del vapor de mer- lecen de una clara orientación hacia el
curio. Con ello desde luego sólo se obtie- control de la cantidad de luz y se limitan
ne una reproducción cromática moderada, a explorar y fundamentarse en la fisiolo-
Torre de luz americana pero se alcanza una eficacia luminosa gía del ojo humano.
(San José, 1885). considerablemente mejorada. Además, de Que el objeto percibido en la mayoría
este modo se pueden conseguir adicional- de los casos es algo más que un simple
mente altas intensidades luminosas, con cometido visual sin sentido, que el hom-
lo que la lámpara de vapor de mercurio de bre que ve posee, aparte de la fisiología
alta presión se convierte en la competi- del ojo, una psicología de la percepción,
dora de la lámpara de arco. no se tiene aquí en cuenta. Así, la planifi-
cación de la cantidad de luz se conforma
con proporcionar una iluminación general
1.1.5 Planificación de iluminación uniforme, que haga justicia al más difícil
cuantitativa cometido visual, manteniéndose además
dentro de los límites de las normas en lo
Se puede decir que unos cien años des- que se refiere al deslumbramiento y a la
pués del comienzo del estudio científico reproducción del color. Con esta luz el
acerca de las fuentes de luz ya existen hombre percibe una arquitectura, pero las
—al menos en su forma primitiva— todas sensaciones que se transmiten con esta
las lámparas usuales en la actualidad. Si percepción, así como la aprehensión esté-
en toda la historia anterior sólo se dispo- tica, quedan fuera del alcance de los prin-
nía de la suficiente luz durante el día, la cipios aplicados en la iluminación.
luz artificial, hasta entonces considerada
una ayuda de emergencia, se convierte en
una iluminación de igual condición. 1.1.6 Principios de una nueva
Iluminancias similares a las de la luz planificación de iluminación
diurna, sea en espacios interiores, por
ejemplo en una vivienda o un puesto de Por eso no sorprende que ya pronto junto
trabajo, sea en la iluminación exterior, por a la luminotecnia de orientación cuanti-
ejemplo en calles y plazas, o en el alum- tativa se desarrollen los principios para
brado de edificios, son ya sólo una cues- una teoría de planificación, que se ajusta
tión de esfuerzo técnico. Sobre todo en el más a la iluminación arquitectónica y sus
alumbrado de calles se tiene la tentación necesidades.
de convertir la noche en día y con ello En parte estos conceptos se forman
prácticamente eliminarla. En Estados Uni- dentro del propio marco de la luminotec-
dos se desarrollan proyectos que iluminan nia; aquí hemos de nombrar sobre todo a
ciudades enteras mediante una trama de Joachim Teichmüller, el fundador del pri-
torres luminosas. Pero este alumbrado mer instituto alemán de luminotecnia, en
por proyectores aporta más desventajas Karlsruhe. Teichmüller definió el concepto
que ventajas, debido al deslumbramiento de la «iluminación arquitectónica» como
y a los sombreados, de modo que pronto una arquitectura que entiende la luz
vuelve a desaparecer este estilo en el como material de construcción, incluyén-
alumbrado de exteriores. dolo conscientemente en toda la confi-
Tanto el intento de conseguir una ilu- guración arquitectónica. No por último
minación que alcance toda la ciudad y seguramente también siendo el pri-
como su fracaso pueden considerarse sín- mero, hace referencia a que la luz artifi-
tomas para una nueva fase en el trato con cial puede superar a la luz diurna en
la luz artificial. Si antes las insuficientes la iluminación arquitectónica, si se dife-
fuentes de luz resultaban ser el problema rencian y utilizan conscientemente sus
principal, ahora se sitúa en primer tér- posibilidades.

22
1.1 Historia
1.1.6 Principios

Más fuerte en cambio que dentro de


la luminotecnia, que en general más bien
se inclina hacia una filosofía cuantitativa
de iluminación, se crean por los propios
arquitectos nuevos conceptos en la ilumi-
nación arquitectónica. Para la arquitec-
tura ya desde mucho antes eran conoci-
dos el efecto de la luz sobre formas mejor
marcadas y estructuradas procedentes de
la iluminación diurna, así como el signifi-
cado del juego entre luz y sombra.
Con la creación de fuentes de luz efi-
caces, se añaden a estos conocimientos
Joachim Teichmüller en la técnica de luz diurna las posibilida-
des de la luz artificial. La luz ya no sólo
tiene el efecto desde el exterior hacia el
interior, sino que puede iluminar a gusto
los espacios interiores e incluso disper-
sarse desde el interior hacia el exterior.
Si Le Corbusier denominaba la arquitec-
tura «el sabio, adecuado y maravilloso
juego de los cuerpos en la luz», esto ya no
sólo se refiere a la luz solar, sino que tam-
bién incluye el espacio interior iluminado
artificialmente.
De este nuevo conocimiento sobre la
luz queda especialmente afectado el sig-
nificado de grandes superficies de venta-
nas en la arquitectura de acristalamien-
tos, que no sólo representan la apertura
para facilitar la penetración al interior de
la luz diurna, sino que por encima de ello
determinan el efecto nocturno de la
arquitectura artificialmente iluminada.
Sobre todo por parte de los arquitectos
«amantes del vidrio» se considera el edifi-
cio como una figura cristalina y luminis-
Wassili Luckhardt cente. Ideas utópicas de una arquitectura
(1889-1972): cristal de cristal, ciudades luminosas de torres de
sobre la esfera.
Construcción de culto. luz y edificaciones acristaladas, tal como
Segunda versión. Tiza las de Paul Scheerbart, de momento se
al aceite, alrededor proyectan en los mismos términos visua-
de 1920. les planos y dibujos sobre cúpulas y cris-
tales luminosos. No mucho después, en
los años veinte del siglo XX, estas ideas en
la arquitectura de cristal ya se realizan
concretamente: grandes edificios o alma-
cenes aparecen por la noche como articu-
ladas figuras luminiscentes debido a la
cambiante imagen de oscuras paredes
J.Brinkmann, L.C. van der y las más claras superficies acristaladas.
Vlugt y Mart Stam: Fábrica
de Tabaco Van Nelle, La luminotecnia va claramente más allá
Rotterdam, 1926-1930. de una simple creación de iluminancias,
incluye las estructuras de la arquitectura
iluminada en sus reflexiones. A pesar de
ello, también este comienzo se queda aún
atrás, debido a que el edificio se considera
sólo como una totalidad, sobre todo si se
mira como una vista exterior nocturna,
donde se sigue ignorando al hombre ob-
servador en el interior del edificio. Hasta
la Segunda Guerra Mundial, por tanto, los
edificios destacan en parte por su muy
bien diferenciada iluminación exterior,
pero la tendencia hacia una iluminación
reticulada de orientación cuantitativa y
sin imaginación en los interiores del edifi-
cio prácticamente no tiene éxito.
Para llegar hasta los conceptos tras-
cendentes de la iluminación arquitectó-
nica, además de la luz y la arquitectura, se

23
1.1 Historia
1.1.6 Principios

debe considerar también al hombre como que la planificación de iluminación arqui-


tercer factor en el triángulo de actividad tectónica ha de recuperar un gran retraso.
de la iluminación. Iniciativas hacia este Así, no es de extrañar que el alumbrado
reconocimiento proceden sobre todo de la escénico tenga una gran influencia sobre
psicología perceptiva. A diferencia de lo la evolución de la planificación de ilumi-
que ocurre en la investigación fisiológica, nación y numerosos luminotécnicos pro-
aquí no sólo se pregunta por el ojo, por cedan del alumbrado escénico.
los valores límites cuantitativos para la
percepción abstracta de «tareas visuales».
En el centro se encuentra más bien el 1.1.6.2 Planificación de iluminación
hombre perceptivo, la idea de cómo se cualitativa
compone concretamente la realidad per-
cibida en el proceso de la visión. A través Una nueva filosofía de iluminación, que
de estos estudios se reconoce muy pronto ya no se interesa exclusivamente por los
que la percepción no es un simple proceso aspectos cuantitativos, surge en Estados
Luz para ver. de reproducción visual, no es sacar foto- Unidos después de la Segunda Guerra
grafías del entorno. Numerosos fenóme- Mundial. Entre sus pioneros hay que
nos ópticos muestran más bien que en la nombrar especialmente a Richard Kelly,
percepción se realiza una compleja inter- quien reúne en un concepto unificado las
pretación de los estímulos del entorno, sugerencias existentes procedentes de
que ojo y mente reproducen menos nues- la psicología perceptiva y del alumbrado
tra realidad que construyéndola. escénico. Kelly se desentiende del dato de
En este trasfondo la iluminación re- una iluminancia uniforme como criterio
cibe un significado totalmente nuevo. La central de la planificación de iluminación.
luz no es ya sólo una fuerza práctica- Sustituye la cuestión de la cantidad de luz
mente fototécnica, que se ocupa de pro- por la de las calidades individuales de la
porcionar una exposición suficiente, sino luz, después de una serie de funciones de
que se convierte también en un factor de- la iluminación, que están centradas hacia
cisivo para nuestra percepción. Por otra el observador perceptor. Kelly distingue
parte, la iluminación no sólo se ocupa de tres funciones básicas: ambient light (luz
proporcionar la visibilidad general de para ver), focal glow (luz para mirar) y
nuestro entorno, sino que determina, play of brilliance (luz para contemplar).
como condición de percepción central, Ambient light corresponde aproxima-
con qué prioridad y de qué modo se ob- damente a la hasta entonces usual idea
servan los diferentes objetos de nuestro cuantitativa de la luz. Se facilita una ilu-
entorno visual. minación básica, que es suficiente para la
percepción de las tareas visuales dadas:
la percepción de objetos y estructuras de
1.1.6.1 Impulsos procedentes edificios, la orientación en un entorno o
del alumbrado escénico la orientación en movimiento.
Focal glow va más allá de esta ilumi-
Los impulsos esenciales para una lumino- nación básica y tiene en cuenta las nece-
tecnia, que apunta hacia el hombre per- sidades del hombre perceptor en el en-
ceptor, pueden recibirse de la planifica- torno correspondiente. A través de la luz
ción de iluminación del alumbrado para mirar se destacan conscientemente
escénico. En este caso queda totalmente determinadas informaciones de la ilumi-
en segundo plano la cuestión de la ilumi- nación general; zonas significativas se
nancia y la uniformidad de la iluminación, acentúan, mientras que lo menos impor-
incluso el remarcar estructuras de edifi- tante queda en segundo término. A dife-
cios existentes no es importante. El obje- rencia de lo que ocurre con la iluminación
tivo de la iluminación escénica no es ha- uniforme, se estructura el entorno visual,
cer visible el escenario real existente con que se puede entender de modo rápido y
sus instalaciones técnicas, lo que se pre- unívoco. Adicionalmente se puede orien-
tende que se perciba son imágenes y am- tar la mirada del observador hacia deter-
bientes cambiantes. Horas del día y cam- minados objetos, de modo que una ilumi-
bios de tiempo, ambientes románticos o nación focal no sólo aporta algo para la
amenazantes se hacen visibles dentro de orientación, sino que también puede ser
un solo decorado mediante una ilumina- útil en la presentación de mercancías y
ción dirigida. complementos estéticos. Play of brilliance
El alumbrado escénico, en cuanto a tiene en cuenta el hecho de que la luz no
sus intenciones, traspasa con creces los sólo ilumina objetos y destaca informa-
objetivos de la iluminación arquitectónica ciones, sino que también puede conver-
—apunta hacia la creación de ilusiones—, tirse en objeto de contemplación, en una
mientras que en la iluminación arquitec- fuente de información. En esta tercera
tónica se trata de hacer visibles estructu- función la propia luz aporta algo al efecto
ras reales. No obstante, el alumbrado es- estético de un entorno; desde el reflejo de
cénico puede servir como ejemplo a la una sencilla llama de vela hasta una es-
iluminación arquitectónica; dispone de cultura luminosa se puede dar vida y am-
métodos para crear diferenciados efectos biente a un espacio representativo me-
luminosos y de instrumentos para produ- diante luz para contemplar. Mediante
cir estos efectos, ámbitos ambos en los estas tres categorías fundamentales de la

24
1.1 Historia
1.1.6 Principios

iluminación se ha creado un efectivo tra- nes luminosas hacia una sola situación
mado que posibilita una iluminación que de aplicación y definir diferentes esce-
hace justicia a la arquitectura iluminada nas de luz.
y a los objetos de un entorno, así como a Cada escena de luz se ha adaptado a
las necesidades del hombre perceptor. las exigencias de una situación espacial
Partiendo de Estados Unidos, la planifica- —las diferentes condiciones de un dis-
ción de iluminación se transforma poco curso realizado desde un estrado o una
a poco de una disciplina puramente téc- conferencia con diapositivas—, pero tam-
nica a una disciplina equitativa e indis- bién a condiciones variables del entorno,
pensable en el proceso de la configura- como la cambiante intensidad de la luz
ción arquitectónica; por lo menos para el diurna o la hora. La luz programada re-
área de grandes obras representativas se sulta por ello como una consecuencia ló-
puede mientras tanto considerar la cola- gica de la diferenciación espacial. Permite
boración de un luminotécnico compe- la utilización total de las posibilidades
tente como algo normal. existentes de una instalación de ilumina-
ción, una transición simultánea entre las
distintas escenas de luz que no sería posi-
1.1.6.3 Luminotecnia y planificación ble con el costoso control manual. En la
de iluminación actualidad, se crean sobre todo innova-
ciones luminotécnicas en el campo de las
Con las exigencias a la capacidad de la fuentes de luz compactas. Para el área de
planificación de iluminación crecen tam- las lámparas incandescentes podemos ci-
bién las exigencias a los instrumentos uti- tar la lámpara halógena incandescente,
lizados; una iluminación diferenciada re- que por el buen enfoque y su luz brillante
quiere luminarias especializadas, que se proporciona nuevos impulsos a la ilumi-
adaptan a cada cometido según sus ca- nación representativa. En el caso de las
racterísticas. lámparas de descarga se consiguen pro-
Así, la iluminación uniforme de una piedades parecidas mediante las lámparas
superficie de pared exige luminarias com- de halogenuros metálicos; así, la luz
pletamente distintas a las que requiere la orientada también puede aplicarse eficaz-
acentuación de diferentes objetos, y la mente desde grandes distancias. Como
iluminación constante de un foyer requie- tercer desarrollo innovador se debe nom-
re otras luminarias que la iluminación brar la lámpara fluorescente compacta,
variable de un espacio de usos múltiples que dispone de las ventajas del tubo fluo-
o una sala de exposiciones. Entre el desa- rescente, pero con un volumen más pe-
rrollo de las posibilidades técnicas y la queño, permitiendo de este modo un con-
aplicación de lo proyectado se da una in- trol óptico mejorado, por ejemplo en los
Luz para mirar. teracción, en la que las necesidades pro- especialmente económicos Downlights
yectadas promueven nuevas formas de fluorescentes.
luminarias, pero por otro lado también Aquí aún se ponen más instrumentos
el perfeccionamiento en lámparas y lumi- a disposición de la planificación de ilumi-
narias descubre nuevos ámbitos a la pla- nación, que pueden utilizarse para una
nificación. iluminación diferenciada y adaptada a las
Por eso los nuevos desarrollos lumi- necesidades del hombre perceptor. Tam-
notécnicos sirven sobre todo para la dife- bién para el futuro se puede esperar que
renciación espacial y la flexibilización de los avances de la planificación de ilumi-
la iluminación. Aquí hay que nombrar nación partan del desarrollo continuado
ante todo el relevo de las luminarias de de lámparas y luminarias, pero sobre todo
radiación libre para lámparas incandes- del consecuente aprovechamiento de una
centes y fluorescentes por numerosas lu- planificación cualitativamente orientada.
minarias reflectoras especializadas, que Las soluciones exóticas —por ejemplo
posibilitan una iluminación orientada y en el campo de la iluminación por láser
adaptada en cada caso a la finalidad de o por grandes sistemas reflectores—
distintas zonas y objetos, desde la ilumi- quedarán más bien como apariciones
nación uniforme de grandes superficies sueltas y no tendrán cabida en la práctica
mediante bañadores de pared o de techo, de planificación en general.
hasta la acentuación de una zona exacta-
mente circunscrita mediante proyectores
de contorno. Otras posibilidades para la
planificación de iluminación resultan del
desarrollo del raíl electrificado, que per-
mite una configuración variable de las
instalaciones de iluminación y la posibili-
dad de adaptarse a las respectivas necesi-
dades en utilizaciones alternativas.
Más recientes que los avances en la
diferenciación espacial de la iluminación
son los nuevos desarrollos en el ámbito de
la diferenciación temporal, la luz progra-
Luz para contemplar. mada. Mediante instalaciones compactas
de control es posible orientar instalacio-

25
2.0 Fundamentos
2.1 2.1 Percepción
2.1.1 Ojo y cámara

Percepción La mayor parte de la información sobre el


entorno le llega al hombre a través de los
ojos. Para ello, la luz no sólo es indispen-
sable y medio de la vista, sino que por su
intensidad, su distribución y sus cualida-
des crea condiciones específicas que in-
fluyen sobre nuestra percepción.
En definitiva, la planificación de ilu-
minación es la planificación del entorno
visual del hombre; su objetivo es la crea-
ción de condiciones de percepción, que
posibiliten trabajos efectivos, una orienta-
ción segura, así como su efecto estético.
Las cualidades fisiológicas de una situa-
ción luminosa se pueden calcular y medir,
pero al final siempre decide el efecto real
sobre el hombre: la percepción subjetiva
valora la bondad de un concepto de ilu-
minación. La planificación de iluminación,
por tanto, no se puede limitar sólo a la
realización de principios técnicos, sino
que también debe incluir reflexiones
acerca de la percepción.

2.1.1 Ojo y cámara


Un principio extendido para la interpreta-
ción del procedimiento de percepción es
la comparación del ojo con una cámara:
Aberración esférica. en el caso de la cámara se proyecta a tra-
Objetos proyectados vés de un sistema ajustable de lentes la
quedan deformados
por la curvatura de imagen invertida de un objeto sobre una
la retina. película sensible a la luz; un diafragma se
ocupa de la regulación de la cantidad de
luz. Después del revelado y la reversión al
efectuar la ampliación se obtiene final-
mente una imagen visible, bidimensional,
del objeto.
Del mismo modo, en el ojo se pro-
yecta sobre el fondo ocular a través de
una lente deformable una imagen inver-
Aberración cromática. tida, el iris toma la función del diafragma
Imagen borrosa por la y la retina —sensible a la luz— la del papel
refracción diferente de
los colores espectrales. de la película. Por la retina se transporta
la imagen, a través del nervio óptico, al
cerebro, para que allí finalmente pueda
recuperar su posición inicial y hacerse
consciente en una determinada zona, la
corteza visual.
La comparación entre cámara y ojo
seduce por su evidencia. Sin embargo, no
aporta nada para el esclarecimiento del
propio procedimiento perceptivo. El fallo
estriba en la suposición de que la imagen
proyectada sobre la retina es idéntica a la
imagen percibida. Que la imagen de la
retina forma la base de la percepción es
incuestionable; no obstante, existen con-
siderables diferencias entre las percepcio-
nes reales de un entorno visual y la ima-
gen sobre la retina.
En primer lugar se debe citar la defor-
mación espacial de la imagen mediante la
proyección sobre la superficie deformada
de la retina: una línea recta se proyecta
por regla general sobre la retina como
curva. Frente a esta consignación esférica
se encuentra una aberración cromática de
igual evidencia: la luz de distintas longi-
tudes de onda también se refracta distin-

28
2.1 Percepción
2.1.2 Psicología de la percepción

tamente, de modo que se crean anillos de


Newton alrededor de los objetos.
El ojo es, por tanto, un instrumento
óptico insuficiente, que crea una imagen
retiniana deformada especialmente y sin
corrección cromática. En cambio, estos
fallos ya no aparecen en la percepción
Percepción constante real, por lo que deben haber sido elimina-
de una forma a pesar dos en el cerebro durante la transforma-
de la variación de la
imagen retiniana por la ción de la imagen.
perspectiva cambiante. Más allá de esta corrección de fallos
existen aún considerables diferencias
trascendentes entre la imagen retiniana
y la percepción real. Si se perciben objetos
de disposición localizada, se forman sobre
la retina en perspectiva imágenes defor-
madas. Así, por ejemplo, un rectángulo
visto en ángulo produce una imagen reti-
niana trapecial. Pero esta imagen también
podría haberse producido por una super-
ficie trapecial, vista frontalmente, o por
un número ilimitado de formas cuadradas
dispuestas en ángulo. Se percibe una
única forma, el rectángulo, que realmente
ha provocado esta imagen. Incluso
cuando observador u objeto se mueven
perdura esta percepción de forma rectan-
gular constante, aunque la forma de la
imagen proyectada de la retina varía
ahora constantemente por la cambiante
perspectiva. Por lo tanto, la percepción no
es sólo la simple visualización de la ima-
gen proyectada en la retina; más bien se
origina sobre todo por la interpretación
de esta imagen.
Percepción de una sola
forma debido a la for- 2.1.2 Psicología de la percepción
mación de sombras con
ausencia de contornos.
La idea—modelo del ojo como cámara no
puede explicar la formación de la imagen
percibida, sólo se ocupa de transportar
el objeto a percibir desde el mundo exte-
rior hasta la corteza visual. Para un en-
tendimiento real de la percepción visual,
es menos importante el transporte de la
información de la imagen y más significa-
tivo el procedimiento de transformación
Reconocimiento de de esta información, la construcción de
una forma completa impresiones visuales.
debido a la evidencia
dada por detalles esen- Surge aquí en primer lugar la cuestión
ciales. de si la capacidad del hombre de percibir
el entorno de modo ordenado es de naci-
miento o aprendida, es decir, que se haya
tenido que formar por experiencias. Por
otra parte, también surge la cuestión de
si para la imagen percibida sólo son res-
ponsables las impresiones sensoriales re-
cibidas del exterior o si el cerebro trans-
forma estos estímulos en una imagen
Asimilación de un color visible mediante la aplicación de propios
a cada figura percibida. principios de orden.
El color gris del círculo
central se adapta al Una respuesta unívoca a estas cues-
color blanco o negro tiones es prácticamente imposible; la psi-
de cada figura perci- cología de percepción sigue en este caso
bida compuesta por varias direcciones contradictorias entre sí.
cinco círculos.
Cada una de estas direcciones puede
enunciar una serie de pruebas para su
modelo, pero ninguna de estas escuelas
está en disposición de dar una explicación
plausible.

29
2.1 Percepción
2.1.2 Psicología de la percepción

Así, existen datos de que la organiza-


ción espacial de la percepción es innata.
Si colocamos animales, o incluso niños re-
cién nacidos, sobre una placa de cristal
transparente ubicada sobre un escalón, La percepción de la lu-
minosidad del campo
éstos evitan claramente la zona sobre el gris depende del en-
nivel con más profundidad visual. De torno: con un entorno
modo que aquí existe un reconocimiento claro aparece un gris
visual innato de la profundidad y la consi- más oscuro mientras
que con un entorno
guiente sensación de peligro tiene prefe- oscuro, el mismo gris
rencia ante la información del sentido del se ve más claro.
tacto, que muestra una superficie segura
y plana. Por otro lado, se puede demostrar
que la percepción también depende de
experiencias previas. Así, se reconocen
más rápidamente las estructuras conoci-
das que las desconocidas; las interpreta-
ciones una vez identificadas de complica-
das figuras visualizadas permanecen y
graban las futuras percepciones.
En este caso la experiencia y la expec-
tación pueden tener un efecto tan fuerte
que las piezas que faltan de una forma
se perciben restituidas —o determinados
detalles corregidos— para adaptar el ob-
jeto a la expectativa.
Por consiguiente, tanto los mecanis-
mos innatos como la experiencia desem-
peñan un papel en la percepción; proba-
blemente el componente innato se ocupa
de la organización fundamental de la per-
cepción, mientras que la experiencia, a un
nivel de transformación más elevado,
aporta también algo para poder interpre-
tar las figuras complejas.
Por lo que respecta a la cuestión de si
sólo las impresiones sensoriales determi- Constancia de la pro- En este caso la inter-
nan la percepción o si se necesitan adicio- porcionalidad. Con la pretación en perspec-
interpretación en pers- tiva lleva a una ilusión
nalmente principios de orden psicológi- pectiva de la imagen se óptica. La línea vertical
cos, existe documentación para ambas percibe —a pesar de las posterior parece más
tesis. Por eso se puede explicar el hecho imágenes retinianas de larga que la de delante
de que un campo gris mediano con con- distintas medidas— un por la interpretación
tamaño uniforme de en perspectiva del di-
torno negro se perciba como gris claro las luminarias. bujo, aunque su longi-
y con contorno blanco como gris oscuro, tud es idéntica.
por la transformación directa de los estí-
mulos percibidos: la claridad percibida
surge de la relación de claridad del campo
gris y la del entorno más inmediato. Es
decir, se forma una impresión visual que
se basa exclusivamente en las impresiones
sensoriales recibidas del exterior y no está
influenciada por criterios propios de clasi-
ficación de la transformación mental.
Por otro lado, se puede explicar el
hecho de que las líneas verticales en un La uniformidad en la
dibujo de perspectivas aparezcan conside- luminancia de la pared
se interpreta como
rablemente más grandes al fondo que propiedad de la ilumi-
delante, debido a que el dibujo percibido nación, con ello se per-
se interpreta de modo espacial. En otras cibe la reflectancia de
palabras, para poder crear una imagen re- la pared de modo
constante. El valor de
tiniana del mismo tamaño, como con una grises de las superficies
línea cercana, la línea más alejada debe de los cuadros con re-
ser más grande, es decir, la línea se inter- marcados contornos,
preta y percibe en la profundidad del es- en cambio, se interpre-
ta como una propiedad
pacio como más grande con una longitud de los materiales, aun-
efectiva completamente igual. que su luminancia
Así, el conocimiento aparente de las es idéntica a la de la
relaciones de la distancia produce una va- esquina del espacio.
riación de la percepción. Pero como las
distancias en el dibujo son ficticias, existe
un resultado de interpretación autónomo

30
2.1 Percepción
2.1.2 Psicología de la percepción

e independiente de estímulos externos gulo bajo el cual se observa el objeto se


por parte del cerebro. Por consiguiente, la puedan percibir como apariciones espa-
percepción tampoco se basa en un solo ciales de objetos constantes, rectangula-
principio bajo este modo de plantear la res o redondos.
cuestión, sino que transcurre según varios Para el campo de la planificación de
mecanismos. iluminación hay especialmente otro grupo
significativo de fenómenos de constancia
que regula la percepción de luminosidad.
2.1.2.1 Constancia Al identificar la reflectancia de una super-
ficie (tomando como base de su grado
Aunque no se puede aclarar el sistema de de gris la luminosidad), se da el hecho de
funcionamiento de la percepción con un que una superficie, según la potencia
único y sencillo principio, es interesante de la iluminación del entorno, refleja una
cuestionarse para qué objetivo sirven los cantidad variable de luz, o sea, una lumi-
diferentes mecanismos. Precisamente nancia diferente en cada caso. Así, el lado
aparentes resultados fallidos ofrecen la iluminado de un objeto monocolor mues-
posibilidad de analizar los modos de obrar tra una luminancia mayor que el lado
y objetivos de la percepción. La ilusión sombreado; un cuerpo negro bajo la luz
óptica no se evidencia aquí como des- solar puede presentar una luminancia
cuido de la percepción, sino como caso bastante más elevada que un cuerpo
extremo de un mecanismo que aporta in- blanco en un espacio interior. Si la per-
formaciones vitales bajo condiciones cepción dependiera de la luminancia, no
triviales. Aquí se muestra que los dos se podría reconocer la reflectancia como
fenómenos antes descritos pueden ser propiedad constante de un objeto. Aquí
explicados por un objetivo conjunto, sea se debe aplicar un mecanismo que halla la
la cambiante percepción de la luminosi- reflectancia de una superficie por la pro-
dad con superficies idénticas, sea la per- porción de las luminancias de esta super-
cepción incorrecta de líneas de la misma ficie y de su entorno. De este modo, una
longitud. superficie blanca se experimenta tanto
Una de las tareas más importantes de en la luz como en la sombra como blanca, La impresión espacial
la percepción es tener que distinguir las porque en relación a las superficies del se determina por el
formas continuamente cambiantes y la entorno refleja siempre la mayor cantidad postulado de la inci-
distribución de luminosidad de la imagen de luz. No obstante, como ejemplo límite dencia de la luz desde
arriba. Al girar la ima-
retiniana entre los objetos fijos y los cam- se forma aquí el ejemplo antes descrito: gen cambian elevación
bios del entorno. Pero como también los dos superficies del mismo color, reci- y profundidad.
objetos fijos producen, por variaciones de biendo una iluminación idéntica, se perci-
la iluminación, la distancia o la perspec- ben con distinta luminosidad debido a las
tiva, imágenes retinianas de distintas for- diferentes superficies del entorno. La ca-
mas, tamaños y distribución de luminosi- pacidad del proceso de percepción de po-
dad, deben existir mecanismos que a der reconocer las reflectancias de objetos
pesar de todo identifican estos objetos también con distintas iluminancias repre-
y sus propiedades, percibiéndolos como senta, no obstante, sólo un aspecto par-
constantes. cial. Sobre la percepción de la reflectancia
La evaluación errónea de líneas de la de objetos también deben existir mecanis-
misma longitud muestra que el tamaño mos, que posibilitan la transformación de
de un objeto percibido no sólo reside en el luminosidades irregulares de las curvas y
tamaño de la imagen retiniana, sino que, saltos de luminancias.
además, se tiene en cuenta la distancia La distribución de luminancias sobre
entre el observador y el objeto. A la in- superficies es una manifestación coti-
versa, en cambio, se utilizan objetos de diana. Puede resultar por el tipo de la ilu-
tamaños conocidos para apreciar las dis- minación; un ejemplo es la disminución
tancias o reconocer el tamaño de objetos paulatina de luminosidad a lo largo de las
cercanos. En el área de la experiencia co- paredes de un espacio iluminado con luz
tidiana este mecanismo resulta suficiente diurna por un solo lado. Pero también
para percibir con seguridad los objetos y puede producirse por la forma cúbica del Únicamente se puede
su tamaño. De este modo, no se percibe objeto iluminado; ejemplo de ello es la reconocer la forma es-
pacial según la direc-
una persona a lo lejos como un enano, formación de sombras características so- ción de las sombras.
ni una casa en el horizonte como una bre cuerpos cúbicos, como cubo, cilindro
caja. Sólo en situaciones extremas falla la o esfera. Finalmente, una tercera razón
percepción; los objetos visualizados en para la existencia de diferentes luminan-
la Tierra desde un avión parecen diminu- cias puede ser causada por el tipo de la
tos, pero con distancias aún mayores, propia superficie; una reflectancia irregu-
como por ejemplo la Luna, se obtiene fi- lar, incluso con una iluminación uniforme,
nalmente una imagen completamente conduce a una luminancia no uniforme.
inexacta. Objetivo del acontecimiento perceptivo
Mecanismos parecidos a los de la per- es decidir ante qué situación nos encon-
cepción de tamaños existen también para tramos: si percibimos un objeto de un
el equilibrio de la deformación perspec- solo color, pero no uniformemente ilumi-
tiva de objetos. Son los encargados de nado, espacialmente formado, o como un
que los cambiantes trapezoides y elipses objeto iluminado uniformemente con re-
de la imagen retiniana en atención al án- flectancia irregular.

31
2.1 Percepción
2.1.2 Psicología de la percepción

Cambio perceptivo En el ejemplo que se presenta junto a


de claro/oscuro a estas líneas este proceso se hace especial-
negro/blanco con la
interpretación de una mente evidente. La carta doblada general-
figura transformada mente se percibe como si se viera desde el
cúbicamente. exterior (bordes hacia delante); en este
caso aparece como blanca uniforme, pero
iluminada por un solo lado. Pero si la
carta se percibe como si se viera desde el
interior (bordes hacia atrás), entonces
aparece como iluminada uniformemente,
pero teñida de negro en una mitad. La fi-
gura de la luminancia de la imagen reti-
niana, por tanto, tiene una interpretación
diferenciada; en un caso se atribuye a un
característico teñido blanco y negro del
objeto percibido, en otro caso no aparece
la diferente luminancia en la percepción
de la tarjeta blanca aparentemente uni-
forme, se registra como característica de
la situación luminosa.
Es decir, se trata de una propiedad
característica de la percepción mostrar su
En una pared no es- preferencia por las interpretaciones senci-
tructurada las curvas
luminosas se convier- llas y comprensibles. Los recorridos de lu-
ten en figuras domi- minancia, o se proyectan aquí principal-
nantes; en una pared mente por la imagen percibida o, de lo
estructurada, en cam- contrario, se destacan especialmente, de-
bio, estas curvas de luz
se interpretan como pendiendo de si son interpretados como
fondo y no se perciben. propiedad característica del objeto o
como cualidad del entorno, en este caso
la iluminación.
A la hora de la planificación de la ilu-
minación se deberían tener en cuenta es-
tos mecanismos. La primera consecuencia
es que la impresión de una luminosidad
uniforme no depende de una iluminación
completamente simétrica, sino que puede
alcanzarse mediante un recorrido uni-
forme de gradientes de luminancia.
Por otro lado, la distribución de lumi-
nancias irregulares puede conducir a si-
tuaciones confusas y poco claras de la
iluminación. Esto ocurre por ejemplo si se
reproducen sobre paredes conos lumino-
sos irregulares y sin referencia hacia la
arquitectura. En este caso se guía la aten-
ción del observador a un ejemplo de lumi-
nancia que ni se puede explicar por las
propiedades de la pared, ni proporciona
un sentido como peculiaridad de la ilumi-
nación. Los recorridos de luminancias, por
lo tanto, y en especial si son irregulares,
siempre deben ser interpretables a través
de una referencia hacia la arquitectura
Conos luminosos que nica del espacio se del entorno.
no transcurren en perciben como mo- Similar a como ocurre en la percep-
concordancia con la lestas figuras autóno- Según su posición, un
estructura arquitectó- mas. ción de luminosidades, ésta también de-
cono luminoso se per-
cibe como fondo o pende de los colores del entorno y del
como figura molesta. tipo de iluminación.
La conveniencia de interpretación de
impresiones cromáticas resulta aquí sobre
todo de la repercusión del continuo cam-
bio de los colores de luz del entorno.
De este modo, se percibe constante-
mente un color tanto bajo la luz azulada
del cielo cubierto, como bajo la luz solar
directa más cálida: fotografías en color
hechas bajo las mismas condiciones
muestran claramente en cambio los espe-
rados matices de color de cada tipo de
iluminación.

32
2.1 Percepción
2.1.2 Psicología de la percepción

La percepción, por tanto, está en con- mente la figura vista —en esto no se
diciones para adaptarse correspondiente- mueve el fondo. En nuestra imaginación,
mente a las propiedades cromáticas de la por tanto, forma el fondo una superficie,
iluminación y garantizar de este modo, que se encuentra debajo de la figura y al
bajo condiciones cambiantes, una percep- mismo tiempo llena uniformemente todo
ción constante de los colores. Pero esto el dibujo. Aparte de su color y su función
sólo es válido si todo el entorno está ilu- como entorno no se atribuye otras pro-
minado con el mismo color de luz y el piedades al fondo, no se trata de otro ob-
alumbrado no cambia tan rápidamente. jeto autónomo y no es afectado por mo-
Si se pueden comparar directamente dife- dificaciones de la figura. Esta impresión
rentes situaciones de iluminación, se per- no es influenciada por el conocimiento de
cibe el contraste de un color de luz dis- que el «fondo» de nuestro ejemplo en rea-
crepante. Esto ocurre cuando el lidad es otra figura: el mecanismo de per-
observador se mueve entre espacios con cepción es más fuerte que la reflexión
diferente iluminación, pero sobre todo si consciente.
en un solo espacio se aplican distintas En este ejemplo se muestra que los
lámparas o si en un espacio con acristala- modelos complejos y contradictorios de la
miento de color se da la posibilidad de imagen retiniana son ordenados en el
efectuar una comparación con la ilumina- proceso de percepción para llegar a una
ción del exterior. La iluminación de un interpretación más sencilla y evidente.
espacio con diferentes colores de luz, no Dentro de la imagen, al mismo tiempo,
obstante, puede ser oportuna si el cambio una parte de estas muestras se resume en
del color de luz se puede interpretar me- la figura declarada como objeto de inte-
diante una clara referencia hacia el entor- rés, mientras que el resto de la muestra se
no correspondiente. ve como fondo y de este modo es amplia-
mente ignorado en cuanto a sus propie-
dades.
2.1.2.2 Leyes gestálticas El hecho de que en ambas interpreta-
ciones primero se perciba preferente-
Tema de este capítulo hasta ahora ha sido mente el florero muestra, además, que el
sobre todo la cuestión de cómo se pueden proceso interpretativo está sujeto a deter-
percibir de modo constante las propie- minadas reglas; es decir, que se dejan for-
dades de los objetos —tamaño, forma, mular leyes según las cuales se resumen
reflectancia y color— a pesar de las cam- determinadas disposiciones en figuras, en
biantes imágenes retinianas. La cuestión objetos de percepción.
de cómo se produce la percepción de los Por encima de su valor para la des-
propios objetos ha sido excluida. cripción del proceso perceptivo, estas re-
No obstante, antes de poder asignar glas también son de un interés práctico
a un objeto las propiedades, primero hay para el luminotécnico. Cada instalación
que reconocerlo, es decir, distinguirlo de de iluminación se compone de una dispo-
su entorno. Esta identificación de un ob- sición de luminarias, sea en el techo, sea
jeto, en la abundancia de los continua- en las paredes o en el espacio. Esta dispo-
mente cambiantes estímulos de la retina, sición, por el contrario, no se percibe di-
no es menos problemática que la percep- rectamente, sino que se organiza según
ción de su propia cualidad. Por lo tanto, las reglas de la percepción de formas en
surge la cuestión de cuáles son los meca- figuras. La arquitectura del entorno y los
nismos que regulan la percepción de ob- efectos luminosos de las luminarias pro-
jetos, o dicho de otro modo, cómo define porcionan otras imágenes que se incluyen
el proceso de percepción las estructuras en la percepción.
sobre las cuales pone su punto de mira En este caso puede ocurrir que estas
y cómo lo distingue de su entorno. Un estructuras se reorganicen visualmente de
ejemplo nos ayudará a aclarar este pro- tal modo que en vez de las figuras pre-
ceso. En el dibujo que ilustra esta página tendidas se perciban formas no previstas.
se ve en la mayoría de los casos espontá- Otro efecto no deseado puede ser que,
neamente un florero blanco ante un como por ejemplo en el dibujo del tablero
fondo gris. Pero si se observa con aten- de ajedrez, figura y fondo no se puedan
ción se puede comprobar que también determinar con claridad, de modo que se
puede representar dos caras grises frente crea una imagen inquieta y continua-
a frente sobre un fondo blanco. Una vez mente cambiante. Por eso a la hora de
se hayan reconocido las caras ocultas, se proyectar la disposición de las luminarias
Según cómo se mire, se pueden percibir alternativamente tanto se deberían tener en cuenta también las
reconoce en el dibujo las caras como el florero, pero sólo muy leyes de configuración.
un florero o dos caras
situadas frente a difícilmente las caras y el florero simultá- Un primer y esencial principio de la
frente. neamente. percepción de formas es la tendencia a
Es decir, en ambos casos se percibe interpretar formas acabadas como figura.
una figura —por un lado el florero, por el Por eso, las configuraciones acabadas
otro las dos caras— que en cada caso se no deben disponer necesariamente de un
encuentra sobre un fondo del color con- contorno continuado. Elementos dispues-
trario. Lo completo que resulta la separa- tos muy cerca el uno del otro se resumen
ción del semblante y entorno, de figura por otra ley de configuración, la ley de la
y fondo, se muestra si se mueve mental- proximidad, y forman una sola figura. Éste

33
2.1 Percepción
2.1.2 Psicología de la percepción

Ley de configuración es el caso del ejemplo adjunto: primero se


de la proximidad. Las percibe un círculo y luego una disposición
luminarias se agrupan
en parejas. circular de puntos. La organización de los
puntos es tan fuerte que las líneas de
unión pensadas entre los distintos puntos
no transcurren en línea recta, sino sobre la
línea circular; no se forma ningún cua-
drado, sino un círculo perfecto.
Paralelamente al efecto de la proximi-
dad, existe otro mecanismo mediante el
cual se pueden percibir como figura las
formas acabadas incompletas. Una forma
acabada se encuentra siempre por el lado
interior de la línea que la limita; el efecto
de la línea que da la forma, por tanto,
sólo se produce en una dirección. Este
lado interior es casi siempre idéntico al
lado cóncavo, que abarca una limitación.
Esto provoca que también aparezca un
efecto de formas con curvas abiertas o
ángulos que hacen visible una figura por
el lado interior de la línea, es decir, par-
cialmente acabada. Si de este modo se da
una interpretación plausible de la muestra
Ley de configuración de partida, el efecto del lado interior
de la proximidad. Cua- puede ser muy fuerte.
tro puntos se agrupan
en un cuadrado, a par- A menudo las muestras no tienen for-
tir de ocho puntos se mas que según las leyes de unidad, de la
forma un círculo. proximidad o del lado interior se puedan
organizar en figuras. Pero incluso en estos
casos existen leyes de configuración que
permiten la aparición preferente como
figura de determinadas disposiciones.
En este caso se transforma la disposición
sencilla, lógica en el criterio de percibir
una forma como figura, mientras las es-
tructuras más complejas de la misma
muestra desaparecen para la percepción
en el fondo aparentemente continuo.
Una posibilidad para la disposición lógica
antes descrita es la simetría.
Un efecto similar sale de las formas
paralelas, de la anchura regular. Aquí se
dispone desde luego de una simetría se-
vera, pero también se puede reconocer un
principio de organización igual de claro,
que conduce a una percepción preferen-
ciada como figura. Si en una muestra no
La disposición de los existe simetría o anchura regular, es un
Downlights se agrupa estilo uniforme para convertir una forma
según la ley de la
buena configuración en figura.
en dos líneas. En cam- Además de la capacidad de separar las
bio, por la adición de formas de su entorno, es decir, distinguir
dos luminarias de retí- figura y fondo, también se aclara en la
cula esta disposición se
convierte en dos gru- percepción la relación entre sí de las figu-
pos de cinco, según la ras, sea en un resumen de formas indivi-
ley de configuración duales en una figura grande, sea en un
de la simetría. resumen de varias formas en un grupo.
También en este caso se sustenta nueva-
mente el principio fundamental, que ya
se destacaba en la distinción de figura
y fondo: la percepción preferenciada de
figuras sencillas, ordenadas.
Una ley de configuración fundamen-
tal es aquí percibir líneas preferentemente
como curvas continuas o rectas unifor-
mes, o sea, evitando acodamientos y ra-
mificaciones. La tendencia a percibir lí-
neas continuas es tan fuerte que puede
tener influencia en toda la interpretación
de una imagen.

34
2.1 Percepción
2.1.2 Psicología de la percepción

En el área de las formas de superficie, conjunto de un grupo frente a la inmovi-


la ley de la continuidad corresponde a la lidad de las restantes formas conlleva una
ley de la buena configuración. Las formas homogeneidad tan probable que la ima-
se organizan de tal modo que en lo posi- gen inicial se reinterpreta espontánea-
ble proporcionan figuras sencillas, orde- mente.
nadas. Estas leyes de configuración parecen
Al agrupar varias formas individuales, a primera vista muy abstractas y sin signi-
surgen, en efecto, parecidas leyes de con- ficado para la planificación de ilumina-
figuración como en la organización de fi- ción. No obstante, desempeñan un papel
gura y fondo. Resulta aquí también un significativo en cuanto a la evolución de
principio esencial, la proximidad de for- las disposiciones de luminarias: una dis-
mas. posición planificada de luminarias puede
Otro criterio de la formación de gru- desviarse en su eficiencia real completa-
pos es de nuevo la simetría. Sobre todo mente de su proyecto si su concepto
en disposiciones simétricas alrededor de ignora los mecanismos de la percepción.
un eje vertical, en cada caso se agrupan
las formas repetidas en parejas. Este
efecto puede ser tan fuerte que la agru-
Ley de configuración pación de formas vecinas, según la ley
de la continuidad. La de la proximidad, no tenga lugar.
disposición se inter-
preta como cruce de Además de la disposición espacial,
dos líneas. para la unión en grupos también es res-
ponsable la composición de las propias
formas. Así, las formas aquí presentadas
como ejemplos no se organizan según su
proximidad o una posible simetría de ejes,
sino que se han unido en grupos de for-
mas iguales. Este principio de la homoge-
neidad también resulta efectivo cuando
las formas de un grupo no son idénticas,
sino sólo parecidas.
La última ley de configuración en la
formación de grupos representa un caso
especial en cuanto a que también aporta
el elemento de movimiento. En la ley del
destino conjunto no se trata del parecido
de la estructura, sino de una transforma-
ción conjunta, sobre todo de la situación
espacial, que une las formas en grupos.
Esto se muestra muy gráficamente cuan-
do algunas formas de un grupo hasta allí
bien ordenadas se mueven conjuntamen-
te, porque, al contrario al resto de las for-
mas, están dibujadas en un folio sobre-
puesto. En este caso el movimiento

Ley de la buena confi-


guración. La disposi-
ción se interpreta
como dos rectángulos
superpuestos.

Ley de configuración
de homogeneidad.
Luminarias homogé-
neas se coordinan en
grupos.

35
2.1 Percepción
2.1.2 Psicología de la percepción

Sección del ojo. Pre-


sentación esquemática
de las partes significa-
tivas para la fisiología
de la percepción.

Córnea.

Hueco.
Foso de retina
(Fóvea).

Lente.

Cuerpo vítreo.

Iris con pupila como


abertura visual.

Músculo ciliar para la


adaptación de la lente
a diferentes distancias
visuales (acomoda-
ción).

Nervio óptico.

Retina como portador


de células receptoras
fotoesténicas.
Coroide para el riego
sanguíneo del ojo.
Córnea opaca.

36
2.1 Percepción
2.1.3 Fisiología del ojo

2.1.3 Fisiología del ojo visibilidad de objetos poco luminosos en


la periferia del campo visual— se explican
Punto de partida en este capítulo es la por las propiedades del sistema de bas-
reflexión según la cual para la descripción toncillos.
de la percepción visual del hombre no es El segundo tipo de receptor, los conos,
suficiente con representar el ojo como forma un sistema con diferentes propie-
sistema óptico. El resultado en sí de la dades que determina la visión con mayo-
percepción no se encuentra en la imagen res intensidades luminosas, es decir, du-
del entorno sobre la retina, sino en la in- rante el día o con iluminación artificial.
terpretación de esta imagen; en la dife- El sistema de conos dispone de una sensi-
renciación entre objetos con propiedades bilidad luminosa baja y está sobre todo
constantes y la variabilidad de su entorno. concentrado en el área central alrededor
A pesar de esta preferencia en la transfor- de la fóvea. Pero posibilita ver colores,
mación antes de la imagen, no se debe ig- teniendo también una gran precisión vi-
norar el ojo y sus cualidades; además de sual al observar objetos, que son fijados,
la psicología, por naturaleza también la es decir, su imagen cae en la fóvea.
fisiología del ojo resulta ser un factor Contrariamente a como se ve con
esencial de la percepción. bastoncillos, no se percibe todo el campo
El ojo es, ante todo, un sistema óptico visual de modo uniforme; el punto esen-
para la reproducción de objetos sobre la cial de la percepción se encuentra en su
retina. Más interesante que este sistema centro. No obstante, la periferia del
óptico, que ya se ha descrito en la com- campo visual no está totalmente exenta
paración entre ojo y cámara, es la superfi- de influencia; si allí se perciben fenóme-
cie sobre la cual se desarrolla la imagen: nos interesantes, la mirada se dirige auto-
la retina. En esta capa se produce la con- máticamente hacia ese punto, que luego
versión de luminancias en estímulos ner- se retrata y percibe con más exactitud en
viosos; la retina, por tanto, debe poseer la fóvea. Un motivo esencial para este
receptores sensibles a la luz para posibili- desplazamiento de la dirección visual es,
tar la elevada resolución de la imagen además de movimientos que se presentan
visual. y colores o motivos llamativos, la existen-
Observándolo con más atención se cia de elevadas luminancias, es decir, la
muestra que estos receptores no están mirada y la atención del hombre se dejan
dispuestos simétricamente; la retina tiene dirigir por la luz.
una estructura complicada. En primer lu- Una de las facultades más notables
gar, hay que nombrar la existencia de dos del ojo es su capacidad de adaptarse a di-
tipos de receptores diferentes, los conos ferentes situaciones de iluminación; per-
y los bastoncillos. Tampoco la distribución cibimos nuestro entorno tanto bajo la luz
espacial es uniforme. Sólo en un punto, el de la luna como bajo la del sol, con dife-
llamado «punto ciego», no hay receptores, rencias de iluminancia del orden de 105. Cantidad N de conos y
bastoncillos sobre el
debido a que allí desemboca el nervio óp- Esta facultad del ojo se extiende incluso fondo ocular en fun-
tico a la retina. Por otro lado, existe tam- sobre un campo aún mayor: una estrella ción del ángulo visual.
bién una zona con una densidad recep- en el cielo nocturno, muy poco luminosa,
tora muy elevada, un área denominada se puede percibir, aunque en el ojo sólo N temporal nasal
fóvea, que se encuentra en el foco de la alcanza una iluminancia de 10—12 lux. 16 .104
lente. En esta zona central se encuentra Esta capacidad de adaptación se ori-
una cantidad extremadamente elevada de gina sólo por una parte muy pequeña me- 12 .104
conos, mientras que la densidad de conos diante la pupila, que regula la incidencia
hacia la periferia disminuye considerable- de la luz aproximadamente a una escala 8 .104 Bastoncillos
mente. Allí, en cambio, se encuentran los de 1:16; la mayor parte de la capacidad Cono
bastoncillos, inexistentes en la fóvea. de adaptación la aporta la retina. Aquí se 4 .104 Punto ciego
La razón para esta disposición de di- cubren por el sistema de bastoncillos y
ferentes tipos de receptores se encuentra conos campos de distinta intensidad lu-
en la existencia de dos sistemas visuales minosa; el sistema de bastoncillos es 60˚ 40˚ 20˚ 0˚ 20˚ 40˚ 60˚
en el ojo. El histórico—evolutivamente efectivo en el campo de la visión noc-
más antiguo de estos sistemas está for- turna (visión escotópica), los conos posi- 1,0
mado por los bastoncillos. Sus propieda- bilitan la visión diurna (visión fotópica),
des especiales consisten en una sensibili- mientras que en el período de transición 0,8
dad luminosa muy elevada y una gran de la visión crepuscular (visión mesópica)
capacidad perceptiva para los movimien- ambos sistemas receptores están activa- 0,6
tos por todo el campo visual. Por otro dos. Aunque la visión es posible sobre un
lado, mediante los bastoncillos no es po- campo muy grande de luminancias, exis- 0,4 V' V
sible ver en color; la precisión de la vista ten, para la percepción de contrastes en 0,2
es baja, y no se pueden fijar objetos, es cada una de las distintas situaciones de
decir, observarlos en el centro del campo iluminación, claramente limitaciones más
visual más detenidamente. estrechas. 400 500 600 700 800 ¬ (nm)
Debido a la gran sensibilidad a la luz, La razón estriba en que el ojo no
el sistema de bastoncillos se activa para puede cubrir de una vez todo el campo Sensibilidad relativa a
ver de noche por debajo de aproximada- de luminancias visibles, sino que en cada la luz de conos V y
bastoncillos V’ en fun-
mente 1 lux; las singularidades de ver de caso se tiene que adaptar a una determi- ción de la longitud de
noche —sobre todo la desaparición de co- nada parte parcial más estrecha, donde onda ¬.
lores, la baja precisión visual y la mejor entonces se hace posible una percepción

37
2.1 Percepción
2.1.4 Objetos de percepción

diferenciada. Objetos que para un estado


determinado de adaptación disponen de
una luminancia demasiado elevada des-
lumbran, o sea, tienen un efecto indife-
renciadamente claro; objetos con lumi-
nancias demasiado bajas, en cambio,
1 tienen un efecto indiferenciadamente
45˚ oscuro.
El ojo, sin duda, puede adaptarse a
nuevos contrastes; para ello sólo elige

10˚ 2
un nuevo campo parcial igualmente limi-
1,70 m tado. Este proceso de adaptación necesita
20˚ 3 —adicionalmente tiempo; la nueva adap-
45˚ tación a situaciones más luminosas se de-
sarrolla relativamente rápido, mientras
que la adaptación a la oscuridad puede
necesitar más tiempo. Ejemplos evidentes
son las sensaciones de deslumbramiento
que se producen con el cambio al salir de
una sala oscura (por ejemplo, de un cine)
a la luz del día o la ceguera transitoria al
entrar en un espacio con una mínima ilu-
minación, respectivamente. Tanto el he-
1 cho de que los contrastes de luminancia
30˚ sólo pueden ser conformados por el ojo
en un cierto volumen, como el hecho de
que la adaptación a un nuevo nivel lumi-
0˚ noso necesita tiempo tienen consecuen-
2 cias sobre la planificación de iluminacion;
1,20 m así, por ejemplo, en la planificación cons-
25˚ ciente de la escala de luminancias en un
35˚ espacio o en la adaptación de niveles lu-
minosos en áreas vecinas.
3
60˚
2.1.4 Objetos de percepción
Espacio visual (1), es- 1
pacio visual preferente 65˚ Al describir los mecanismos del proceso
(2) y campo de visión 2
óptimo (3) de un hom- 30˚ de percepción y sus condiciones fisiológi-
bre de pie (arriba) y un 15˚ 3 cas se mencionó sólo al margen un tercer
hombre sentado (cen- campo: los contenidos de la percepción.
tro y derecha) con ta- 0˚ Lo que se ha visto hasta ahora han sido
reas visuales verticales.
«objetos» y «formas» de modo general o
15˚ ejemplos escogidos mediante los cuales
30˚ se hacía evidente un determinado meca-
65˚
nismo. Pero la percepción no percibe in-
distintamente cada objeto en el campo
visual; la sola preferencia por el campo
foveal, la fijación de pequeños, cambian-
tes detalles, demuestra que el proceso de
percepción escoge a propósito determina-
dos campos. Esta elección es inevitable,
debido a que el cerebro no es capaz de
transformar toda la información visual del
Frecuencia H del án- 1,0 H campo de vista; no obstante, también re-
gulo visual con tareas sulta oportuno, porque no cada informa-
visuales horizontales. 0,6
Campo visual prefe- ción que se puede recoger del entorno es
rente entre 15° y 40°, 0,2 de interés para aquel que lo percibe.
å
ángulo visual prefe- 15˚ 25˚ Cada intento de describir con sentido
40˚
rente 25°. la percepción visual también debe ocu-
90˚ parse con los criterios según los cuales se
1,20 m realiza la elección de lo percibido. Un pri-
mer campo, donde se perciben a propó-
sito las informaciones, resulta de la co-
15˚ 25˚ 40˚ rrespondiente actividad del perceptor.
Esta actividad puede ser un determinado
Campo visual preferen- trabajo, el movimiento o cualquier otra
teciado con tareas vi- función que se necesita para las informa-
suales horizontales.
Ángulo visual prefe- ciones visuales.
rente 25°. Las informaciones recibidas se dife-
rencian según el tipo de actividad; un

38
2.1 Percepción
2.1.4 Objetos de percepción

Iluminancias típicas E conductor de coches tiene otras tareas contradicen mutuamente, después del
y luminancias L con luz visuales que un peatón; un mecánico de contacto con otros hombres y un campo
diurna e iluminación
artificial. precisión emplea otras informaciones que privado limitado. Tanto por las actividades
un trabajador de almacén. Característica que se deben realizar en un entorno,
de una tarea visual puede ser, por ejem- como por las fundamentales necesidades
E (lux) plo, el tamaño o la situación espacial; da biológicas, se forman puntos esenciales
Luz solar 100 000 lo mismo si la tarea visual se mueve o no, para el registro de informaciones visuales.
Cielo cubierto 10 000 si se deben registrar pequeños detalles o Campos que prometen una información
Iluminación puesto trabajo 1000 pocos contrastes, si colores o estructuras significativa —sea por sí solos, sea por la
Iluminación zona circulación 100 de superficie son sus propiedades esen- acentuación con ayuda de la luz— son
Alumbrado calles 10 ciales. percibidos con preferencia; llaman la
Luz lunar 1 En cambio, estas características típi- atención sobre sí. El contenido informa-
cas permiten desarrollar condiciones de tivo de un objeto en primer lugar es res-
L (cd/m2) iluminación, bajo las cuales se puede per- ponsable de su elección como tema de
Sol 1000 000 000 cibir óptimamente la tarea visual; se pue- percepción. Pero más allá de esta circuns-
Lámpara incandescente (mate) 100 000 den definir procedimientos de ilumina- tancia el contenido informativo también
Lámpara fluorescente 10 000 ción que optimizan la realización de influye sobre el modo en que un objeto
Nube con sol 10 000 determinadas actividades. Sobre todo en es percibido y evaluado.
Cielo azul 5 000 los campos laboral y de tráfico se han re- Esto se muestra especialmente evi-
Techos luminosos 500 alizado comprobaciones para numerosas dente en el fenómeno del deslumbra-
Luminarias rejilla alto brillo 100 actividades y las de allí derivadas óptimas miento. Una ventana de cristal opalino
Valores preferidos espacios condiciones de percepción; éstas forman produce deslumbramiento con una ilumi-
interiores 50-500 el fundamento de las normas y recomen- nación exterior suficientemente fuerte;
Papel blanco con 500 1x 100 daciones para la iluminación en lugares un hecho que se puede explicar fisiológi-
Pantalla (negativo) 10-50 de trabajo y pasos de circulación. camente por el gran contraste entre la lu-
Papel blanco con 5 1x 1 Además de la necesidad específica minancia de la ventana y la luminancia
de formación que resulta de una determi- claramente más baja de las paredes cir-
nada actividad, existe otra necesidad fun- cundantes. Con una ventana que da la
damental de información visual. Esta ne- posibilidad de tener una vista interesante
cesidad informativa es independiente de a los alrededores, desde luego el contraste
determinadas situaciones, resulta de la resulta aún mayor, en cambio, el deslum-
necesidad biológica del hombre de infor- bramiento esperado no tiene lugar. Por lo
marse sobre el entorno. En tanto que a tanto, no se puede explicar el deslumbra-
través de la creación de óptimas condicio- miento exclusivamente de modo fisioló-
nes de percepción para determinadas ac- gico. Se da con más intensidad cuando
tividades se posibilita sobre todo un modo una superficie clara, pero exenta de infor-
efectivo de trabajar, la situación subjetiva mación, atrae la mirada; en cambio, in-
en un entorno visual de la satisfacción cluso elevados contrastes de luminancia
depende de la necesidad informativa bio- se pueden experimentar como antides-
lógicamente condicionada. lumbrantes si el área percibida puede
Una gran parte de la información ofrecer informaciones interesantes. Aquí
que se precisa resulta de la necesidad de se hace patente que no es oportuno dar
1 seguridad del hombre. Para poder evaluar información sobre medidas luminotécni-
posibles peligros, es imprescindible com- cas —por ejemplo valores límite para lu-
2 prender un entorno por su estructura. minancias o iluminancias— fuera de con-
Esto se refiere tanto a la orientación —el texto, ya que la percepción real de estas
3 conocimiento sobre la propia situación, medidas está influenciada por la transfor-
los caminos y las posibles metas— como mación de las informaciones existentes.
4 al conocimiento sobre las propiedades del
entorno. Estos conocimientos o la ausen-
5 cia de estas informaciones determinan
6 7 L (cd/m2) nuestro bienestar y comportamiento.
10-8 10-6 10-4 10-2 10 0 10 2 10 4 10 6 10 8 Causan la atención inquieta y tensa en
situaciones desconocidas o peligrosas,
Zonas de luminancias L pero también proporcionan la tranquili-
de la visión fotópica dad y la relajación en un ambiente cono-
(1), visión mesópica (2)
y visión escotópica (3). cido y seguro.
Luminancias (4) y lu- Luego se necesitan más informacio-
minancias en espacios nes sobre el medio ambiente para poder
interiores (5). Límite adaptar el comportamiento a cada situa-
visual absoluto (6) y
perceptibilidad del ción. Esto incluye el conocimiento sobre
deslumbramiento ab- el tiempo y la hora del día, así como el
soluto (7). saber sobre acontecimientos en los alre-
dedores. De no disponer de estas informa-
ciones, por ejemplo en grandes edificios
sin ventanas, se experimenta a menudo
la situación como algo poco natural y
opresivo.
Un tercer campo surge de las necesi-
dades sociales del hombre. En este estadio
se deben equilibrar las exigencias que se

39
2.2 2.2 Medidas y unidades

Medidas En la luminotecnia se utilizan una serie


de medidas para poder presentar las pro-
y unidades piedades de fuentes de luz o su rendi-
miento luminoso de modo cuantitativo.

2.2.1 Flujo luminoso

[Ï] = Lumen (lm) El flujo luminoso describe toda la poten-


cia de luz dada de una fuente luminosa.
Fundamentalmente, se podría registrar
esta potencia de radiación como energía
dada en la unidad vatio (W). No obstante,
el efecto óptico de una fuente luminosa
El flujo luminoso Ï es no se describe acertadamente de este
una medida para la po-
tencia de luz de una modo, ya que la radiación se registra sin
fuente luminosa. distinción por todo el margen de frecuen-
cias y por ello no se tiene en cuenta la
diferente sensibilidad espectral del ojo.
Mediante la inclusión de la sensibilidad
espectral ocular resulta la medida lumen
(lm).
Un flujo radiante dado dentro del va-
Ï lor máximo de la sensibilidad espectral
ocular (fotópica, 555 nm) de 1 W produce
un flujo luminoso de 683 lm. Por el con-
trario, el mismo flujo radiante en márge-
nes de frecuencia de menor sensibilidad,
produce, según la curva—V (¬), unos flujos
luminosos correspondientemente más
pequeños.

2.2.2 Eficacia luminosa


æ= Ï
P La eficacia luminosa describe el grado de
acción de un iluminante. Se expresa me-
[æ] = Im diante la relación del flujo luminoso dado
W en lumen y la potencia empleada en va-
tios. El máximo valor teóricamente alcan-
zable con total conversión de la energía
en luz visible sería 683 lm/W. Las eficacias
luminosas reales varían según el medio de
luz, pero siempre quedan muy por debajo
de este valor ideal.

2.2.3 Cantidad de luz

Q=Ï.t Se denomina cantidad de luz el producto


de tiempo por flujo luminoso dado; la
[Q] = Im . h cantidad de luz registra, por tanto, la
energía lumínica dada en un espacio de
tiempo. Por regla general, esta cantidad
de luz se indica en klm . h.
La intensidad luminosa
I es una medida para el
flujo luminoso Ï dada 2.2.4 Intensidad luminosa
por ángulo Ø.
I= Ï Una fuente luminosa puntual e ideal radia
Ø su flujo luminoso de manera uniforme en
todas las direcciones del espacio, su in-
[I] = Im tensidad luminosa es en todas direcciones
sr la misma. En la práctica, no obstante,
Im = Candela (cd) siempre se da una distribución espacial
I Ï Ø sr irregular del flujo luminoso, que en parte
es condicionada por la disposición de los
medios de luz y en parte originada por la
conducción consciente de la luz. Por lo
tanto, es conveniente indicar una medida
para la distribución espacial del flujo lu-

40
2.2 Medidas y unidades

C 0/180˚
minoso, es decir, la intensidad luminosa
de la luz.
C 90/270˚ La candela como unidad de la intensi-
dad luminosa es la única unidad base de
la luminotecnia, de la cual se derivan to-
das las demás medidas luminotécnicas. La
candela se definía originalmente por la
intensidad luminosa de una vela normali-
90˚ zada, más tarde sirvió como norma el
I polvo de torio, que con la temperatura
0˚ solidificaba el platino; desde 1979 se
define la candela por una fuente radian-
Superficie de distribu- te, que radia con una frecuencia de
ción de intensidad lu-
minosa de una fuente
540 . 1012 Hz 1/683 W por estereorradián.
de luz con radiación de La distribución espacial de la intensi-
rotación simétrica. Un dad luminosa de una fuente de luz da una
corte en el nivel C por superficie de distribución de intensidad
esta superficie de dis- luminosa tridimensional como gráfica.
tribución de intensidad
luminosa produce la La sección por este cuerpo de distribución
curva de distribución de intensidad luminosa produce la curva
de intensidad lumi- de distribución de intensidad luminosa,
nosa. que describe la distribución de intensidad
luminosa en un nivel. La intensidad lumi-
nosa se anota con ello normalmente en
C 0/180˚ un sistema de coordenadas polares como
función del ángulo de irradiación. Para
poder comparar directamente la distribu-
C 90/270˚ ción de la intensidad luminosa de dife-
rentes fuentes de luz, las indicaciones se
refieren cada vez a 1000 lm del flujo lu-
90˚
minoso. En caso de las luminarias simétri-
cas de rotación, es suficiente con una sola
curva de distribución de intensidad lumi-
I nosa para describir la luminaria; las lu-
0˚ minarias simétricas de eje necesitan dos
curvas, que normalmente se representan
Superficie y curvas en un solo diagrama. Para luminarias de
de distribución de haz intensivo, por ejemplo proyectores
intensidad luminosa
(nivel C 0/180° y para la escena, no es suficiente la exacti-
C 90/270°) de una lu- tud del diagrama de coordenadas polares,
minaria con radiación de modo que aquí es más usual una pre-
simétrica de eje. sentación en el sistema de coordenadas
cartesianas.

Curva de distribución
de intensidad lumi-
nosa normalizada en
1000 lm presentada
en coordinadas polares
y cartesianas. El inter-
valo angular, dentro
del cual disminuye la
máxima intensidad lu-
minosa I’ en I’/2, carac-
teriza el ángulo de
irradiación ∫. El ángulo
de apantallamiento å
es complementario del
ángulo límite de apan-
tallamiento YG a 90°.
I = I' . Ï
-90˚ å 90˚
[I] = cd I'
[I'] = cd/kIm I'
ß 2
[Ï] = kIm
-60˚ 60˚ I'
©G 2
Cálculo de la intensi-
dad a 1000 lm. ©G
I' å ß å

-30˚ 0˚ 30˚ -40˚ -20˚ 0˚ 20˚ 40˚

41
2.2 Medidas y unidades

Iluminancia E como 2.2.5 Iluminancia


medida para el flujo
luminoso que incide
por unidad de super- La iluminancia es una medida para la
ficie A. densidad del flujo luminoso. Se ha defi-
nido como la relación del flujo luminoso
Ï E A que cae sobre una superficie y el área de
la misma. La iluminancia no está sujeta
a una superficie real, se puede determinar
en cualquier lugar del espacio, y puede
derivar de la intensidad luminosa. La ilu-
minancia, además, disminuye con el cua-
drado de la distancia desde la fuente de
Iluminancia horizontal luz (ley fotométrica de distancia).
Eh e iluminancia ver-
tical Ev en espacios in-
teriores.
2.2.6 Exposición luminosa

Eh Ev Como exposición luminosa se entiende el


producto de la iluminancia y la duración
de la exposición luminosa con la que se
ilumina una superficie. La exposición
luminosa juega sobre todo un papel en el
cálculo de la carga luminosa sobre objetos
expuestos, por ejemplo en museos.
Em = Ï
La iluminancia hori-
zontal media Em se A
calcula por el flujo
luminoso Ï, que cae 2.2.7 Luminancia
sobre la superficie Ï
observada A. Mientras la iluminancia registra la poten-
cia de luz que cae sobre una superficie,
Em la luminancia describe la luz que procede
de esta superficie. Esta luz, sin embargo,
A puede partir por sí misma de esta exten-
sión (por ejemplo, con una luminancia
de lámparas y luminarias). Aquí la lumi-
nancia se define como la relación de la
Ep = I2
La iluminancia en un intensidad luminosa y la superficie pro-
punto Ep se calcula por a yectada verticalmente a la dirección de
la intensidad luminosa
I y la distancia a entre [Ep] = Iux irradiación.
la fuente de luz y el a I No obstante, la luz también puede
punto observado. ser reflejada o transmitida por la superfi-
[I] = cd
cie. Para materiales de reflexión difusa
Ep [a] = m (mates) y para los de transmisión difusa
(opacos), se puede calcular la luminancia
desde la iluminancia y la reflectancia o
transmitancia, respectivamente. Con ello,
la luminancia constituye la base de la cla-
ridad percibida; la sensación real de clari-
L= I
La iluminancia L de dad, no obstante, aún queda bajo la in-
una superficie autolu- Ap fluencia del estado de adaptación del ojo,
minosa resulta de la
proporción entre in- de las proporciones de contraste del en-
tensidad luminosa I [L] = cd2 torno y del contenido de información de
y su superficie apa-
m
la superficie vista.
rente Ap.
I Ap
L

La luminancia de una
L1 = Eh . ®1
superficie iluminada de ¿
reflexión difusa es pro-
porcional a la ilumi-
L2 = Ev . ®2
nancia y la reflectancia ¿
de la superficie.
Eh Ev ®2 L 2 [L] = cd2
m
[E] = Ix
®1 L1

42
2.3 2.3 Luz y fuentes de luz

Luz y fuentes La luz, base de todo lo visible, es para el


hombre una aparición natural. Claridad,
solar, dispone de un espectro continuado.
Durante mucho tiempo la técnica de la
de luz oscuridad y el espectro de colores visibles
nos resultan tan familiares que otra per-
producción de luz se basó en este princi-
pio, que, desde luego empezando por la
cepción en una zona de frecuencia dis- antorcha y las astillas de pino, pasando
tinta y con sensaciones cromáticas dife- por la candela y la lámpara de aceite,
rentes nos resulta casi inconcebible. Pero hasta la luz de gas, tuvo un aprovecha-
en realidad la luz visible sólo es una pe- miento cada vez más efectivo.
queña parte del espectro bastante más Con la evolución del manguito de
ancho de las ondas electromagnéticas, incandescencia para el alumbrado de gas
que alcanzan desde los rayos cósmicos en la segunda mitad del siglo XIX se supera
hasta las ondas radioeléctricas. el principio de la llama luminiscente; en
Que sea precisamente el área desde su lugar se colocaba una materia, me-
380 hasta 780 nm, la «luz visible», la que diante cuyo calentamiento se conseguía
conforme la base de la visión humana, dar luz. La llama ya sólo servía para pro-
desde luego no es casualidad. Justo esta ducir la temperatura necesaria.
área se encuentra relativamente regular Casi simultáneamente surgió una
como radiación solar a disposición en la competencia para la iluminación de me-
Tierra y de este modo puede servir como chas para gas de alumbrado con el desa-
base fiable de la percepción. rrollo de las lámparas eléctricas de arco
Es decir, el ojo humano aprovecha y de incandescencia, a las cuales se añadi-
una de las partes disponibles del espectro rían las de descarga a fines del siglo XIX.
de las ondas electromagnéticas para in- En los años treinta del siglo XX ya se
formarse sobre su entorno. Percibe la can- había sustituido casi por completo la luz
tidad y la distribución de la luz, que es de gas por un surtido de alumbrantes
irradiada o reflejada por cuerpos, para eléctricos, sobre cuyos sistemas de fun-
informarse sobre su existencia o su cuali- cionamiento se basan todas las fuentes
dad, y el color de la luz irradiada para de luz modernas. Las fuentes de luz eléc-
obtener una información adicional sobre tricas se pueden subdividir en dos grupos
estos cuerpos. principales que se distinguen por diferen-
El ojo humano se ha adaptado a la tes procedimientos para convertir la ener-
única fuente de luz de la que ha dis- gía eléctrica en luz. Un primer grupo lo
puesto durante millones de años: el sol. constituyen los radiadores térmicos, que
Así, el ojo es lo más sensible en esta área, abarcan lámparas incandescentes y haló-
donde también se encuentra el máximo genas-incandescentes. El segundo grupo
de la radiación solar, y así también la per- lo constituyen las lámparas de descarga
1,0 Se (%) cepción cromática está sintonizada al es- y abarca un amplio espectro de fuentes
pectro continuado de la luz solar. luminosas, por ejemplo, todas las formas
0,8 La primera fuente de luz artificial fue de lámparas fluorescentes, lámparas de
la llama luminiscente del fuego, donde descarga de vapor de mercurio o vapor
0,6 partículas incandescentes de carbono de sodio, así como lámparas de halogenu-
producían una luz que, al igual que la ros metálicos.
0,4

0,2

¬ (nm)
500 1000 1500 2000 2500

Distribución espectral 10 16 ¬ (nm) Frecuencia de 850 ¬ (nm)


relativa Se (¬) de la ra- sonido
diación global (luz so-
lar y celeste). El campo 10 14 800
Radiación-IR
de radiación visible Onda larga
tiene el fondo claro, 10 12 750
comprende desde 380 Onda media
hasta 780 nm. Onda corta
10 10 700
Onda ultracorta
Ondas decimétricas
10 8 650
Ondas centimétricas
Microondas
10 6 Radar 600

10 4 550
Radiación-IR
10 2 500
Radiación-UV
Radiación rayos X
10 0 450
Rayos gamma
10 - 2 400

10 - 4 Radiación cósmica 350 Radiación-UV

10 - 6 300

43
2.3 Luz y fuentes de luz

Lámparas técnicas

Radiador térmico Lámparas de descarga

Lámparas de baja presión Lámparas de alta presión

Lámparas Lámparas halógenas Lámparas Lámparas de vapor


incandescentes incandescentes fluorescentes de mercurio

Lámparas halógenas Lámparas fluorescentes Lámparas de halogenuros


de bajo voltaje compactas metálicos

Lámparas de vapor de sodio Lámparas de vapor de sodio


de baja presión de alta presión

Descripción de la clasi- lámparas de baja y alta


ficación de fuentes presión. En la evolu-
luminosas eléctricas ción temporal de los
según el tipo de pro- distintos grupos se
ducción de luz. En las muestra claramente
lámparas técnicas se la tendencia hacia las
hace en primer lugar fuentes de luz com-
la distinción entre ra- pactas, como lámparas
diadores térmicos y halógenas de bajo vol-
lámparas de descarga; taje, lámparas fluores-
el grupo de lámparas centes compactas o
de descarga se subdi- lámparas de halogenu-
vide adicionalmente en ros metálicos.

44
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.1 Lámparas incandescentes

2.3.1 Lámparas incandescentes


La lámpara incandescente es un radiador
térmico: un filamento de metal empieza
a estar incandescente cuando es calen-
tado suficientemente por corriente eléc-
trica. Con el aumento de temperatura el
espectro de la luz irradiada se desplaza al
área de longitudes de onda más cortas:
la incandescencia roja del filamento se
transforma en la luz color blanco cálido
de la lámpara incandescente. La tempera-
tura del filamento importa, en este caso, Lámparas incandescen-
según tipo de lámpara y potencia, hasta tes con filamento de
tungsteno en una am-
3000 K; en el caso de las lámparas haló- polla de vidrio eva-
genas incandescentes incluso sobrepasa cuada o rellena de gas.
los 3000 K. El máximo de irradiación con Lámpara de uso co-
estas temperaturas se encuentra aún en la rriente de radiación li-
bre (izda.) y lámpara de
zona infrarroja, de modo que en compara- vidrio prensado con re-
ción a la parte visible, emite una radiación flector parabólico in-
infrarroja muy elevada, pero en contrapar- corporado (dcha.)
tida una radiación-UV muy baja. Otra su-
bida de la temperatura de la lámpara, que
originaría el correspondiente aumento del
rendimiento luminoso y un color de luz
más frío, queda excluida por la ausencia
de un material de filamento apropiado.
Como todos los cuerpos sólidos calen-
tados —o el gas altamente comprimido
del sol—, la lámpara incandescente irradia
un espectro continuado; la curva de estí-
mulos de la distribución de irradiación es-
pectral, por tanto, está cerrada y no se
compone de líneas únicas. El calenta-
miento de los filamentos incandescentes
se consigue mediante su elevada resisten-
cia eléctrica; la energía eléctrica se con-
vierte en energía de radiación, una parte
de la cual es visible como luz. Pero frente
a este sencillo principio aún existen con-
siderables problemas prácticos en la cons-
trucción de una lámpara incandescente.
Así, son pocos los materiales conductores
—que disponen de un punto de fusión su-
ficientemente elevado y al mismo tiempo
por debajo del punto de fusión de una
velocidad de evaporación tan mínima—
que se pueden utilizar para filamentos
incandescentes. Distribución espectral 100 Se (%)
En la práctica, hoy día, para la fabri- Se (¬) de un radiador
térmico con diversas
cación de filamentos incandescentes se temperaturas de fila- 80
utiliza casi exclusivamente tungsteno , mento. Con el aumento ¬ max
porque sólo se funde a 3653 K y dispone de la temperatura el 60 4000 K
de una mínima velocidad de evaporación. máximo de la radiación
se desplaza a la zona 40
El tungsteno se transforma en finos visible. 3500 K
alambres, conformándolos en filamentos 20 3000 K
dobles o sencillos. 2500 K
El filamento se encuentra en el inte-
rior de una ampolla de vidrio blando, rela- 400 600 800 1000 1200 1400 ¬ (mm)
tivamente grande, para poder mantener
bajas las pérdidas de luz por residuos, que Variación de la tempe- 100 Ï (%) 2800 K
se originan debido a la evaporación del ratura de color (K) en
función del porcentaje
tungsteno (ennegrecimiento). Para evitar de regulación de una 80
la oxidación del filamento, con menor po- lámpara de incandes- 2700 K
tencia de luz la ampolla está evacuada, cencia y flujo luminoso 60
mientras que con mayor potencia está relativo en proporción
a la tensión aplicada 40 2600 K
rellena de nitrógeno o de una mezcla de U/U n. 2500 K
nitrógeno y gas noble. El relleno de gas, 20 2400 K
además, aumenta por su aislamiento tér- 2100 K 2300 K
mico la temperatura del filamento, pero al 2000 K 2200 K U/Un (%)
mismo tiempo reduce la evaporación del 20 40 60 80 100

45
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.1 Lámparas incandescentes

Lámpara incandescente obra de Heinrich Goe-


para uso corriente: bel, en 1854, pero la
el principio de la pro- penetración definitiva
ducción de luz me- hacia la fuente de luz
diante un filamento más extendida hay que
calentado eléctrica- agradecérsela a Tho-
mente es conocido mas Alva Edison, quien
desde 1802. Las prime- en 1879 desarrolló la
ras lámparas incandes- hasta hoy día usual
centes con aptitudes forma de la lámpara
funcionales fueron incandescente.

Placa de contacto aislada


para la conexión con
el conductor de fase.

Rosca para la fijación


mecánica, que al
mismo tiempo sirve
de contacto al conduc-
tor neutro.

Conducciones con
fusible integrado.

Pie de lámpara de
vidrio con soporte
de filamento aislado.

El interior de la lám-
para puede estar al
vacío o lleno de un
gas inerte.
Filamento incandes-
cente, por regla gene-
ral un hilo de tungs-
teno doble.

Ampolla de vidrio en
ejecución clara, teñida
o mate. Las partes de
la ampolla de vidrio
azogadas por el inte-
rior se pueden utilizar
como reflector.

46
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.1 Lámparas incandescentes

tungsteno y posibilita mayores potencias Potencia relativa P de 100 P (%)


de luz o una duración de vida más pro- lámparas incandescen-
tes en funcionamiento
longada, respectivamente. Como gases con regulación por 80
nobles sirven sobre todo el argón y el dimmer.
criptón, aunque este último, que sin duda 60
permite una temperatura de servicio más
40
elevada —y con ello la potencia de luz—,
sólo se utiliza en lámparas de aplicaciones 20
especiales dado su elevado precio.
Lo que resulta característico para las U/Un (%)
lámparas incandescentes es su baja tem- 20 40 60 80 100
peratura de color: se siente más cálida
que la luz diurna. El espectro continuado Influencia de sobreten- %
de la lámpara incandescente produce una sión y tensión inferior 180 t
sobre el flujo luminoso Ï
excelente reproducción cromática. Ï, rendimiento lumi-
Como fuente de luz puntual con ele- noso æ, potencia eléc- 140 æ
vada luminancia, la luz de las lámparas trica P y duración de P
incandescentes produce brillo sobre ma- vida t. 100
teriales resplandecientes y se puede con-
60
ducir bien con medios ópticos, de modo
que se puede dar tanto el enfoque estre- 20
cho de luz acentuada como una ilumina- U/Un (%)
ción de radiación amplia. 80 90 100 110 120
Las lámparas incandescentes pueden flujo luminoso Ï = ( U )3,8
regularse sin problemas con dimmer. No Ïn Un
necesitan aparatos adicionales para su
servicio y pueden funcionar en cualquier eficacia luminosa æ = ( U )2,3
situación de encendido. Sin embargo, su æn Un
eficacia luminosa es más baja y su dura- potencia eléctrica P = ( U )1,5
ción de vida relativamente corta, por lo Pn Un
que ésta depende principalmente de
la tensión de servicio. No obstante, en la duración de vida t = ( U )-1,4
actualidad se desarrollan lámparas incan- tn Un
descentes que, por un procedimiento de Tf = ( U )0,4
vapor dicroico de la ampolla de la lám- temperatura de color
Tfn Un
para, devuelven la parte infrarroja de luz
sobre el filamento, consiguiendo así una Relación exponencial 100 N (%)
temperatura de filamento más elevada y entre la tensión rela-
tiva U/Un y las medidas
una eficacia luminosa un 40 % más alta. eléctricas y luminotéc- 80
Las lámparas incandescentes A (de nicas.
uso corriente) se pueden adquirir en mu- 60
chas formas, sus ampollas pueden ser cla-
40
ras, mates u ópalos. Para la aplicación
bajo condiciones especiales (en espacios 20
con peligro de explosión, fuertes cargas
mecánicas, etc.) y para el campo decora- t (h)
tivo se pueden obtener formas especiales. 200 600 1000 1400 1800
Una segunda forma básica la consti-
tuyen las lámparas R (reflectoras). Tam- 100 Ï (%)
bién están sopladas con vidrio blando,
pero por su forma y una metalización 80
parcial en su interior, orientan la luz,
mientras que en el caso de las lámparas-A 60
ésta es irradiada en todas direcciones.
40
Una tercera forma son las lámparas
PAR (reflector parabólico). Están fabrica- 20
das en vidrio prensado, para poder alcan-
zar una gran termoestabilidad y una ele- t (h)
vada exactitud de formas; mediante un 200 600 1000 1400 1800
reflector parabólico se puede lograr un
definido ángulo de irradiación. 100 ÏA (%)
En un subgrupo de las lámparas PAR,
las lámparas de haz frío, se utiliza un se- 80
lectivo azogamiento dicroico, es decir, re-
flectante. Reflectores dicroicos reflejan la 60
luz visible, pero dejan pasar una gran Lámparas N en funcio- 40
parte de la radiación infrarroja, que aban- namiento como fun-
dona la lámpara en sentido contrario a la ción t. Depreciación
20
radiación de luz. Así, la carga calorífica del flujo luminoso.
Flujo luminoso de ins-
sobre objetos iluminados puede reducirse talación Ï A como pro- t (h)
aproximadamente a la mitad. ducto de N · Ï. 200 600 1000 1400 1800

47
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.1 Lámparas incandescentes

Imágenes superiores
(de izda. a dcha.): lám-
para decorativa en Lámpara de vidrio
forma de gota, lámpara prensado con reflector
de uso corriente, lám- dicroico de haz frío.
para reflectora con La luz visible se refleja,
ampolla de vidrio la radiación infrarroja
blando, reflector elip- se transmite. De este
soide y reflector para- modo se reduce la
bólico. Imágenes infe- carga calorífica de ob-
riores: lámpara jetos iluminados.
reflectora con ampolla
de vidrio prensado y
reflector parabólico de
gran rendimiento, dis-
ponible en ejecución
(Spot) haz intensivo y
haz extensivo (Flood).
Debido a la elevada
termoestabilidad tam-
bién aplicable en el ex-
terior (izda.); lámpara
reflectora de vidrio
prensado de mayor po-
tencia (dcha.).

Lámpara incandescente
con ampolla de vidrio
de recubrimiento di-
croico (hot mirror). En
este caso se transmite
luz visible; en cambio,
la radiación infrarroja
se refleja hacia el fila-
mento y, por la subida
de temperatura del fi-
lamento, proporciona
un rendimiento lumi-
noso aumentado.

48
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.1 Lámparas incandescentes

2.3.1.1 Lámparas halógenas


incandescentes
Lo que menos se opone a la construcción
de potentes lámparas incandescentes es
el punto de fusión del tungsteno (que con
3563 K se encuentra aún relativamente Lámpara halógena in-
lejos de las aprox. 2800 K de la tempera- candescente para ten-
sión nominal con cas-
tura de servicio de las lámparas incandes- quillo-rosca y doble
centes), y lo que más, la creciente veloci- envolvente (izda.). El
dad de evaporación de los filamentos por doble envolvente posi-
el aumento de temperatura. El ennegreci- bilita el funciona-
miento sin vidrio pro-
miento de la ampolla de vidrio lleva pri- tector. Lámpara
mero a una menor potencia luminosa y halógena de bajo vol-
finalmente a que el filamento se funda. taje con casquillo-cla-
Un aumento de la potencia luminosa, por vija y filamento axial
en una ampolla de vi-
tanto, significa una duración de vida más drio de cuarzo (dcha).
corta de la lámpara.
Una posibilidad técnica para evitar la
pérdida de material del filamento es la
adición de halógenos para el llenado de
gas de la lámpara: el tungsteno evapo-
rado se une con el halógeno en un halo-
genuro metálico, que con la temperatura
en la zona exterior de la lámpara es ga-
seiforme y de este modo no puede depo-
sitarse sobre la ampolla de vidrio. En el
filamento bastante más caliente el halo-
genuro metálico se vuelve a separar en Ciclo halógeno: unión
de tungsteno evapo-
tungsteno y halógeno y el tungsteno es rado y halógenos a ha-
conducido nuevamente al filamento. logenuros de tungs-
El proceso de formación de halogenu- teno en la zona
ros metálicos, sobre el cual se basa la periférica. Separación
del halogenuro de
lámpara halógena incandescente, presu- tungsteno en el área
pone no obstante una temperatura de la del filamento.
ampolla de la lámpara de más de 250 °C.
Esto se consigue mediante una ampo-
lla compacta de vidrio de cuarzo, que en-
vuelve ajustadamente el filamento. De-
bido a la forma compacta de la lámpara,
se posibilita, junto al aumento de la tem-
peratura, un aumento de la presión del
gas, que así reduce la velocidad de evapo-
ración del tungsteno.
Frente a la lámpara incandescente
tradicional, la lámpara halógena incan-
descente da una luz más blanca, conse-
cuencia de la temperatura de empleo de
3000 a 3300 K, pero su color de luz sigue 100 N (%)
situado dentro de la tonalidad blanco cá-
lido. La reproducción cromática es exce- 80
lente por el espectro continuado. Por su
forma compacta, representa una fuente 60
puntual ideal, que permite una orienta-
40
ción particularmente buena de la luz, po-
sibilitando efectos de luz especialmente 20
brillantes. El rendimiento luminoso de es-
Lámparas N en funcio-
tas lámparas —sobre todo en el campo del namiento como fun- t (h)
bajo voltaje— es superior al de las lámpa- ción t. 1000 2000 3000
ras incandescentes tradicionales. También
en las lámparas halógenas incandescentes %
se están desarrollando actualmente for- 180 t Ï
mas de ampollas con vapor dicroico, que
tienen unos rendimientos de luz conside- 140 æ
rablemente superiores. P
La duración de vida de estas lámparas 100
es superior a la de las tradicionales incan- Influencia de sobreten-
sión y baja tensión so- 60
descentes. Las halógenas incandescentes
permiten la regulación del flujo luminoso bre el flujo luminoso Ï,
eficacia luminosa æ, 20
y, al igual que las incandescentes tradicio- potencia eléctrica P y U/Un (%)
nales, no necesitan equipos adicionales de duración de vida t. 80 90 100 110 120

49
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.1 Lámparas incandescentes

estabilización; no obstante, las de bajo sobre todo en los faros de los automóvi-
voltaje sólo funcionan conectadas a un les, han encontrado paralelamente una
transformador. En las lámparas con cas- amplia aplicación en el campo de la ilu-
quillo doble, de proyección y especiales minación arquitectónica.
para el área de estudios la disposición de Las reducidas medidas de la lámpara
enfoque se encuentra frecuentemente de bajo voltaje posibilitan, por tanto,
limitada. Algunas lámparas halógenas construcciones de luminarias compactas
incandescentes funcionan con un vidrio y un enfoque muy exacto de la luz. Las
protector. lámparas halógenas de bajo voltaje se
Como casi todas las lámparas incan- pueden adquirir para distintas tensiones
descentes convencionales, se pueden ad- (6 / 12 / 24 V) y en diferentes formas.
quirir para el servicio con tensión de red. También se fabrican lámparas de radia-
Normalmente están provistas de casqui- ción libre y combinaciones de lámpara
llos especiales, pero algunas también tie- y reflector o reflector de haz frío, respec-
nen casquillo de rosca E27 y adicional- tivamente.
mente una envuelta de vidrio exterior,
pudiéndose utilizar como las lámparas
incandescentes convencionales.
Además de las anteriores, también las
halógenas de bajo voltaje ganan cada
vez más en importancia. Las ventajas de
esta fuente de luz —sobre todo la elevada
potencia de luz con medidas más reduci-
das—, que hasta la fecha se aprovechaban

Lámparas halógenas
incandescentes y haló-
genas de bajo voltaje
usuales para la ilumi-
nación de espacios in-
teriores.

Imágenes superiores Imágenes inferiores (de


(de izda. a dcha.): izda. a dcha.): lámpara
lámpara halógena de halógena incandes-
bajo voltaje con cas- cente para tensión no-
quillo-clavija y reflec- minal con casquillo de
tor de aluminio, con rosca E27 y ampolla
casquillo-clavija y re- envolvente, con cas-
flector de haz frío de quillo de bayoneta y
vidrio, con casquillo de con doble casquillo;
bayoneta y reflector de lámpara halógena de
aluminio, con reflector b.v. con filamento
de aluminio para ma- transversal y con fila-
yores potencias. mento axial.

50
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.1 Lámparas incandescentes

Lámpara convencional Lámpara halógena de b. v.


Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm) Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm)
A60 60 730 107 60 QT9 10 140 31 9
A60 100 1380 107 60 20 350
A65 150 2220 128 65 Casquillo: G4 Vida: 2000 h
A80 200 3150 156 80
Casquillo: E27/EE40 Vida: 1000 h Lámpara halógena de b. v.
Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm)
Lámpara reflectora QT12 50 950 44 12
Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm) 75 1600
R63 60 650 103 63 100 2500
R80 100 1080 110 80 Casquillo: GY6,35 Vida: 2000 h
R95 100 1030 135 95
Casquillo: E27 Vida: 1000 h Lámpara halógena reflectora de b. v.
Tipo P (W) l (cd) l (mm) d (mm)
Lámpara reflectora parabólica QR38 20 7000 38 38
Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm) QR58 50 18000 59 58
PAR38 60 600 136 122 Casquillo: B15d Vida: 2000 h
80 800
120 1200 Lámpara halógena reflectora de b. v.
Casquillo: E27 Vida: 2000 h Tipo P (W) l (cd) l (mm) d (mm)
QR70 20 5000 50 70
Lámpara reflectora parabólica 75 15000
Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm) 75 19000
PAR56 300 3000 127 179 Casquillo: B15d Vida: 2000 h
Casquillo: GX16d Vida: 2000 h
Lámpara halógena reflectora de b. v.
Lámparas convencio- Tipo P (W) l (cd) l (mm) d (mm)
nales, lámparas reflec-
toras y dos formas QR111 50 20000 45 111
usuales de lámparas 75 25000
de vidrio prensado 100 45000
para tensión de red Casquillo: G53 Vida: 2000 h
con indicación del tipo
de lámpara, potencia P,
flujo luminoso Ï, lon- Lámpara halógena reflectora de haz frío b. v.
gitud l y diámetro de Tipo P (W) l (cd) l (mm) d (mm)
la lámpara d. QR-CB35 20 5000 37/44 35
QR- 35 8000
CBC35
Casquillo: GZ4 Vida: 2000 h

Lámpara halógena incandescente Lámpara halógena reflectora de haz frío b. v.


Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm) Tipo P (W) l (cd) l (mm) d (mm)
QT32 75 1050 85 32 QR-CB51 20 8000 45 51
100 1400 85 QR- 35 13000
150 2500 105 CBC51 50 15000
250 4200 105 65/70 20000
Casquillo: E27 Vida: 2000 h Casquillo: GX5,3 Vida: 3000 h

Lámpara halógena incandescente Lámparas halógenas de


bajo voltaje, radiación
Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm) libre, con reflector me-
QT18 75 1050 86 18 tálico o con reflector
100 1400 86 de haz frío de vidrio
150 2500 98 tratado al vapor.
250 4200 98
Casquillo: B15d Vida: 2000 h

Lámpara halógena incandescente


Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm)
QT-DE12 100 1650 75 12
150 2500 75
200 3200 115
300 5000 115
500 9500 115
Casquillo: R7s-15 Vida: 2000 h

Lámparas halógenas
incandescentes para
tensión de red en for-
mas de casquillo a un
lado o doble.

51
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.2 Lámparas de descarga

2.3.2 Lámparas de descarga amplían las líneas espectrales emitidas,


de modo que el espectro se rellena y se
A diferencia de lo que ocurre en las lám- acerca a un reparto continuado; por eso
paras incandescentes, en las lámparas de se mejora la reproducción cromática y por
descarga la luz no se produce por un fila- regla general también la eficacia luminosa
mento calentado, sino por la excitación de la lámpara.
de gases o vapores metálicos. Para ello se Además de las diferencias en el tipo
produce una tensión entre dos electrodos de luz producida, existen también dife-
en un tubo de descarga llenado con vapo- rencias en las condiciones de servicio en-
res metálicos, que originan una corriente tre las lámparas incandescentes y las de
de electrones entre los electrodos. descarga. Las primeras pueden funcionar
Durante su trayecto por el recipiente de sin instalaciones adicionales en la red: in-
descarga los electrones chocan con áto- mediatamente después de ser conectadas
mos de gas, los cuales, con la suficiente emiten luz. En cambio, para las lámparas
velocidad de los electrones, son estimula- de descarga deben darse condiciones es-
dos para la emisión de radiación. Para peciales de encendido y servicio.
cada tipo de gas es característica una Para encender una lámpara de des-
determinada combinación de longitudes carga es imprescindible que dentro del
de onda emitidas; cada vez es emitida tubo de descarga fluya la suficiente co-
una radiación de uno o varios márgenes rriente de electrones. Como quiera que el
estrechos de frecuencias. gas a estimular no está ionizado antes del
Si la velocidad de los electrones au- encendido, es necesario que los electrones
menta más, al chocar los átomos de gas estén preparados por unas disposiciones
ya no son estimulados, sino ionizados; el de encendido especiales. Después del
átomo de gas es descompuesto en un encendido de la lámpara de descarga se
electrón libre y un ion de carga positiva. produce, por la enorme ionización del gas
La cantidad de las partículas cargadas estimulado, un aumento continuado de
eléctricamente y efectivas en el tubo de corriente en la lámpara, que destruiría la
descarga aumenta progresivamente y pro- misma en muy poco tiempo Para evitarlo,
duce el correspondiente incremento de hay que limitar esta corriente mediante
radiación. una reactancia.
Las lámparas de descarga tienen otras Es decir, tanto para el encendido
cualidades que las incandescentes. En pri- como para el servicio de lámparas de des-
mer lugar, por el tipo de luz irradiada. carga son necesarios elementos adiciona-
Mientras que en las lámparas incandes- les. En algunos casos éstos ya se encuen-
centes se emite un espectro continuado, tran integrados en la lámpara, pero por
cuyo curso depende casi exclusivamente regla general se instalan en la luminaria
de la temperatura del filamento, las lám- aparte de la lámpara.
paras de descarga irradian un espectro Comportamiento de encendido y po-
con distintas rayas características para los tencia dependen de la temperatura de
gases o vapores metálicos utilizados. servicio; esto en parte lleva a construccio-
Además, las líneas espectrales irradiadas nes con ampollas de vidrio adicionales.
pueden encontrarse en todas las áreas del Con frecuencia la lámpara necesita en-
espectro, desde la radiación infrarroja y la friarse algunos minutos después de una
zona visible hasta la radiación ultravio- interrupción de corriente antes de un
leta. Por cantidad y dispersión de las lí- nuevo encendido; un reencendido inme-
neas espectrales se obtiene luz con el más diato sólo es posible con una tensión de
variado efecto cromático; mediante dife- encendido muy elevada. En algunas lám-
rentes llenados de lámpara se pueden paras existen normativas para la disposi-
producir —de modo dirigido— colores de ción de encendido.
luz y luz blanca de las más diversas tem- Según la presión de servicio, las lám-
peraturas. Sobre todo es posible sobrepa- paras de descarga pueden subdividirse en
sar el límite indicado de 3650 K en los dos grupos principales con distintas pro-
radiadores térmicos y producir una luz si- piedades. Un grupo está formado por
milar a la diurna con elevadas temperatu- lámparas de descarga de baja presión.
ras de color. Otro camino para una pro- Para el llenado de las lámparas se utilizan
ducción dirigida de colores de luz resulta en este caso gases nobles o mezclas de
de la utilización de sustancias luminosas gas noble y vapor metálico con una pre-
en las paredes interiores del tubo de des- sión muy por debajo de 1 bar. Debido a
carga. Sobre todo la radiación ultravio- la baja presión en el tubo de descarga,
leta, que aparece en algunas descargas prácticamente no se producen interaccio-
de gas, es convertida en luz visible por nes entre las moléculas del gas, se radia
estas sustancias luminosas fluorescentes, un puro espectro de rayas.
donde nuevamente mediante la elección La potencia de luz de estas lámparas
y la mezcla adecuada de materias fluores- depende sobre todo del volumen de lám-
centes se pueden producir definidos colo- paras, que por unidad de volumen es rela-
res de luz. tivamente baja. Para conseguir una sufi-
Incluso por la variación de la presión ciente potencia de luz, las lámparas deben
en el tubo de descarga se pueden modifi- tener grandes tubos de descarga.
car las propiedades de una lámpara de Las lámparas de descarga de alta pre-
descarga: con una presión más alta se sión, en cambio, se activan con una pre-

52
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.2 Lámparas de descarga

sión claramente por encima de 1 bar. De-


bido a la alta presión y las altas tempera-
turas que se originan, se producen inte-
racciones en el gas de descarga. La luz ya
no sólo se emite en las estrechas líneas
espectrales de las lámparas de descarga
de baja presión, sino en márgenes de fre-
cuencia más anchos. Generalmente, se
desplaza la radiación emitida con la pre- 7
sión en aumento hacia el área del espec-
tro de ondas más largas.
La potencia de luz por unidad de vo- 5 6
4
lumen es bastante mayor que en las des-
cargas de baja presión; los tubos de des-
carga son pequeños. Las lámparas de
descarga de alta presión, por tanto, repre- 1 2 3
sentan —como ocurre con las incandes-
centes— fuentes de luz puntuales con una
elevada luminancia de las lámparas. Por
regla general, los propios tubos de des-
carga se encuentran rodeados por un do- Los electrones (2) que
ble envolvente adicional, que estabiliza la salen del electrodo (1)
impactan con los áto-
temperatura de servicio de la lámpara, mos de mercurio (3).
al tiempo que sirve como filtro UV y se Con ello se estimulan
puede utilizar como portador de una capa los electrones del
fluorescente. átomo de mercurio (4),
que emiten entonces la
radiación-UV (5).
La radiación-UV se
2.3.2.1 Lámparas fluorescentes transforma en luz visi-
ble (7) a través del re-
cubrimiento fluores-
La lámpara fluorescente es una lámpara cente (6).
de descarga que trabaja con vapor de
mercurio. Dispone de un recipiente de
descarga en forma de tubo con un elec-
trodo en cada extremo. El llenado de gas
se compone de un gas noble, que facilita
el encendido controlando la descarga, y 100 Se(%) 100 Se(%)
de una pequeña cantidad de mercurio, V (¬) T = 2700 K
cuyo vapor durante la impulsión emite ra- 80 V (¬) 80 Ra = 95
diación ultravioleta. El interior del tubo de
descarga está recubierto con una capa de 60 60
sustancias emisoras, que, debido a la fluo-
40 40
rescencia, transforman la radiación ultra-
violeta de la lámpara en luz visible. 20 20
Para facilitar el encendido de la lám-
para fluorescente, los electrodos casi ¬ (nm)
siempre están acabados como filamento 200 400 600 800 400 500 600 700 800 ¬ (nm)
incandescente, llevando adicionalmente
una capa de óxido metálico (emisor), que Distribución espectral 100 Se(%)
favorece la salida de electrones. Los elec- relativa Se (¬) de la
lámpara de descarga V (¬) T = 3800 K
trodos se precalientan en la salida, un im- de vapor de mercurio 80 Ra = 95
pulso de tensión causa entonces el en- de baja presión. La ra-
cendido de la lámpara. diación emitida se en- 60
Mediante la combinación de adecua- cuentra ampliamente
fuera de la sensibilidad 40
das sustancias luminosas se pueden con- ocular V (¬).
seguir diferentes colores de luz. Se combi- 20
nan frecuentemente tres sustancias
luminosas, cuya mezcla produce un color
de luz blanco, que se encuentra en la to- 400 500 600 700 800 ¬ (nm)
nalidad del blanco cálido, blanco neutro
o blanco luz diurna, según la proporción 100 Se(%)
de las distintas materias fluorescentes. V (¬) T = 5000 K
Contrariamente a parecidas fuentes 80 Ra = 98
de luz puntiformes, como por ejemplo la Distribución espectral
lámpara incandescente, la luz de las lám- relativa Se (¬) de lám- 60
paras fluorescentes
paras fluorescentes es irradiada desde una usuales con una repro- 40
gran superficie. Por ello se produce princi- ducción cromática muy
palmente luz difusa, que resulta menos buena del color de luz
20
adecuada para una iluminación acen- blanco cálido (arriba),
blanco neutro (centro)
tuada dirigida y más para una iluminación y blanco luz diurno
uniforme y de grandes superficies. (abajo). 400 500 600 700 800 ¬ (nm)

53
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.2 Lámparas de descarga

100 N (%) 100 Ï (%) RE 100 ÏA (%) Por la difusa luz de la lámpara fluo-
80 80 80 rescente se forman suaves sombras. Sobre
60 RC RE 60 RC 60 RC RE superficies brillantes se produce sólo poco
40 40 40 brillo. Formas espaciales y cualidades de
20 20 20
material por tanto no se acentúan. Por su
espectro discontinuo las lámparas fluo-
3000 6000 9000 12000 t (h) 3000 6000 9000 12000 t (h) 3000 6000 9000 12000 t (h) rescentes disponen de propiedades de re-
producción cromática que divergen de las
Lámparas N en funcio- incandescentes. Pese a que ya por la sola
namiento. Deprecia- combinación de menos sustancias lumi-
ción del flujo luminoso
y flujo resultante de nosas se deja producir luz blanca de cual-
una instalación Ï A quier temperatura de color, esta luz tiene
como producto de una peor reproducción cromática que la
Nx Ï. Para reactancias luz con un espectro continuado por la
convencionales (RC)
o electrónicas (RE). falta de partes espectrales. Para poder
fabricar lámparas fluorescentes con una
% Influencia de sobreten- muy buena reproducción cromática se de-
120 P sión y baja tensión so- ben combinar numerosas sustancias lumi-
bre flujo luminoso Ï y
potencia eléctrica P. nosas de tal forma que se produzca una
100 Ï distribución comparable al correspon-
80
diente espectro continuado. Las lámparas
U (%) fluorescentes disponen de un elevado
80 100 120 rendimiento luminoso. Su duración de
vida es igualmente elevada, aunque con
100 Ï (%) Flujo luminoso Ï de repetidas conexiones de frecuencia se
lámparas fluorescentes acorta. Para su funcionamiento se necesi-
en servicio con regula-
60 ción por dimmer. tan tanto cebador como reactancias; dis-
ponen de encendido inmediato y alcanzan
20 al poco tiempo su total potencia lumi-
U (%) nosa. Después de cortes en el fluido eléc-
20 40 60 80 100 trico, es posible el reencendido inmediato.
También es posible regular su flujo lumi-
100 Ï (%)
Relación del flujo lu- noso. No existe ninguna limitación en
minoso de la lámpara cuanto a la disposición de encendido.
Ï de la temperatura
60 del entorno T. Las lámparas fluorescentes tienen casi
siempre forma de tubo, cuya longitud de-
20 pende de la potencia de luz; como formas
T (˚C) especiales se pueden adquirir en forma
-20 0 20 40 de U o circular. El diámetro de las lámpa-
ras es de 26 mm (ahora también 16 mm).
t (%) Duración de vida según Las más antiguas con un diámetro de
150 la frecuencia de cone- 38 mm ya no tienen tanta importancia.
xión por día N. La du-
100 ración de vida nominal Las lámparas fluorescentes se pueden
del 100 % se consigue adquirir en numerosos colores de luz,
50 con una frecuencia de donde sobre todo jueguen un papel los
conexión de 8 conexio- colores de luz blanco cálido, blanco neu-
N (1/d) nes por cada 24 horas.
10 20 30 tro y blanco luz diurna, pero también se
pueden conseguir lámparas de colores y
para fines especiales las lámparas-UV (por
ejemplo en la iluminación de alimentos).
La reproducción cromática puede mejo-
rarse a costa de la eficacia luminosa; ele-
vadas eficacias luminosas, en cambio,
condicionan un empeoramiento de la re-
producción cromática.
Estas lámparas con electrodos preca-
lentados se encienden normalmente me-
diante un cebador externo, pero también
existen ejecuciones que, por ayudas inte-
gradas de encendido, pueden prescindir
del cebador. Éstas se aplican sobre todo
en luminarias blindadas para las áreas con
T26 18W, 36W, 58W peligro de explosión.

2.3.2.2 Lámparas fluorescentes compactas


Proporciones de longi-
tud de las lámparas Las lámparas fluorescentes compactas no
fluorescentes usuales
T26. se diferencian en su modo de funcionar
de las lámparas fluorescentes convencio-
nales. No obstante, disponen de una

54
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.2 Lámparas de descarga

forma más compacta, que se consigue por


un tubo de descarga curvo o por la com-
binación de varios cortos. En algunas el
tubo de descarga lleva un envolvente de
vidrio, que cambia el aspecto y las propie-
dades luminotécnicas de la lámpara.
Las lámparas fluorescentes compactas
tienen en principio las mismas propieda-
des que las fluorescentes convencionales,
es decir, una elevada eficacia luminosa y
una larga duración de vida. Su potencia
luminosa, no obstante, es limitada debido
A diferencia de las al volumen relativamente bajo del tubo de
lámparas fluorescentes descarga. Pero al mismo tiempo y debido
convencionales, las
fluorescentes compac- a su forma compacta tienen otras cuali-
tas disponen de tubos dades y campos de aplicación. Así, surge
de descarga con re- la posibilidad de aplicar las lámparas fluo-
torno hacia un solo rescentes no sólo en luminarias de retí-
casquillo.
cula, sino también en luminarias reflecto-
ras (por ejemplo, Downlights). De este
modo se puede conseguir un buen enfo-
que de la luz, que mediante la proyección
de sombras acentúa las propiedades de
los objetos iluminados.
Lámparas fluorescentes En las lámparas fluorescentes com-
compactas con casqui- pactas no se puede regular el flujo lumi-
llo bipolar y cebador
integrado (arriba), cas- noso cuando llevan cebador integrado,
quillo tetrapolar para pero se pueden adquirir otros tipos con
el servicio con reactan- cebador externo y casquillo tetrapolar
cia electrónica (cen- que posibilitan el funcionamiento con
Disposiciones en tubo tro), casquillo-rosca
con reactancia inte- reactancias electrónicas y regulador de
con lámparas fluores- grada para el servicio intensidad lumínica.
centes compactas: directo a tensión de
TC/TC-L (arriba), Las lámparas fluorescentes compactas
TC-D (centro), red (abajo). se suministran sobre todo en forma de
TC-DEL (abajo). tubo, en el que por lámpara siempre se
combinan dos o cuatro tubos de descarga.
Para el funcionamiento son necesarios
cebador y reactancia; en las lámparas
bipolares, sin embargo, el cebador ya se
encuentra integrado en el casquillo.
Además de estas formas estándar, que
están equipadas con casquillos clavija y
previstas para el servicio a reactancias,
existen también lámparas fluorescentes
compactas con cebador y reactancia inte-
grados; están provistas con casquillo de
rosca y se pueden utilizar como las lám-
paras incandescentes. Algunas de estas
lámparas llevan adicionalmente envolven-
tes de vidrio en formas cilíndricas o esfé-
ricas para conseguir un mayor parecido a
las lámparas incandescentes. En cambio,
al aplicar estas lámparas en luminarias
para lámparas incandescentes hay que te-
ner en cuenta que las propiedades de la
TC 5W, 7W, 9W, 11W TC-D 10W, 13W, 18W, 26W luminaria pueden empeorar debido al ma-
yor volumen de la lámpara.

2.3.2.3 Tubos luminosos (neón)


Los tubos luminosos trabajan con la des-
carga de baja presión en gases nobles o
mezclas de gas noble y vapores de mercu-
rio, pero, a diferencia de lo que ocurre
con las lámparas fluorescentes, disponen
de electrodos sin calentamiento, de modo
Proporciones de las que es necesario que funcionen y sean
lámparas fluorescentes encendidas con tensiones altas. Como
compactas usuales de
TC-L 18W, 24W, 36W, 40/55W los tipos TC, IC-D para instalaciones con una tensión de
y TC-L. 1000 V y tensiones superiores existen

55
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.2 Lámparas de descarga

prescripciones especiales, se instalan a


menudo tubos luminosos con menos de
1000 V, pero también se pueden adquirir
lámparas de descarga de alta tensión, que
funcionan a más de 1000 V.
Los tubos fluorescentes disponen de
un rendimiento luminoso claramente más
bajo que las lámparas fluorescentes con-
vencionales; su duración de vida es alta.
Con una pura descarga de gas noble sólo
se pueden producir pocos colores de luz,
así, por ejemplo, rojo con llenado de neón
o azul con llenado de argón. Para ampliar
el espectro de los colores disponibles, en
primer lugar se pueden utilizar tubos te-
ñidos de descarga. No obstante, casi
siempre se añade mercurio al gas noble
y la radiación-UV producida se transforma
Lámpara de vapor de mediante sustancias luminosas en colores
sodio de baja presión deseados de luz. Los tubos fluorescentes
con tubo de descarga
en forma de U en una necesitan una reactancia; funcionan con
ampolla al vapor di- transformadores, que proporcionan la
croico. Mediante la tensión de encendido y servicio lo sufi-
capa dicroica se refleja cientemente alta, encienden inmediata-
la radiación infrarroja
de la lámpara hacia el mente y es posible el reencendido inme-
tubo de descarga y de diato después de un corte eléctrico. Para
este modo se acelera el la disposición de encendido no existen li-
alcance de la necesaria mitaciones.
temperatura de LST 35 W, 90 W
servicio. Los tubos luminosos disponen de
tubos de descarga, que se presentan en
Proporciones de las diferentes diámetros y longitudes. Según
lámparas de vapor de para qué finalidad se pueden fabricar en
sodio de baja presión
más usuales (LST). las más diversas formas tubulares, así por
ejemplo para motivos escritos y logotipos.
Existen a disposición numerosos colores
de luz.

2.3.2.4 Lámparas de vapor


de sodio de baja presión
Las lámparas de vapor de sodio de baja
presión son comparables a las fluorescen-
tes en cuanto a su construcción y fun-
ción. En lugar de utilizar vapor de mercu-
rio se estimula aquí vapor de sodio. De
ello resultan algunas diferencias esencia-
les frente a las lámparas fluorescentes. En
100 Se (%) 100 N (%) Lámparas N en funcio- primer lugar el encendido de las lámparas
namiento. Deprecia- de vapor de sodio resulta más difícil que
80 V (¬) 80
ción del flujo lumi-
60 60 noso. Flujo resultante en el caso de las de vapor de mercurio,
40 40
de una instalación Ï A debido a que el sodio compacto —contra-
como producto de rio al mercurio fluido— no produce nin-
20 20 N · Ï. gún vapor metálico a temperatura am-
400 500 600 700 800 ¬(nm) 2500 5000 7500 10000 t (h) biente. En las lámparas de vapor de sodio,
por tanto, se debe realizar el encendido
Distribución espectral 100 Ï (%) con ayuda del llenado adicional de gas
Se (¬) de la descarga de 80 noble; sólo el calor del llenado de gas
vapor de sodio de baja
presión. El espectro de 60 noble permite la evaporación del sodio, de
raya emitido se en- 40
Comportamiento en el modo que se llega a la verdadera descarga
cuentra próximo a la arranque: flujo lumi- de vapor metálico. Por ello, las lámparas
máxima sensibilidad 20 noso de la lámpara
ocular, pero no favo- Ï en función del de sodio de baja presión necesitan una
rece la reproducción de 2500 5000 7500 10000 t (h) tiempo t. alta tensión de encendido y una duración
colores debido a su ca- relativamente larga para el calentamiento
rácter monocromático. 100 ÏA (%) 100 Ï (%) hasta alcanzar la máxima potencia. Para
80 80 poder garantizar una suficiente tempera-
60 60 tura de servicio de la lámpara, el tubo de
40 40
descarga lleva, además, a menudo en el
20 20
área infrarroja, un envolvente de vidrio
reflectante. Otra diferencia estriba en el
t (min)
2500 5000 7500 10000 t (h) 2 4 6 8 10 12 tipo de radiación producida. Mientras que

56
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.2 Lámparas de descarga

el vapor estimulado de mercurio a baja


presión emite sobre todo una luz ultravio-
leta, que con ayuda de materias fluores-
centes se transforma en luz visible, el va-
por de sodio ya emite luz visible. Por lo
tanto, las lámparas de vapor de sodio no
necesitan materias fluorescentes.
Por otra parte, el rendimiento lumi-
noso de estas lámparas resulta tan ele-
vado que el volumen de lámpara necesa-
rio es considerablemente más pequeño
que en las lámparas fluorescentes. La cua-
lidad más destacable de las lámparas de
vapor de sodio de baja presión es su ex-
traordinaria eficacia luminosa. Como
estas lámparas además tienen una larga
duración de vida, resultan ser la fuente
de luz más económica disponible.
El vapor de sodio de baja presión da Lámpara de vapor de de una sustancia lu-
luz exclusivamente en dos líneas espec- mercurio de alta minosa, que trans-
presión con tubo de forma la radiación-UV
trales muy contiguas; la luz irradiada es descarga de vidrio de de la lámpara en luz
monocromáticamente amarilla. Debido cuarzo y doble envol- visible, mejorando así
a su carácter monocromático no produce vente elíptico. El doble el rendimiento de luz
ninguna aberración cromática en el ojo envolvente lleva y la reproducción cro- Lámparas de vapor
generalmente una capa mática. de mercurio de alta
y por lo tanto proporciona una gran pre- presión más usuales:
cisión visual. con doble envolvente
Frente a estas ventajas, en cambio, te- elíptico (HME), doble
nemos como clara desventaja la extraor- envolvente esférico
dinariamente mala calidad de la repro- (HMG) y reflector inte-
grado (HMR).
ducción cromática. En sentido estricto, ni
se puede hablar de reproducción cromá-
tica, sólo se percibe un amarillo distinta-
mente saturado desde el puro color hasta
el negro. Ésta es la razón por la cual este
tipo de lámpara es ampliamente suplan-
tado en su propia zona de aplicación —la
iluminación de exteriores— por la misma
lámpara, pero de alta presión.
Para el funcionamiento de algunas
lámparas cilíndricas es necesaria una HME 125W HMG 80W HMR 125W
combinación de cebador-reactancia, pero
casi siempre se utiliza un transformador
de campo de dispersión como elemento
cebador-reactancia. Las lámparas de va-
por de sodio de baja presión necesitan
para el arranque un tiempo de calenta-
miento de algunos minutos, así como un
breve enfriamiento antes de volver a en-
cenderla nuevamente después de un corte 100 Se (%) 100 N (%) Lámparas N en funcio-
en el fluido eléctrico. Si se utilizan equi- 80
namiento. Deprecia-
V(¬) 80
ción del flujo lumino-
pos especiales de estabilización es posible 60 60 sos. Flujo resultante
el reencendido inmediato. La disposición 40 40
de una instalación Ï A
de encendido es limitado. como producto de
Las lámparas de vapor de sodio de 20 20 N · Ï.
baja presión tienen generalmente un tubo 400 500 600 700 800 ¬(nm) 2500 5000 7500 10000 t (h)
de descarga en forma de U, y ocasional-
mente en forma cilíndrica, que lleva adi- Distribución espectral 100 Ï (%)
cionalmente una ampolla de vidrio. relativa Se (¬) de la
80
descarga de vapor de
mercurio de alta 60
presión. Comportamiento en el
40
2.3.2.5 Lámparas de vapor de mercurio arranque: flujo lumi-
20 noso de la lámpara
de alta presión Ï en función del
2500 5000 7500 10000 t (h) tiempo t.
Las lámparas de vapor de mercurio de alta
presión disponen de un tubo de descarga 100 ÏA (%) 100 Ï (%)

corto de vidrio de cuarzo, que contiene 80 80


una mezcla de gas noble y mercurio. En 60 60
ambos extremos del tubo están dispuestos 40 40
los electrodos, muy cerca de uno de los 20 20
cuales se encuentra un electrodo auxiliar
adicional para el encendido de la lámpara. 2500 5000 7500 10000 t (h) 2 4 6 t (min)

57
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.2 Lámparas de descarga

El tubo de descarga lleva un doble envol- Lámpara de mezcla con


vente adicional, que estabiliza la tempe- un tubo de descarga de
vidrio de cuarzo para
ratura de la lámpara, protegiendo el tubo la descarga de alta
de descarga de corrosiones externas. El presión del vapor de
doble envolvente puede llevar adicional- mercurio y un fila-
mente una capa fluorescente para variar mento incandescente
adicional que actúa
el color de luz de la lámpara. como resistencia adi-
Al encender la lámpara se origina en cional, limitando el es-
primer lugar una descarga de efluvios pectro en el área roja.
en el electrodo auxiliar, que progresiva- La ampolla envolvente
de forma elíptica lleva
mente se extiende hasta el segundo elec- generalmente una capa
trodo principal. Si el gas de la lámpara se dispersadora de luz.
ioniza de este modo, se origina un arco
eléctrico entre los electrodos principales,
que en este instante corresponden a una
descarga de baja presión. Sólo cuando
todo el mercurio se ha evaporado debido
a la descarga de arco y se ha producido
la suficiente sobrepresión debido al calor
que se ha formado, se llega a la propia
descarga de alta presión, con lo cual se
da toda la potencia de luz.
Las lámparas de vapor de mercurio
de alta presión disponen de una eficacia
luminosa media; su duración de vida es
muy larga. Forman una fuente luminosa
relativamente compacta, de modo que se
puede orientar su luz con medios ópticos.
La luz de estas lámparas tiene un co-
lor blanco azulado debido a la ausencia
de la parte de rojo del espectro emitido.
La reproducción cromática es regular,
pero se mantiene constante durante toda
la duración de vida de la lámpara. A me-
nudo se consigue un color blanco neutro
o blanco cálido y una reproducción cro-
mática mejorada mediante sustancias lu-
minosas adicionales.
Estas lámparas no necesitan cebador Lámpara de mezcla
por el electrodo auxiliar integrado, pero usual con envolvente
elíptico (HME-SB) o
para su funcionamiento es necesaria una con reflector integrado HME-SB 160W HMR-SB 160W
reactancia. También necesitan un tiempo (HMR-SB).
de calentamiento de algunos minutos y
una fase de enfriamiento más larga antes
del reencendido después de posibles cor-
tes en el fluido eléctrico. La disposición
de enfoque no está limitada.
Las lámparas de vapor de mercurio de
alta presión se pueden adquirir en dife- 100 Se (%) 100 N (%) Lámparas N en funcio-
rentes formas, sus envolventes exteriores 80 80
namiento. Deprecia-
V(¬) ción del flujo lumi-
pueden ser esféricos, elípticos o fungifor- 60 60 noso. Flujo resultante
mes, esta última versión está conformada 40 40
de una instalación Ï A
como lámpara reflectora. como producto N · Ï.
20 20

400 500 600 700 800 ¬(nm) 2000 4000 6000 t (h)
2.3.2.6 Lámparas de luz mezcla
Distribución espectral 100 Ï(%)

Las lámparas de luz mezcla corresponden relativa Se (¬) de una 80


lámpara de mezcla con
en su construcción a las de vapor de mer- la suma de los espec- 60
curio de alta presión, pero disponen de un tros de la descarga de 40
Comportamiento en
filamento incandescente adicional en el alta presión del vapor el arranque: flujo lu-
de mercurio y el fila- 20 minoso de la lámpara
envolvente de vidrio exterior que está co- mento incandescente. Ï en función del
nectado en serie con el tubo de descarga. 2000 4000 6000 t (h) tiempo t.
El filamento incandescente adopta aquí
el papel de un limitador de corriente, de 100 ÏA (%) 140 Ï(%)
modo que una reactancia exterior sería 80 120
innecesaria. Además, se completa la au- 60 100
sencia de la parte de rojo del espectro del 40 80
mercurio mediante la luz de color blanco 20 60
cálido del filamento incandescente, por lo
que se mejora la reproducción cromática. 2000 4000 6000 t (h) 1 2 3 t (min)

58
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.2 Lámparas de descarga

Lámparas de halogenu- Las lámparas de luz mezcla disponen


ros metálicos de dos a menudo de sustancias luminosas adicio-
casquillos con tubo de
descarga compacto y nales para la mejora del color de luz y la
ampolla de vidrio de eficacia luminosa.
cuarzo. Las lámparas de luz mezcla tienen
propiedades similares a las de vapor de
mercurio de alta presión. No obstante, la
eficacia luminosa y la duración de vida
son claramente inferiores, de modo que
no tienen mayor importancia en la ilumi-
nación arquitectónica. Como no necesitan
ni cebador ni reactancia y disponen de un
casquillo E27, pueden utilizarse como las
lámparas incandescentes. Las lámparas de
luz mezcla emiten luz inmediatamente
después del encendido por el filamento
incandescente. Después de algunos minu-
tos disminuye la parte de lámpara incan-
descente y la descarga de vapor de mer-
curio alcanza toda su potencia. Antes del
reencendido después de un corte en el
fluido eléctrico necesitan una fase de en-
friamiento. Estas lámparas no permiten la
regulación del flujo luminoso y la disposi-
ción de enfoque está limitada en algunos
tipos de lámparas. Se pueden adquirir en
forma elíptica o como lámpara reflectora
fungiforme.
100 N (%) Lámparas N en funcio-
80
namiento. Deprecia-
ción del flujo lumi-
60 noso. Flujo resultante 2.3.2.7 Lámparas de halogenuros
40
de una instalación Ï A metálicos
como producto de
20 N · Ï. Las lámparas de halogenuros metálicos
2000 4000 6000 t (h) son de desarrollo ulterior a las de vapor
de mercurio de alta presión, por lo que
100 Se (%) 100 Ï(%) son comparables en construcción y fun-
80
V(¬) T = 3000 K 80 ción, pero contienen además del mercurio
60 60 una mezcla de halogenuros metálicos.
40 40
Frente a los metales puros las combina-
20
ciones halogenadas disponen en este caso
20
de la ventaja de tener un punto de fusión
300 400 500 600 700 ¬(nm) 2000 4000 6000 t (h) bastante más bajo, de modo que también
se pueden utilizar metales, que con las
100 Se (%) 100 ÏA (%) temperaturas de servicio de la lámpara
80
V(¬) T = 4000 K
80 no forman vapores metálicos.
60 60 Debido al añadido de halogenuros
40 40
metálicos se consigue un aumento de la
20 20
eficacia luminosa y sobre todo una repro-
ducción cromática considerablemente
300 400 500 600 700 ¬(nm) 2000 4000 6000 t (h) mejorada. Mediante las adecuadas combi-
naciones de metal se deja producir un es-
100 Se (%) pectro de varias líneas, parecido a como
80
V(¬) T = 5600 K
es en las lámparas fluorescentes; con
60 combinaciones especiales se puede alcan-
40
zar un espectro casi continuado de nume-
100 Ï(%) rosas líneas. Por lo tanto, no es necesario
20
80
<1 añadir una materia fluorescente para me-
300 400 500 600 700 ¬(nm) 60 jorar la reproducción cromática. La parte
3
Disminución del flujo
40
de mercurio de la lámpara sirve sobre
Distribución espectral luminoso Ï según fre- 24 12 8 todo como ayuda de encendido y para la
relativa Se (¬) de lám- cuencia de de 24, 12, 20
paras de halogenuros 8, 3 y < 1 encendidos estabilización de la descarga; como los
metal1cos usuales en por día. 2000 4000 6000 t (h) halogenuros metálicos se han evaporado
los colores de luz por la inicial descarga de vapor de mercu-
blanco cálido (arriba), 100 Ï(%) rio, estos vapores metálicos sirven esen-
blanco neutro (en me- 80 cialmente para la producción de luz.
dio) y blanco luz
diurna (abajo). 60 No obstante, debido a la existencia
Comportamiento en
40
de halógenos dentro de la lámpara, no se
el arranque: flujo lu- consideran los electrodos auxiliares como
minoso de la lámpara 20
Ï en función del dispositivo de encendido. Por eso estas
tiempo t. 1 2 3 t (min) lámparas necesitan cebadores externos.

59
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.2 Lámparas de descarga

Las lámparas de halogenuros metáli-


cos disponen de una eficacia luminosa
extraordinaria y al mismo tiempo de una
buena reproducción cromática; su dura-
ción de vida nominal es elevada. Repre-
sentan fuentes luminosas compactas, de
modo que su luz puede orientarse bien
ópticamente. Pero la reproducción cromá-
tica no es constante; varía entre las dife-
rentes lámparas de una serie y cambia en
función de la duración de vida y de las
condiciones del entorno (esto es especial-
HIT-DE 75W, 150W, 250W mente llamativo en los tipos de lámparas
color blanco cálido). Estas lámparas nece-
HIT 35W, 70W, 150W HIT 35W, 70W, 150W sitan para su funcionamiento tanto ceba-
dores como reactancias. Necesitan algu-
nos minutos de calentamiento y un poco
de tiempo para el enfriamiento antes del
reencendido después de cortes en el
fluido eléctrico. En algunos tipos con do-
HIE 100W ble casquillo se consigue mediante ceba-
dores especiales o reactancias electróni-
cas un reencendido inmediato.
Normalmente no se regula el flujo lumi-
Lámparas con halo- noso de las lámparas de halogenuros me-
genuros metálicos tálicos. La disposición de enfoque casi
más usuales: con
un casquillo (HIT), siempre está limitada.
con casquillo doble Las lámparas de halogenuros metáli-
(HIT-DE) y con ampolla cos se pueden adquirir en formas tubula-
elíptica (HIE). res con uno o dos casquillos, como lám-
Lámpara de vapor de para elíptica y como lámpara reflectora,
sodio de alta presión y están disponibles en los colores de luz
de un casquillo con
tubo de descarga cerá- blanco cálido, blanco neutro y blanco
mico y ampolla luz diurna.
adicional.

2.3.2.8 Lámparas de vapor de sodio


de alta presión
Al igual que ocurre con el vapor de mer-
curio, también en las descargas de vapor
de sodio se puede ampliar el espectro de
la luz emitida mediante el aumento de la
presión del vapor. Con la presión suficien-
temente alta se obtiene un espectro casi
continuado con unas propiedades mejora-
das de la reproducción cromática; en vez
de la luz monocromáticamente amarilla
de la lámpara de vapor de sodio de baja
presión se produce una luz de color ama-
rillento hasta blanco cálido con una re-
producción cromática de moderada a
buena. La mejora de la reproducción cro-
mática, no obstante, se consigue a cambio
de una reducción de la eficacia luminosa.
Las lámparas de vapor de sodio de alta
presión son comparables en construcción
HSE 70W y función a las de vapor de mercurio de
alta presión, también disponen de un pe-
queño tubo de descarga que a su vez lleva
otra ampolla de vidrio. Mientras que en
las lámparas de vapor de mercurio de alta
HST 70W
presión el tubo de descarga se fabrica en
vidrio de cuarzo, el de las lámparas de va-
por de sodio de alta presión se fabrica en
Lámparas de vapor de
sodio de alta presión HST 100W óxido de aluminio, dado que los agresivos
usuales, de un casqui- vapores de sodio que se originan por la
llo y ampolla elíptica alta presión atacarían el vidrio. Las lám-
(HSE), ampolla tubular paras disponen de un llenado a base de
(HST), así como de do- HST-DE 150W
ble casquillo con am- gases nobles y una amalgama de mercu-
polla tubular (HST-DE). rio-sodio, en el que el gas noble y la parte

60
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.2 Lámparas de descarga

de mercurio sirven para el encendido y la


estabilización de la descarga.
Una parte de estas lámparas
disponen de un recubrimiento en la am-
polla exterior que sirve únicamente para
la reducción de la intensidad luminosa
y una irradiación más difusa, no tiene
fluorescencias.
Las lámparas de vapor de sodio de
alta presión disponen de una eficacia lu-
minosa más baja que las de baja presión,
pero aun así su rendimiento luminoso
está por encima de otras lámparas de
descarga. Su duración de vida nominal es
elevada. La reproducción cromática es de
moderada a buena, pero en cualquier caso
mejor que la de la luz monocromática-
mente amarilla de la lámpara de vapor de
sodio de baja presión. Estas lámparas de
alta presión funcionan con reactancia y
cebador. Necesitan algunos minutos para
Distribución espectral el encendido y un tiempo de enfriamiento
relativa Se (¬) de lám- antes del reencendido después de cual-
paras de vapor de so-
dio de alta presión. quier corte eléctrico. En algunos modelos
Con el aumento de la de dos casquillos —uno en cada lado— es
presión se invierte el posible obtener un reencendido inmediato
espectro frente a la mediante un cebador especial o una reac-
descarga de baja pre-
sión, se produce una tancia electrónica. La disposición de enfo-
distribución horizontal que por regla general no está limitada.
con un mínimo en el Las lámparas de vapor de sodio de
área de la descarga de alta presión se pueden adquirir como
baja presión.
lámparas claras en forma tubular y como
100 Se (%) 100 N (%) lámparas con capa de recubrimiento y
80 80 forma elíptica. Además, existen lámparas
60 60 compactas en forma de barra con doble
40 40
casquillo, que permiten un reencendido
inmediato, representando una fuente de
20 20
luz especialmente compacta.
¬(nm)
400 500 600 700 800 3000 6000 9000 12000 t (h)

100 Ï(%)

80

60

40

20

3000 6000 9000 12000 t (h)

100 ÏA (%) 100 Ï(%) Comportamiento en el


80
arranque: flujo lumi-
80
noso de la lámpara
60 60 Ï en función del
40 40
tiempo t.
20 20

3000 6000 9000 12000 t (h) 2 4 6 t (min)

Lámparas N en funcio-
namiento. Deprecia-
ción del flujo lumi-
noso. Flujo resultante
de una instalación Ï A
como producto de
N · Ï.

61
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.2 Lámparas de descarga

Lámpara fluorescente Lámpara de vapor de sodio de baja presión


Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm) Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm)
T26 18 1350 590 26 LST 35 4800 310 54
30 2400 895 55 8000 425 54
36 3350 1200 90 13500 528 68
38 3200 1047 Casquillo: BY22d Vida: 10000 h
58 5200 1500
Casquillo: G13 Vida: 7000 h Lámpara de vapor de
sodio de baja presión
Lámparas fluorescentes en su forma usual con
en forma de tubo casquillo en un solo
(diámetro 26 mm) en lado y tubo de des-
las potencias de con- carga en forma de U.
sumo usuales.

Lámpara fluorescente compacta Lámpara de vapor de mercurio


Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm) Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm)
TC 7 400 138 12 HME 50 2000 130 55
9 600 168 80 4000 156 70
11 900 238 125 6500 170 75
Casquillo: G23 Vida: 8000 h 250 14000 226 90
Casquillo: E27/E40 Vida: 8000 h

Lámpara fluorescente compacta Lámpara reflectora vapor-mercurio


Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm) Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm)
TC-D 10 600 118 12 HMR 80 3000 168 125
13 900 153 125 5000
18 1200 173 Casquillo: E27 Vida: 8000 h
26 1800 193
Casquillo: G24 Vida: 8000 h
Lámpara de mezcla
Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm)
Lámpara fluorescente compacta HME-SB 160 3100 177 75
Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm) Casquillo: E27 Vida: 5000 h
TC-L 18 1200 225 17
24 1800 320
36 2900 415
40 3500 535 Lámara reflectora de mezcla
55 4800 535 Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm)
Casquillo: 2G11 Vida: 8000 h HMR-SB 160 2500 168 125
Casquillo: E27 Vida: 5000 h

Lámpara fluorescente compacta Lámparas de vapor de


mercurio de alta pre-
Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm) sión y lámparas de
TC-DEL 9 400 127 mezcla en forma elíp-
11 600 145 tica y reflectoras. Elec-
15 900 170 ción de las diferentes
potencias usuales para
20 1200 190 la iluminación interior
23 1500 210 con indicaciones del
Casquillo: E27 Vida: 8000 h tipo de lámpara, po-
tencia P, flujo lumi-
noso Ï, longitud l y
diámetro d.
Lámpara fluorescente compacta
Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm)
TC-DEL 15 900 148 58
20 1200 168
23 1500 178
Casquillo: E27 Vida: 8000 h

Lámparas fluorescentes
compactas en los
modelos usuales TC,
TC-D y TC-L y con
equipo electrónico
integrado y casquillo
E27 TC-DEL.

62
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.2 Lámparas de descarga

Lámpara de halogenuros metálicos


Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm)
HIE 75 5500 138 54
100 8500 138 54
150 13000 138 54
250 17000 226 90
Casquillo: E27/E40 Vida: 5000 h

Lámpara reflectora de halogenuros metálicos


Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm)
HIR 250 13500 180 125
Casquillo: E40 Vida: 6000 h

Lámpara de halogenuros metálicos


Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm)
HIT 35 2400 84 26
70 5200
150 12000
Casquillo: G12/PG12 Vida: 5000 h

Lámpara de halogenuros metálicos


Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm)
HIT-DE 75 5500 114 20
150 11250 132 23
250 20000 163 25
Casquillo: RX7s Vida: 5000 h

Lámparas de vapor de
sodio de alta presión
en forma elíptica y tu-
bular, con un solo cas-
quillo o con uno a am-
bos lados. Elección de Lámparas de halogenu-
las potencias usuales ros metálicos en forma
en la iluminación de elíptica y reflectoras,
interiores. con un solo casquillo o
con uno a ambos lados.
Elección de las poten-
cias usuales en la ilu-
minación de interiores.

Lámpara de vapor de sodio de alta presión Lámpara de vapor de sodio de alta presión
Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm) Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm)
HSE 50 3500 156 70 HST 35 1300 149 32
70 5600 156 70 70 2300
100 9500 186 75 100 4700
150 14000 226 90 Casquillo: PG12 Vida: 5000 h
250 25000 226 90
Casquillo: E27/E40 Vida: 10000 h

Lámpara de vapor de sodio de alta presión Lámpara de vapor de sodio de alta presión
Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm) Tipo P (W) Ï (lm) l (mm) d (mm)
HST 50 4000 156 37 HST-DE 70 7000 114 20
70 6500 156 37 150 15000 132 23
100 10000 211 46 Casquillo: RX7s Vida: 10000 h
150 17000 211 46
250 33000 257 46
Casquillo: E27/E40 Vida: 10000 h

63
2.3 Luz y fuentes de luz
2.3.2 Lámparas de descarga

Lámpara fluorescente
compacta con reactan-
cia integrada y casqui-
llo de rosca. Este tipo
de lámpara se utiliza
sobre todo en el área
privada como alterna- Placa de contacto ais-
tiva económica frente lante para la conexión
a la tradicional lám- con el conductor de
para incandescente. fase.

Casquillo para la fija-


ción mecánica y, para-
lelamente, contacto al
conductor neutro.

Reactancia electrónica
integrada.

Electrodo espiral.

El tubo de recarga con-


tiene una mezcla com-
puesta de gases nobles
y vapor de mercurio
con baja presión.

Materia fluorescente
para la transformación
de la radiación ultra-
violeta en luz sensible.

64
2.4 2.4 Equipos de estabilización y control
2.4.1 Lámparas de descarga

Equipos En el servicio de instalaciones de ilumina-


ción se aplican a menudo equipos adicio-
zan el contenido de la lámpara mediante
una descarga por efluvios. Pero en la ma-
de estabilización nales aparte de lámparas y luminarias.
Destacan sobre todo los equipos de esta-
yoría de los casos se origina el encendido
por un impulso de tensión. Este impulso
y control bilización, que son necesarios para el fun-
cionamiento de numerosos tipos de lám-
de tensión se puede producir inductiva-
mente mediante dispositivo de arranque
paras. Los equipos de mando, en cambio, y reactancia, en cambio se requiere un
no son un requisito para el funciona- transformador de campo de dispersión o
miento de luminarias. Pueden servir para arrancador para tensiones de encendido
conectarlas y controlar su luminosidad más altas. Mientras tanto también se pue-
—ocasionalmente también otras propieda- den adquirir dispositivos de arranque
des de la luminaria—. y cebadores en versiones electrónicas.

2.4.1 Equipos eléctricos para lámparas 2.4.1.1 Lámparas fluorescentes


de descarga
Las lámparas fluorescentes funcionan en
Característica de todas las lámparas de el caso más sencillo con una reactancia
descarga es su corriente negativa, es de- convencional (RC) y un cebador. La reac-
cir, cuando baja la tensión aumenta la co- tancia trabaja aquí como resistencia in-
rriente de la lámpara. Al contrario de lo ductiva; se compone de una bobina de
que ocurre con las lámparas incandescen- inducción con núcleo de chapa de hierro
tes, en las que la corriente se limita por la imantada y arrollamiento de cobre.
resistencia del filamento, en las lámparas Las reactancias convencionales repre-
de descarga se produce, por la torrencial sentan la forma más económica entre las
ionización del gas, un continuo aumento reactancias. No obstante, causan impor-
de la corriente de la lámpara, que podría tantes pérdidas de energía por su propia
llevar a la destrucción de la misma. emisión de calor.
Para el funcionamiento de lámparas Las reactancias de bajas pérdidas
de descarga se necesitan, por tanto, reac- (RBP) son comparables a las convenciona-
tancias con Iimitador de corriente. Éstas les; se utilizan sólo materiales de primera
pueden consistir, en el caso más sencillo, calidad para el núcleo e hilos de cobre
en una resistencia ohmica. No obstante, más gruesos para reducir las pérdidas de
debido al calentamiento de la resistencia, energía en el equipo estabilizador. Las
se producen grandes pérdidas de energía, reactancias de bajas pérdidas son sólo
por lo que esta forma de Iimitador de co- algo más caras que las convencionales
rriente prácticamente no se utiliza; sólo y por eso se imponen cada vez más.
la encontramos en las lámparas de luz de Las reactancias electrónicas (RE) se
mezcla, que utilizan un filamento incan- diferencian no sólo en peso y forma, sino
descente como resistencia ohmica. La li- también en la función de las reactancias
mitación de la corriente de la lámpara por convencionales e inductivas. Se compo-
condensadores acoplados, es decir, me- nen de un filtro, que evita los efectos re-
diante una resistencia capacitiva, sin duda troactivos sobre la red, un rectificador
produce menor pérdidas de energía, pero y un oscilador de alta frecuencia.
por otro lado reduce la duración de vida Las reactancias electrónicas poseen
de las lámparas, por lo que tampoco son un dispositivo de arranque integrado, de
usuales. En la práctica, la limitación de la modo que no necesitan ningún cebador
corriente se consigue sobre todo me- adicional. Proporcionan un arranque in-
N L diante el acoplamiento de resistencias in- mediato libre de parpadeos y disponen
ductivas como bobinas de choque y trans- de un sistema de desconexión automá-
formadores, más considerando que estas tico, que evita los repetidos intentos de
reactancias ofrecen adicionalmente la encendido en caso de lámparas defectuo-
ventaja de que se pueden utilizar para la sas. Conexión y funcionamiento discurren
producción de la tensión de encendido sin problemas al igual que ocurre con las
para el encendido de la lámpara. Además lámparas incandescentes.
de las reactancias inductivas ganan en Debido al servicio de alta frecuencia
importancia los equipos electrónicos de de las lámparas con 25-40 kHz, se produ-
estabilización de alta frecuencia, que cen una serie de ventajas. Destaca sobre
aparte de su función como elementos li- todo una eficacia luminosa más elevada,
mitadores de corriente, se ocupan adicio- lo cual conlleva que la potencia de luz
Esquema de conexión nalmente del encendido y de un funcio- usual para reactancias convencionales se
de una lámpara fluo- namiento más efectivo de la lámpara. pueda conseguir con menor consumo de
rescente con reactan-
cia inductiva y cebador La tensión de encendido de las lámparas energía. Al mismo tiempo se reduce clara-
(no compensado). de descarga se sitúa en cualquier caso mente la potencia de pérdidas en la reac-
claramente por encima de su tensión de tancia. La alta frecuencia de servicio im-
servicio y por regla general también por pide, además, los efectos estroboscópicos
encima de la tensión de red disponible. y de centelleo; se evitan influencias per-
Por este motivo se necesitan equipos es- turbadoras magnéticas y el zumbido de
peciales para el encendido de la lámpara. las reactancias convencionales.
Aquí se puede tratar de electrodos auxi- Las reactancias electrónicas son am-
liares integrados en la lámpara, que ioni- pliamente insensibles a las fluctuaciones

65
2.4 Equipos de estabilización y control
2.4.1 Lámparas de descarga

de tensión y frecuencia, pueden funcionar elemento radiante adicional, que calienta


70 P (W) RC tanto con 50 como con 60 Hz y con ten- una tira bimetálica o un alambre dilata-
RBP siones entre 200 y 250 V. Como también dor. Como el cebador no abre hasta al-
RE
son apropiadas para el servicio con co- canzar el suficiente calentamiento y el
rriente continua, las lámparas fluorescen- precalentamiento se prolonga automáti-
50 Reac- tes con reactancia electrónica pueden ser camente con condiciones desfavorables
tancia
conmutadas automáticamente a batería de temperatura y tensiones, queda asegu-
en caso de fallos en el fluido eléctrico y rado un arranque sin problemas. Además,
30 de este modo utilizarse como iluminación la fase de arranque hasta el contacto final
de emergencia. El precio para las reac- no tiene lugar, de modo que los cebadores
Lámpara tancias electrónicas, no obstante, se sitúa térmicos encienden con más rapidez que
por encima de los precios para equipos los cebadores por efluvios. Pero los térmi-
10 inductivos. cos son más caros que los cebadores por
En la utilización de reactancias induc- efluvios. En parte necesitan una alimenta-
tivas, las lámparas fluorescentes se en- ción de corriente de filamento por sepa-
T 18W T 36W T 58W
cienden adicionalmente con cebadores. rado mediante la reactancia.
Con esto cierra el cebador primero un Los cebadores electrónicos producen
precircuito de caldeo, de modo que se un cerrar y abrir del precircuito de caldeo
Potencia absorbida P precalientan los electrodos de la lámpara. independiente de contactos mecánicos.
(potencia de lámpara y Con el suficiente precalentamiento, el ce- Se ocupan de un arranque rápido y se-
potencia de pérdidas
de la reactancia) en las bador interrumpe el circuito eléctrico, guro bajo cualquier condición ambiental;
lámparas fluorescentes donde se induce un impulso de tensión en intentos permanentes de encendido con
usuales que funcionan la reactancia, que enciende la lámpara. lámparas defectuosas quedan excluidos.
con reactancia conven- El cebador por efluvios representa la
cional (RC), de bajas
pérdidas (RBP) y elec- forma más sencilla de cebador. Se com-
trónica (RE). pone de dos electrodos bimetálicos dentro 2.4.1.2 Lámparas fluorescentes compactas
de un tubito de vidrio lleno de gas noble.
Al efectuar la conexión se produce entre Las lámparas fluorescentes compactas
los electrodos del cebador una descarga funcionan con las mismas reactancias que
por efluvios, que calienta los electrodos. las fluorescentes convencionales. En
Debido a ello los electrodos bimetálicos las lámparas con casquillo bipolar el ceba-
establecen contacto, cerrando así el cir- dor se encuentra integrado, de modo
cuito de caldeo de la lámpara fluores- que puede funcionar sin cebador adicio-
cente. Al poco tiempo los electrodos del nal con reactancias inductivas. Las lámpa-
cebador se han enfriado hasta el punto ras con casquillo tetrapolar pueden fun-
de abrirse. Por esta interrupción se pro- cionar con reactancia inductiva y cebador
duce el impulso de tensión para el encen- o con reactancia electrónica.
dido de la lámpara. Después del encen-
dido de la lámpara en el cebador sólo
queda la tensión de servicio de la lámpa- 2.4.1.3 Tubos luminosos (neón)
ra. Ésta no es suficiente para hacer fun-
cionar la descarga por efluvios en el ceba- Las lámparas tubulares de descarga nece-
dor, de modo que los electrodos quedan sitan una tensión de servicio que en cual-
abiertos y así no ocurre ningún calenta- quier caso debe estar por encima de la
miento permanente de las lámparas. tensión de red disponible. Funcionan con
Los cebadores por efluvios constitu- un transformador de campo de dispersión,
yen el modo de arranque más frecuente que con su alta tensión en vacío se ocupa
y económico. No obstante, tienen una de encender la lámpara, pero que para el
desventaja: con lámparas defectuosas los funcionamiento de la lámpara sólo sumi-
intentos de arranque son ininterrumpidos, nistra la tensión de servicio más baja. Por
lo que origina las consiguientes molestias lo tanto, no se necesitan dispositivos de
debido al zumbido y la luz parpadeante arranque y encendido adicionales. Para el
de la lámpara. Por otra parte, se pueden funcionamiento de lámparas tubulares de
producir problemas de arranque en caso descarga con tensiones de 1000 V o supe-
de baja tensión o bajas temperaturas del riores, se deben tener en cuenta las dis-
entorno, debido a períodos de precalenta- posiciones para instalaciones con este
miento demasiado cortos de la lámpara. tipo de lámparas y líneas de alta tensión
El cebador de seguridad puede com- (VDE 0128, 0713, 0250). Por este motivo
pararse con el cebador por efluvios. En se montan cada vez más instalaciones con
cambio, dispone adicionalmente de un tubos luminosos más cortos y tensiones
dispositivo de seguridad que desconecta por debajo de los 1000 V, que bastan para
el cebador después de varios intentos de cumplir con las disposiciones para insta-
encendido y de este modo queda asegu- laciones de bajo voltaje (VDE 0100).
rado contra el arranque ininterrumpido
de una lámpara defectuosa. Después de
pulsar el botón de seguridad el cebador 2.4.1.4 Lámparas de vapor de sodio
vuelve a estar dispuesto para el servicio. de baja presión
Los cebadores térmicos disponen de
contactos, que al efectuar la conexión ya Algunas lámparas de vapor de sodio de
se encuentran cerrados. La abertura de baja presión tubulares pueden funcionar
los contactos se produce mediante un —como las lámparas fluorescentes— con

66
2.4 Equipos de estabilización y control
2.4.2 Compensación
2.4.3 Interferencias

bobina de inducción y arrancador adicio- rriente desfasada: disponen de un factor


nal, pero generalmente la tensión de ser- de potencia (cos f) claramente inferior
vicio y de encendido es tan elevada que a 1. Como las corrientes desfasadas pro-
se utiliza un transformador de campo de ducen una carga sobre las redes conduc-
dispersión para el encendido y limitador toras, las compañías de suministro elec-
de corriente. trico exigen una compensación de la
parte de corriente desfasada en las insta-
laciones de iluminación más grandes, es
2.4.1.5 Lámparas de vapor de mercurio decir, un acercamiento del factor de po-
de alta presión tencia a 1. La compensación se produce
mediante condensadores, los cuales com-
Las lámparas de vapor de mercurio de alta pensan el desplazamiento de fase causado
presión se encienden mediante la des- por inductividad a través de un desplaza-
carga por efluvios en un electrodo auxi- miento contrapuesto. La compensación es
liar, por lo que necesitan adicionalmente posible para cada una de las luminarias,
un arrancador o cebador. Como limitador para un grupo y de modo central para
de corriente —al igual que en las lámparas una instalación completa. El factor de po-
Esquemas de conexión fluorescentes— se utilizan reactancias tencia se acerca mucho al 1 con reactan-
para lámparas fluores- inductivas, que no obstante deben estar cias electrónicas, de modo que una com-
centes. Conexión com- preparadas para la corriente más alta de pensación no tiene lugar.
pensada: compensa- las lámparas de alta presión. Las lámparas fluorescentes que fun-
ción de la corriente
desfasada mediante cionan con reactancias inductivas se pue-
condensador conec- den compensar mediante condensadores,
tado en paralelo 2.4.1.6 Lámparas de halogenuros que están conectados en paralelo o en lí-
(arriba). metálicos nea con la reactancia.
Conexión capacitiva: Si un condensador compensador es
sobrecompensación de Las lámparas de halogenuros metálicos conectado en línea con la reactancia, se
la corriente desfasada funcionan con reactancias inductivas. produce una conexión capacitiva. Como
mediante condensador Por regla general se necesita para el en- en este caso el factor de potencia se com-
conectado en serie
(centro). cendido un arrancador adicional (genera- pensa por encima del valor 1 hasta la
dor de impulsos). Para la iluminación de zona capacitiva, este tipo de conexión
Conexión dúo: combi- determinadas instalaciones de circulación también se puede denominar de sobre-
nación de una cone- y lugares de reuniones se requiere un re- compensación. La conexión permite el
xión no compensada y
otra sobrecompensada encendido inmediato de las lámparas funcionamiento de una segunda lámpara
(abajo). después de cortes en el fluido eléctrico. con reactancia no compensada en para-
Éste es posible mediante arrancadores es- lelo, de modo que se produce una cone-
N L peciales que proporcionan las necesarias xión dúo. Ventaja de la conexión dúo es
altas tensiones de encendido. que ambas lámparas trabajan con despla-
Para este tipo de lámparas también se zamiento de fase. De este modo se evitan
suministran equipos electrónicos de esta- efectos de centelleo y apariciones estro-
bilización. Muestran propiedades y venta- boscópicas en los puestos de trabajo con
jas similares a las reactancias para lámpa- piezas de maquinaria rotatorias. Otro
ras fluorescentes, además de posibilitar el método para reducir estos efectos es la
reencendido inmediato de las lámparas conexión en secuencia de las lámparas
después de cortes en el fluido eléctrico. a las tres fases de una red de corriente
trifásica.
Se habla de una conexión inductiva
2.4.1.7 Lámparas de vapor de sodio en caso de las reactancias sin condensa-
N L de alta presión dor compensador. La compensación se
produce aquí mediante un condensador
Las lámparas de vapor de sodio de alta conectado en paralelo.
presión funcionan con reactancias induc- El funcionamiento de dos lámparas
tivas. Su tensión de encendido es tan alta fluorescentes en línea es posible con una
que requieren un arrancador. reactancia correspondientemente medida;
Algunas lámparas de doble casquillo esta conexión se denomina conexión en
permiten el reencendido a temperatura de tándem.
régimen. Para ello se precisan —como en
las lámparas de halogenuros metálicos—
un arrancador especial para las necesarias 2.4.3 Desparasitación de emisión
altas tensiones de encendido y la instala- y limitación de otras interferencias
N L ción correspondiente para las mismas.
Para este tipo de lámparas también se Las lámparas de descarga y sus equipos
suministran reactancias electrónicas. de estabilización pueden causar una serie
de interferencias tanto en la red de sumi-
nistro como en su entorno. Destacan so-
2.4.2 Compensación y conexión bre todo las desparasitaciones de emisión,
de lámparas de descarga que emanan tanto de los arrancadores y
cebadores como de la propia lámpara de
Las reactancias inductivas producen a tra- descarga. Las desparasitaciones se pueden
vés del desplazamiento de fase de la ten- limitar mediante condensadores antipará-
sión frente a la corriente una parte de co- sito correspondientemente medidas.

67
2.4 Equipos de estabilización y control
2.4.4 Transformadores

Equipos de estabilización y luminarias


deben corresponder según su aplicación
a las exigencias mínimas en cuanto a la
desparasitación de emisión (generalmente
categoría de valor límite B, VDE 0875)
y llevar las correspondientes marcas de
control. Efectos retroactivos de la red por
ondas armónicas también deben encon-
trarse bajo determinados valores límite
(VDE 0712).
En el campo médico el funciona-
miento de los aparatos de electrocardio-
grama y electrocefalograma, por ejemplo,
puede quedar afectado por interferencias
por los campos eléctricos y magnéticos
que emanan de las instalaciones de lumi-
narias, sobre todo de conducciones, reac-
Esquemas de conexión
para lámparas fluores- tancias y transformadores. Por este mo-
centes. Conexión en tivo existen disposiciones especiales para
tándem: funciona- las instalaciones eléctricas (VDE 0107) en
miento de dos lámpa- consultas médicas, clínicas y otros espa-
ras en serie con una
reactancia (compen- cios parecidos.
sado en paralelo). Instalaciones de control radioeléctrico
con audiofrecuencia, por ejemplo para la
N L conexión de acumuladores nocturnos de
calefacciones y alumbrados públicos, pue-
den sufrir interferencias a través de reac-
tancias con compensación en paralelo.

2.4.4 Transformadores para


instalaciones de bajo voltaje
Además de las reactancias y los arranca-
dores para lámparas de descarga, los
transformadores para instalaciones de
N L bajo voltaje forman el segundo grupo im-
portante dentro de los equipos de estabi-
lización para luminarias. Hasta hace pocos
años las instalaciones de bajo voltaje en
la iluminación arquitectónica sólo jugaba
un papel secundario. Esto cambió con la
aparición de las lámparas halógenas de
bajo voltaje, que se han convertido en
una de las fuentes de luz privilegiadas en
los campos de presentación e iluminación
representativa.
La tensión reducida necesaria para
N L las instalaciones de bajo voltaje en el área
por debajo de 42 V (generalmente 6, 12
o 24 V ) se produce en la tensión de red
Esquemas de conexión con ayuda de transformadores, que pue-
para lámparas fluores- den ser parte de la luminaria o encon-
centes. Funciona-
miento con reactancia trarse instalados fuera de la misma, ali-
electrónica: cebador y mentando a una o más luminarias.
condensador de com- Los transformadores presentan una
pensador son suprimi- interfaze entre la tensión de red y las ten-
dos. Conexión de una
lámpara (arriba) y de siones reducidas, para los cuales son vali-
dos lámparas (abajo). das otras disposiciones de seguridad. Para
asegurar que la tensión de red bajo nin-
guna circunstancia pase a la instalación
de bajo voltaje en caso de interferencias,
se deben utilizar transformadores de se-
guridad según las normas VDE 0551.
Si los transformadores han de insta-
larse sobre superficie inflamables, deben
llevar adicionalmente —igual que las lu-
minarias— un signo M o M M . Mediante
un termostato queda asegurado que en
estos transformadores no se puedan al-
canzar sobretemperaturas.

68
2.4 Equipos de estabilización y control
2.4.2 Transformadores

Los transformadores para instalacio-


nes de bajo voltaje deben estar asegura-
dos en el primario. Para ello se utilizan
fusibles inertes, porque al efectuar la co-
nexión pueden fluir a corto plazo corrien-
tes de hasta 20 veces la corriente nomi-
nal. Lo que se debería tener en cuenta en
la técnica del bajo voltaje son las posibles
caídas de tensión en los cables, condicio-
nadas por altas intensidades de corriente
en tensiones bajas. Éstas puede limitarse
mediante las correspondientes secciones
de línea y tramos de cable cortos; algunos
transformadores disponen tanto en el pri-
mario como en el secundario de adiciona-
les tomas de tensión, de modo que se
pueden compensar las caídas de tensión
en longitudes de alimentación más largas.
Los transformadores electrónicos son
comparables a las reactancias electrónicas
en su modo de funcionamiento y propie-
dades. Sobre todo hay que nombrar el
modo de trabajar con altas frecuencias,
que posibilita las dimensiones más peque-
ñas de los aparatos, el menor peso y más
bajas potencias de pérdida. Los transfor-
madores electrónicos proporcionan una
tensión ampliamente independiente de
la carga, de modo que son indicados para
pequeñas cargas parciales. Al igual que
ocurre con las reactancias electrónicas,
también aquí es posible el funciona-
miento con corriente continua para la ilu-
minación de emergencia. El precio para
transformadores electrónicos es superior
a los de equipos convencionales.
Tamaños de transfor-
madores para instala-
ciones de bajo voltaje:
transformador de se-
guridad 600 W (arriba)
y 100 W (centro),
transformador electró-
nico 100 W (abajo).

Pn (W) G (kg) l (mm) b (mm) h (mm) Potencia de pérdida re-


Pv/Pn (%) Sin lativa (PV/Pn) de trans-
20 0,5 120 56 50 20 carga
formadores con dis-
50 1,0 155 56 50 Plena tinta potencia nominal
carga Pn en los transforma-
100 1,8 210 56 50 15
150 2,6 220 90 90 dores de seguridad
(arriba) y electrónicos
300 5,5 290 150 130 10
(abajo) usuales. Indica-
600 9,2 310 150 130 ciones para sin carga y
5 plena carga.

20 50 100 150 300 600 Pn (W)

Pn (W) G (kg) l (mm) b (mm) h (mm) Pv/Pn (%) Plena


50 0,2 155 45 30 20 carga
100 0,2 155 45 30
15
Potencia nominal (P n),
peso (G) y dimensiones 10
(l, b, h) de transforma-
dores de seguridad
(arriba) y electrónicos 5
(abajo) usuales.

20 50 100 150 300 600 Pn (W)

69
2.4 Equipos de estabilización y control
2.4.2 Transformadores

Instalación de bajo
voltaje con transfor-
madores individuales.
La conducción de toma
230/U desde el transformador
hasta la luminaria debe
ser lo más corta posi-
ble, para mantener
baja la caída de ten-
sión; el transformador
también puede ser
parte de la luminaria.

Instalación de bajo
voltaje con transfor-
mador con salidas
múltiples. Cableado en
forma de estrella para
230/U lograr las mismas lon-
gitudes de líneas entre
transformador y lumi-
narias; todas las lám-
paras reciben de este
modo la misma tensión
de alimentación.

.
¤U = 0,035 . I l
La caída de tensión to- tensión individuales
I2 P tal ¤U de una instala- ¤U1 + ¤U2. Las caídas
A ción de bajo voltaje de tensión individuales
l2
[¤U] = V A2
cableado en forma de se calculan según fór-
estrella con transfor- mula, donde 13 resulta
[I] = A 230/U l1 mador con salida múl- de la potencia de todas
tiple resulta como las lámparas 4P/U y I2
[l] = m l1 suma de las caídas de de P/U.
[A] = mm2 A1

¤ U1 ¤ U2
Caída de tensión ¤U ¤U
para el conductor de
cobre en función de la
intensidad de co-
rriente, longitud de la
línea y sección del
conductor.

Caída de tensión ¤U
por 1 m de longitud de
línea en función de la
intensidad de corriente
1 y de la potencia de la
lámpara P, respectiva-
mente, para distintas
secciones del conduc-
tor A. Válido para ins-
talaciones con una
tensión de 12 V.

¤U (V/m) A (mm2) I (A) Carga admisible de co-


0,2 0,75 1,5 2,5 4,0 6,0 10 rriente l de líneas con
0,75 12 varios cables de la sec-
1,0 15 ción del conductor A.
1,5 18
2,5 26
16 4,0 34
0,1
6,0 44
25 10,0 61
16,0 82
25,0 108
A (mm2)
I (A) 10 20 30 40 50 60 A (mm2) n d (mm) Sección exterior d de
P (W) 120 240 360 480 600 720 líneas alámbricas re-
1,5 2 10 vestidas con el número
3 10 de conductores n para
5 11 distintas secciones del
2,5 2 11 conductor A.
3 11
5 13
4,0 3 13
5 15

70
2.4 Equipos de estabilización y control
2.4.5 Regulación del flujo luminoso

2.4.5 Regulación del flujo luminoso 2.4.5.3 Lámparas fluorescentes


Para numerosas aplicaciones resulta con- Las lámparas fluorescentes también per-
veniente no sólo conectar y desconectar miten una regulación del flujo luminoso.
una instalación de iluminación o grupos El comportamiento de estas lámparas con
de luminarias sueltos, sino también poder regulación del flujo luminoso, no obs-
controlar su luminosidad. De este modo tante, difiere del de las incandescentes
se posibilita una adaptación a los diferen- con regulación, sobre todo por la relación
tes espacios y condiciones ambientales; casi lineal de la corriente de la lámpara y
adicionalmente se obtiene un ahorro de el flujo luminoso. Mientras que una lám-
energía evidente debido al control de fase para incandescente con una disminución
que trabaja casi sin pérdidas. No obstante, de corriente del 10 % ya se encuentra re-
las posibilidades y condiciones de la regu- ducida al 50 % del flujo luminoso, en el
lación del flujo luminoso varían conside- caso de las fluorescentes se debe reducir
rablemente según el tipo utilizado de el 50 % de la corriente de la lámpara para
fuentes de luz. la misma posición de regulación. Las lám-
paras fluorescentes no varían su color de
luz con la regulación del flujo luminoso.
2.4.5.1 Lámparas incandescentes Sobre todo con colores de luz más fríos
y halógenas incandescentes e iluminancias más bajas esto se puede
interpretar como algo poco natural. Para
Las lámparas incandescentes convencio- la regulación del flujo luminoso de lám-
nales y halógenas incandescentes para paras fluorescentes se utilizan dimmers
tensión de red representan las fuentes especiales, en cambio, algunas regulacio-
de luz más sencillas para regulación con nes del flujo luminoso para lámparas
dimmer. Sencillas regulaciones de control fluorescentes no son posibles a excepción
de fase son apropiadas para regular aquí de iluminancias muy bajas. Esto sobre
el flujo luminoso. todo se debe tener en cuenta, por ejem-
El flujo luminoso de las lámparas in- plo, para las instalaciones de iluminación
candescentes se puede regular desde su en salas de conferencias, donde se necesi-
plena potencia de luz hasta casi su total tan unas regulaciones especialmente
oscurecimiento. Una pequeña reducción bajas para proyecciones de diapositivas
del flujo luminoso ya causa considerables o vídeo. Una serie de reguladores de la in-
variaciones en cuanto a las propiedades tensidad luminosa para lámparas fluores-
de la lámpara; el flujo luminoso dismi- centes necesitan adicionalmente un
nuye desproporcionalmente, la duración cuarto cable para el calentamiento de
de vida de la lámpara aumenta y el color electrodos, por lo que se descartan tales
de luz se va transformando en colores sistemas para regular lámparas fluores-
más cálidos. Como esta disminución de la centes conectadas a raíles electrificados,
temperatura de color ya se conoce por fe- dado que los usuales sólo disponen de
nómenos naturales (puesta de sol, fuego tres cables conductores.
que se va extinguiendo), el cambio del Al efectuar la regulación de flujo lu-
color de luz al regular el flujo luminoso minoso, los cables entre dimmer y lumi-
se percibe como algo agradable. naria se cargan de corrientes desfasadas,
que no se pueden compensar: una com-
pensación de la instalación sólo sería po-
2.4.5.2 Lámparas halógenas de bajo sible fuera del circuito de regulación.
voltaje Estas corrientes desfasadas se deben te-
ner en cuenta en el dimensionado de ca-
Las lámparas halógenas de bajo voltaje bles y equipos de estabilización.
tienen un comportamiento similar a las La regulación del flujo luminoso de
lámparas incandescentes convencionales. lámparas fluorescentes se puede efectuar
No obstante, por la variada influencia que indistintamente según los tipos de lám-
tienen dimmer y transformador, se produ- para, reactancias y dimmers utilizados.
cen mayores exigencias a estos equipos. Lámparas de 26 mm en reactancias
Así, no se pueden utilizar dimmers con- inductivas necesitan un transformador de
vencionales, más bien han de ser especia- caldeo con ayuda de encendido electró-
les para instalaciones de bajo voltaje. nico. Otra solución para la regulación del
También los transformadores utilizados flujo luminoso de lámparas fluorescentes
deben estar admitidos para el funciona- de 26 mm es la utilización de reactancias
miento con regulación y equipados electrónicas especiales, que ocasional-
con cortacircuitos, necesarios para las mente deben utilizarse con el correspon-
altas intensidades de conexión que se diente dimmer adaptado, pero si no pue-
producen. den funcionar con cualquier dimmer para
La regulación del flujo luminoso se re- lámparas fluorescentes. Además, se nece-
aliza principalmente en el primario. Si se sitan por luminaria filtros especiales de
utilizan transformadores electrónicos , en inducción o una reactancia convencional
parte se podrán emplear dimmers con- que se utiliza como tal. Algunas de estas
vencionales, no obstante, existen algunos regulaciones de la intensidad luminosa
fabricados que necesitan dimmers espe- permiten un funcionamiento con cables
cialmente adaptados. de tres conductores, por lo que también

71
2.4 Equipos de estabilización y control
2.4.6 Mando a distancia
2.4.7 Sistemas de luz programada

Instalación de raíles son apropiadas para funcionar con raíles


electrificados con electrificados. Con la utilización de reac-
mando a distancia de
3 canales. El receptor tancias electrónicas se evitan los molestos
se puede activar por efectos de centelleo que se producen en
emisor manual o mon- la regulación con frecuencia de la red.
tado en la pared. La antes usual regulación de lámparas
de 38 mm en reactancias inductivas es
ya sólo de una importancia secundaria.
Requiere lámparas especiales con ayudas
de encendido, así como transformadores
de caldeo para el caldeo permanente de
los electrodos de lámpara.

2.4.5.4 Lámparas fluorescentes compactas


No es posible la regulación de lámparas
Ejemplo de mando a fluorescentes compactas con casquillo bi-
distancia de una insta- polar (cebador integrado). Tipos de lám-
lación de raíles electri- paras con casquillo tetrapolar se regulan
ficados trifásicos me- como las lámparas fluorescentes conven-
diante conexión y
regulación de circuitos cionales de 26 mm.
de carga individuales.

2.4.5.5 Otras lámparas de descarga


Por regla general no se regulan lámparas
de descarga de alta presión ni de vapor de
sodio de baja presión, debido a que no se
puede garantizar un comportamiento de
encendido constante y las propiedades
de la lámpara en caso de una regulación
del flujo luminoso empeorarían.

2.4.6 Mando a distancia


Las instalaciones de telemando ofrecen la
posibilidad de controlar luminarias de
modo individual o circuitos de carga con
ayuda de un mando a distancia. Para ello
se instalan elementos receptores en las
luminarias, en estructuras luminosas o ca-
jas de distribución; estos receptores en-
cienden o regulan el flujo luminoso de las
luminarias conectadas mediante señales
infrarrojas. Con la correspondiente codifi-
cación de señales, en un espacio se pue-
den controlar varias luminarias o circuitos
de carga por separado. Las instalaciones
de telemando se utilizan en primer lugar
Representación esque- central (2) se progra- para controlar la iluminación mediante un
mática de una instala- man y almacenan las emisor manual desde cualquier lugar del
ción de luz programa- situaciones de regula-
ble. Los elementos de ción de escenas de luz. espacio. Más importante es la posibilidad
mando (1) instalados Elementos de carga de poder separar un solo circuito de carga
en cada espacio dan la sirven para la regula- en varios circuitos con control por sepa-
posibilidad de solicitar ción de lámparas in- rado. Para el funcionamiento de raíles
las escenas de luz pre- candescentes (3), haló-
programadas. En el genas de bajo voltaje electrificados se ofrecen elementos recep-
aparato de control (4) y fluorescentes (5). tores especiales, que controlan todos los
circuitos de carga del rail. De este modo,
sobre todo en edificaciones más antiguas
230 V con un solo circuito eléctrico disponible
por espacio, se puede proporcionar una
iluminación diferenciada del espacio sin
3 4 5 costosos trabajos de instalación.

1 2 RE 2.4.7 Sistemas de luz programada


El cometido de una instalación de ilumi-
nación consiste en la creación óptima de

72
2.4 Equipos de estabilización y control
2.4.7 Sistemas de luz programada

las condiciones perceptivas para cada si- tan su propio armario de mando. Los sis-
tuación. La iluminación debe proporcionar temas de control de luz se componen de
en primer lugar la percepción de las ta- una unidad central para la memorización
reas visuales y luego una movilidad se- digital y el control, y una serie de elemen-
gura de espacio a espacio. Pero además tos de carga (dimmer o relé), que se coor-
también se deben considerar los efectos dinan respectivamente a un circuito de
estéticos y psicológicos, es decir, propor- carga y a uno o varios elementos de
cionar las posibilidades de orientación, re- mando. Según la aplicación se requieren
marcar estructuras arquitectónicas y apo- otros elementos para el control en depen-
yar el mensaje de una arquitectura. Ya dencia de la hora o la luz diurna, así como
mediante sencillas tareas de iluminación para el control de varios espacios; aparte
se puede demostrar que estas exigencias de la iluminación también se pueden con-
no se pueden cumplir por un solo con- trolar y mandar a través de la instalación
cepto de luz. Así, ya surgen diferentes exi- de control de luz y mediante conexiones
gencias a la iluminación debido a las especiales otras funciones dentro de la
cambiantes condiciones ambientales: técnica doméstica, como el manejo de
las condiciones para una iluminación de persianas o de pantallas de proyección.
noche son distintas que para una ilumi-
nación adicional de día. Más aún se dife-
rencian las exigencias a una instalación 2.4.7.1 Sistemas de luz programada para
de luz debido a una variada utilización del efectos escénicos
Ejemplo para una ins-
talación de control de espacio, por ejemplo el cambio de repre-
luz programable. Apa- sentaciones en un palacio o pabellón A diferencia de la iluminación escénica,
rato central de mando multiuso, la variación de exposiciones en cuyo cometido principal es la creación de
con display-LCD un museo o incluso la utilización de un ilusiones, la iluminación arquitectónica
(arriba). Elementos de
mando (centro) para espacio de oficina para trabajos adminis- apunta hacia la perceptibilidad y la evi-
6 escenas de luz, adi- trativos o de conferencias, respectiva- dencia del entorno real. A pesar de esta
cionalmente con teclas mente. diferencia fundamental se adaptan tam-
de conexión/descone- Para cumplir los requisitos en entor- bién en la iluminación arquitectónica
xión (ON/OFF) para la
regulación del flujo lu- nos y funciones diferentes, una instala- métodos de la iluminación escénica; se
minoso de toda la ins- ción luminosa deberá trabajar en varios conciben cada vez más instalaciones lu-
talación. Elementos de estados regulables y de control. Condición minosas con efectos dramáticos.
carga (abajo) con di- indispensable es la posibilidad de conec- A tal efecto se pueden nombrar los
rección programada y
teclas ON/OFF para fi- tar luminarias y grupos de luminarias por pronunciados contrastes entre luminosi-
nes de comprobación. separado y controlar su luminosidad, de dad y sombra, la aplicación de luces de
manera que la iluminancia y la calidad de color —sea mediante proyectores con fil-
luz se puedan adaptar a las diferentes tros de colores, sea a través de la ilumina-
situaciones en las diferentes zonas del ción de contornos con tubos luminosos
espacio. Para cada tipo de función o de de colores— así como la proyección de
entorno se genera una situación óptima gobos.
de luminarias conectadas y grados de lu- En cuanto a la cuestión de los efectos
minosidad, una escena de luz. Para poder de luz aplicados, el aspecto de la variación
1 2 3 4 5 ? F1 F2
controlar con exactitud numerosos gru- temporal en la iluminación escénica juega
6 7 8 9 0 C F3 F4
pos de luminarias, es conveniente memo- un papel decisivo; el cambio de la escena
rizar las escenas de luz electrónicamente, de luz ya no sirve a la adaptación de las
pudiendo así reproducir cada escena exigencias dadas. sino que se convierte en
como una unidad. un medio creativo independiente. En este
La función principal de un sistema de sentido, se puede decir que el cambio de
control de luz consiste en memorizar una la luz ya no se refiere sólo a la conexión
serie de escenas de luz — es decir, cada de grupos de luminarias y la modificación
ON 1 2 3 estado y nivel asignado a los diferentes de su luminosidad, sino que incluye la ca-
OFF 4 5 6 circuitos — y solicitarlas mediante una or- racterística y la orientación de irradiación,
den. Pero mediante el control de luz pro- así como el color de luz.
gramado también se pueden conseguir Se exige mucho más a la luz progra-
procesos más complejos, por ejemplo, se mada en el mundo de la escena que a los
puede programar el tiempo de transición sistemas convencionales de luz progra-
entre escenas. También es posible aumen- mada. Pero debido a la tendencia de apli-
tar o disminuir el nivel de luminosidad de car efectos dramáticos de luz en la ilumi-
toda una escena de luz, sin alterar su pro- nación arquitectónica, también en este
gramación campo se utilizarán cada vez más los sis-
ON
El cambio entre dos escenas de luz se temas de control, que no sólo están en
OFF puede solicitar manualmente mediante disposición de conectar y regular el flujo
12
los elementos de mando; pero también es luminoso de las luminarias sino también
posible un cambio automático de escenas, de modificar la situación espacial, su co-
por ejemplo solicitándolo mediante pro- lor de luz y su característica de radiación.
gramación horaria. Los sistemas de con-
trol de luz son tan compactos gracias a la
miniaturización de los elementos electró-
nicos, que en parte se pueden instalar en
armarios de mando o seguridad ya exis-
tentes; los sistemas más grandes necesi-

73
2.5 2.5 Luz
2.5.1 Cantidad de luz

Luz Si hasta el momento se trataban por se-


parado los temas de percepción visual y
Propiedades producción de luz, ahora se describirá el
área en que la luz y la percepción se en-
y características cuentran: el campo de las propiedades y
características de la luz. Se demostrará de
qué modo determinadas calidades de luz
pueden crear según los casos condiciones
de percepción diferentes y de esta manera
guiar e influir en la percepción visual del
hombre. Por ello, la iluminancia juega un
papel tan importante como la distribución
y la orientación de la luz, la limitación de
efectos deslumbrantes o la calidad de co-
lor de una iluminación.
Para el área de los puestos de trabajo
existe una normativa muy amplia, que de-
fine las condiciones de iluminación me-
diante las cuales se pueden percibir deter-
minadas tareas visuales óptimamente y
que además evitan la fatiga. No obstante,
estas normas se refieren tan sólo a la op-
timización de las condiciones laborales, de
modo que se deben seguir desarrollando
conceptos más amplios para las conside-
raciones de exigencias arquitectónicas y
psicológicas de un entorno visual.

2.5.1 Cantidad de luz


Lo fundamental para una iluminación es
en primer lugar la cantidad de luz que en
una determinada situación puede estar
disponible para una determinada tarea
visual. Que se necesita luz para la percep-
100 P (%) 3,0 S 3,0 S ción visual es un hecho que se sobreen-
80 2,5 2,5 tiende. Hasta hace casi cien años el hom-
60
2,0 2,0 bre dependía de las cantidades de luz que
40
1,5 1,5 le proporcionaban la siempre cambiante
20
1,0 1,0 luz diurna o las atenuadas fuentes de luz
0,5 0,5 artificial como candelas o lámparas de
E (lux) E (lux)
100 300 500 700 900 100 300 500 700 900 10 30 50 70
Edad
90
aceite. Sólo con el desarrollo de la luz in-
candescente de gas y la iluminación eléc-
Influencia de la ilumi- Influencia de la ilumi- Agudeza visual S de- trica fue posible la producción artificial
nancia E sobre la acti- nancia E sobre la agu- pendiendo de la edad de las suficientes cantidades de luz y
vidad visual relativa P deza visual S de obser- (valores medios).
para tareas visuales vadores con una visión de este modo obtener la posibilidad de
sencillas (curva supe- normal. orientar activamente las condiciones de
rior) y difíciles (curva iluminación.
inferior). A través de esta posibilidad surgía en-
tonces la cuestión de la luz adecuada, de
los límites superiores e inferiores de la
iluminancia y luminancia para determina-
das situaciones. Con especial insistencia
se estudiaban las condiciones de luz en el
puesto de trabajo, para averiguar las ilu-
minancias, mediante las cuales se obtenía
una óptima actuación visual. Se entiende
como actuación visual la capacidad de
percibir e identificar objetos y detalles pe-
queños o tareas visuales con un escaso
contraste hacia el entorno.
Evidentemente, la actuación visual
aumenta considerablemente con el
aumento de la iluminancia. No obstante,
por encima de los 1000 lux ya sólo au-
menta muy despacio, para finalmente con
iluminancias muy altas volver a bajar de-
bido a la aparición de deslumbramientos.
En tareas visuales fáciles se consigue una
suficiente actuación visual con iluminan-

74
2.5 Luz
2.5.1 Cantidad de luz

cias bajas, mientras que la más complica-


Por el ancho de fisura das requieren iluminancias altas. Así, 20
del anillo-Landolt re- lux representan un límite inferior, en el
conocido más pequeño que, por ejemplo, aún es posible distinguir
y la distancia de obser- la fisonomía de personas. Para trabajos
vación resulta un án-
Anillo-Landolt para de- gulo visual å cuyo sencillos se necesitan por lo menos 200
terminar la agudeza vi- valor inverso es la me- lux, mientras que las tareas visuales com-
sual. La tarea visual es dida para la agudeza plicadas requieren hasta 2000 lux y casos
la determinación de la visual S. Un «Visus» de especiales como la iluminación para ciru-
situción de la fisura, 1 resulta al reconocer
cuya abertura es 1/5 la fisura en un ángulo gía incluso 10000 lux. La iluminancia sub-
del diámetro del anillo. visual å = 1' (1/60°). jetiva más usual en los puestos de trabajo
se encuentra entre 1000 y 2000 lux.
Los valores de orientación para ilumi-
nancias, como sobre todo se encuentran
en la norma-DIN 5035, 2a parte, se mue-
ven en los valores de 20 a 2000 lux dentro
d d del marco antes representado. Las ilumi-
5 5 nancias recomendadas en cada caso re-
å sultan sobre todo de lo importante que es
la tarea visual y su contraste hacia el en-
torno más inmediato, por lo que las tareas
visuales poco importantes y con poco
d
contraste exigen la máxima iluminancia.
La información de iluminancias globales,
S S= 1 como marca toda la práctica de la planifi-
å cación de iluminación a través de la nor-
0,5 mativa de la iluminación de los puestos
[å] = min de trabajo, dice, en cambio, poco sobre la
percepción real. En el ojo no se retrata el
1
flujo luminoso que cae sobre una superfi-
cie —la iluminancia—, sino la luz emitida,
2 transmitida o reflejada de las superficies.
La imagen sobre la retina, por tanto, se
basa en el modelo de luminancia de los
3 objetos percibidos, en la acción combi-
nada de luz y objeto.
Tabla para determinar También en el campo de la luminancia
la agudeza visual S existen recomendaciones, como para los
desde una distancia
de 2 m. contrastes máximos de luminancias entre
tarea visual y el entorno o para luminan-
cias absolutas, que por ejemplo no deben
ser sobrepasadas por techos luminosos o
luminarias para los puestos de trabajo si-
tuados ante una pantalla de ordenador. El
objetivo, no obstante, es la optimización
de la actuación visual en el puesto de tra-
bajo. Pero por encima de este valor tipo
existen también recomendaciones genera-
E (lux) Iluminancias caracte- les para la distribución de la luminancia
rísticas E en espacios en todo el espacio. Además, se supone
20 Valor mínimo en interiores fuera de las zonas de trabajo. interiores.
Iluminancia necesaria para reconocer rasgos de fisonomía. que un espacio que difiere de esta norma-
200 Iluminancia mínima en puestos de trabajo con ocupación permanente. tiva con bajos contrastes de luminancias
2000 Iluminancia máxima en puestos de trabajo normales. tiene un efecto monótono y poco intere-
20000 Iluminancia para tareas visuales especiales, sante; en cambio, con altos contrastes de
por ejemplo, iluminación en campo de operaciones. luminancias el efecto es inquieto y des-
concertante.
No obstante, desde hace algún
E (lux) Iluminancias recomen- tiempo se han desarrollado, a base de la
dadas E según CIE para distribución de luminancias, unos princi-
20-50 Caminos y áreas de trabajo en el exterior. diferentes tipos de ac-
50-100 Orientación en espacios de permanencias breves. tividad. pios mas sistemáticos para una extensa
100-200 Espacios de trabajo no siempre ocupados. planificación de iluminación. Sobre todo
200-500 Tareas visuales con escaso grado de dificultad. en el concepto de Waldram designed ap-
300-750 Tareas visuales con mediano grado de dificultad. pearance o la «percepción estable» de
500-1000 Tareas visuales con elevadas exigencias (trabajos de oficina, etc.). Bartenbach se encuentran ensayos para
750-1000 Tareas visuales con elevada dificultad (montajes de precisión, etc.). controlar el efecto visual de un entorno
1000-2000 Tareas visuales con dificultad muy elevada (tareas de control, etc.). completo (mood, milieu) mediante la dis-
> 2000 Iluminación adicional para tareas difíciles y especiales. tribución consecuente de luminancias.
Cada intento de proyectar instalacio-
nes de iluminación a base de informacio-
nes cuantitativas plantea problemas fun-
damentales, tanto para la información

75
2.5 Luz
2.5.2 Luz difusa y dirigida

global de iluminancias o canales de lumi- cluir en ella todos los factores que inter-
nancias, como para la información de ga- vienen en el proceso de percepción. La
mas de luminancias diferenciadas. planificación de iluminación, por tanto,
La percepción visual es un proceso en no se limita a la observación de iluminan-
el que el hombre se informa a través del cias o luminancias, de luz y objetos, in-
medio luz sobre los objetos de su entorno, cluso si esto por ejemplo guarda relación
por tanto es influenciado fundamental- con la creación de óptimas condiciones de
mente por los tres factores: luz, objeto y percepción en el puesto de trabajo. Ésta
sujeto percibido. Al elaborar un proyecto debe —como configuración del entorno
que se limita a la información de las ilu- del ser humano— y junto a las propieda-
minancias se contempla exclusivamente des de la luz aplicada, también tener en
el aspecto de la luz. La iluminancia, por cuenta el juego cambiante de la percepti-
tanto, es una base insuficiente para el vidad psicológica entre fuente de luz, ob-
pronóstico de efectos visuales, sobre todo, jeto y sujeto perceptivo en cada situación.
como ya se ha descrito, no es posible per-
cibirla directamente.
Al proyectar distribuciones de lumi- 2.5.2 Luz difusa y dirigida
nancias se tiene en cuenta, además de la
luz, la interacción de ésta con los objetos. Si abandonamos el área de la cantidad y
La luminancia forma la base de la lumino- nos dirigimos hacia las cualidades de la
sidad realmente percibida, de modo que el luz, la diferenciación entre la luz difusa
proceso de percepción por lo menos es y dirigida resulta ser uno de los aspectos
tenido en cuenta hasta la reproducción más importantes. Ya por la experiencia
sobre la retina. Sin embargo, incluso la lu- cotidiana estamos familiarizados con las
minancia y su distribución no representan correspondientes situaciones de ilumina-
la base suficiente para la planificación de ción: la luz dirigida del sol con un cielo
impresiones visuales: aquí el perjudicado despejado (cambio dramático de luz
es el hombre perceptor. La gama de lumi- y sombras) y la luz difusa con un cielo
nancias proyectada sobre la retina no es cubierto (iluminación uniforme, casi sin
el producto final, sino sólo la base de un sombras).
complejo proceso de elaboración, a cuyo La luz difusa emana de grandes su-
final se encuentra la imagen percibida perficies luminosas. Éstas pueden ser am-
o realmente vista. Aquí juegan un papel plias fuentes de luz como el firmamento
las leyes de configuración, fenómenos de con luz diurna o techos luminosos en el
constancia, actitudes expectativas y el área de la luz artificial. No obstante, la luz
contenido informativo de lo percibido. difusa también se refleja, y esto es más
El objetivo de la percepción no es el frecuente en espacios interiores, en te-
registro de fenómenos luminosos, sino la chos y paredes iluminados. De este modo
información sobre el entorno. No son in- se crea una iluminación uniforme y suave,
teresantes las luminancias que irradien que da luminosidad y claridad a todo el
una colección de objetos, sino mucho más espacio, pero prácticamente no origina
la información sobre la condición de estos sombras o reflejos. La luz dirigida emana
objetos y la situación de iluminación bajo de fuentes de luz puntuales: el sol en el
la cual se percibe esta condición. Así se caso de la luz diurna, lámparas de cons-
explica que la imagen realmente perci- trucción compacta en el área de la luz ar-
bida, vista, no es idéntica con la gama de tificial. La propiedad más importante de la
luminancias sobre la retina, aunque se luz dirigida es la creación de sombras so-
basa en esta gama de luminancias. Un bre cuerpos y superficies estructuradas,
cuerpo blanco tiene diferentes luminan- así como de reflejos sobre objetos brillan-
cias en función de las diferentes situacio- tes. Estos efectos aparecen con una baja
nes de iluminación. No obstante, este parte de luz difusa en toda la iluminación
cuerpo siempre se percibirá uniforme- con especial claridad. En el área de la luz
mente blanco, porque la situación de ilu- diurna se encuentra la parte de luz diri-
minación es tenida en cuenta y averi- gida y difusa en un cielo despejado me-
guada en la transformación de la imagen. diante la proporción de luz solar y celeste
Asimismo, la formación de sombras sobre (5:1 hasta 10:1) prácticamente fijada.
un cuerpo del espacio —su gama de lumi- En cambio, en el interior se puede
nancias— no se interpreta como la ilu- elegir libremente la relación de luz diri-
minación irregular de una superficie, sino gida y difusa. Si techo y paredes reciben
como característica de una forma del poca luz o luz incidente la parte de luz di-
espacio. En ambos casos, por tanto, se de- fusa es absorbida considerablemente por
sarrollan de la gama de luminancias per- bajas reflectancias del entorno. Sombras
cibida al mismo tiempo la calidad del ob- y reflejos se pueden destacar hasta obte-
jeto y el tipo de la iluminación. Con ner efectos teatrales. Esto se aprovecha
estos ejemplos fáciles se muestra ya el de modo dirigido en presentaciones de
valor aritmético de la transformación objetos, pero en la iluminación arquitec-
psicológica para la imagen percibida en tónica sólo desempeña un papel si se pre-
último lugar. tende resaltar un efecto dramático del es-
Si la planificación de iluminación se pacio. La luz dirigida no sólo proporciona
esfuerza conscientemente por conseguir sombras y reflejos, sino que ofrece nuevas
determinados efectos visuales, debe in- posibilidades a la planificación de ilumi-

76
2.5 Luz
2.5.2 Luz difusa y dirigida

nación mediante la elección de ángulo y


dirección de irradiación. Mientras que la
luz de fuentes de luz difusas o de radia-
ción libre —partiendo desde el lugar de la
fuente de luz— siempre tiene influencia
sobre todo el espacio, en el caso de la luz
enfocada se separa el efecto luminoso del
lugar de la luminaria.
Éste es uno de los mayores avances
en luminotecnia. Si en la era de las can-
delas y lámparas de petróleo la luz estaba
ligada al inmediato entorno de la lumina-
ria, ahora existe la posibilidad de aplicar
una luz efectiva lejos de la fuente de luz,
de producir desde casi cualquier lugar
efectos luminosos de iluminancias defini-
das en áreas definidas con exactitud. Así,
se puede iluminar un espacio diferencia-
damente y de manera consciente, la ilu-
Percepción de formas minancia local correspondiente se puede
cúbicas y estructuras adaptar al significado y contenido infor-
de la superficie en di-
ferentes situaciones mativo del área iluminada.
de iluminación.

2.5.2.1 Modelación
Una propiedad tanto natural como fun-
damental de nuestro entorno es su tridi-
mensionalidad. Informarnos sobre este
aspecto por tanto debe ser un objetivo
esencial de la percepción visual.
La tridimensionalidad abarca diferen-
tes áreas individuales, desde la extensión
del espacio a nuestro alrededor, por la si-
tuación y orientación de los objetos en el
espacio, hasta su forma espacial y estruc-
tura de la superficie.
En la percepción de estos aspectos del
espacio intervienen numerosos procesos
fisiológicos y de percepción psicológica.
Para la percepción de formas cúbicas y
estructuras de la superficie, en cambio, es
de primordial importancia la modelación
a través de luz y sombras, una propiedad
de la luz dirigida que hasta ahora sólo se
ha mencionado, pero que no ha sido ana-
lizada en cuanto a su valor aritmético
para la percepción. Si, por ejemplo, obser-
La luz dirigida lleva, La luz con partes de La luz difusa no produce vamos una esfera con la iluminación to-
mediante sombras luz difusas y dirigidas sombras. Formas y estruc- talmente difusa, no se percibe su forma
marcadas, a una fuerte produce sombras sua- turas de la superficie se
modelación. Se acen- ves. Se reconocen cla- reconocen con dificultad. espacial, sólo aparece como una superfi-
túan formas y estruc- ramente formas y es- cie circular. Únicamente cuando la luz di-
turas de la superficie, tructuras de la rigida cae sobre la esfera —es decir, sólo
pero al mismo tiempo superficie, pero no se cuando se forman sombras— se puede re-
se cubren detalles me- originan molestas
diante sombras sobre- sombras sobrepuestas. conocer su volumen. Del mismo modo su-
puestas. cede en la percepción de estructuras de la
superficie, que prácticamente no se dis-
tinguen con una luz difusa o de inciden-
cia vertical y sólo se perfilan con la luz di-
rigida en ángulo a través de su efecto de
sombras.
Es decir, sólo mediante la luz dirigida
se posibilita la información sobre la dis-
posición espacial de objetos. Del mismo
modo que la ausencia total de luz dirigida
imposibilita esta información, también un
exceso de modelación puede ocultar in-
formaciones. Esto es precisamente lo que
ocurre cuando mediante una luz de orien-
tación extrema partes de los objetos desa-
parecen en las sombras sobrepuestas.

77
2.5 Luz
2.5.3 Deslumbramiento

Por tanto, es tarea de los proyectistas luz en cuestión. Una fuente de luz muy
crear para cada situación una relación compacta, por ejemplo una lámpara haló-
adecuada de luz difusa y dirigida. Deter- gena de bajo voltaje, puede por tanto
minadas tareas visuales, en las que el vo- producir reflejos de mayor brillantez
lumen o la estructura de la superficie de a pesar de una menor carga luminosa, en
los objetos observados se encuentran en contra de lo que sucede con una lámpara
primer término, exigen una iluminación con más intensidad de luz pero menos
de modelación acentuada. En cambio, si compacta.
el volumen y la estructura de la superficie El brillo puede tener sobre todo un
no desempeñan un papel importante efecto propio con las fuentes de luz, atra-
o incluso son molestos, se puede aplicar yendo la atención sobre sí y proporcio-
una iluminación completamente difusa. nando de este modo una nota viva e inte-
No obstante, por regla general se debería resante a un espacio. Cuando se iluminan
disponer tanto de luz difusa como diri- objetos el brillo destaca la característica
gida. Una iluminación con partes equili- de las superficies, sobre todo debido a que
bradas de luz difusa y dirigida propor- los efectos de brillo se producen en los
ciona visibilidad de todo el entorno y canto y arcos de objetos brillantes.
posibilita al mismo tiempo una percep- Por hacer resaltar más la forma y la
ción espacial y viva de los objetos. estructura de superficies, el brillo produce
En las normativas para la iluminación una valoración psicológica del objeto ilu-
del puesto de trabajo se encuentra un cri- minado y de su entorno. Esta posibilidad
terio de valoración que se obtiene por de poder proporcionar a los objetos y es-
medio de cálculos para la capacidad de pacios un aspecto interesante y valioso
modelación de una iluminación, que aquí determina la aplicación de los efectos de
se denomina efecto de sombra (se utiliza brillo en la práctica de la iluminación.
también el término modelado). El efecto Si a un entorno se le pretende dar un
de sombra se define aquí como la relación aspecto especialmente festivo —una sala
de la iluminancia cilíndrica frente a la de fiestas, iglesia o foyer—, esto puede
horizontal. lograrse mediante la aplicación de una
A la hora de proyectar las partes de fuente de luz brillante, sean las llamas de
luz dirigida y difusa se deberían tener en una vela, sean lámparas halógenas de
cuenta, por la experiencia elemental de la bajo voltaje o lámparas de descarga de
luz diurna, las expectativas resultantes en alta presión.
cuanto a la dirección y el color de la luz. Del mismo modo se puede producir
La luz solar dirigida llega desde arriba o brillo —y con ello un carácter valioso—
desde los lados, pero jamás desde abajo; mediante la aplicación de luz dirigida en
el color de la luz solar es claramente más la presentación de objetos adecuados.
cálido que el de la difusa luz celeste. Esto es sobre todo válido para la presen-
Una iluminación donde la luz llega desde tación de materiales brillantes o refrac-
arriba en diagonal y tiene un color de luz tantes, de cristal, cerámico, lacados o me-
más cálido que la difusa iluminación ge- tales. El brillo obtiene su efectividad
neral, por tanto, se percibe como algo psicológica —el llamar la atención— de su
natural. La aplicación de diferentes direc- contenido informativo. La información
ciones de luz y combinaciones de tempe- transmitida puede ser la pura existencia
ratura de color es posible, pero produce de una fuente de luz brillante, pero tam-
unos efectos especialmente llamativos. bién se puede tratar de la información so-
bre el tipo y la calidad de una superficie,
la geometría y la simetría de los reflejos.
2.5.2.2 Brillo No obstante, surge la cuestión de si la in-
formación sobre la cual llaman nuestra
Igual que la modelación, el brillo también atención es realmente de interés en la
es un efecto de la luz dirigida, sale de las correspondiente situación. Si éste es el
fuentes de luz compactas, casi puntuales, caso se percibe el brillo como algo agra-
y destaca con especial claridad con una dable e interesante, se produce la revalo-
baja parte de iluminación difusa. La rización antes descrita del objeto o de su
fuente de luz en sí ya se percibe como entorno. Pero si el brillo no dispone de un
algo brillante. Un ejemplo es el efecto de valor informativo, puede percibirse como
las llamas de una vela en un entorno de deslumbramiento. Éste es el caso del des-
noche. También tienen un efecto brillante lumbramiento por reflexión: no se entien-
aquellos objetos que reciben una refrac- den los reflejos sobre folios transparentes,
Con ayuda de varias Con una iluminación ción por esta luz, como por ejemplo el pantallas o papeles brillantes como infor-
fuentes de luz puntual del espacio mediante cristal/vidrio iluminado, los brillantes ta- mación (brillo), sino como deslumbra-
se puede conseguir una una luz difusa, en
iluminación uniforme cambio, se dan sólo llados o las arañas de luz. No obstante, miento molesto, que oculta la verdadera
del espacio. Debido al sombras débiles también se produce brillo por la reflexión información debajo de los reflejos.
carácter dirigido de y borrosas. de superficies brillantes como porcelana,
cada uno de los conos vidrio, lacados, metales pulidos o materia-
de luz se producen aquí
en los objetos sombras les húmedos. 2.5.3 Deslumbramiento
múltiples de limitacio- Como los efectos de brillo se produ-
nes muy marcadas. cen por la reflexión o la refracción, no de- Un signo esencial para la calidad de una
penden de la cantidad de luz aplicada, iluminación es la limitación del deslum-
sino de la luminancia de cada fuente de bramiento que se produce. Se denomina

78
2.5 Luz
2.5.3 Deslumbramiento

deslumbramiento tanto la disminución lógico una enorme incomodidad; el rendi-


objetiva de la actuación visual como la miento en el puesto de trabajo se reduce.
alteración subjetiva de la visión debido A diferencia del deslumbramiento
a la aparición de altas luminancias o altos fisiológico, que se puede explicar inde-
contrastes de luminancias en el campo pendientemente de cada situación al tras-
visual. pasar los valores límite dados fisiológica-
En una disminución objetiva de la ac- mente para luminancia o contrastes de
tuación visual se habla de un deslumbra- luminancia, en el deslumbramiento psico-
miento fisiológico. Esto significa que en lógico se trata de un problema del proce-
el ojo la luz de una fuente de luz recubre samiento informativo que desligado del
la gama de luminancias de la verdadera contexto —del contenido informativo del
tarea visual y empeora así su perceptibili- entorno visual y de la necesidad informa-
dad. Razón de la superposición de las lu- tiva de cada situación— no se puede des-
minancias de tarea visual y fuente de luz cribir. De este modo el deslumbramiento
deslumbrante puede ser la superposición psicológico puede no tener lugar aunque
de ambas imágenes sobre la retina; para existan considerables contrastes de lumi-
En el deslumbramiento la disminución de la actuación visual es nancia, contrastes de los que se esperan
fisiológico la imagen
retiniana del objeto vi- suficiente la superposición de la luz de y transmiten informaciones interesantes,
sual (1) se recubre de dispersión, que se produce por la disper- por ejemplo en caso del brillo sobre ara-
luminancias, que se sión de la luz deslumbrante en el ojo. ñas de cristal o al echar una mirada por
producen en el ojo por El grado de la dispersión de luz depende la ventana hacia un panorama intere-
la dispersión (2) de la
luz de una fuente de sobre todo de la opacidad en el interior sante. Por otro lado, contrastes de lumi-
luz deslumbrante (3). del ojo; esta opacidad, que aumenta con nancia más bajos ya pueden provocar el
la edad, es responsable de la mayor sensi- deslumbramiento psicológico, si estos
3 bilidad ante deslumbramientos de las per- contrastes recubren informaciones mas
sonas mayores. importantes y no disponen de informa-
El caso extremo de deslumbramiento ciones propias; así por ejemplo en reflejos
fisiológico es el deslumbramiento pertur- sobre papel cuché brillante, observando el
1
bador. Se produce cuando existen lumi- cielo uniformemente cubierto o un techo
nancias superiores a 104 cd/m2 en el luminoso.
campo visual, como por ejemplo por mirar Tanto el deslumbramiento fisiológico
2 al sol o directamente a fuentes de luz ar- como el psicológico aparece en dos for-
tificiales. El deslumbramiento perturbador mas. En primer lugar se debe nombrar el
es independiente del contraste de lumi- deslumbramiento directo, en el que la
nancia hacia el entorno, no se puede eli- propia fuente de luz deslumbrante está
minar mediante el aumento del nivel de presente en el entorno de la tarea visual.
luminancia. El ángulo del deslumbramiento depende
El deslumbramiento perturbador, no sobre todo de la luminancia de la fuente
obstante, raras veces resulta ser un pro- de luz deslumbrante, de su contraste de
blema en la iluminación arquitectónica. luminancia a la tarea visual, su tamaño
Mucho más frecuente es en este caso el y su proximidad a la tarea visual.
deslumbramiento relativo, en el que la La segunda forma de deslumbra-
disminución de la actuación visual no se miento es el deslumbramiento por refle-
origina por luminancias extremas, sino xión. En este caso la fuente de luz des-
por contrastes de luminancias demasiado lumbrante es reflejada por la tarea visual
altas en el campo visual. Si a través de la o su entorno. Esta forma de deslumbra-
fuente de luz deslumbrante no se produce miento depende de los factores antes
ninguna disminución objetiva de la ac- mencionados además del grado de brillo
tuación visual, sino únicamente una y la situación de la superficie reflectante.
sensación de perturbación subjetiva, en- Sobre todo el deslumbramiento psicoló-
tonces podemos hablar de un deslumbra- gico debido a la luz reflectante representa
miento psicológico . Origen del deslum- un problema considerable en la lectura de
bramiento psicológico es la distracción textos escritos sobre papel cuché y los
involuntaria, que emana de altas lumi- trabajos en pantalla, porque la competen-
nancias en el campo visual. La mirada cia entre la tarea visual poco alejada y la
siempre se dirige de la tarea visual a la imagen de la fuente de luz claramente
fuente de luz deslumbrante, sin que este más alejada lleva a un rápido cansancio
campo de una elevada luminosidad en de los ojos debido al continuo cambio de
cambio pueda ofrecer la información es- convergencia y acomodación. La valora-
perada; la fuente de luz deslumbrante ción de luminancias y contrastes de lumi-
produce el ruido óptico —parecido a un nancias, que posiblemente pueden produ-
ruido molesto—, que atrae la atención cir efectos deslumbrantes, depende
sobre sí y perturba la percepción. esencialmente de cada entorno y de los
Debido a la repetida adaptación a dis- objetivos de la iluminación.
tintos niveles de luminosidad y diferente Para un entorno con iluminación fes-
distancia de tarea visual y fuente de luz tiva o dramática valen otras normas que
deslumbrante, se produce una carga en el para un puesto de trabajo; lo que en un
ojo que se percibe como desagradable o caso significa brillo deseado, en otro sig-
incluso dolorosa. A pesar de una actua- nifica deslumbramiento no deseado. Tam-
ción visual objetivamente uniforme, se bién las direcciones visuales predominan-
produce así en el deslumbramiento psico- tes desempeñan un papel significativo;

79
2.5 Luz
2.5.3 Deslumbramiento

una iluminación que estando sentado en


una postura recta no deslumbra, puede
3 2 1 deslumbrar si nos inclinamos en el sillón
hacia atrás. Normas formalizadas para la
limitación de deslumbramientos existen
en el área de la iluminación de puestos
de trabajo; se refieren sobre todo al caso
normal de una ocupación sentado y una
iluminación con luminarias de retícula.
Por la altura de asiento y la dirección
3
visual preferenciada resultan zonas en
2
las cuales las fuentes de luz deslumbran
la mayoría de las veces. Además del des-
lumbramiento por ventanas, los efectos
de deslumbramiento proceden casi siem-
pre de luminarias en determinadas zonas
del techo.
La zona del techo delante del obser-
En el deslumbramiento vador puede originar el deslumbramiento
se distingue entre des- directo, que en ángulo se ve más plano
lumbramiento directo,
sobre todo por lumina- que 45°. El deslumbramiento por refle-
rias (1), deslumbra- xión, en cambio, se produce sobre todo
miento por reflexión debido a las luminarias en la zona del te-
en tareas visuales hori- cho inmediatamente delante del observa-
zontales (2) y deslum-
bramiento por refle- dor. Un caso especial produce el deslum-
xión en tareas visuales bramiento por reflexión sobre pantallas,
verticales, por ejemplo Las luminarias que se es decir, sobre superficies dispuestas prác-
pantallas (3). reflejan sobre pantallas ticamente en vertical. El deslumbramiento
convencionales no de- se produce en este caso sobre todo por
ben tener luminancias
superiores a 200 cd/m 2 fuentes de luz deslumbrantes en la zona
por encima del límite del techo detrás del observador. Una dis-
del ángulo de irradia- minución de los efectos deslumbrantes se
ción ©G. Los valores consigue de pronto mediante la reducción
normales para ©G
se encuentran entre del contraste de luminancias, sea me-
50° y 60°. diante el aumento de la luminancia del
entorno, sea mediante la reducción de la
luminancia de la fuente de luz deslum-
å brante. También se puede evitar el des-
lumbramiento por la disposición de las
©G luminarias. Así, por ejemplo, las líneas de
luminarias de retícula no se deberían dis-
poner en diagonal a la dirección visual,
sino en lo posible en la misma dirección
visual entre los puestos de trabajo. Me-
diante la elección de luminarias se logra
sobre todo una limitación de deslumbra-
miento diferenciado. Mediante reflectores
de características apropiadas se puede
Limitación del deslum- conseguir que las luminarias por encima
bramiento en puestos del ángulo crítico tengan luminancias
de trabajo con panta-
lla: para espacios de inadecuadas. La aplicación de luminarias
estas características se que sólo radian poca luz directamente
recomienda un ángulo hacia abajo también permite reducir cla-
mínimo de apantalla- ramente el peligro del deslumbramiento
miento å de 30°.
por reflexión.
Para la valoración de la limitación de
deslumbramientos en el puesto de trabajo
existe un procedimiento fijado en el DIN
5035 con el cual se puede comprobar el
cumplimiento de los valores límite para el
Las luminancias de pa- deslumbramiento directo. Con ello se de-
redes que se reflejan termina la luminancia de la luminaria uti-
en la pantalla no debe-
rían ser superiores a lizada en ángulos de 45°-85°, anotándola
200 cd/m2 de promedio en un diagrama.
y no deberían sobrepa- En función de la luminancia nominal,
sar 400 cd/m 2. El re- el tipo de luminaria y la característica de
flejo de ventanas en la
pantalla se debería evi- calidad de la iluminación pretendida se
tar siempre. pueden encontrar curvas de limitación en
el diagrama, que no deben ser sobrepasa-
das por la curva de luminancia de la lumi-
naria utilizada.

80
2.5 Luz
2.5.3 Deslumbramiento

Ángulo de apantalla-
miento mínimo de lu- Para el deslumbramiento directo
minarias con diferentes existe un método de valoración cuantita-
fuentes de luz depen- tivo mediante el procedimiento de las
diendo de la calidad
de la limitación de curvas de limitación. Para la valoración
deslumbramiento. del deslumbramiento por reflexión, en
cambio, sólo se dispone de criterios cuali-
Tipo de lámpara Calidad de la limitación de deslumbramiento tativos. Para el área de deslumbramiento
A B C D por reflexión en tareas de lectura, escri-
Muy alto Alto Medio Poco tura y dibujo en posición horizontal, no
obstante, existe un procedimiento que
Fluorescente 20° 10° 0° 0° describe el grado cuantitativo del deslum-
Fluorescente compacta 20° 15° 5° 0° bramiento por reflexión mediante el fac-
Alta presión, mate 30° 20° 10° 5° tor de reproducción de contraste (CRF).
Alta presión, clara 30° 30° 15° 10° El factor de reproducción de contraste se
Incandescente, clara define aquí como la relación entre el con-
traste de luminancia de una tarea visual
y el de una iluminación de referencia,
frente al contraste de luminancia de esta
Para la valoración del tarea visual con una iluminación dada.
deslumbramiento di- El factor de reproducción de contraste se
85˚ recto se tiene en
cuenta la luminancia determina mediante un patrón de refle-
45˚ de las luminarias en la xión de referencia, que se compone de un
zona de ángulo entre disco de cerámica claro y otro oscuro de
45° y 85°. cualidades de reflexión estandarizados;
los factores de luminancia de ambos dis-
cos constan bajo diferentes direcciones
y ángulos visuales. Para una iluminación
completamente difusa resulta aquí el va-
lor de referencia de la reproducción de
contraste. La reproducción de contraste
con una iluminación indicada ya se puede
calcular teniendo una instalación lumi-
nosa terminada en el patrón de referencia
o mediante los datos de las luminarias por
los factores de luminancia del patrón de
referencia conocido. Por el valor de refe-
Calidad Iluminancia nominal (lux) rencia y el valor real resulta el correspon-
A 1000 750 500 – 300 diente factor de reproducción de con-
1 2000 1500 1000 750 500 traste, así como la clasificación de la
55˚ 70˚
reproducción de contraste en una de las
tres categorías que tiene.

E = 500 lux 85 ©
˚
75
˚
65
˚ 1
55
˚

103 2 3 4 5 6 8 104 L(cd/m2)

Ejemplo para la aplica- de luminancia no so- Curvas de limitación de


ción del procedimiento brepasa la correspon- luminancia (para lumi-
con una iluminancia de diente curva de limita- narias sin partes lumi-
500 lux y la calidad A. ción, por lo que se nosas por los lados).
Por la geometría del cumple con la exigencia Indican valores de li-
espacio resulta para la de la limitación de des- mitación para lumi-
primera luminaria un lumbramiento de la lu- nancias medias L de la
ángulo de observación minaria. luminaria con ángulos
de 55° y para la se- de irradiación © entre
gunda de 70°, para los 45° y 85°, que no se de-
que en el diagrama se ben sobrepasar en fun-
pueden comprobar las ción de la iluminancia
correspondientes lumi- nominal y la calidad
nancias en la curva de exigida.
luminancia l. La curva

81
2.5 Luz
2.5.3 Deslumbramiento

L O1 C0 = L01 – L02
L01
L O2
C0 = 0,91

L1 C = L1 – L2
L1
L2
å
CRF = C = C = L1 —. L2
C0 0,91 0,91 L1

Valoración de la repro- Como característica de


ducción de contraste: calidad para la repro-
con una iluminación ducción de contraste
de referencia comple- bajo el angulo de ob-
tamente difusa (idea- servación å se define
lizada en el dibujo el factor de reproduc-
arriba izda. por una ción de contraste CRF.
cúpula de luz) resulta CRF <1 indica que la Por la proyección del
para el estándar de re- iluminación ha perdido campo de valoración
flexión según contraste debido a la sobre la superficie del
Bruel + Kjaer el con- reflexión de luz. techo resulta el área
traste de referencia CRF >1 indica que la en la que las lumina-
C 0 (arriba dcha.). Con situación de ilumina- rias pueden tener una
una iluminación real ción referente a la influencia negativa so-
(abajo izda.) resulta reproducción de con- bre la reproducción de
bajo el ángulo de ob- traste sobrepasa la ilu- 25˚
servación å para el minación de referencia. contraste. Para efec-
estándar de reflexión tuar un primer estudio
el contraste de una instalación de
C (abajo dcha.). iluminación se averi-
gua el valor CRF para
el ángulo principal de
observación de 25°.

35˚ Cuadro de valoración


DIN A3 para la averiguación
del factor de reproduc-
25˚ ción de contraste.
Como base se toma
Recomendaciones para 15˚ una superficie de ob-
valores medios y míni- 1 0˚ servación en formato
mos del factor de re- Punto DIN A3 con una posi-
producción de con- de vista ción visual (1) de 50
traste CRF en función 15˚ mm delante y 400 mm
del tipo de tarea visual encima del canto de-
y la correspondiente lantero de la superficie
categoría requerida, 30˚ de observación.
respectivamente. 45˚

Tipo de tarea visual Reproducción CRF- CRF- CRF-


contraste categoría valor medio mínimo
Principalmente brillante Alto 1 1,0 ≤ CRF ≥ 0,95
Mate satinado Medio 2 0,85 ≤ CRF < 1,0 ≥ 0,7
Mate Poco 3 0,7 ≤ CRF < 0,85 ≥ 0,5

82
2.5 Luz
2.5.4 Color de luz y reproducción
cromática

2.5.4 Color de luz y reproducción


cromática
Junto a la luminancia percibida como lu-
Sistema colorimétrico E como punto de sa-
minosidad, el ojo registra además un patrón CIE. Lugar de turación más bajo.
efecto cromático, que se basa en la com- los estímulos espec- Desde el punto blanco
posición espectral de la luz percibida. trales como línea de salen en forma de
Como cromático ya se puede experimen- unión del lugar de abanico las líneas de
color de todos los co- limitación de las zonas
tar la propia luz (color de luz). Pero el lores espectrales satu- de color. El lugar de
color también se produce mediante la rados, lugar de los color de cada color
cualidad de numerosas substancias que estímulos púrpuras real se puede indicar
absorben determinadas zonas espectrales saturados como línea en el sistema colori-
de mezcla del campo métrico patrón me-
y de este modo modifican la composición espectral de onda larga diante las coorde-
espectral de la luz reflejada por ellas (co- y corta, punto blanco nadas x/y.
lor no autoluminoso).
Para la descripción unívoca de colores 0,9 y
existen diferentes sistemas. En el sistema
Munsell o la tabla de colores DIN se dis- 520
ponen colores no autoluminosos según 0,8
los criterios luminosidad, tono de color
y saturación, de modo que se obtiene un 540
0,7
atlas de color completo en forma de una
matriz tridimensional. Como luminosidad Longitud de onda (nm)
se designa aquí la reflectancia de un color 0,6 560 Lugar de los estímulos espectrales
no autoluminoso; el tono de color indica
el propio color, mientras que el concepto Verde Amarillo 570
0,5
de la saturación abarca el grado de poli- verdoso
cromía (variedad de colores) desde el co-
lor puro hasta la acromática escala de gri- 0,4 590
Amarillo
ses. En el sistema colorimétrico patrón de Azul verdoso Naranja 600
CIE, en cambio, no se clasifican los colores
no autoluminosos y colores de luz en el 0,3 E Rojo 620
cuadro de un catálogo tridimensional, 490 690–780
sino que se calculan o miden por la com- 0,2 Azul Púrpura
posición espectral del tipo de luz en colo-
res de luz y tipo de luz, reflectancia o 480 Lugar de los estímulos
transmitancia espectral, respectivamente, 0,1
púrpura saturados
representándolos en un diagrama conti-
nuado, bidimensional. A lo que no se x
380–410
presta atención en este caso es a la di-
mensión de la luminosidad, de modo que 0,1 0,2 0,3 0,4 0,5 0,6 0,7 0,8 0,9
en el diagrama sólo se pueden determinar
el tono de color y saturación de todos los
colores.
Mediante una adecuada disposición
del diagrama resulta una superficie de co- 0,58 y 0,58 y
565
lor que abarca todos los colores reales y Lugar de los estímulos Lugar de los estímulos
espectrales espectrales
que es suficiente para una serie de otras 0,50 0,50
3000 2500 K
condiciones. La superficie de color es en- 3300 K 580
2000 K
vuelta por una curva de estímulos, sobre 0,42 4000 0,42
5000 1600 K 43 2 1
la cual se encuentran los lugares de color 6000 A
de los colores espectrales totalmente sa- 0,34 8000 ww 0,34 D 65
6 5 600
E
turados. En el interior de la superficie se nw 620
encuentra el punto de saturación más 0,26 0,26 690–
tw 780
bajo, que se denomina punto blanco o x x
acromático. Todas las categorías de satu- 0,32 0,40 0,48 0,56 0,64 0,72 0,32 0,40 0,48 0,56 0,64 0,72
ración de un color se pueden encontrar
en la recta entre el punto blanco y el co- Detalle de la superficie Detalle de la superficie
rrespondiente lugar de color; todas las de color con el lugar de color con el lugar
de los estímulos Planc- de los estímulos Planc-
mezclas de dos colores se encuentran asi- kianos y las líneas de kianos y los lugares de
mismo en la recta entre los correspon- temperatura de color color de los iluminan-
dientes lugares de color. correlacionada cons- tes patrones A (luz in-
En el interior de la superficie de color tante para valores de candescente) y D65
1600 a 10000 K. Lo que (luz diurna), así como
se puede dibujar una curva, que repre- está indicado son las los lugares de color de
senta el color de luz de un proyector áreas de los colores de fuentes típicos de luz:
Planckiano con diferentes temperaturas; luz blanco cálido (ww), llama de vela (1), lám-
esta curva se puede utilizar para la des- blanco neutral (nw) y para incandescente (2),
blanco luz diurno (tw). lámpara halógena in-
cripción del color de luz de lámparas in- candescente (3), lam-
candescentes. Para describir el color de paras fluorescentes ww
luz de lámparas de descarga y partiendo (4), nw (5) y tw (6).
de la curva del proyector Planckiano, se

83
2.5 Luz
2.5.4 Color de luz y reproducción
cromática

incorporan las líneas de temperatura de les se orientan las exigencias mínimas


color correlacionada, con cuya ayuda para la reproducción cromática de la ilu-
también se pueden añadir colores de luz minación de puestos de trabajo. Las cate-
a la temperatura de color de un radiador gorías de reproducción cromática 1 y 2
térmico, que no se encuentran en esta están adicionalmente divididas en dos
curva. Se pueden distinguir tres grupos subcategorías —A y B— para posibilitar un
principales; el área blanco cálido con juicio diferenciado de fuentes de luz.
temperaturas de color correlacionadas La categoría de reproducción cromá-
debajo de 3000 K, el área blanco neutral tica 1 se exige para tareas que implican
entre 3300 y 5000 K y el área de blanco un juicio sobre colores. En la iluminación
luz diurno con las temperaturas de color de espacios interiores, oficinas y puestos
correlacionado por encima de 5000 K. de trabajo industriales con elevadas ta-
El color de los objetos iluminados re- reas visuales se exige por lo menos la ca-
sulta de la coincidencia de luz y cuerpo, tegoría de reproducción cromática 2,
es decir, de la composición de la luz que mientras que la categoría 3 es suficiente
incide sobre un cuerpo y la propiedad del para puestos de trabajo industriales con
mismo de absorber determinadas partes tareas visuales fáciles. En cambio, la cate-
de esta luz y sólo reflejar las restantes goría de reproducción cromática 4 sólo es
Distribución espectral 250 Se áreas de frecuencia. admisible con las mínimas exigencias e
Se (¬) de los iluminan- Adicionalmente a la equivalencia cro- iluminancias hasta un máximo de 200 lux.
tes patrón A (luz lám- 150
para incandescente, mática así producida, objetivamente cal- Para la elección de una fuente de luz
arriba) y D 65 (luz 50
¬ (nm)
culable y medible, para la percepción real en primer lugar desempeña un papel la
diurna, abajo). 400 600 800 también desempeña un papel la adapta- calidad de su reproducción cromática, es
ción cromática del ojo. En este caso se decir, el grado en fidelidad cromática, con
250 Se produce —a semejanza de lo que ocurre el que se reproducen objetos iluminados a
150
con la adaptación a un nivel de luminan- partir de una iluminación de referencia.
cia— un ajuste paulatino al color de luz En algunos casos hay que tener adicional-
50
¬ (nm)
predominante, de modo que también en mente en cuenta el índice para la repro-
400 600 800 una iluminación con diferentes colores de ducción de un determinado color, así, por
luz se puede garantizar una percepción ejemplo, cuando depende del dictamen
casi constante de la escala de colores no diferenciado del color de la piel en medi-
autoluminosos. cina y cosmética.
Iguales colores de luz pueden llevar a Pero por encima de la calidad de re-
diferentes colores no autoluminosos, de- producción cromática también es de una
bido a la variada composición espectral. importancia decisiva la elección del color
El grado de esta desviación es descrita por de luz para el efecto cromático real. De
la reproducción cromática. La reproduc- este modo los colores azules y verdes
ción cromática se define, además, como aparecerán comparativamente grises y
grado de alteración, que se produce en el apagados bajo la luz de las lámparas in-
Temperatura de color
correlacionada T de efecto cromático de objetos por la ilumi- candescentes, a pesar de una magnífica
típicas fuentes de luz. nación de una determinada fuente de luz reproducción cromática. Pero precisa-
frente a la iluminación con una fuente mente estas tonalidades —pese a la peor
Fuente de luz T (K) de luz de referencia; lo que se aprecia, por reproducción cromática — parecen claras
tanto, es la uniformidad de efectos cro- y luminosas bajo el color de la luz blanca
Candela 1900—1950 máticos bajo dos tipos de iluminación. diurna de las lámparas fluorescentes. En
Lámpara filamento carbón 2100 Como el ojo tiene la capacidad de la reproducción de tonalidades amarillas
Lámpara incandescente 2 700—2 900 adaptarse a la luz de las más variadas y rojas se invierte este fenómeno de la
Lámpara fluorescente 2 800—7 500 temperaturas de color, hay que determi- debilitación e intensificación respectiva-
Luz lunar 4100 nar la reproducción cromática en función mente del efecto cromático. Para poder
Luz solar 5 000—6 000 del color de luz. Como fuente de referen- decidir qué iluminantes deben proyec-
Luz diurna 5 800—6 500 cia por tanto no puede servir una sola tarse, es necesario orientarse según cada
(sol, cielo azul) fuente de luz; la escala comparativa es situación. Algunos estudios están en favor
Cielo cubierto 6 400—6 900 más bien una fuente de luz comparable de la preferencia por un color de luz cá-
Cielo despejado, azul 10 000—26 000 con un espectro continuado, tanto si es lido, sobre todo en iluminancias más bajas
un radiador térmico de temperatura de y luz dirigida, mientras que los colores de
color comparable como si es la luz diurna. luz fríos se aceptan principalmente en ilu-
Reproducción cromática Para determinar la reproducción cro- minancias altas e iluminación difusa.
Categoría Índice Ra mática de una fuente de luz, se calculan En la iluminación representativa se
1A Ra > 90 y relacionan entre sí los efectos cromáti- pueden lograr por la aplicación dirigida
1B 80 ≤ Ra ≤ 90 cos de una escala de ocho colores no de colores de luz —en caso necesario tam-
2A 70 ≤ Ra < 80 autoluminosos del tipo de iluminación a bién de reproducción cromática mode-
2B 60 ≤ Ra < 70 examinar, así como bajo la iluminación de rada— unos colores más luminosos de los
3 40 ≤ Ra < 60 referencia. La calidad de la reproducción objetos iluminados. Esta forma de dar
4 20 ≤ Ra < 40 cromática así averiguada se expresa en conscientemente relieve a las cualidades
un índice que puede referirse tanto a la cromáticas también se puede aplicar en
Categorías de repro- reproducción cromática general (Ra) la iluminación en áreas de venta. No obs-
ducción cromática con como a la reproducción de colores indivi- tante, en este caso la iluminación bajo la
las correspondientes
áreas del índice de la duales. El índice máximo de 100 significa cual un cliente efectúa su elección de
reproducción cromá- en este caso una reproducción cromática mercancías no debería desviarse dema-
tica Ra. ideal, en tanto que valores menores ca- siado de las condiciones de iluminación
racterizan una reproducción cromática del propio cliente.
correspondientemente peor. La calidad de
la reproducción cromática se clasifica en
84 cuatro categorías según DIN, por las cua-
2.6 Conducción de luz
2.6 2.6.1 Principios

Conducción Las luminarias tienen una serie de funcio-


nes. En primer lugar es su misión albergar
cualquier punto del espacio. La misión de
la conducción de luz es adoptada por la
de luz una o varias lámparas, así como los even-
tualmente necesarios equipos de estabili-
lámpara reflectora; la luminaria sirve úni-
camente como portalámparas y medio
zación. Al mismo tiempo y en lo posible para la limitación de deslumbramiento.
deben facilitar un montaje seguro y sen- Un inconveniente en la utilización de
cillo, instalación eléctrica y manteni- lámparas reflectoras es el hecho de que
miento. Al construirlas se tiene en cuenta con cada cambio de lámpara también se
que el usuario esté protegido contra ten- sustituye el reflector, lo que significa ele-
siones de contacto demasiado altas (des- vados costos de servicio.
carga eléctrica) y que no se produzca Por otra parte, sólo existe un tipo de
ningún peligro para el entorno por calen- reflectores estandarizados con diferentes
tamiento (resistencia al fuego). Las lumi- ángulos de irradiación, de modo que para
narias para condiciones especiales de ser- misiones especiales —por ejemplo, la dis-
vicio —por ejemplo, entornos húmedos o tribución de luz asimétrica de un bañador
con peligro de explosión— deben satisfa- de pared— a menudo no se dispone de la
cer exigencias mayores y requieren cons- lámpara reflectora adecuada. La exigencia
trucciones especiales. Además de estas de una conducción de luz diferenciada,
funciones técnicas de instalación y segu- mayores rendimientos ópticos de las lu-
ridad, las luminarias disponen de un as- minarias y mayor ausencia de deslumbra-
pecto estético como parte de la arquitec- mientos llevaba al desplazamiento del re-
tura de un edificio. Aquí desempeñan un flector de la lámpara a la luminaria. De
papel tanto la forma y la disposición de este modo, se da la posibilidad de cons-
las luminarias como los efectos luminosos truir luminarias que están específica-
que producen. La tercera y quizás la más mente adaptadas a las exigencias de la
esencial misión de la luminaria es la con- fuente de luz utilizada y la correspon-
ducción del flujo luminoso de la lámpara. diente misión, facilitando así su apli-
Con ello se pretende conseguir la distri- cación como instrumento de una plani-
bución luminosa correspondiente a cada ficación de iluminación diferenciada.
misión de la luminaria, aprovechando lo
mejor posible la energía aplicada.
Ya para la llama luminiscente, como 2.6.1 Principios de la conducción
primera fuente de luz artificial, se desa- de luz
rrollaron luminarias para posibilitar un
montaje y un transporte seguro. Con la En la construcción de luminarias se
llegada de fuentes de luz mucho más po- pueden aprovechar diferentes fenómenos
tentes —primero el alumbrado de gas, más ópticos como medio de la conducción
tarde las lámparas eléctricas—, surgió adi- de luz:
cionalmente la necesidad de proporcionar
un control de la luminancia y una distri-
bución dirigida del flujo luminoso de las 2.6.1.1 Reflexión
lámparas a través de la construcción de
las luminarias. En un principio la técnica En este caso se refleja la luz que incide
de las luminarias se limitaba esencial- sobre un cuerpo y según la reflectancia
mente al apantallamiento de la lámpara y de este cuerpo se refleja total o parcial-
la disminución de las luminancias me- mente. Además de la reflectancia, en la
diante pantallas para la dispersión de la reflexión también desempeña un papel el
luz. De este modo se consigue una efec- grado de dispersión de la luz reflejada. En
tiva limitación de deslumbramiento, pero superficies brillantes no se produce nin-
no se produce una verdadera conducción guna dispersión; en este caso se habla de
de luz, porque la luz que fluye en direc- una reflexión especular. Cuanto mayor es
ciones no deseadas sólo se absorbe y dis- la capacidad de dispersión de la superficie
persa. A pesar de su escasa eficiencia — reflectante menor es el reflejo de la parte
sobre todo en el campo de las luminarias de la luz dirigida, hasta que con la refle-
decorativas— estas formas de luminarias xión difusa uniforme ya sólo se emite luz
se han mantenido hasta la actualidad. difusa. La reflexión es de importancia
Un paso importante hacia una con- decisiva para la construcción de lumina-
ducción de luz dirigida y eficiente se dio rias; posibilita, a través de adecuados
con la introducción de las lámparas re- contornos de los reflectores y las superfi-
flectoras y PAR, que sobre todo encontra- cies, una conducción precisa de la luz,
ron una amplia aplicación en Estados Uni- siendo responsable del rendimiento de
dos. En este caso la luz se enfoca por la luminaria.
reflectores integrados en la lámpara, pu-
diéndose de este modo conducir en la di-
rección deseada con definidos ángulos de 2.6.1.2 Transmisión
irradiación y gran eficiencia. A diferencia
de lo que ocurre en luminarias de radia- En la transmisión se transmite total o par-
ción libre, ya no se limita el efecto lumi- cialmente la luz que incide sobre un
noso al entorno de la luminaria, se da la cuerpo y según la transmitancia de este
posibilidad de efectuar una iluminación cuerpo. Adicionalmente, también desem-
acentuada de diferentes zonas desde casi peña un papel el grado de dispersión de la

85
2.6 Conducción de luz
2.6.1 Principios

Distribución luminosa I
(arriba, izda.) y distri-
bución de luminancia L
(arriba, dcha.) con re-
flexión difusa. La dis-
tribución de luminan- I L
cia es igual desde
todos los ángulos vi-
suales. Distribución
luminosa con reflexión
mezclada (centro)
y reflexión brillante
(abajo).

Reflexión brillante de
rayos de luz, que inci-
den en paralelo sobre
superficies planas (ca-
mino óptico paralelo),
superficies cóncavas
(camino óptico con-
vergente) y superficies
convexas (camino
óptico divergente).

Distribución luminosa I
Reflectancia de meta- (arriba, izda.) y distri-
les usuales, pinturas bución de luminancia L
y materiales de cons- (arriba, dcha.) con
trucción. transmisión difusa.
I L La distribución de lu-
minancia es igual
Metales desde todos los ángu-
los visuales. Distribu-
Aluminio, alto brillo. 0,80-0,85 ción luminosa con
Aluminio, mate anodizado. 0,75-0,85 transmisión mezclada
(centro) y transmisión
Aluminio, mate. 0,50-0,75 regular a través de ma-
Plata, pulido. 0,90 terial claro (abajo).
Cobre, pulido. 0,60-0,70
Cromo, pulido. 0,60-0,70
Acero, pulido. 0,50-0,60

Pinturas

Blanco. 0,70-0,80
Amarillo claro. 0,60-0,70
Verde claro, rojo claro, 0,40-0,50
azul claro, gris claro.
Beige, ocre, naranja, gris medio. 0,25-0,35
Gris oscuro, rojo oscuro 0,10-0,20
azul oscuro, verde oscuro.

Materiales de construcción

Revoque. 0,70-0,85
Yeso. 0,70-0,80
Esmalte, blanco. 0,60-0,70
Mortero, claro. 0,40-0,50
Hormigón. 0,30-0,50
Granito. 0,10-0,30
Ladrillo, rojo. 0,10-0,20
Vidrio, claro. 0,05-0,10

86
2.6 Conducción de luz
2.6.1 Principios

luz transmitida. En materiales completa-


mente transparentes no se produce nin-
guna dispersión. Con creciente capacidad
de dispersión disminuye cada vez más la
parte regular de luz transmitida, hasta
que ya sólo en la dispersión completa se
entrega luz difusa. Materiales transmiso-
res en luminarias pueden ser transparen- Los rayos de luz son
tes. Esto es válido para sencillos cristales desviados en la transi-
como cierre de la luminaria, así como ción de un medio con
para filtros, que absorben determinadas el índice de refracción
n1 a un medio más
zonas espectrales, pero que transmiten denso con el índice de
las restantes, proporcionando de este refracción n 2 hasta el
modo luz en colores o una disminución de plano de incidencia.
los UV y parte infrarroja, respectivamente. (™1 > ™2). Para la transi-
ción de aire a gas re-
Ocasionalmente también se utilizan ma- sulta de modo aproxi-
teriales dispersores —por ejemplo, vidrio mado n 2 / n 1 =1,5.
o material plástico opalino— como cierre
de luminaria, para evitar de este modo sen ™1 = n2
efectos de deslumbramiento mediante la sen ™2 n1
reducción de luminancia de la lámpara. ™2
™1

n1 n2
2.6.1.3 Absorción
En el paso por un me-
La luz que incide sobre un cuerpo es ab- dio de otra densidad se
trasladan rayos de luz
sorbida total o parcialmente según la ab- en paralelo.
sorbencia de este cuerpo. En la construc-
ción de luminarias se aprovecha sobre
todo la absorción para el apantallamiento
de fuentes de luz; para lograr confort vi-
sual es imprescindible. No obstante, la ab-
sorción resulta por principio un efecto no
deseado, debido a que no conduce la luz
sino que la destruye y de este modo re-
duce el rendimiento de la luminaria. Típi-
cos elementos de luminarias absorbentes Típico camino óptico
son diafragmas ranurados negros, cilin- de luz que incide en
paralelo al pasar por
dros, viseras y rejillas de apantallamiento una rejilla prismática
de diferentes formas. asimétrica (arriba,
izda.), rejilla prismática
simétrica (arriba,
dcha.), lentes Fresnel
2.6.1.4 Refracción (abajo, izda.) y lentes
condensadoras (abajo,
Cuando los rayos de luz penetran en un dcha.)
medio transmisor de densidad variable
—como por ejemplo el aire en un vidrio
o el gas en el aire— se produce la refrac-
ción, es decir, se modifica su dirección. En
el caso de cuerpos con superficies parale-
los se da sólo un desplazamiento paralelo
de la luz, en el caso de prismas y lentes, sen ™G = n1
en cambio, se producen efectos ópticos, n2
que alcanzan desde la simple variación
angular al enfoque y dispersión de luz Para la transición de
hasta la imagen óptica. En la construcción un rayo de luz desde
un medio con el índice
de luminarias se utilizan elementos re- ™G de refracción n 2 hasta
fractores como prismas o lentes, a un medio de menor
menudo en combinación con reflectores n2 n1 densidad con el índice
para una conducción precisa de la luz. de refracción n 1 existe
un ángulo límite ™G. Si
se sobrepasa el ángulo
límite el rayo de luz es
2.6.1.5 Interferencia reflejado en el medio
más denso (reflexión
total). Para la transi-
Se denomina interferencia la mutua am- ción de vidrio a aire re-
plificación o atenuación en la superposi- sulta de modo aproxi-
ción de ondas. Los efectos de interfe- mado ™G = 42°. La
rencia se utilizan luminotécnicamente reflexión total es téc-
nicamente útil, por
cuando la luz incide sobre capas muy del- ejemplo, en conducto-
gadas, que conducen a que determinadas res de luz (abajo).
zonas de frecuencia sean reflejadas, pero

87
2.6 Conducción de luz
2.6.2 Reflectores

otras transmitidas. Mediante una sucesión


de capas de solidez y espesor adecuados,
se puede producir una capacidad de refle-
xión selectiva para determinadas zonas
de frecuencia, de modo que —como en las
lámparas de haz frío— se refleja luz visi-
ble, pero la radiación infrarroja es trans-
mitida. De este modo también se pueden
fabricar reflectores y filtros para la crea-
ción de luz de colores. Los filtros de inter-
ferencia disponen de una transmitancia
Esfera (1), elipse (2), muy elevada y de una separación espe-
parábola (3) e hipér- cialmente aguda entre las zonas espectra-
bola (4) como plano
secante de un cono les reflejadas y transmitidas.
(arriba). Representa-
ción esquemática de
los planos secantes y 2.6.2 Reflectores
zona de corte (abajo).
En la construcción de luminarias sobre
todo los reflectores sirven como elemen-
tos conductores de la luz. Además de
reflectores con superficies de reflexión
3 4 difusa —casi siempre blanco o mate— se
utilizan reflectores con superficies brillan-
tes. Éstos se fabricaban originalmente en
cristal espejeado por el envés, lo que llevó
2 al concepto aún usual de la técnica del
reflector de espejo. Como material para
reflectores se utilizan en la actualidad
sobre todo aluminio anodizado y materia-
1 les sintéticos, como plástico, que llevan
un recubrimiento de cromo o aluminio,
respectivamente. Los reflectores de mate-
rial sintético resultan más económicos,
pero la carga térmica es limitada y no
son tan robustos como los reflectores de
aluminio, que, debido a su resistente
4 capa anodizada, están mecánicamente
3 3 protegidos, pudiendo soportar altas tem-
peraturas.
En los reflectores de aluminio coexis-
2 2
ten diferentes materiales, en parte se
componen totalmente de aluminio puro
de alta calidad, en parte sólo llevan un re-
1 cubrimiento de aluminio puro. La capa fi-
nal anodizada puede tener un grosor va-
riado según su aplicación; para zonas de
interior normalmente es de 3-5 µm, para
luminarias de exterior o entornos con car-
gas químicas, puede llegar a 10 µm. El
anodizado se puede producir en la mate-
ria prima (anodizado en bobina) o más
costoso en el reflector individual (anodi-
zado estacionario). Las superficies pueden
Camino óptico de ser lisas o mates; el efecto mate ocasiona
fuentes de luz pun- una luminancia más alta pero más uni-
tuales en la reflexión
de esfera, elipse, pará- forme del reflector. En caso de desear
bola e hipérbola (de una dispersión ligera del cono luminoso
arriba abajo). producido, tanto para conseguir una di-
rección de luz más suave como para equi-
librar la falta de uniformidades, las super-
ficies de reflector pueden ser faceteadas
o martilleadas. Los reflectores metálicos
pueden llevar una capa dicroica, con lo
que se facilita el control del color de luz
así como la parte de radiación UV o infra-
rroja. La característica de una luminaria se
determina esencialmente por la forma del
reflector utilizado. Casi todos los contor-
nos del reflector pueden relacionarse con
la parábola, la esfera o la elipse.

88
2.6 Conducción de luz
2.6.2 Reflectores

2.6.2.1 Reflectores parabólicos


Reflector parabólico
Reflector parabólico con gran distancia en-
con poca distancia en- Reflector parabólico tre punto de encendido Los reflectores parabólicos representan la
tre punto de encendido con gran distancia en- y vértice de reflector, forma de reflector más utilizada. Ofrecen
y vértice de reflector; tre punto de encendido así como reflector es- la posibilidad de dirigir la luz del modo
apantallamiento de y vértice de reflector; férico para el apanta-
componentes directos sin apantallamiento de llamiento de compo- más variado —sea por radiación concen-
por el reflector. componentes directos. nentes directos. trada, horizontal o asimétrica— y posibili-
tan también una determinada limitación
de deslumbramiento. En los reflectores
parabólicos la luz de una fuente de luz
que se encuentra en el punto focal de la
parábola se radia en paralelo al eje para-
bólico. Si aumenta la desviación de la
fuente de luz de la forma puntual ideal
—con referencia al diámetro parabólico—,
aumenta la divergencia del haz de luz
emitido. Si el contorno de reflector se
construye por el propio eje mediante ro-
tación de una parábola o un segmento
parabólico, resulta un reflector con distri-
Contorno parabólico bución de luz de radiación controlada.
en reflectores acana- En fuentes de luz lineales se produce un
lados y de rotación
simétrica. efecto comparable mediante reflectores
acanalados con sección parabólica. Si el
contorno de reflector se construye me-
diante rotación de un segmento parabó-
lico por un eje que está situado en un án-
gulo al eje parabólico, resulta, según el
ángulo, una distribución de luz horizontal
hasta una característica Batwing. Ángulo
de irradiación y de apantallamiento se
pueden escoger libremente de modo que
se pueden proyectar luminarias para dife-
rentes exigencias a la distribución de luz
y limitación de deslumbramiento. Los re-
flectores parabólicos también se pueden
Reflector parabólico aplicar en fuentes de luz lineales o planas,
con fuerte efecto di- por ejemplo, lámparas-PAR o lámparas
reccional (arriba). Re-
flector parabólico de fluorescentes, aunque en este caso las
radiación horizontal lámparas no se encuentran en el punto
con ángulo de apanta- focal de la parábola. No obstante, en este
å llamiento å (abajo). caso se pretende menos una orientación
paralela de la luz que una óptima limita-
ción del deslumbramiento.
El punto de encendido de la parábola
se encuentra en esta forma de construc-
ción sobre el pie del segmento parabólico
situado enfrente, de modo que la luz de
Reflector parabólico la fuente de luz que se encuentra por en-
para la limitación de cima del reflector en ningún caso puede
deslumbramiento en ser radiada por encima del ángulo de
fuentes de luz planas apantallamiento dado. Tales construccio-
y lineales. En una si-
tuación del punto de nes no sólo se pueden aplicar en lumina-
encendido sobre el rias, sino también en la conducción de la
pie (1) del segmento luz diurna; rejillas parabólicas —por ejem-
parabólico situado al plo, en claraboyas— también conducen la
otro lado no se emite
ninguna luz por en- luz solar, de modo que se puede descartar
cima del ángulo de el deslumbramiento por encima del án-
apantallamiento å. gulo de apantallamiento.
Contornos de reflector
para camino óptico
(arriba, izda.), camino
óptico conver- 1
gente/elipse (arriba, 1
dcha.), camino óptico å
divergente/hipérbola å
(abajo, izda.) y camino
óptico convergente-di-
vergente (abajo, dcha.)

89
2.6 Conducción de luz
2.6.2 Reflectores

Técnica de reflector 2.6.2.2 Reflectores Darklight


Darklight. Mediante
reflectores con punto
focal de parábola des- En los reflectores parabólicos hasta ahora
plazable tampoco se descritos sólo se da una radiación defi-
produce una radiación nida —y con ello una limitación de des-
å de luz por encima del
ángulo de apantalla-
lumbramiento efectiva— para fuentes de
miento si el foco es luz ideales, es decir, puntiformes. Si el
volumétrico. foco es volumétrico —por ejemplo, en el
caso de lámparas incandescentes mates—
ya se producen efectos de deslumbra-
miento por encima del ángulo de apanta-
llamiento; en el reflector se visualiza luz
deslumbrante, aunque la propia lámpara
esté apantallada. Mediante reflectores
con punto focal de parábola desplazable,
los denominados reflectores Darklight,
se puede evitar este efecto; la claridad se
produce en el reflector también si el foco
es volumétrico sólo por debajo del ángulo
de apantallamiento a través de la fuente
de luz entonces visible.

30˚ 40˚ 50˚


2.6.2.3 Reflectores esféricos
En reflectores esféricos se refleja la luz
de una lámpara, que se encuentra en el
punto focal de la esfera, hacia este punto
focal. Se utilizan sobre todo como ayuda
en conexión con los reflectores parabóli-
Mediante el cálculo de cos o sistemas de lente. En este caso sir-
adecuados contornos ven para dirigir la parte libremente radia-
de reflector se pueden
conseguir para idénti- da del flujo luminoso de la lámpara al
cos recortes de techo reflector parabólico y así incluirlo en la
y geometría de lám- conducción de luz o aprovechar conve-
para diferentes ángu- nientemente la luz entregada hacia atrás
los de apantallamiento
y características de ra- mediante retroreflexión hacia la lámpara.
diación.

2.6.2.4 Reflectores evolventes


En este caso la luz radiada desde una
lámpara no es reflejada hacia la fuente de
luz, como en el caso anterior, sino que los
reflejos siempre pasan por el lado de la
lámpara. Se utilizan sobre todo en lámpa-
ras de descarga, para evitar un calenta-
miento con disminución del rendimiento
de las lámparas por la luz reflejada.

2.6.2.5 Reflectores elípticos


En estos reflectores la luz de una lámpara
que se encuentra en el primer punto focal
de la elipse se refleja hacia el segundo
punto focal. Con ello se puede utilizar el
Reflector evolvente: segundo punto de encendido de la elipse
rayos de luz que ema- como fuente de luz imaginaria, de libre
nan de la lámpara
siempre son reflejados radiación. Se utilizan para producir un
pasando por el lado inicio de luz directamente en el techo.
de la lámpara. Incluso si se deseara un recorte de techo
lo más pequeño posible para Downlights,
se pueden aplicar reflectores elípticos. En
este caso el segundo punto de encendido
puede estar situado directamente en el
plano del techo como fuente de luz ima-
Reflectores elipsoidales ginaria de libre radiación, pero también es
en Downlights de do- posible proporcionar mediante un reflec-
ble foco (arriba), baña-
dores de pared (centro) tor parabólico una salida de luz contro-
y proyectores (abajo). lada y la limitación del deslumbramiento.

90
2.6 Conducción de luz
2.6.3 Sistemas de lentes

2.6.3 Sistemas de lentes


A diferencia de las rejillas prismáticas, las
lentes se utilizan casi exclusivamente en
luminarias para fuentes de luz puntuales.
Por regla general, se construye un sistema
óptico en el que se combinan un reflector
y una o más lentes.

2.6.3.1 Lentes condensadoras


Las lentes condensadoras orientan la luz
de una fuente de luz que se encuentra en
su punto focal hacia un haz de luz para-
lelo. En la construcción de luminarias las
lentes condensadoras se combinan casi
siempre con un reflector, que sirve para
Lente condensadora conducir todo el flujo luminoso en direc-
(arriba) y lente Fresnel ción de la radiación. La lente ocasiona un
(abajo). Con la modifi-
cación de la distancia enfoque exacto de la luz. A menudo se
entre lente y fuente puede modificar la distancia de la lente
de luz varía el ángulo condensadora a la fuente de luz, de modo
de irradiación. que se pueden realizar diferentes ajustes
del ángulo de irradiación.

2.6.3.2 Lentes Fresnel


Las lentes Fresnel representan una forma
de lente en la que los segmentos de lente
en forma anular se coordinan concéntri-
camente. El efecto óptico de estas lentes
es comparable al efecto de las lentes con-
vencionales con la correspondiente cur-
vatura. Las lentes Fresnel, en cambio, son
bastante más planas, ligeras y económi-
cas, de manera que a menudo se utilizan
en luminarias en vez de las lentes con-
densadoras. El rendimiento óptico de las
lentes Fresnel es limitado por perturba-
ciones en los cruces de segmento. Por
regla general los reversos de las lentes es-
tán estructurados para igualar irregulari-
dades visibles en la distribución luminosa
y procurar de este modo una proyección
suave de la luz. Originalmente, las lumi-
narias con lentes Fresnel se aplicaban
Proyectores con óptica como proyectores de escena, aunque
de enfoque: un plano también se utilizan en la iluminación
de imagen uniforme-
mente iluminado (1) arquitectónica, para poder regular los án-
es enfocado por un gulos de irradiación a diferentes distan-
sistema de lente (2). cias entre luminaria y objeto iluminado
El proyector elíptico de modo individual.
(arriba) destaca por su
elevada intensidad lu-
minosa, el proyector
1 2 condensador (abajo) 2.6.3.3 Sistemas de enfoque
por su gran calidad
de reproducción.
En los sistemas de enfoque se utilizan un
reflector elíptico o una combinación de
espejo esférico y condensador para orien-
tar su luz a un plano de la imagen. A tra-
vés de la lente principal de la luminaria
se enfoca entonces este plano sobre la
superficie a iluminar.
Imagen y cono luminoso se pueden
modificar en el plano de la imagen. Sen-
cillos diafragmas perforados o iris pueden
1 2
proporcionar conos luminosos de dife-
rente tamaño, mientras que es posible
ajustar mediante monturas diferentes

91
2.6 Conducción de luz
2.6.4 Rejilla de prisma
2.6.5 Elementos adicionales

contornos del cono luminoso. Con ayuda


de carátulas (gobos) es posible proyectar
logotipos o motivos. Mediante lentes con
adecuadas distancias focales se pueden
escoger diferentes ángulos de irradiación
o escala de imagen. A diferencia de lo que
ocurre en las luminarias para lentes Fres-
nel, es posible conseguir conos luminosos
nítidos; no obstante, mediante la proyec-
ción menos nítida también se pueden lo-
grar conos luminosos de líneas suaves.
Cabezal de un proyec-
tor para el acopla- 2.6.4 Rejilla de prisma
miento de accesorios
adicionales.
Accesorios adicionales También la refracción en prismas puede
(de arriba abajo): lente aplicarse como principio óptico para la
Flood para un cono lu-
minoso más horizontal; conducción de luz. Se aprovecha la cir-
lente de escultura para cunstancia de que la desviación de un
producir un cono lumi- rayo de luz al pasar por un prisma de-
noso oval; diafragma pende del ángulo de éste, de modo que
ranurado, y rejilla de
panal para la limita- el ángulo de apantallamiento de la luz
ción del cono luminoso puede determinarse por la elección de
y la disminución de una forma de prisma adecuada. Si la luz
deslumbramiento. cae por encima de un determinado án-
gulo límite sobre el flanco prismático no
se refracta, sino que se refleja totalmente.
Este principio se utiliza a menudo en sis-
temas prismáticos para desviar la luz en
Típica distribución ángulos, que sobrepasan el máximo án-
luminosa de una lám-
para fluorescente con gulo posible de refracción. Sistemas pris-
rejilla prismática. máticos se utilizan sobre todo en lumina-
rias para lámparas fluorescentes para
-90˚ 90˚ controlar el ángulo de irradiación y para
proporcionar la suficiente limitación de
-60˚ 60˚ deslumbramiento. Para ello se calculan
los prismas para el correspondiente ángulo
-30˚ 0˚ 30˚ de incidencia de la luz y se unen en una
rejilla de orientación longitudinal, que
forma el cierre externo de la luminaria.

2.6.5 Elementos adicionales


Numerosas luminarias pueden ser equipa-
das con elementos adicionales para la
modificación de las cualidades luminotéc-
nicas. Destacan las monturas de filtro, que
proporcionan luz de color o disminuyen la
parte de luz de radiación UV o infrarroja.
Los filtros pueden ser de láminas de ma-
Curvas de transmisión
espectrales † (¬) de fil- terial sintético, pero los de cristal duran
tros usuales. más. Además de los filtros convencionales
de absorción, también se pueden aplicar
100 †(%) rojo 100 †(%) IR filtros de interferencia (filtros de bordes),
60 60
que disponen de una elevada transmitan-
cia, ocasionando una separación exacta
20 20 de las partes espectrales transmitidas y
¬(nm) ¬(nm)
400 600 800 400 600 800 reflejadas. Con la ayuda de lentes Flood
se puede proporcionar una distribución
100 †(%) amarillo 100 †(%) UV luminosa más horizontal y suave, en
60 60
tanto que las lentes de escultura produ-
cen un cono luminoso elíptico. Para con-
20 20
¬(nm)
seguir una limitación de deslumbramiento
¬(nm)
400 600 800 400 600 800 mejorada, es posible la utilización adicio-
nal de monturas o rejillas de panal. En
100 †(%) azul caso de elevadas cargas mecánicas, sobre
60
todo en espacios destinados a los depor-
tes y en zonas con peligro de vandalismo,
20 se puede instalar una rejilla adicional de
¬(nm)
400 600 800 protección.

92
2.6 Conducción de luz

Proyector orientable
empotrado para lám-
paras de vidrio pren-
sado. Los proyectores
Cuerpo de refrigera- empotrables unen
ción de fundición a la tranquila imagen
presión de aluminio. de techo de luminarias
Portalámparas de cerá- integradas con la apli-
mica para casquillo cación flexible de
E27. proyectores.

Cuerpo de lámpara.

Clema de conexión.

Lámparas con reflector


de vidrio prensado
como fuente de luz
y parte del sistema
óptico.

Horquilla orientable
para el ajuste del
portalámparas.

Reflector Darklight
fijo.

Aro de empotramiento.

93
2.7 Luminarias
2.7 2.7.1 Luminarias de instalación fija

Luminarias Existen múltiples tipos de luminarias.


Un grupo significativo está formado por
2.7.1.1 Downlights
luminarias decorativas, cuyo efecto lumi- Tal como da a entender su nombre, los
noso tiene menos importancia que el as- Downlights dirigen la luz principalmente
pecto exterior. Pero este campo no lo tra- de arriba abajo. Habitualmente se mon-
taremos con más detalle. Nos centraremos tan en el techo. A menudo pueden ser
en las luminarias con propiedades lumi- empotrados en el mismo, de modo que
notécnicas definidas, que pueden servir prácticamente no aparecen como lumina-
como elementos de construcción en la rias y sólo tienen efecto a través de su
iluminación arquitectónica. También aquí luz. Pero los Downlights también se ofre-
existen múltiples tipos, que se pueden cen en versión de superficie y suspendi-
clasificar según los más diversos puntos dos. Una forma especial, que casi siempre
de vista. En este caso parece lo más razo- se aplica en la iluminación de pasillos
nable clasificarlas en luminarias de ins- o de exteriores, son los Downlights para
talación fija, luminarias orientables y montaje en pared.
estructuras luminosas.
En su forma básica los Downlights radian
un cono luminoso verticalmente hacia
2.7.1 Luminarias de instalación fija abajo. Habitualmente son montados en el
techo, iluminando el suelo u otras super-
Las luminarias fijas están fuertemente ficies horizontales. Sobre superficies verti-
unidas a la arquitectura. Ocasionalmente cales —por ejemplo, paredes— sus conos
se pueden ajustar diferentes direcciones luminosos forman características entradas
de luz, pero debido al montaje fijo la di- de forma hipérbola (scallops).
rección de irradiación casi siempre está Los Downlights se ofrecen con una
indicada. Según las características de la variada distribución luminosa. Los de haz
luminaria y el tipo de construcción pode- intensivo iluminan una superficie más
mos hablar de una serie de subgrupos. pequeña, pero por su mayor ángulo de
apantallamiento deslumbran menos que
los Downlights de radiación horizontal.
En algunos tipos de Downlights se colo-
can adicionalmente rejillas de apantalla-
miento en el orificio del reflector, para
proporcionar un menor deslumbramiento.
En Downlights con reflector Darklight
el ángulo de apantallamiento de la lám-
para es idéntico al ángulo de apantalla-
miento de la luminaria*, de modo que
se produce en la luminaria una radiación
horizontal y al mismo tiempo un rendi-
miento óptico óptimo de ésta.

Downlight empotrado
para lámparas incan-
descentes. Mediante
la técnica Darklight
resulta claramente
un cono luminoso li-
mitado con idéntico
* Los autores hacen la distinción entre el ángulo ángulo de apantalla-
de apantallamiento de la lámpara (Abschirm- miento.
winkel ) y el de la luminaria (Abblendwinkel ).
(Nota de la traductora.)

94
2.7 Luminarias
2.7.1 Luminarias de instalación fija

Según los contornos Los Downlights de doble foco disponen Los Downlights de pared (bañadores de
de reflector se pueden de similares cualidades a los Downlights pared) disponen de una distribución lumi-
lograr diferentes ángu-
los de apantallamiento tradicionales, pero por su especial forma nosa asimétrica, no sólo dirigen la luz
con el mismo recorte de reflector posibilitan un alto rendi- verticalmente hacia abajo, sino también
de techo. miento luminoso con una pequeña aber- directamente sobre superficies verticales.
tura de techo. Se utilizan para conseguir adicionalmente
a la parte de iluminación horizontal una
iluminación uniforme de superficies de
Downlight de doble pared. Los Downlights-bañador de pared
foco con reflector iluminan según su ejecución una parte
elipsoide y reflector de de pared, una esquina del espacio o tam-
apantallamiento para- bién dos secciones de pared situadas en-
30˚ bólico adicional con
recorte de techo espe- frente de ellos.
cialmente pequeño.

40˚

50˚

Downlight-bañador
de pared con reflector
Darklight y segmento
elipsoide adicional
para la generación
de la parte de la pared
a iluminar.

Formas de montaje de
Downlights: empo-
trado, semiempotrado, Montaje de Downlights
de superficie, suspen- de doble foco en te-
dido y de pared. chos horizontales
e inclinados.
Downlight empotrado
para lámpara de des-
carga de alta presión.
Lámpara y reflector
están separados por
un cristal de seguridad.

Downlight empotrado
para lámpara fluores-
cente compacta, for-
mas constructivas con
reactancia integrada
y por separado (arriba)
así como reflector de
rejilla cruzada (abajo).

Representación simbólica
en planta: Downlight-ba-
ñador de pared, bañador
doble y bañador de
esquina.

95
2.7 Luminarias
2.7.1 Luminarias de instalación fija

El Downlight-proyector orientable sirve Los Downlights climáticos sirven para la


para la iluminación acentuada de diferen- impulsión con retorno de aire regulable.
tes áreas y objetos. Mediante la orienta- Coordinan los orificios para iluminación
ción del cono luminoso se puede adaptar y ventilación, proporcionando de este
a diferentes tareas de iluminación. Su modo una imagen uniforme del techo.
distribución luminosa es de haz intensivo Los Downlights climáticos pueden tener
a medio horizontal. conexiones para el retorno de aire regula-
ble para la impulsión o para el retorno
y la impulsión de aire.
Los Downlights se ofrecen para un
sinfín de tipos de lámparas. No obstante,
las fuentes de luz más habituales son
lámparas incandescentes, halógenas in-
candescentes, de descarga de alta presión
y fluorescentes compactas.

Downlight con lámpara


incandescente para
360˚ el retorno de aire regu-
lable. El calor de con-
vección de la lámpara
40˚ incandescente es eva-
cuado por la corriente
de aire.
Downlight-proyector
orientable con lámpara
reflectora ajustable y
reflector de apantalla-
miento. Por regla ge-
neral, los proyectores
orientables son gira-
bles a 360° y orien-
tables a 40°. De este
modo, el proyector
puede orientarse
tanto sobre superficies
horizontales como ver-
ticales.

Downlight con con-


ducción combinada
de impulsión y retorno
de aire regulable.

Downlight con con-


ducción de retorno de
aire regulable para
lámparas fluorescentes
compactas. El retorno
de aire regulable se
Downlight-proyector lleva por separado de
orientable con reflec- la lámpara, debido a
tor de apantalla- que la potencia de re-
miento. frigeración de éste
puede influir sobre las
cualidades de servicio
de la fuente de luz.
Downlight-proyector
orientable con mon-
tura de apantalla- L (dB(A)) Zona del nivel de po-
miento. tencia acústica L en
40
función del flujo vo-
lumétrico de retorno
20
de aire regulable V.
Downlight-proyector V (m3/h) Valores típicos para
100 140 180
orientable con suspen- Downlights.
sión en cardan.
1,0 Factor calorífico final Área del factor calorí-
fico final en función
0,6 del flujo volumétrico
de retorno de aire re-
Downlight-proyector 0,2 gulable V. Valores típi-
orientable como pro- V (m3/h) cos para Downlights.
yector esférico. 100 140 180

96
2.7 Luminarias
2.7.1 Luminarias de instalación fija

2.7.1.2 Uplights 2.7.1.3 Luminarias de retícula lights se ofrecen en los tipos empotrables,
de superficie y para ser suspendidas.
Los Uplights irradian —al contrario de los Las luminarias de retícula están construi- Las luminarias de retícula disponen en
Downlights— hacia arriba. Se pueden das para fuentes de luz lineales, como su forma básica de una distribución lumi-
aplicar para iluminar el techo, para la ilu- lámparas fluorescentes o fluorescentes nosa simétrica axial. Se ofrecen con án-
minación indirecta de un espacio median- compactas. El nombre lo reciben por su gulos de apantallamiento entre 30° y 40°
te luz reflejada en el techo o para ilumi- recubrimiento, que puede componerse de y diferentes características de irradiación,
nar paredes por reflexión de luz. Los rejillas antideslumbrantes que hacen una de modo que la distribución de luz y la li-
Uplights se pueden instalar en el suelo función de apantallamiento, de reflecto- mitación de deslumbramiento pueden ser
o en la pared. res brillantes conductores de la luz o de adaptadas a cada exigencia.
rejillas prismáticas. Las luminarias de retí-
Los Up-Downlights son la combinación cula producen poco brillo y modelación
de un Uplight y un Downlight, por lo que por las fuentes de luz lineales de baja lu-
pueden proporcionar la iluminación si- minancia. Su distribución luminosa es casi
multánea del suelo y del techo o una ilu- siempre horizontal, de modo que se utili-
minación de pared por reflexión de luz. zan sobre todo para la iluminación de
Los Up-Downlights se pueden montar grandes superficies.
en la pared o suspendidos. Las luminarias de retícula tienen nor-
malmente una forma rectangular alar-
gada (luminaria de mucho campo); para
Up-Downlight para lámparas fluorescentes compactas tam-
lámparas de vidrio
prensado montado bién hay formas cuadradas y esféricas
en pared. a disposición. A semejanza de los Down-
Luminaria de retícula
para lámparas fluores-
centes con reflector
Darklight y reflector
superior evolvente. Las
luminarias de retícula
pueden tener una
forma rectangular
(luminaria de mucho
campo), cuadrada y
también esférica.

30 60 90 I (cm) T [W] TC-L [W]


18
24
18 36, 40, 55
36
58

Sección de una lumi- 30 60 90 I (cm) T [W] TC-L [W]


naria empotrable de
suelo para lámparas 18
reflectoras halógenas.

24

36, 40, 55

Comparación de ta- 30 60 90 I (cm) T [W] TC-L [W]


maño de luminarias
de retícula de diferen- 18
tes formas y equipa-
mientos.
24

Formas de montaje de
Uplights y Up-Down-
lights: montajes en pa- 36
red, sobre el suelo y
empotrado en suelo.

97
2.7 Luminarias
2.7.1 Luminarias de instalación fija

En caso de solicitar un menor des-


lumbramiento por reflexión, se pueden
utilizar luminarias de retícula con carac-
terística Batwing, que radian su luz prin-
cipalmente bajo ángulos planos, de modo
que sólo se emite poca luz en la zona crí-
tica de reflexión. El deslumbramiento di- Luminarias de retícula
recto en luminarias de retícula se puede y sus formas de mon-
taje: empotrable en
limitar de varias maneras. En su forma techo, de superficie,
más sencilla las luminarias de retícula a raíles electrificados,
disponen de una rejilla de apantalla- a pared, con soporte
miento para la limitación del ángulo de y suspendido.
irradiación. No obstante, se consigue un
grado de rendimiento mayor de la lumi-
naria mediante reflectores de rejilla con-
ductores de luz. Estos reflectores pueden
componerse tanto de un material de alto
brillo como mate. Los reflectores mate
proporcionan una luminancia de techo
uniforme y adaptada a la luminosidad del
reflector, en tanto que los de alto brillo
pueden aparecer oscuros dentro del án-
gulo de apantallamiento, pero pueden
causar reflejos brillantes (de espejo) en el
reflector. Otra posibilidad para la conduc-
ción de luz en estas luminarias son las
rejillas prismáticas.

Luminarias de retícula
y sus formas de cons-
trucción (de arriba
abajo): luminaria con
rejilla de lamas; lumi-
naria con reflector de
rejilla y rejilla prismá-
Disposición de lámparas tica adicional para re-
en luminarias de retícula: ducir la luminancia de
disposición estándar por la lámpara y mejorar la
encima de reflectores reproducción de con-
transversales (arriba, izda.); traste, y luminaria con
disposición trasladada rejilla prismática.
hacia arriba para aumentar
el ángulo de apantalla-
miento (centro, izda.);
equipamiento de dos lám-
paras en disposición hori-
zontal y vertical (abajo,
izda. y arriba, dcha.);
disposición hacia un lado
para una distribución
de luz asimétrica (centro,
dcha.), y equipamiento
de dos lámparas con doble
reflector (abajo, dcha.).

98
2.7 Luminarias
2.7.1 Luminarias de instalación fija

Las luminarias de retícula asimétricas Las luminarias de retícula-BAP se em- Las luminarias de retícula directa-indi-
proyectan la luz principalmente en una plean para la iluminación de puestos de recta son suspendidas del techo o monta-
dirección. Se pueden utilizar para la ilu- trabajo con pantalla. Deben disponer en das a la pared. Producen una parte de ilu-
minación uniforme de paredes o también ambos ejes principales de un ángulo de minación directa sobre las superficies
aplicarlas para evitar el deslumbramiento apantallamiento de por lo menos 30° y no horizontales debajo de la luminaria y al
por luz radiada en dirección a ventanas deben sobrepasar una luminancia media mismo tiempo proporcionan luminosidad
o puertas. de 200 cd/m2 por encima del ángulo de al techo y una iluminación general difusa.
apantallamiento. Por este motivo están
principalmente equipadas con reflectores
de alto brillo. En la utilización de panta-
llas modernas con contraste positivo se
permiten luminancias más altas, en casos
críticos, en cambio, se podría necesitar un
apantallamiento de 40°. -10˚ 10˚

-30˚ 30˚

-10˚ 10˚

30˚ 30˚
-30˚ 30˚

-10˚ 10˚

40˚ 40˚
-30˚ 30˚

Ángulo de apantalla-
miento de 30° en los
-10˚ 10˚
dos ejes principales
(ángulo de apantalla-
miento límite 60°) -30˚ 30˚
(arriba) y ángulo de
apantallamiento de
40° en los dos ejes Típicas distribuciones
principales (ángulo de luminosas de lumi-
apantallamiento límite narias de retícula: lu-
50°) (abajo). minaria de radiación
directa; luminaria
directa-indirecta con
mayor parte directa;
Luminarias de retícula luminaria directa-indi-
asimétricas (de arriba recta con mayor parte
abajo): iluminación de indirecta, y luminaria
pared mediante orien- de radiación indirecta.
tación de un reflector
de radiación simétrica;
iluminación mediante
un bañador de pared
con reflector lateral
elíptico, e iluminación
sin parte de pared (por
ejemplo, en una zona
de ventanas) mediante
una luminaria con re-
flector lateral plano.

99
2.7 Luminarias
2.7.1 Luminarias de instalación fija

Las luminarias de retícula climáticas 2.7.1.4 Bañadores


sirven para la conducción con retorno
de aire regulable y para dar una imagen Los bañadores sirven para la iluminación
de uniformidad al techo. Estas luminarias uniforme de superficies, es decir, de pare-
también pueden llevar conexiones para la des, techos y suelos. Forman parte de los
impulsión de aire, para el retorno de aire grupos de Downlights y luminarias de re-
o para impulsión y retorno de aire. tícula, pero también abarcan formas pro-
pias de luminarias.
Los bañadores de pared iluminan la pared
y, según el tipo de construcción, también
una parte del suelo. Bañadores de instala-
ción fija se ofrecen en versiones empotra-
bles y de superficie para el techo.

Bañador de pared para


lámpara reflectora con
una lente para la dis-
persión del cono lumi-
noso y un reflector
de apantallamiento.
La parte de ilumina-
ción en el suelo es
baja, la iluminación
de la pared es especial-
mente uniforme.

Luminarias de retícula
con conducción de re-
gulación de aire para
techos de depresión,
para conducción de
retorno de aire en ca-
nales y para la conduc-
ción combinada de im- Bañador de pared para
pulsión y retorno de lámparas fluorescentes
aire. compactas.

Bañador de pared con


reflector elipsoide para
lámparas halógenas in-
candescentes.

Bañador de pared con


lente de escultura y re-
flector-montura de ba-
ñador para lámparas
reflectoras.

Bañador de pared para


lámparas fluorescentes.
La parte directa de la
iluminación es apanta-
llada y el contorno de
reflector proporciona
una iluminación de pa-
red especialmente uni-
forme. Con un elemen-
to prismático adicional
(abajo) se consigue un
inicio de luz a ras de
techo por debajo del
nivel de techo.
Bañador de pared para
montaje con brazos.

100
2.7 Luminarias
2.7.1 Luminarias de instalación fija

Los bañadores de techo sirven para ilumi- Los bañadores de suelo se utilizan princi- 2.7.1.5 Luminarias de integración
nar o dar luminosidad a techos, así como palmente para la iluminación de pasillos arquitectónica
para la iluminación general indirecta. y otros pasos de circulación. Se montan
Se montan en la pared por encima del ni- relativamente bajos empotrados en la pa- Algunas formas de iluminación utilizan
vel de visión o suspendidos. Se equipan red o de superficie por encima del suelo. elementos de la arquitectura como com-
principalmente con lámparas muy lumi- ponente luminotécnico efectivo. Ejemplos
nosas como las halógenas incandescentes típicos son techos luminosos, pozos de
para tensión de red y lámparas de des- luz, iluminación de molduras o contornos
carga de alta presión. que reciben luz indirecta. También en es-
tas construcciones individuales se pueden
aplicar luminarias comercialmente usua-
les, por ejemplo, para lámparas o tubos
fluorescentes.
Por regla general las formas de ilumi-
nación integradas en la arquitectura son
poco eficientes y luminotécnicamente
difíciles de controlar, por lo que el papel
que desempeñan en la iluminación propia
de espacios no es importante. En cambio,
para la configuración acentuada de la ar-
quitectura, por ejemplo, para la acentua-
ción de contornos de elementos arquitec-
tónicos, son destacadamente apropiadas.

Bañador de techo Bañador de suelo em-


montado en pared. potrable. La parte di-
El contorno de reflec- recta es apantallada
tor proporciona una y el contorno de re-
iluminación uniforme flector produce una
del techo. iluminación uniforme
del suelo.

Formas constructivas
de bañadores de suelo:
forma esférica y cua-
drada para lámparas
incandescentes o fluo-
rescentes compactas, y
forma rectangular para Luminarias integradas
Formas constructivas lámparas fluorescentes. en la arquitectura en
de bañadores de techo: elementos de techo
montaje en pared; suspendidos, en techos
con soporte de una cassette y bóvedas, así
luminaria y de dos, y como en construccio-
suspendido con dos nes de pared.
luminarias.

101
2.7 Luminarias
2.7.2 Luminarias desplazables

2.7.2 Luminarias desplazables 2.7.2.1 Proyectores


En proyectores para la
iluminación de acento
A diferencia de las luminarias de instala- Los proyectores son la forma más usual se puede variar el án-
ción fija, las luminarias desplazables se de luminarias desplazables. Iluminan un gulo de irradiación me-
pueden montar en diferentes lugares, área limitada, de modo que se aplican diante la elección co-
rrespondiente de
aplicándose principalmente en raíles elec- menos para la iluminación general y más reflectores o lámparas
trificados o en estructuras luminosas. Por para la iluminación acentuada de objetos. reflectoras. Se hace
otra parte, son casi siempre variables en Debido a su variabilidad en cuanto al lu- aquí la distinción entre
la dirección de luz y no están fijadas en gar de montaje y orientación, se pueden Spot (haz intensivo
con aprox. 10°) y Flood
una posición definida, sino que se pueden adaptar a tareas alternativas. (haz extensivo con
orientar libremente. Se pueden adquirir proyectores con aprox. 30°).
diferentes ángulos de irradiación. Una
distribución luminosa intensiva posibilita
la iluminación de áreas más pequeñas
desde distancias más grandes, mientras
que la distribución más horizontal de
proyectores-bañadores posibilita con una
sola luminaria iluminar una zona mayor.
Se ofrecen proyectores para numero-
sos tipos de iluminantes. No obstante,
como se pretende una irradiación inten-
siva y definida, se aplican preferente-
mente fuentes de luz como lámparas in-
candescentes, halógenas-incandescentes
y de descarga de alta presión, ocasional-
mente también lámparas fluorescentes
compactas. Lámparas de mayor volumen,
como lámparas halógenas incandescentes
de doble casquillo y lámparas de descarga
de alta presión, así como lámparas fluo-
rescentes compactas se utilizan principal- Representativo para
mente para proyectores-bañadores, mien- bañadores es un án-
gulo de irradiación es-
tras que las fuentes de luz casi puntuales pecialmente ancho, de
como lámparas halógenas de bajo voltaje aprox. 90°, para la ilu-
o lámparas de halogenuros metálicos po- minación horizontal
sibilitan un enfoque especialmente inten- de la pared.
sivo de la luz. Los proyectores se pueden
equipar con reflectores o lámparas reflec-
toras. Algunos tipos de proyectores están
equipados con lentes condensadoras o
lentes Fresnel para un ángulo de irradia-
ción variable. Proyectores con sistemas
de reproducción (proyectores de con-
torno) posibilitan adicionalmente, me-
diante la proyección de diafragmas y
carátulas (gobos), diferentes contornos
de conos luminosos o imágenes. Lo típico
para proyectores es la posibilidad de apli-
car elementos adicionales, como lentes
dispersoras y de escultura, filtros de color,
de UV o infrarrojos, así como diferentes
elementos antideslumbrantes, como vise-
ras y cilindros antideslumbrantes, dia-
fragma ranurado o rejillas de panal.
Proyectores para lám-
paras halógenas de
bajo voltaje se pueden
instalar en raíles elec-
trificados de b. v.; el
transformador se
puede ocultar en un
falso techo o ser visible
en el raíl electrificado
(arriba). En el servicio
a raíles electrificados
para tensión de red el
transformador se en-
cuentra casi siempre
integrado en el adap-
tador o montado a la
luminaria (abajo).

102
2.7 Luminarias
2.7.2 Luminarias desplazables

2.7.2.2 Bañadores de pared


Los bañadores de pared existen tanto
como luminaria de instalación fija como
orientables. No obstante, en el caso de
ser orientables, lo son menos en cuanto
a la orientación de la luz. Los bañadores
de pared orientables —por ejemplo, en ra-
íles electrificados— pueden proporcionar
una iluminación temporal o también con-
tinua de superficies verticales. Principal-
mente, pueden estar equipados con lám-
paras muy luminosas (lámparas halógenas Bañadores de pared
incandescentes para tensión de red, lám- orientables en diferen-
tes formas, que se pue-
paras de halogenuros metálicos) o con den adaptar a distintas
lámparas fluorescentes (convencionales alturas y distancias de
y compactas). pared.

Proyector de escena
en diferentes formas
(de arriba abajo): pro-
yector condensador y
elipsoide como proyec-
tor con lente de en-
foque; proyector pa-
rabólico; proyector Bañadores de pared con
para lámparas reflec- lámparas halógenas in-
toras, y proyector Fres- candescentes, lámparas
nel con ángulo de irra- fluorescentes compactas
diación variable. y lámparas fluorescentes
convencionales.

Accesorios para pro-


yector y proyector de
escena: rejilla de panal,
lente de escultura, fil-
tro, montura antides-
lumbrante y visera an-
tideslumbrante.
Brazo de pared con
transformador inte-
grado para proyector
de bajo voltaje; mon-
taje a pared (arriba)
y pared móvil (centro).
Brazos de pared para
el montaje de estruc-
turas luminosas y lu-
minarias individuales
pesadas (abajo).

103
2.7 Luminarias
2.7.3. Estructuras luminosas

2.7.3. Estructuras luminosas Un subgrupo de las estructuras lumi- mediante raíles electrificados o salidas de
nosas lo forman las vigas de soporte elec- conexión, la posibilidad adicional de mon-
Las estructuras luminosas son sistemas trificadas, que sirven exclusivamente para tar luminarias orientables. Se componen
que se componen de elementos modula- la sujeción y el suministro eléctrico a las de elementos tubulares o paneles, casi
res, que unen luminarias integradas y que luminarias orientables. Las vigas de so- siempre suspendidos del techo. Las es-
posibilitan la fijación y el suministro eléc- porte se pueden montar mediante raíles tructuras luminosas utilizan sobre todo
trico a luminarias orientables —por ejem- electrificados o sistemas tubulares y de elementos con luminarias de rejilla inte-
plo, proyectores—. Por lo tanto, reúnen paneles con raíles electrificados integra- gradas, que se pueden aplicar tanto para
la posibilidad de luminarias orientables dos, directamente en techos y paredes o la iluminación directa en general como
y de instalación fija. suspendidas del techo. Para estructuras para la iluminación indirecta de luz refle-
Las estructuras luminosas se pueden de amplia extensión libre existen sistemas jada por el techo. Para la iluminación
componer de raíles, vigas, perfiles tubula- portantes con una elevada capacidad de acentuada sirven elementos con Down-
res o paneles. Lo típico es el montaje mo- carga estática. lights o Downlights-proyectores orienta-
dular, que posibilita la construcción de Las estructuras luminosas —en el verda- bles integrados (a menudo en la técnica
numerosas variantes estructurales —desde dero sentido— se caracterizan por lumina- halógena de bajo voltaje); mediante ele-
disposiciones lineales hasta retículas en rias integradas, pero a menudo ofrecen, mentos con lámparas incandescentes o
grandes superficies que se componen de halógenas incandescentes de libre radia-
elementos básicos y de unión estandari- ción se pueden lograr efectos decorativos.
zados—. De este modo se tiene la posibili- Otros elementos permiten el montaje de
dad de adaptar estructuras luminosas a la luminarias de señalización, cajas de en-
arquitectura o incluso de crear estructu- Raíl electrificado trifá- chufe o altavoces.
ras arquitectónicas propias, que propor- sico para tensión de
red y raíl electrificado
cionan un aspecto integrado y uniforme monofásico de bajo
de la instalación de iluminación. voltaje.

Adaptador con inte-


rruptor de elección de
fase para raíl electrifi-
cado trifásico.

Estructuras portantes
en diferentes formas:
desde el raíl electrifi-
cado hasta la estruc-
tura de viga de amplia
extensión.

Tapa final, acopla-


miento, acoplamiento
flexible, conexión an-
gular, conexión en T y
conexión en cruz para
raíles electrificados.

Vigas de soporte con


Downlights (arriba,
izda.), luminaria de
rejilla (arriba, dcha.),
bañadores de techo
(abajo, izda.) y Uplight
(abajo dcha.).

Estructura luminosa;
perfil vacío con dife-
rentes elementos: lu-
minaria de retícula,
Downlights (en caso
necesario, también al-
tavoces, conexiones a
la red, etc.), bañadores
de pared, raíles electri-
ficados, proyectores
orientables y lumina-
rias de señalización.

Secciones de estructu-
ras luminosas en dife-
rentes formas de perfil.

104
2.7 Luminarias
2.7.4 Con reflector secundario
2.7.5 Sistemas de conductores de luz

2.7.4. Luminarias con reflector en la aplicación de fuentes de luz de alta 2.7.5 Sistemas de conductores de luz
secundario luminancia, como las lámparas halógenas
incandescentes o las lámparas de haloge- Los conductores de luz permiten el trans-
Debido al incremento de los puestos de nuros metálicos, se puede conseguir un porte de la luz en cualquier dirección,
trabajo con pantalla han aumentado las elevado confort visual, sin que por ello también en trayectos curvados —de modo
exigencias al confort visual, sobre todo en se tenga que renunciar a una iluminación que es posible separar la verdadera fuente
cuanto a la limitación del deslumbra- diferenciada. luminosa de la salida de luz—, y ya tam-
miento directo y el deslumbramiento por bién, para fines de la iluminación, de los
reflexión. La ausencia de deslumbramien- suficientes flujos luminosos en la utiliza-
tos se puede conseguir mediante la utili- ción de hazes de fibra de vidrio. Los con-
zación de luminarias-BAP adecuadamente ductores de luz se aprovechan sobre todo
construidas, pero también se puede consi- en lugares en los que no se pueden utili-
derar la aplicación de otras formas de ilu- zar lámparas convencionales por su ta-
minación, como la indirecta. maño, por problemas de seguridad o por
Una iluminación exclusivamente indi- ocasionar unos costos de mantenimiento
recta por la iluminación del techo ofrece imposibles de asumir. Así, se puede apro-
la deseada ausencia de deslumbramiento, vechar el orificio especialmente pequeño
pero resulta poco efectiva y ópticamente de la salida de luz en Downlights miniatu-
es prácticamente incontrolable; se pro- rizados o en los techos decorativos pare-
duce una iluminación completamente cidos a un cielo lleno de estrellas. En la
uniforme, difusa, de todo el espacio. Para iluminación de vitrinas se pueden ilumi-
posibilitar una iluminación diferenciada Luminaria con reflector nar vitrinas de cristal enteras desde su
y la aplicación de luz dirigida, en primer secundario. Reflector zócalo: al tener en el exterior la fuente de
parabólico para la
lugar se pueden combinar partes de ilu- parte directa y reflec- luz, la carga calorífica y el riesgo de lo
minación directas e indirectas en una ilu- tor secundario de expuesto se reducen. En la simulación de
minación de dos componentes, sea por el forma evolvente para modelos se pueden abastecer varios mo-
acoplamiento de luminarias de puesto la conducción de la delos de luminarias desde unas potentes
parte indirecta.
de trabajo y bañadores de techo, sea por fuentes de luz central, lo que posibilita la
estructuras luminosas con radiación di- aplicación de luminarias a escala.
recta-indirecta.
Un control óptico más amplio se per-
sigue comparativamente mediante la jo-
ven técnica secundaria. En este caso se
sustituye el techo como superficie de re-
flexión luminotécnicamente incontrolada
por un reflector secundario integrado en
la luminaria, pudiendo adelantar de este
modo información sobre sus propiedades
de reflexión y luminancia. Mediante la
combinación de un sistema de reflector
primario y otro secundario, se produce
una luminaria especialmente variable, que
tanto puede emitir exclusivamente luz in-
directa como también luz directa e indi- Luminaria con reflector Sistema de conducto-
recta en partes de libre elección. También secundario en forma res de luz, compuesto
rectangular y cua- de transmisor, conduc-
drada. tores y luminarias indi-
viduales. En el transmi-
sor se enfoca la luz de
una lámpara halógena
Estructuras luminosas de bajo voltaje a través
con luminaria secun- de un reflector elíptico
daria de radiación a la entrada de un haz
directa-indirecta, así del conductor de luz.
como indirecta. De este modo se distri-
buye la luz a los dife-
rentes conductores de
luz, saliendo por varias
luminarias conductores
de luz individuales.

Luminaria con reflector Formas típicas de lumi-


secundario de rotación Luminaria con reflector narias conductores de
simétrica para fuentes secundario suspendida luz individuales (de
de luz puntuales (por construida para radia- arriba abajo): Down-
ejemplo, lámparas de ción directa-indrecta. light con reflector de
descarga de alta pre- apantallamiento y con
sión). Formas de cons- óptica de lente para un
trucción con partes enfoque intensivo, y
directas mediante re- proyector orientable
flector parabólico con reflector de apan-
u óptica de lente, así tallamiento, y con óp-
como una luminaria tica de lente para un
puramente de radia- enfoque intensivo.
ción secundaria.

105
2.7 Luminarias

Proyectores y bañado-
res basados en formas
geométricas.

Proyectores en diferen-
tes formas y ejecucio-
nes técnicas.

El desarrollo de las
lámparas halógenas de
bajo voltaje posibilita
especialmente lumi-
narias de medidas pe-
queñas, sobre todo en
proyectores para raíles
electrificados de bajo
voltaje.

106
2.7 Luminarias

Dentro de un mismo
concepto de configu-
ración, la construcción
de luminarias para
diferentes fuentes
de luz y tareas de
iluminación nos lleva
a una amplia gama de
formas constructivas.

Mediante proyectores
de escena se pueden
conseguir efectos tea-
trales de luz como los
colores vivos y proyec-
ciones en grandes
espacios.

107
3.0 Programar con luz
3.1 Cómo programar con luz
3.1 3.1.1 Planificación de iluminación
cuantitativa

Conceptos de cómo La teoría de la iluminación artificial es


una disciplina relativamente nueva. A di-
programar con luz ferencia de la iluminación de luz diurna,
que se remonta a una tradición de varios
miles de años, no surge la necesidad de
una planificación de luz artificial hasta la
historia más reciente. Hace tan sólo 200
años la planificación de la iluminación ar-
tificial se limitaba a una hábil colocación
de unas pocas velas o lámparas de aceite,
con lo que no se lograba una iluminación
medianamente suficiente. Hace sólo apro-
ximadamente un siglo, después de una
fase de desarrollo de eficientes fuentes de
luz, que la planificación de luz dispone
de instrumentos que permiten una ilumi-
nación artificial con suficientes iluminan-
cias. Con estas posibilidades surgió, simul-
táneamente, la tarea de definir objetivos
y métodos de la nueva disciplina: decidir
según qué criterios se ha de aplicar en
cada momento la luz artificial disponible.

3.1.1 Planificación de iluminación


cuantitativa
Mientras que en el área privada las ideas
de iluminación se reducen a la elección
de luminarias que agradan por su forma
o diseño, en el área de la iluminación de
puestos de trabajo existe un claro interés
por el desarrollo de normas de ilumina-
ción efectivas y económicas. En primer lu-
gar surge la cuestión de qué iluminancias
y tipos de iluminación garantizan una
Tipo de iluminación Zonas de actividad Valores reco- óptima actuación visual y con ello una
mendados E (lux) alta productividad y seguridad contra los
Iluminación general Áreas de paso. 50 accidentes a unos costos de servicio de-
en espacios de uso Escaleras y espacios 100 fendibles.
transitorio. de estancias breves. Ambos aspectos de este programa se
Espacios sin uso continuado, 200 están estudiando intensivamente; tanto la
accesos-espacios de entrada, cuestión fisiológica de la relación entre
espacios con tránsito de público. la actuación visual y la iluminación, como
Iluminación general Despacho con puesto de trabajo 300 la cuestión luminotécnica sobre criterios
en espacios orientado a la luz diurna. comprobables para las calidades de una
de trabajo. Sala de reuniones/conferencia, 300 instalación de iluminación. Ya pronto se
espacios de venta. obtiene el resultado del concepto de una
Área oficina, ordenadores. 500 planificación de luz de orientación cuan-
Oficinas de gran extensión, 750 titativa con la iluminancia como criterio
de dibujo y construcción. central, siguiendo los criterios de la uni-
Tareas visuales con gran 1000 formidad en la iluminación, el color de
dificultad, montaje detallado, luz, la presencia de sombras y el grado
comprobación de color. de la limitación de deslumbramiento.
Iluminación adicional 2000 Sobre esta base se pueden elaborar catá-
para tareas visuales logos de normas, que para numerosas ac-
muy difíciles. tividades siempre coordinan una ilumi-
nancia mínima sobre el nivel relevante
utilizable, así como las exigencias míni-
Valores recomendados mas para los demás criterios de calidad.
de la iluminancia E En la práctica surge además la exi-
para diferentes zonas
de actividad, basán- gencia de una iluminación uniforme, casi
dose en las recomen- siempre de orientación horizontal de todo
daciones de CIE. el espacio, que se consigue más conve-
nientemente mediante una disposición
regular de las luminarias, por ejemplo,
con líneas de luminarias fluorescentes o
reticuladas con Downlights. Así, la ilumi-
nancia se orienta —correspondiendo a la
exigencia de una iluminación uniforme—
siempre en la tarea visual que se espera

110
3.1 Programar con luz
3.1.1 Planificación de iluminación
cuantitativa

Iluminación de emergencia sea la más difícil, de modo que para todas


las demás actividades se da una ilumina-
ción sobreproporcional. No hay duda de
que este concepto de una planificación de
iluminación de orientación cuantitativa
tiene éxito dentro del marco de los come-
Iluminación de seguridad Iluminación de reposición tidos indicados. Existe una relación de-
mostrable entre la calidad de luz y la ac-
tuación visual, a lo que corresponde una
repercusión definible de la calidad de ilu-
Para puestos de trabajo minación sobre eficiencia y seguridad en
de especial peligro el puesto de trabajo. Por lo tanto, queda
fundamentado que la normativa para una
oficina técnica exija un tipo de ilumina-
Para salidas de emergencia ción distinta que un almacén con estan-
terías altas. En la iluminación de áreas de
trabajo con diferentes o cambiantes acti-
vidades se muestran los límites del con-
Iluminación Iluminación cepto de una planificación de iluminación
de seguridad: de reposición: de orientación cuantitativa. Si por ejem-
La iluminación de se- La iluminación de re-
guridad sirve para posición (usualmente plo se deben iluminar una tabla de dibujo
abandonar espacios e con el 10 % de la ilu- y un puesto-CAD —un caso bastante fre-
instalaciones sin peli- minancia nominal) se cuente—, resulta que el alto nivel de lumi-
gro (iluminación de se- ocupa de la ilumina- nosidad exigido para la tabla de dibujo
guridad para salidas de ción artificial para la
emergencia) o la finali- continuidad del servi- tiene un efecto molesto para el trabajo
zación de actividades cio sobre un espacio de ante el ordenador y que la parte necesaria
sin peligro, respectiva- tiempo limitado, espe- de luz vertical para el dibujante incluso
mente, y para abando- cialmente para limita- puede hacer imposible el trabajo ante la
nar espacios con pues- ción de daños y faltas
tos de trabajo de de producción. pantalla.
especial peligro. Por lo tanto, más luz no siempre sig-
Normativas: DIN 5035 nifica mejor luz. También hay otras cali-
Normativas: ASR 7/4 5a parte. dades de luz que por principios no se de-
DIN 5035 5 a parte, DIN
57108, VDE 0108. jan clasificar en una lista de distribución
válida —lo que sirve para la limitación del
deslumbramiento directo falla en la limi-
tación por reflexión—; una luz, como la
Iluminación de seguridad* que sería necesaria para poder leer la fa-
Puestos de trabajo de Salidas de emergencia mosa tercera copia, puede resultar inso-
especial peligro portable en la lectura de textos sobre pa-
Emin = 0,1 En Emin ≥ 1 lux pel cuché. La idea frecuente de que en
pero por lo menos 15 lux (0,2 m sobre el suelo) una iluminación unitaria de 2000 lux con
En según DIN 5035, 2 a parte una óptima limitación de deslumbra-
E min 1
≥ miento y reproducción cromática ya no
E max 40
debería surgir ningún tipo de queja co-
¤t ≤ 0,5 s ¤t < 15 s (Puestos de trabajo) Exigencias a la ilumi- rresponde por tanto a una simplificación
¤t < 1 s ( Lugares de reunión, nación de salidas de inadmisible. Una iluminación óptima de
edificios comerciales) emergencia: iluminan- diferentes puestos de trabajo no se puede
cia mínima Emin, uni- realizar mediante la mejora global de la
¤t ≥ 1 min, t=1h (Puestos de trabajo) formidad Emin/Emax, de-
pero por lo menos t=3h ( Lugares de reunión, mora al conectar ¤t y «calidad» de luz, sino sólo mediante una
mientras dure el peligro edificios comerciales) duración de servicio t. orientación sobre las exigencias de las di-
ferentes áreas, es decir, mediante una re-
Exigencias a la ilumi- ducción de la exigencia de la uniformidad
nación de seguridad de de la iluminación.
puestos de trabajo con
especial peligro: ilumi- Ya en la propia zona de aplicación, la
nancia mínima Emin, de la iluminación del puesto de trabajo,
demora al conectar se muestran por tanto las limitaciones de
¤t y duración de servi- una planificación de iluminación de
cio t.
h orientación cuantitativa. Pero general-
Punto mente resulta cuestionable —aunque muy
de vista
extendida— la adopción de esta filosofía
d de la iluminación como un concepto ge-
neral de la iluminación arquitectónica.
Altura mínima h Signos de emergencia Signos de emergencia Viéndolo con mayor detenimiento, se
de signos de emer- iluminados por detrás iluminados muestra que la planificación de luz cuan-
gencia en salidas de titativa emana de un modelo de percep-
emergencia en función h= d h= d
de la máxima distan- 200 100 ción muy simplificado. Con ello se reduce
cia visual d (según todo el entorno a la idea de la «tarea vi-
DIN 4844). sual», se hace caso omiso de la arquitec-
tura, del contenido o del efecto estético
* Nota: Con independencia de lo aquí indicado deben consultarse las recomendaciones e instrucciones de un entorno visual. Lo mismo también
de obligado cumplimiento en cada país, en relación a la iluminación de emergencia. es válido para la definición del hombre

111
3.1 Programar con luz
3.1.2 Técnica de luminancia

perceptor, que prácticamente sólo se con- una posibilidad de averiguar las relaciones
cibe como una cámara ambulante —lo de luminosidad producidas por una insta-
que se considera es exclusivamente la fi- lación de iluminación planificada en el
siología de la visión—; la psicología com- juego cambiante con la arquitectura y los
pleta de la percepción no tiene lugar en objetos iluminados y desarrollar concep-
la contemplación. tos de iluminación para una distribución
Una planificación sobre este funda- de la luminosidad, sobre la cual se dis-
mento, que sólo se ocupa de la economía pone de datos.
laboral y la seguridad, ignorando todas las El verdadero rendimiento de la plani-
demás necesidades del hombre perceptor ficación de luminancia, por tanto, reside
y su entorno visual, puede provocar pro- menos en el cambio de la magnitud de la
blemas de adaptación en el puesto de referencia luminotécnica que en la am-
trabajo. Fuera del área de trabajo, una ilu- pliación del análisis planificable sobre
minación de este tipo es percibida por la todo el espacio. Si hasta la fecha se indi-
persona afectada casi inevitablemente caba para todo el espacio una iluminancia
como insuficiente; pero por lo menos la global orientada siempre en la tarea
solución de iluminación queda clara- visual más difícil, ahora se planifican las
mente por debajo de las posibilidades luminancias de todas las áreas de un en-
imaginables. torno visual.
Esto significa en primer lugar la posi-
bilidad de entrar de modo diferenciado en
3.1.2 Técnica de luminancia las diferentes tareas visuales en un espa-
cio, definir las zonas del espacio, cuya ilu-
Una planificación de luz cuantitativa minación siempre se adapta a la actividad
principalmente orientada hacia la ilumi- específica en estas áreas. Con ello, la ilu-
nancia carece de criterios para el desarro- minación de las diferentes tareas visuales
llo de una concepción que sobrepase las puede orientarse del todo por las norma-
exigencias de efectividad laboral y seguri- tivas vigentes hasta la fecha —y en este
dad, que haga justicia tanto a la arquitec- punto también calificadas— de la planifi-
tura iluminada como a las necesidades cación de iluminación cuantitativa.
de las personas que viven en ella. Pero la planificación de luminancia no
Como respuesta a este problema se queda en este reparto de zonas, que en
surge una filosofía de iluminación más última instancia sólo significaría la divi-
nueva, como la que defienden por ejem- sión de un espacio en varias áreas con-
plo Waldram y Bartenbach en los modelos vencionalmente iluminadas. Su punto de
«designed appearance» y «percepción es- mira no se dirige a la iluminación de las
table». Objetivo de este principio es un tareas visuales, sino a la relación de lumi-
procedimiento que no sólo proporciona nosidad entre tareas visuales y su en-
la suficiente iluminación para tareas vi- torno, al equilibrio de todas las luminan-
suales sino que también está en disposi- cias de una zona. Con ello se da por
ción de describir y planificar el efecto sabido que la iluminación de una zona
óptico del espacio. posibilita una óptima percepción «estable»
Para planificar el efecto visual de un sólo cuando los contrastes de luminancia
entorno se realiza en primer lugar un no están ni por debajo ni por encima de
cambio de la magnitud de la referencia determinados valores. A lo que se aspira
central. En detrimento de la iluminancia, es a una situación en la que la tarea vi-
que describe exclusivamente la potencia sual represente el área más luminosa del
técnica de una instalación de iluminación, entorno, fijando así la atención del obser-
la luminancia —una magnitud que se pro- vador. En cambio, la luminancia del en-
duce por la acción combinada de la luz torno debe ser menor, para evitar la des-
4 y el entorno iluminado, formando así la viación de la mirada, pero quedándose
base de la percepción humana— se con- dentro de un área de contraste definida.
3 vierte ahora en el criterio fundamental. La escala de contraste admisible en cada
Con el cambio hacia la luminancia como caso resulta por el estado de adaptación
2 magnitud central, se pueden concebir las del ojo a la percepción de la tarea visual;
relaciones de luminosidad y contraste en un entorno «estable» supone para el ojo
1 el entorno percibido, sea entre tarea un estado de adaptación constante, en
L (cd/m2) visual y fondo, entre diferentes objetos tanto que un entorno «inestable» lleva al
100 2 5 101 2 5 102 2 5 103 2 5 104 2 o entre objetos y su entorno. fatigoso cambio de adaptación por la
Por lo que respecta al área de la ilu- constante modificación del estado de
Áreas de luminancias minación de tareas visuales en el puesto adaptación del ojo en caso de luminan-
típicas L en espacios de trabajo no se produce ninguna modifi- cias demasiado altas o bajas del entorno.
interiores: luminancias
fuera de las zonas de cación importante debido a este cambio En la planificación de un ambiente
trabajo (1), luminan- de criterio, porque se conoce la repercu- «estable» del espacio con una distribución
cias de superficies ad- sión de diferentes relaciones de contras- de luminancia controlada no se puede
yacentes ala zona de tes sobre la actuación visual, teniéndolos trabajar sólo con los datos de una instala-
trabajo (2), luminan-
cias de tareas visuales en cuenta mediante el grado de dificultad ción de iluminación adecuada. Tal como
en el puesto de trabajo definido de la tarea visual en la iluminan- se produce la luminancia por el efecto va-
(3), luminancias límite cia. Esto, en cambio, no es válido para el riado entre la iluminancia y la reflectancia
de luminarias (4). efecto de luz en todo el espacio. A esto la de las superficies iluminadas, se deben
consideración de las luminancias ofrece proyectar conjuntamente la instalación de

112
3.1 Programar con luz
3.1.2 Técnica de luminancia

iluminación y las propiedades de material


en la planificación de luminancia. De este
modo, los contrastes de luminancia de-
seados no sólo se producen a través de
una variación de la iluminación, sino tam-
bién a través de la información dada de
los colores del entorno. El ejemplo más
notable es quizás el Museo de Arte de
Berna, donde el efecto especialmente lu-
minoso de los cuadros expuestos no se
consigue por iluminancias más altas, sino
mediante el tono gris en las paredes cir-
Relación simplificada EI = 500 lux cundantes. Los cuadros disponen en esta
entre iluminancia E, ED EA = 500 lux coyuntura de una luminancia mayor que
reflectancia ® y lumi- ED = 50 lux
nancia L en espacios de EW = 200 lux el entorno relativamente oscuro, de modo
trabajo con tareas ES = 200 lux que sus colores —al igual que con la pro-
visuales I, superficie de yección de diapositivas o la iluminación
trabajo A, techo D, con proyectores de contorno— se perciben
pared W y tabique ES EW
móvil S. como especialmente intensivos.
A primera vista se muestra aquí por
EI EA
tanto un concepto prometedor, que evita
los puntos flacos de la planificación de
iluminación cuantitativa, ofreciendo cri-
terios para una teoría de planificación de
RI = 0,7 orientación perceptiva. Pero justamente
®D RA = 0,3
RD = por el área de la psicología perceptiva se
0,7
RW = 0,5 originan considerables dudas sobre si las
RS = 0,3 luminancias y su distribución son criterios
centrales adecuados para una teoría de
®S ®W planificación de luz centrada en la per-
cepción humana.
No obstante, la luminancia aventaja
®I ®A a la iluminancia en cuanto a que se basa
efectivamente en la percepción: la propia
luz es invisible, sólo se puede percibir a
través de la reflexión en objetos. A pesar
LI = 111 cd/m 2 de ello, la luminancia no es idéntica a la
LD LA = 48 cd/m 2 luminosidad realmente percibida; la
LD = 11 cd/m 2
LW = 32 cd/m 2 muestra de luminancia sobre la retina
LS = 19 cd/m 2 proporciona únicamente la base de la per-
cepción, que sólo se lleva a cabo a través
LS LW
de complejos procedimientos de interpre-
tación en el cerebro. Esto también es va-
lido para las escalas de luminancias amol-
LI LA dadas al estado de adaptación del ojo
o la conversión en escalas de luminosidad
de iguales distancias: entre la imagen
realmente percibida y las luminancias de
la imagen retiniana no existe ninguna re-
lación directa.
Si en su percepción el hombre estu-
viese exclusivamente atado a la luminan-
cia, estaría entregado sin amparo a las
desconcertantes muestras de luminosidad

L= E
Cálculo de la luminan- de su entorno; nunca sería capaz de sepa-
cia L en función de π rar color y reflectancia de un objeto de las
la iluminancia E y la
reflectancia ®. La fór- diferencias de iluminación o percibir for-
mula sólo es válida con mas espaciales. Pero la percepción apunta
exactitud en caso de justamente a estos factores constantes
reflectancias total- del entorno, a formas y cualidades de ma-
mente difusas, pero en
la práctica da general- terial; las variantes muestras de la lumi-
mente buenos valores nancia representan en este caso sólo un
aproximados. medio de ayuda y base de partida, pero
no el objetivo de la visión.

113
3.1 Programar con luz
3.1.2 Técnica de luminancia

Sólo por el conocimiento de las relaciones deslumbramiento no sólo supone un alto


de iluminación y recurriendo a los fenó- contraste de luminancia, sino también el
menos de constancia se pueden hacer in- deficiente contenido informativo de la
terpretaciones sobre los objetos basados superficie deslumbrante. No es la ventana
en la muestra de luminancia de la retina, con vistas a un paisaje soleado lo que
se produce por un sinfín de desconcertan- deslumbra, sino —a pesar de la baja lumi-
tes superficies la familiarizada imagen de nancia— el vidrio opalino, que impide esta
una realidad tridimensional. Con ello las vista; no deslumbra el cielo azul vera-
relaciones de luminosidad realmente per- niego con algunas nubes sueltas, sino el
cibidas y basadas en la muestra de lumi- cielo uniformemente grisáceo de desluci-
nancia pueden sufrir una considerable dos días otoñales.
desviación. Por este motivo aparece el Pero si el caso extremo de un am-
cielo cubierto y gris por encima de un biente «inestable» ya no se puede definir
campo nevado —a pesar de su luminancia de modo abstracto, se tambalea conside-
mucho más alta— más oscuro que la rablemente el intento de una descripción
nieve. Del mismo modo se ignora el des- técnica de luminancia fuera del contexto
censo de luminancia sobre una pared la- sobre estados ideales. En este caso se fijan
teralmente iluminada, intensificándose en los contrastes de luminancia con valores
L (cd/m2) cambio los lados de un cubo si se corrigen máximos alrededor de 1:3 y 1:10, respec-
las relaciones de color y valores de grises tivamente, entre el campo interior y el
500 en diferentes zonas iluminadas de tal ma- campo directo más o menos alejado, la
400 nera que se pueda percibir una escala escala de expresión del luminotécnico se
uniforme. limita a una floja medida intermedia.
300 En cualquier caso, por tanto, si se Fenómenos como brillo y modelación
200 considera menos el registro de luminan- acentuada, que son esenciales para la in-
cias frente a la percepción de constantes formación sobre los materiales de nuestro
100 propiedades de objetos, la obtención de entorno, prácticamente se excluyen; si-
informaciones sobre el entorno tiene cla- tuaciones de luminancia como las que
0,2 0,4 0,6 0,8 1,0 ® ramente preferencia frente a la pura ima- proporciona cualquier día soleado y cual-
gen óptica. Pero este aspecto central del quier paseo por la nieve se consideran in-
Luminancia preferente proceso de informaciones no puede con- deseadas. Si una situación de iluminación
L de tareas visuales en siderarse según la teoría perceptiva que resulta agradable o indeseada, desde
función de la reflec-
tancia ® de la tarea vi- se basa en la luminancia. Al igual que en luego se decide sólo en la situación con-
sual. Las luminancias la planificación de luz cuantitativa, per- creta; los contrastes de luminancia en la
preferentes para el siste la técnica de luminancia en un con- playa no resultarán tan altos para quien
experimento son pro- cepto puramente fisiológico, que reduce tome el sol o un baño, pero si para quien
porcionales en relación
a la reflectancia; por lo el proceso de la percepción sobre la ima- intente leer un libro. Resulta tan difícil
que resultan si se da gen óptica en el ojo, quedando desatendi- derivar de la luminancia la luminosidad
una iluminancia uni- dos todos los procesos del otro lado de la realmente percibida, como deducir por el
forme. Por consiguien- retina. El contenido informativo del en- volumen del contraste de una situación
te, la iluminancia
resulta un criterio pre- torno percibido y los intereses del hombre luminosa concluyentemente a un estado
ferente en la percep- perceptor respecto al mismo no se pue- de iluminación perceptible, así mismo
ción de tareas visuales den registrar en esta muestra, pero justa- resulta casi imposible evitarle al lumino-
frente a la luminancia. mente el juego variante de informaciones técnico tener que «pelearse» con una si-
e intereses proporciona la elaboración de tuación concreta, su oferta informativa
la imagen registrada, la relativización y las necesidades de los hombres percep-
de luminancias y la intensificación o el tores en este entorno.
desentendimiento de los niveles de lumi- Debido a la extraordinaria capacidad
nancia percibidos por el ojo. de adaptación del ojo humano, cualquier
Si la percepción apunta hacia la ela- valoración de conceptos de iluminación
boración informativa y transcurre en resulta difícil. Un instrumento de percep-
función de informaciones detectadas, en ción, que es capaz de proporcionar resul-
ningún caso puede ser analizada indepen- tados útiles tanto en los 0,1 lux de una
dientemente del contenido informativo clara noche con estrellas como en los
del correspondiente entorno visual. En 100000 lux de un día soleado y que no se
vista de lo cual cada intento de querer deja perturbar esencialmente en su rendi-
definir normas de iluminación en general miento por contrastes de luminancia de
válidas, independientes de la situación 1:100, también está en disposición de
concreta, resulta cuestionable. Esto tam- equilibrar las repercusiones de una plani-
bién es válido para el estudio de la defini- ficación de iluminación insuficiente. Así,
ción abstracta de situaciones de ilumina- no es de extrañar que también las instala-
ción «estables», tal como se adopta por la ciones de iluminación, que no tienen en
técnica de luminancia. cuenta las necesidades más esenciales del
Una definición general, independiente hombre perceptor, sean sensiblemente
de la situación, de las exigencias para la aceptadas. Si aparece insatisfacción, por
aparición del deslumbramiento psicoló- ejemplo con la iluminación del puesto de
gico —la forma más extrema de una si- trabajo, a menudo los afectados no pue-
tuación de iluminación «inestable», mo- den encontrar las causas en la planifica-
lesta— fracasa por la deficiente inclusión ción de iluminación, la crítica se canaliza
del contenido informativo de las superfi- casi siempre en dirección al cándido ilu-
cies deslumbrantes. Se muestra que el minante «lámpara neón».

114
3.1 Programar con luz
3.1.3 Bases de una planificación de ilu-
minación orientada a la percepción

Por lo tanto, no se pueden valorar los el entorno visual es más que una configu-
avances en la planificación de iluminación ración de superficies ópticamente efecti-
con una evidente diferenciación entre so- vas, se pueden analizar adecuadamente
luciones claramente falsas y claramente tanto las ofertas respecto al contenido
correctas. Un concepto de planificación como las estructuras y calidades estéticas
cuantitativo puede demostrar evidentes de una arquitectura. Por otra parte, el
éxitos en la iluminación de puestos de hombre ya no es visto como simple regis-
trabajo, incluso si la iluminación está cen- trador de su entorno visual, sino como
trada de modo totalmente parcial sobre la factor activo en el proceso de percepción,
optimización de la actuación visual. Del como sujeto activo que construye su ima-
mismo modo se puede considerar la téc- gen de un entorno visual debido a un sin-
nica de luminancia como un paso en la fín de expectativas y necesidades.
dirección correcta; la expansión del análi- Por la sintonía de dos factores centra-
sis planificable de la tarea visual por todo les —las propuestas estructurales de un
el espacio y la propagación de una plani- entorno visual y las necesidades del hom-
ficación de luz por áreas son progresos bre en esta situación— se desarrolla el
que, con toda seguridad, pueden influir modelo significativo de un espacio, pu-
en la calidad de la iluminación. diendo analizar el valor útil de determina-
Si bien se consiguen soluciones de das zonas y funciones. Por otra parte, sólo
iluminación mediante procedimientos sobre la base de este modelo de concepto
cuantitativos que resulten aceptables es posible proyectar la iluminación como
dentro del amplio espectro de la adapta- tercer factor variable en el proceso visual
ción visual, aún no se ha conseguido una y adaptarlo adecuadamente a dicho mo-
iluminación que corresponda a todas las delo. Así, por ejemplo, es completamente
necesidades esenciales de la percepción. diferente la orientación necesaria según
Tanto la planificación de luz cuantitativa el entorno: la luz como sistema conductor
como la técnica de luminancia permane- puede tener una importancia significativa
cen en un nivel de planificación pura- en un palacio de congresos donde se pro-
mente fisiológico, que fuera de la obser- duce un continuo cambio de visitantes, en
vación aislada de tareas visuales no tanto que queda en un segundo término
proporciona criterios fiables. Por este en los entornos más familiares. Acentuar
motivo tampoco la técnica de luminancia la estructura de superficie de una pared
puede cumplir con sus dos promesas —la mediante reflejos de luz depende nue-
previsión planificada de efectos visuales vamente de si esta estructura representa
y la creación de «estables» situaciones de una información importante, esencial
iluminación desde el punto de vista téc- —por ejemplo, sobre su característica,
nico de la percepción—; se evidencia como en el caso de una pared de piedra
como imposible facilitar información de de cantera medieval— o si tal iluminación
normas descartadas de situaciones con- sólo deja al descubierto la deficiente cali-
cretas para la distribución luminosa. dad del revoque.
Un proyecto de iluminación orientado
hacia la percepción, que apunta al hom-
3.1.3 Bases de una planificación de bre y sus necesidades, por lo tanto, ya no
iluminación orientada a la percepción se puede considerar con preferencia en
los conceptos cuantitativos de la ilumi-
La razón esencial para los conceptos de nancia o la distribución de la luminancia.
iluminación insatisfactorios, tanto de la Para conseguir unas formas de ilumina-
planificación de luz cuantitativa como de ción que se adapten a una situación de-
la técnica de luminancia, es su persisten- terminada más bien se deben desarrollar
cia en una visión de orientación fisioló- unos criterios cualitativos, elaborar un
gica de la percepción humana. El hombre vocabulario capaz de describir las exigen-
sólo es visto como un dispositivo móvil de cias que se esperan de una instalación de
enfoque; su entorno visual se reduce a la iluminación y de abarcar las funciones
simple «tarea visual», a lo sumo a un re- de la luz con las que se puedan cumplir
pertorio global de «mesa» y «pared», de estas exigencias.
«ventana» y «techo». Bajo este ángulo vi-
sual sólo se puede analizar un pequeño
detalle del complejo proceso de percep- 3.1.3.1 Richard Kelly
ción, que abarca el ojo y un entorno de
concepción abstracto; el hombre detrás Una parte importante de este cometido
del ojo y el significado de los objetos per- —la descripción fundamental de las dife-
cibidos quedan al margen. rentes funciones de la luz en la mediación
Por la ampliación de la fisiología del de informaciones— fue realizada a princi-
ojo en torno a la psicología de la percep- pios de la década de los cincuenta por
ción se registran totalmente las condicio- Richard Kelly, un pionero en la planifica-
nes de la aceptación visual de informa- ción de luz cualitativa.
ción, se consideran todos los factores en Kelly nombra como primera y funda-
el cambio entre el hombre perceptor, los mental forma de luz el ambient light, un
objetos vistos y el medio luz. En un con- concepto que se podría traducir como
cepto que comprende la percepción como «luz para ver». En este caso se proporciona
un proceso de elaboración informativa, si una iluminación general del entorno, se

115
3.1 Programar con luz
3.1.3 Bases de una planificación de ilu-
minación orientada a la percepción

asegura que el espacio circundante, los


objetos y las personas sean visibles. Esta
forma de iluminación, que proporciona
una posibilidad de orientación y actua-
ción, se cubre en general mediante su
orientación amplia y uniforme con los
conceptos de la planificación de luz cuan-
titativos. Pero en este caso la luz para ver
no es el objetivo, sino únicamente el fun-
damento de una progresiva planificación
de luz. No se pretende una iluminación
global con una iluminancia hipotética-
mente óptima, sino una iluminación dife-
renciada, que se compone por el nivel
base del antes denominado ambient light.
Para alcanzar esta diferenciación, se
necesita una segunda forma de la luz, que
Kelly denomina focal glow, «luz para mi-
rar». En este caso, la luz recibe por vez
primera la tarea expresa de actuar activa-
mente en la mediación de información.
Además, se tiene en cuenta el hecho de
que las zonas con una iluminación más
luminosa atraen espontáneamente la
atención del hombre. Mediante una dis-
tribución de luminosidad adecuada se da
la posibilidad de ordenar la abundante in-
formación de un entorno: destacar áreas
importantes en cuanto a información a
través de una iluminación acentuada, y
dejar en un segundo plano las informa-
ciones menos importantes o molestas con
un nivel de iluminación más bajo. De este
modo se facilita una información rápida
y segura, el entorno visual se reconoce
por sus estructuras y el significado de sus
objetos. Esto es asimismo válido para la
orientación en el espacio: la acentuación
de objetos, la presentación de géneros o
destacar la escultura más valiosa de una
colección.
La tercera forma de la luz, play of bri-
lliance o «luz para contemplar», resulta
del conocimiento de que la luz no sólo
puede hacer referencia a una informa-
ción, sino que representa propiamente
una información. Esto tiene sobre todo
validez para los efectos de brillo, que son
causados por fuentes de luz puntuales Richard Kelly, uno de
sobre materiales brillantes o refractivos; los pioneros de la mo-
derna planificación de
pero también la propia fuente de luz luz. En proyectos de
puede ser percibida como brillante. Sobre importantes arquitec-
todo a los espacios representativos se les tos como Mies van der
puede proporcionar vida y ambiente me- Rohe, Louis Kahn o
Philip Johnson desa-
diante «luz para contemplar»; lo que tra- rrolló los fundamentos
dicionalmente se conseguía gracias a de una planificación
arañas de cristal y llamas de vela, se de luz diferenciada e
puede conseguir, en una planificación de influenciada por la ilu-
minación de escena.
luz moderna, mediante la aplicación de-
terminada de esculturas de luz o la crea-
ción de brillo sobre materiales iluminados.

116
3.1 Programar con luz
3.1.3 Bases de una planificación de ilu-
minación orientada a la percepción

3.1.3.2 William Lam mentos de máxima concentración. Casi


siempre la atención visual del hombre se
Kelly aporta una parte esencial a una teo- extiende a la observación sobre todo lo
ría cualitativa de la planificación de luz que le rodea. De este modo se perciben
por su diferenciación de las funciones inmediatamente los cambios en su en-
fundamentales de la misma, proporciona torno, el comportamiento puede adap-
una exposición sistemática de los medios tarse sin demora a situaciones cambiadas.
dispuestos a su disposición. Pero queda La evaluación emocional de un en-
aún pendiente la cuestión de según qué torno visual no depende por último de si
criterios se deben sustituir estos medios; expone claramente las informaciones pre-
el luminotécnico sigue dependiendo de cisadas o bien se las retiene al observador
su instinto, de su experiencia y de la insu- — el descontento, que emana de situacio-
ficiente ayuda de las indicaciones de nor- nes desconcertantes, sea por la orienta-
mas cuantitativas en el análisis de cada ción de indicaciones informativas de un
contexto de iluminación —las singularida- aeropuerto o la búsqueda en los pasillos
des del espacio, su aprovechamiento y las de las administraciones oficiales, no debe
exigencias del hombre a este espacio—. ser para nadie algo nuevo.
El inexistente catálogo de criterios, Respecto a las exigencias psicológicas
un vocabulario sistemático para la des- fundamentales, que se dirigen a un en-
cripción orientada al contexto de las exi- torno visual, nombra Lam en primer lugar
gencias a una instalación de iluminación, la necesidad de una orientación unívoca.
no lo elabora hasta veinte años más tarde Orientación, en este caso, puede enten-
William M. C. Lam, uno de los más reco- derse en primer lugar de forma espacial.
nocidos defensores de una planificación Se refiere al reconocimiento de metas y
de luz de orientación cualitativa. Lam dis- los caminos hacia ellas; a la situación es-
tingue dos grupos principales de criterios. pacial de accesos y salidas y a las ofertas
En primer lugar describe el grupo de específicas de un entorno, sea una recep-
las activity needs, «exigencias», que se ción, una oficina especial o el departa-
producen por la participación activa en mento individual de unos grandes alma-
un entorno visual. Decisivas para estas cenes. Pero la orientación también abarca
William Lam, lumino- exigencias son las propiedades de las ta- la información sobre otros aspectos del
técnico y teórico con- reas visuales existentes; el análisis de las entorno, por ejemplo, la hora, el tiempo o
trastado de una plani-
ficación de luz de activity needs queda, por tanto, amplia- lo que sucede en los alrededores. Si estas
orientación cualitativa. mente cubierto por los criterios de la ilu- informaciones faltan, como por ejemplo
minación cuantitativa. También en los ob- en el caso de espacios totalmente cerra-
jetivos de la planificación de luz existe dos de grandes almacenes o en los pasi-
para este campo una gran compatibilidad; llos de grandes edificios, se percibe el en-
lo que se pretende es una iluminación torno como algo artificial y opresivo; sólo
funcional, que cree las condiciones ópti- al abandonar el edificio se recupera el
mas para cada actividad concreta, sea en déficit informativo, se comprueba, por
el trabajo, en movimiento por un local o ejemplo, con asombro, que ha oscurecido
en el tiempo libre. o ha empezado a llover.
A diferencia de los defensores de la Un segundo grupo de exigencias psi-
planificación de luz cuantitativa, Lam se cológicas apunta a la orientación y la
opone a una iluminación universal siem- comprensión de las estructuras que nos
pre según la tarea visual más difícil, más rodean. En este caso tiene capital impor-
bien exige un análisis diferenciado de to- tancia la suficiente visibilidad de todas
das las tareas visuales según lugar, tipo las zonas del espacio, esto es decisivo
y frecuencia. para dar la sensación de seguridad en
Más importante que esta revaluación un entorno visual.
de un grupo de criterios ampliamente co- Del mismo modo que la existencia de
nocido es para Lam el segundo complejo huecos y pasadizos no reconocibles, tam-
de su sistemática, que abarca las biologi- bién las partes de un espacio mal ilumi-
cal needs. Al contrario que las activity nado pueden provocar la sensación de
needs, que se producen por la ocupación malestar. Esquinas oscuras, por ejemplo
con tareas específicas, bajo las biological en pasos subterráneos o pasillos noctur-
needs se recopilan todas las exigencias fi- nos en grandes hoteles ocultan tantos
siológicas a un entorno visual válidas en posibles peligros como las áreas con ilu-
cada contexto. En tanto que las activity minaciones demasiado deslumbrantes.
needs resultan de una ocupación cons- Pero dominar con la vista no sólo
ciente y apuntan a la funcionalidad de apunta a una visibilidad completa, tam-
un entorno visual, las biological needs bién abarca la estructuración, la necesi-
abarcan ampliamente necesidades incons- dad de un entorno unívoco y ordenado.
cientes, que son fundamentales para la Una situación en la que la forma y la
evaluación emocional de una situación; construcción de la arquitectura circun-
apuntan al bienestar de un entorno dante son claramente reconocibles y en
visual. la que a su vez se destacan claramente
En su definición de las biological del entorno las zonas importantes se per-
needs Lam parte del hecho de que nues- cibe positivamente. En lugar de un flujo
tro punto de mira se dirige exclusiva- informativo desconcertante y posible-
mente a una sola tarea visual en los mo- mente contradictorio, de este modo se

117
3.1 Programar con luz
3.1.3 Bases de una planificación de ilu-
minación orientada a la percepción

presenta un espacio con una cantidad Las luminarias pueden integrarse disi-
orientable de propiedades claramente or- muladamente en la arquitectura, por
denadas. ejemplo, empotradas en el techo, de
En caso de destacar zonas importan- modo que el efecto se produce casi exclu-
tes, no sólo las tareas visuales, que tradi- sivamente a través de su luz, pero tam-
cionalmente se han tenido en cuenta, bién se pueden añadir a la arquitectura:
deberían recibir la acentuación corres- en forma de una estructura luminosa, una
pondiente. Para la relajación necesaria, línea de proyectores o una escultura de
la existencia de una panorámica o intere- luz convierte la propia iluminación en un
santes puntos visuales, tienen la misma elemento arquitectónico, que cambia de-
importancia que, por ejemplo, una obra terminadamente el efecto de un espacio.
de arte.
Una tercera zona abarca el equilibrio
entre la necesidad comunicativa del hom-
bre y su derecho a una zona privada defi-
nida. En este caso ambos extremos, tanto
el total aislamiento como la completa no-
toriedad, son percibidos como algo nega-
tivo; un espacio debería posibilitar el con-
tacto con otras personas, pero al mismo
tiempo permitir la definición de zonas
privadas. Tal área privada se puede crear,
por ejemplo, mediante una isla de luz, que
resalta del resto del entorno un grupo de
asientos o una mesa de reuniones dentro
de un espacio de dimensiones mayores.

3.1.3.3 Arquitectura y ambiente


Los dos grupos principales de criterios de
Lam describen las necesidades del hom-
bre, los requisitos de un entorno funcio-
nal y adecuadamente perceptible. Por
encima de este análisis del hombre obser-
vador no se debe olvidar que luz y lumi-
narias también aportan una parte impor-
tante a la configuración estética de la
arquitectura. Le Corbusier define la arqui-
tectura como el juego de cuerpos geomé-
tricos en la luz, lo que muestra el valor
aritmético de la iluminación para la confi-
guración de edificios.
Los requisitos de Lam según la estruc-
turación ordenada y unívoca de un en-
torno visual se acerca a este cometido,
pero no lo abarca totalmente. Mediante
diferentes formas de iluminación se
puede conseguir una estructuración del
espacio orientada hacia las exigencias
psicológicas de los usuarios. Pero cada de-
cisión por uno de estos inicios implica en
cada caso la decisión por otro efecto es-
tético, otro ambiente del espacio. Más allá
de las meras necesidades del hombre per-
ceptor, por tanto, también es necesaria
una planificación de la sintonía entre luz
y arquitectura.
La luz tiene en este caso en primer
lugar una función de soporte; se trata de
un medio de ayuda para hacer visibles las
estructuras arquitectónicas existentes
y aportar algo a su efecto proyectado.
Pero la iluminación también puede con-
vertirse por sí misma en un componente
activo de la configuración del espacio.
Esto es válido para la luz, que no sólo es
capaz de hacer visible una arquitectura,
sino que también la puede cambiar con
su efecto, pero también para las lumina-
rias y su disposición.

118
3.2 3.2 Planificación de iluminación
cualitativa
3.2.1 Análisis de proyecto

Planificación La luz desempeña un papel clave y va-


riado en la configuración de un entorno
3.2.1 Análisis de proyecto

de iluminación visual. Sólo con la luz es posible trabajar


y moverse; sólo con la iluminación se
Fundamento de cualquier planificación
de iluminación es un análisis del pro-
cualitativa vuelven visibles arquitectura, hombres y
objetos. Pero, por encima del simple he-
yecto: las tareas que han de cumplirse
para una iluminación, sus condiciones y
cho de hacer algo visible, la luz también particularidades. Una planificación cuan-
determina cómo se percibe un entorno, titativa puede orientarse en este caso de-
influye sobre el bienestar, el efecto esté- talladamente con la normativa válida para
tico y el ambiente de un espacio. Efectos el cometido en concreto, de la que resul-
de la luz en la arquitectura los muestran tan los correspondientes requisitos de ilu-
las construcciones barrocas de iglesias, minancia, limitación de deslumbramiento,
con su ambiente luminoso y su conducta color de luz y reproducción cromática. No
psicológica de la luz, así como los cuadros obstante, para una planificación cualita-
de calabozos de Piranesi, con sus laberin- tiva es necesario obtener las máximas in-
tos oscuros, en cuyas sombras siempre formaciones posibles sobre el lugar a ilu-
parecen aguardar nuevos sobresaltos. minar, su aprovechamiento, sus usuarios
Gracias a la capacidad de adaptación y la arquitectura.
del ojo, es posible una percepción ele-
mental con intensidades luminosas míni-
mas o condiciones visuales difíciles. 3.2.1.1 Aprovechamiento del espacio
Tanto para unas óptimas condiciones en
el puesto de trabajo, como para la acepta- Un papel clave en el análisis de proyecto
ción y el efecto estético de una arquitec- lo desempeña la cuestión del aprovecha-
tura, se requiere una iluminación que en miento de los espacios a iluminar, la acti-
sus iluminancias, sus cualidades y su dis- vidad o actividades que tienen lugar en
tribución luminosa esté en concordancia un entorno, su frecuencia y significado, y
con las correspondientes condiciones es- su unión a determinadas zonas del espa-
paciales. Una de las fuentes de error más cio o determinados períodos de tiempo.
habituales de la planificación de ilumi- De todo ello resultan en primer lugar
nación es separar la luz de su compleja unas respuestas globales que perfilan la
vinculación con las actividades y la psico- tarea de iluminación y a menudo hacen
logía del hombre, así como con la arqui- referencia a una normativa que repre-
tectura que nos rodea. Una planificación senta el marco de la planificación de ilu-
de iluminación simplificada y de orienta- minación. Dentro de este amplio come-
ción parcial sin duda puede ofrecer con- tido —por ejemplo, la iluminación de un
ceptos apreciables, pero debido al des- espacio de ventas, una exposición, una
cuido inevitable de aspectos esenciales oficina o las diferentes zonas funcionales
a menudo conduce a resultados poco de un hotel— se dan una serie de tareas
satisfactorios. Esto es válido tanto para visuales individuales, que deben ser cap-
una planificación de iluminación cuanti- tadas por sus cualidades.
tativa —que a través de la creación de Como criterios de una tarea visual,
óptimas condiciones de trabajo olvida tamaño y contraste de los detalles a cap-
al hombre perceptivo— como para una tar son lo más importante; además, se
iluminación principalmente orientada al cuestiona si son de importancia estruc-
diseño, que decora espacios con moder- tura de superficie o color, si se deben re-
nas luminarias, pero no tiene en cuenta conocer movimiento y disposición espa-
sus efectos luminosos de manera más cial o si hay que esperar perturbaciones
detallada. por deslumbramiento por reflexión. Tam-
Lo que más bien se requiere es una bién la disposición de la tarea visual y la
planificación de iluminación, que tiene en principal dirección de la mirada del obser-
cuenta todas las pretensiones a la ilumi- vador pueden convertirse en temas prin-
nación: una planificación que proporciona cipales —visibilidad de una tarea visual
un entorno visual como parte íntegra del y sin deslumbramientos requieren solu-
proyecto arquitectónico, que apoya al ciones diferentes en una cancha de volei-
hombre en sus actividades, favoreciendo bol (donde principalmente se mira hacia
su bienestar, y está en concordancia con arriba), en una exposición de cuadros con
el efecto de la arquitectura. En este caso objetos verticales o en las tareas visuales
el inicio de la planificación de iluminación en horizontal sobre un escritorio.
con sus cálculos y procedimientos cientí- Además de las cualidades de los obje-
ficos fundados representa una valiosa tos iluminados, la actuación visual indivi-
ayuda; en el proyecto de puestos de dual de los usuarios, sobre todo personas
trabajo este procedimiento de planifica- mayores, también es importante: con la
ción incluso puede convertirse en punto edad la capacidad del ojo disminuye, al
central. Pero el criterio central de la plani- tiempo que aumenta la sensibilidad ante
ficación de iluminación no es la indica- los deslumbramientos, por ello, en deter-
ción de un instrumento de medida, sino minados casos, especialmente en la ilumi-
el hombre: no es decisiva la cantidad, sino nación de residencias de la tercera edad,
la calidad de la luz, la manera como una se deben tener en cuenta los máximos
iluminación complace las pretensiones requisitos en cuanto a iluminancia y anti-
visuales del hombre perceptivo. deslumbrantes.

119
3.2 Planificación de iluminación
cualitativa

Raíl electrificado trifá-


sico para tensión de
red. El raíl electrificado
permite la instalación
de luminarias para
tensión de red y lumi-
narias de bajo voltaje
con transformador
integrado; existe la
posibilidad de conectar
o regular el flujo lu-
minoso por separado
de tres grupos de lu-
minarias.

Proyector para lámpa- Proyector para lámpa- Bañador para lámpara


ras halógenas de bajo ras halógenas de bajo halógena incandes-
voltaje con cabezal de voltaje con transfor- cente de un solo cas-
luz orientable y trans- mador electrónico quillo; bañador para
formador electrónico integrado. lámpara de halogenu-
integrado. Los trans- ros metálicos con reac-
formadores electróni- tancia integrada, y
cos compactos posi- bañador de pared para
bilitan unas formas lámpara halógena
especialmente reduci- incandescente de
das de las luminarias. 2 casquillos.

120
3.2 Planificación de iluminación
cualitativa

Raíl electrificado de
bajo voltaje. En el raíl
electrificado se pueden
conectar luminarias de
bajo voltaje sin trans-
formador propio. La
alimentación de co-
rriente se realiza a tra-
vés de un transforma-
dor externo con salidas
múltiples.

Proyector para lámpa- Uplight para lámparas Proyectores para lám-


ras halógenas de bajo fluorescentes compac- paras halógenas de
voltaje con transfor- tas o lámparas halóge- bajo voltaje. Las redu-
mador convencional nas incandescentes. cidas medidas de las
integrado. lámparas y la utiliza-
ción de transformado-
res externos hacen
posible formas de lu-
minarias extremada-
mente pequeñas. Los
reflectores más gran-
des, en cambio, permi-
ten un control óptico
mejorado y una mayor
luminosidad.

121
3.2 Planificación de iluminación
cualitativa
3.2.1 Análisis de proyecto

3.2.1.2 Requisitos psicológicos Bajo este aspecto también surge el deseo


de tener áreas privadas limitadas; sobre
Además de las exigencias objetivas, que todo en zonas de reuniones o de espera
resultan de las actividades de un entorno dentro de espacios más grandes puede
visual, también se deben tener en cuenta resultar conveniente la creación de zonas
las pretensiones de los propios usuarios. privadas mediante una iluminación
Una serie de estas pretensiones se refieren adecuada.
a la posibilidad de tener un panorama
hacia las demás inmediaciones. Esto es
válido para la necesidad de obtener infor- 3.2.1.3 Arquitectura y ambiente
mación sobre la hora del día y el tiempo,
sobre lo que ocurre en las inmediaciones Además de las exigencias que se producen
del edificio y en parte también por la ne- por la utilización del espacio y por las
cesidad de orientación espacial. Un caso necesidades de los usuarios, también ar-
especial es el aprovechamiento de luz quitectura y ambiente reivindican sus
solar en atrios o a través de claraboyas pretensiones a la planificación de ilumi-
y tragaluces. Pese a que en este caso la nación. El edificio es en este caso de mo-
función panorámica es limitada, se man- mento el propio objeto de la iluminación
tiene una información sobre el tiempo y arquitectónica — hay que hacerlo visible,
el avance de la hora del día: una sola destacar sus cualidades, apoyarlo en su
mancha de luz solar y su continuada va- ambiente y, si se da el caso, cambiarlo en
riación pueden aportar mucho ambiente su efecto. Pero además de ello el con-
a un espacio interior. cepto arquitectónico define también las
Por encima de la necesidad de tener condiciones básicas para la configuración
una buena panorámica y luz diurna, que de una iluminación útil.
se puede considerar principalmente inde- Sobre todo en los proyectos de come-
pendiente del proyecto individual, existe tidos de iluminación más exigentes se ne-
una variable demanda de ayudas de cesitan, por tanto, informaciones detalla-
orientación. En grandes edificios con un das sobre la arquitectura para la
frecuente cambio de usuarios la demanda planificación de iluminación. Esto com-
de un sistema directriz óptico puede con- prende en primer lugar el concepto arqui-
vertirse en una cuestión preferencial. En tectónico — el ambiente del edificio, el
otros cometidos sólo se exige una acen- deseado efecto interior y exterior de día
tuación de determinados puntos; en edifi- y de noche, el aprovechamiento de la luz
cios con sencillas estructuras espaciales diurna— y finalmente surge también la
y una utilización constante esta demanda cuestión de los datos de información en
de ayudas orientativas queda a menudo cuanto a Budget y consumo eléctrico per-
en segundo término. Significativos son, mitido.
por tanto, qué posición ocupa la necesi- Además de estas extendidas condicio-
dad de orientación en cada problema de nes básicas del proyecto, también estruc-
iluminación y, según el caso, qué recorri- turas y propiedades del edificio son muy
dos y zonas deberían ser acentuados. significativas para la planificación. Ya una
Otra área de requisitos psicológicos es planificación de iluminación de orienta-
la creación de un entorno evidente y bien ción cuantitativa presupone informacio-
visible. Especialmente en zonas de peligro nes sobre las dimensiones de los espacios
potencial es decisiva la total visibilidad y a iluminar, el tipo de techo y las reflec-
comprensión estructural del espacio. Pero tancias de las superficies que limitan
aparte de esta situación, lo que principal- el espacio. Un proyecto más detallado
mente es importante es una representa- debería además tener en cuenta los
ción clara y ordenada del espacio, lo cual materiales empleados, los colores de la
aporta el bienestar a un entorno visual. pintura, así como el mobiliario previsto
Surge en este caso la cuestión de cómo para el espacio.
resaltar la estructura del espacio, los ma- Del mismo modo que la demanda de
teriales empleados y los puntos significa- un entorno claramente estructurado, la
tivos del espacio, pero sobre todo del tipo iluminación arquitectónica no consiste
y la disposición de las limitaciones espa- únicamente en una iluminación que
ciales que han de ser iluminados y de los acentúe las estructuras y las señales ca-
soportes informativos para acentuar. racterísticas de un edificio sólo bajo el
Como último factor desempeña un aspecto de una percepción óptima, sino
papel la demanda de zonas espaciales también bajo la inclusión del efecto esté-
definidas: la expectación de poder distin- tico de un espacio iluminado. Por eso
guir y reconocer las zonas de diferente también surge en este caso la cuestión
función a través de su iluminación. Esto sobre las peculiaridades y los puntos cen-
afecta en primer lugar a una iluminación trales de un entorno, pero sobre todo la
característica de las áreas de función co- de la configuración del edificio: las condi-
rrespondiente a las respectivas preexpe- ciones del espacio y su estructuración,
riencias, como por ejemplo la utilización por módulos y ritmos, que se pueden
de colores de luz más fríos, así como una captar y transmitir a través de la luz y las
iluminación uniforme y difusa, en el área luminarias.
de trabajo, frente a una iluminación
orientada en zonas más representativas.

122
3.2 Planificación de iluminación
cualitativa
3.2.2 Evolución de proyecto

3.2.2 Evolución de proyecto nación puede justificar las pretensiones


preferenciales, como en la solicitud de
El resultado del análisis de proyecto es la una suficiente altura del espacio para una
obtención de una serie de cometidos de iluminación indirecta, si en su configura-
iluminación, que en su coordinación hacia ción se deben subordinar a la acústica
diferentes áreas espaciales o períodos de o si son posibles soluciones integradas,
tiempo forman la matriz característica de por ejemplo, mediante la unión de ilumi-
exigencia de un entorno visual. La fase nación y climatización.
siguiente al análisis de proyecto es el de- Pero el verdadero desafío de una pla-
sarrollo de un concepto cualitativo, que nificación de iluminación de orientación
perfila una imagen de las propiedades que cualitativa consiste en el diseño de un
debe tener la iluminación, pero que toda- concepto que es capaz de cumplir con las
vía no hace ninguna indicación exacta en demandas diferenciadas a la iluminación
cuanto a la elección de lámparas y lumi- con una instalación de iluminación téc-
narias, ni respecto a su disposición. El pri- nica— y estéticamente— consistente.
mer paso en el desarrollo del concepto es A diferencia de lo que ocurre con los con-
coordinar las adecuadas calidades de luz ceptos cuantitativos, que a partir del per-
con los cometidos de iluminación obteni- fil de requisitos dados derivan un único
dos mediante el análisis de proyecto; ave- tipo, generalmente válido, de calidades de
riguar qué condiciones de luz se deben luz, que conduce casi obligatoriamente a
alcanzar en un lugar determinado a una una configuración uniforme y con ello
determinada hora. Esto, ante todo, con- también homogénea de luz y luminarias,
cierne a la cantidad y a las diferentes una planificación de iluminación cualita-
características de calidad de la luz en las tiva debe ponerse de acuerdo con los
distintas zonas, así como a la posición de complejos tramados requeridos en cuanto
estos aspectos individuales dentro de a las calidades de luz. Pero esto no puede
todo el concepto de iluminación. significar que sobre una diversidad no es-
En función del tipo de exigencias del tructurada de requisitos de iluminación
proyecto se desarrolla de este modo un se reaccione con la misma diversidad no
tramado de calidades de luz, que da expli- estructurada de luminarias. A menudo la
caciones sobre las distintas formas de ilu- bien intencionada consideración de unos
minación, pero también sobre el grado cometidos de iluminación lleva a una dis-
deseable de la diferenciación espacial y tribución poco sistemática de los más di-
temporal dentro de la iluminación. Con versos tipos de luminarias o a una agru-
ello ya se insinúa si se necesita una ilumi- pación de varios sistemas de iluminación.
nación principalmente uniforme o de di- Una solución así proporciona tal vez una
ferenciación espacial, si la instalación de adecuada distribución de calidades de luz,
iluminación ha de ser fija o variable y, pero, por otro lado, el valor estético y la
dado el caso, si sería conveniente una ins- percepción fisiológica de tales, también
talación de control de luz para programar económicamente costosas instalaciones
la iluminación según las necesidades. de iluminación, se pone claramente en
En la coordinación de calidades de luz duda mediante la inquietud del aspecto
a los diferentes cometidos de iluminación del techo.
de un proyecto se crea un catálogo de ob- Tanto bajo el punto de vista técnico
jetivos de planificación que hace justicia y económico como bajo el creativo, pues,
a los requisitos diferenciados en la ilumi- la planificación de iluminación debería ser
nación, pero que no tiene en cuenta ni las el objetivo para obtener una solución que
condiciones básicas para la conversión a no apueste ni por una iluminación global
Ejemplo de desarrollo de la práctica ni las indicaciones para la con- niveladora ni, debido a las numerosas exi-
una iluminación diferen- figuración de una planificación de ilumi- gencias, sea inducida a un desconcertante
ciada (de arriba abajo): ilu-
minación básica mediante nación consistente. y costoso caos de luminarias, sino que
Downlights, que corres- Un concepto de planificación que se produzca la distribución pretendida de
ponden a las tareas visua- puede emplear en la práctica, por tanto, las calidades de luz con una instalación
les presentadas; amplia debe describir en primer lugar los pasos de iluminación lo más consistente posible.
a través de la iluminación
de la arquitectura con para poder realizar el proyecto en cuanto Qué grado de complejidad sería inevitable
ayuda de bañadores de a los efectos de luz deseados dentro de depende del cometido, sea porque evi-
pared, y acentuada para las condiciones básicas y sus limitaciones. dentes puntos esenciales de éste permiten
puntos visuales especiales EL proyecto debe corresponder a las nor- una forma de iluminación en general, sea
con proyectores instalados
en raíles electrificados. mas eventualmente válidas y mantenerse porque formas de iluminación diferencia-
dentro del margen indicado de presu- das pueden lograrse mediante sistemas
puesto, tanto por lo que respecta a los uniformes, como estructuras luminosas
gastos de inversión como a los de servicio o mediante la amplia gama de luminarias
de la instalación de iluminación. Por otra empotrables en techo, sea porque una
parte, el concepto de iluminación debe utilización variable requiere la combina-
sintonizar con otros elementos, sobre ción de diferentes sistemas de luminarias.
todo con la técnica de climatización y la Pero en cualquier caso se representará el
acústica, al tiempo que debe armonizar concepto más convincente, que con el
con la arquitectura. En esto hay que acla- mínimo esfuerzo técnico y el máximo
rar en qué posición se encuentran los dis- grado de claridad creativa consiga la
tintos aspectos de la iluminación para potencia requerida.
todo el concepto: si una forma de ilumi-

123
3.2 Planificación de iluminación
cualitativa
3.2.2 Evolución de proyecto

6
Iluminación del restau- del restaurante. Lumi-
rante debajo de la cú- narias suspendidas (2)
pula del atrio. Lumina- con un componente
rias montadas en la decorativo continúan
pared (1) se ocupan de con la iluminación di- 1 2
la iluminación indi- recta dentro del espa-
recta de la cúpula y de cio interior del restau-
la iluminación directa rante.

Iluminación de la cafe- 3
tería. Un componente
de luz montado en el
techo (3) proporciona
una iluminación uni-
forme de la planta.
6

6 6

El componente de luz
para la iluminación ge- 4
neral del atrio (4) está
montado sobre colum-
nas en las paredes del
atrio. La luz emana ha-
cia arriba y es reflejada
por reflectores del te-
cho o por el propio te-
cho del atrio, propor-
cionando de este modo
una iluminación indi-
recta. Al mismo tiempo
se acentúan las colum- 5
nas mediante una ilu-
minación orientada
hacia abajo.
El ascensor panorámi- Diversos elementos ar-
co independiente se quitectónicos, como
acentúa desde abajo las balaustradas que
mediante luz orien- limitan con las plantas
tada (5). de venta, la termina-
ción superior del hue-
co del ascensor y la
apertura del atrio se
acentúan a través de
componentes de luz
lineales y decora-
tivos (6).

124
3.2 Planificación de iluminación
cualitativa
3.2.2 Evolución de proyecto

Desarrollo de un con-
cepto de iluminación
para el atrio de unos
grandes almacenes. Los
dibujos muestran dos
secciones cortadas por
el atrio con su ascen-
sor panorámico cen-
tral. Objetivo del con-
cepto de iluminación
es la determinación de
posiciones de las lumi-
narias y las calidades
de luz, pero no la defi-
nición exacta de los ti-
pos de luminarias o
iluminancias.

6
7 Los rellanos que parten
de las diferentes plan-
tas de venta hacia los
ascensores reciben una
actuación luminosa
mediante luminarias de
radiación directa y co-
8 locadas a poca distan-
cia entre sí (7).
Para la iluminación ge-
neral de las plantas de
venta lindantes se han
utilizado luminarias de
radiación directa inte-
gradas en el techo (8).

125
3.3 3.3 Práctica de planificación
3.3.1 Elección de lámparas

Práctica Después de la fase del análisis de pro-


yecto y el desarrollo del concepto de ilu-
de planificación minación sigue la fase de realización,
donde se toman decisiones sobre las lám-
paras y luminarias empleadas, sobre la
disposición e instalación de las mismas,
así como sobre eventuales equipos de es-
tabilización. Desde un concepto cuantita-
tivo, que describe principalmente calida-
des de luz, se obtiene una planificación
concreta, que también posibilita un cál-
culo seguro de los costos e iluminancias.
No obstante, al igual que ocurre en
los primeros pasos de la planificación de
iluminación, también para la fase de reali-
zación es válido que no se pueda fijar una
sucesión de pasos de planificación obliga-
torios sólo usuales en general: la decisión
por la elección del iluminante puede to-
marse ya al inicio de un proyecto o poste-
riormente, en una fase más avanzada del
mismo; la disposición de luminarias puede
Bañador de pared ser tanto la consecuencia de la decisión
equipado con (de por una luminaria como también la infor-
arriba abajo): lámparas mación para la elección de las luminarias.
halógenas incandes-
centes, halogenuros La planificación de iluminación, en cual-
metálicos y fluorescen- quier caso, debería considerarse principal-
tes compactas. Los mente como un procedimiento cíclico,
mismos tipos de lumi- en el que una y otra vez se equilibran
narias con idéntica ca-
racterística de radia- soluciones desarrolladas con las exigen-
ción tienen, según las cias dadas.
lámparas, diferentes
propiedades en cuanto
a flujo luminoso, color
de luz y reproducción 3.3.1 Elección de lámparas
cromática.
La elección de fuentes de luz adecuadas
tiene una influencia decisiva sobre las
cualidades de una instalación de ilumina-
ción. Esto en primer lugar es válido para
el área técnica; el gasto para eventuales
equipos de estabilización, la posibilidad
de programar la luz y sobre todo los cos-
tos de servicio de la instalación de ilumi-
nación dependen casi exclusivamente de
la elección de las lámparas. Finalmente,
esto también tiene validez para las pre-
tendidas calidades de luz, por ejemplo, la
elección del color de luz en espacios en
los que hay que crear ambiente, la calidad
de la reproducción cromática, donde hay
que destacar colores, o la obtención de
brillo y modelación en la iluminación re-
presentativa. No obstante, los efectos de
luz no se pueden determinar sólo con la
decisión por un determinado tipo de lám-
para; se producen por la acción combi-
nada de lámpara, luminaria y entorno ilu-
minado. Pero muchas calidades de luz
sólo se consiguen mediante fuentes de
luz correspondientemente seleccionadas:
una iluminación acentuada se realiza tan
poco con tubos fluorescentes como una
pasable reproducción cromática con la luz
de vapor de sodio.
La decisión por una determinada
fuente de luz, por tanto, no se determina
libremente, sino por criterios que resultan
de los efectos de luz planificados y las
condiciones básicas del proyecto; por los
múltiples tipos de lámparas disponibles,
sólo un limitado número puede cumplir
con las exigencias dadas.

126
3.3 Práctica de planificación
3.3.1 Elección de lámparas

3.3.1.1 Modelación y brillo La creación de brillo exige más a


la fuente de luz que a la producción de
Modelación y brillo son efectos que se una iluminación que modela, presupone
producen por luces dirigidas. Por ello, pre- en lo posible fuentes de luz compactas,
suponen fuentes de luz compactas, cuya más o menos puntuales. El efecto de
luz casi siempre se enfoca adicionalmente brillo depende en ello principalmente
a través de reflectores. La modelación de de la luminancia de la lámpara, en cam-
cuerpos espaciales y superficies se ilustra bio, es independiente del flujo luminoso
mediante sombras y recorridos de lumi- emitido.
nancias, como las produce la luz dirigida. A diferencia de una iluminación que
Siempre se exige una iluminación mode- modela, el brillo no presupone en general
lada, cuando las propiedades de material una dirección preferencial de la luz, sino
destacadas (forma espacial y estructura poco más o menos unas fuentes de luz
de superficie) disponen de un valor infor- puntules. Una conducción de luz a través
mativo, sea en el control de material, sea de reflectores, por tanto, no es absoluta-
en la iluminación de una escultura, la pre- mente necesaria: también las fuentes de
sentación de mercancías o la iluminación luz de libre radiación pueden ser utiliza-
de superficies limitadoras del espacio in- das para crear brillo, donde tanto la pro-
teresantemente estructuradas. La modu- pia fuente de luz como también su efecto
lación presupone, en general, luz dirigida sobre los materiales iluminados se perci-
de una dirección preferencial. Para la ben como brillantes.
creación de una iluminación modelada, Para la creación de efectos de brillo
pues, sólo se pueden utilizar fuentes de son principalmente adecuadas las lámpa-
luz poco más o menos puntuales, cuya luz ras halógenas de bajo voltaje, porque re-
Bañadores de pared casi siempre es enfocada adicionalmente presentan iluminantes muy compactas
para lámparas fluores- mediante reflectores u otros sistemas con altas luminancias. También se pueden
centes (arriba) y lám-
paras halógenas incan- conductores de la luz. aplicar lámparas de halogenuros metáli-
descentes (abajo). Una Se aplican en primer lugar lámparas cos, pero su alta potencia de luz puede
iluminación uniforme compactas en sistemas de reflector simé- obstaculizar la creación debido a la ate-
de la pared se puede trico rotativos. Las fuentes de luz lineales nuación del entorno.
conseguir tanto
mediante la luz difusa con extensiones crecientes son cada vez Para la creación de brillo se pueden
de la lámpara fluores- menos adecuadas para la creación de una considerar en segundo lugar las ejecucio-
cente como con la luz iluminación modelada, debido a que en nes claras de las lámparas halógenas in-
dirigida de la lámpara este caso la parte creada de luz difusa candescentes para tensión de red o las
halógena in-
candescente. (que además aclara las sombras) aumenta lámparas incandescentes convencionales.
cada vez más. Proyectores de volumen con superficies
Para una modelación extrema y de dispersoras de luz, como las lámparas
efecto dramático en zonas muy limitadas incandescentes mates o las de vapor de
se utilizan lámparas halógenas de bajo mercurio de alta presión con materias
voltaje como formas compactas de lám- fluorescentes, en cambio, son menos
paras; en caso de necesitar mayores po- adecuadas y en ningún caso las lámparas
tencias de luz, también pueden utilizarse fluorescentes, incluidas las fluorescentes
lámparas de halogenuros metálicos. Para compactas.
la creación de una iluminación general
modelada existe una serie de tipos com-
pactos de lámparas adecuadas, desde 3.3.1.2 Reproducción cromática
lámparas incandescentes, hasta reflecto-
ras, halógenas incandescentes para ten- Una fuente de luz tiene una buena re-
sión de red y lámparas de descarga de alta producción cromática cuando en la ilumi-
presión, donde la modelación conseguida nación de una amplia escala de colores
disminuye con la creciente expansión de se producen pocas desviaciones de color
la fuente de luz. Una cierta modelación frente a la fuente de luz comparativa que
también se puede conseguir con lámparas sirve de norma, produciendo la corres-
fluorescentes compactas, cuando éstas se pondiente temperatura de color. Cada
emplean por ejemplo en Downlights; en manifestación sobre la calidad de la re-
lámparas fluorescentes tubulares, no obs- producción cromática se refiere por tanto
tante, se alcanza definitivamente la parte a una determinada temperatura de color,
predominante de luz difusa. un valor de reproducción cromática igual-
El brillo es producido por puntos de mente válido para todos los colores de luz
luz de una luminancia extremadamente inexistentes.
alta. Éstos pueden ser las propias fuentes La reproducción cromática desempe-
de luz, pero el brillo también se produce ña un papel conforme a la naturaleza de
por la reflexión de estas fuentes de luz en los cometidos de iluminación, que requie-
superficies brillantes o mediante la refrac- ren una apreciación segura de los efectos
ción de la luz en materiales transparentes. cromáticos, sea en la reproducción de
Los efectos de brillo se aplican a menudo color, sea en la iluminación de obras de
en la iluminación representativa o en en- arte o en la presentación de tejidos.
tornos representativos para acentuar Para la iluminación de puestos de trabajo
transparencia o brillo de los materiales existen normativas que regulan las exi-
iluminados y proporcionar así una revalo- gencias mínimas a la reproducción cro-
ración de objetos o un ambiente festivo. mática.

127
3.3 Práctica de planificación
3.3.1 Elección de lámparas

La reproducción cromática de una Las restantes lámparas fluorescentes como las de halogenuros metálicos y las
fuente de luz depende de la composición y de halogenuros metálicos se encuentran de vapor de mercurio de alta presión con
del espectro de la lámpara. Un espectro clasificadas en las categorías de reproduc- un color de luz blanco cálido. Como fuen-
continuado proporciona una reproducción ción cromática 1B, en las aumentadas efi- tes de luz con color de luz blanco neutral
cromática óptima, mientras que espectros cacias luminosas a costa de la reproduc- se dispone otra vez de lámparas fluores-
de rayas o de banda empeoran por princi- ción cromática, y en las categorías 2A centes, halogenuros metálicos y de vapor
pio la reproducción cromática. Además, hasta 2B. Las lámparas de vapor de mercu- de mercurio de alta presión. Como fuen-
para la reproducción cromática también rio y de sodio de alta presión también es- tes de luz de color blanco diurno se pue-
es significativa la distribución espectral tán clasificadas en la categoría 2B con una den considerar las lámparas fluorescentes
de la luz; una dispersión espectral que se reproducción cromática mejorada, pero en y las de halogenuros metálicos; colores
desvía de la fuente de luz comparativa sus ejecuciones estándar están en la cate- de luz especiales se encuentran exclusi-
conduce asimismo al empeoramiento de goría 3. En la 4 se clasifican sólo las lám- vamente en las lámparas fluorescentes.
los valores de la reproducción cromática paras de vapor de sodio de baja presión. El verdadero color de luz de una materia
debido a una acentuación subjetiva de fluorescente, no obstante, puede ser ma-
los efectos cromáticos. nipulado, sea por el recubrimiento de una
Un máximo índice de reproducción 3.3.1.3 Color de luz y temperatura capa en la ampolla de la lámpara, como
cromática (Ra 100) o categoría de repro- de color en las incandescentes similares a la luz
ducción cromática 1A, respectivamente, diurna, sea a través de filtros de conver-
se consigue con todas las formas de lám- Igual que la reproducción cromática, tam- sión antepuestos.
paras incandescentes, incluidas las haló- bién el color de luz de una lámpara de-
genas incandescentes, ya que para el área pende de la dispersión de la luz emitida.
blanco cálido representan la fuente de luz Para las lámparas incandescentes esta dis- 3.3.1.4 Flujo luminoso
referencial. persión resulta por la temperatura del fi-
Con un índice de reproducción cro- lamento, de ahí el concepto temperatura El flujo luminoso de una lámpara desem-
mática por encima de 90 se encuentran de color; para lámparas de descarga, en peña sobre todo un papel cuando se está
en la categoría 1A además lámparas fluo- cambio, es necesario recurrir a un valor informado sobre la cantidad de lámparas
rescentes en ejecución De-Luxe, así como comparativo: la temperatura de color más con las que se debe realizar una instala-
algunos halogenuros metálicos. parecida. En vez de la indicación exacta ción de iluminación, sea porque en el pro-
de la temperatura de color, en la práctica yecto para la instalación se ha previsto la
se produce a menudo una clasificación utilización de pocas lámparas, pero que
más ordinaria en los colores de luz blanco son especialmente muy luminosas, sea
cálido, blanco neutral y blanco luz diurna. porque, de lo contrario, se han previsto
Mediante una combinación determinada numerosas lámparas poco luminosas.
de sustancias luminosas, en las lámparas En este caso las lámparas de media-
Categoría de Aplicaciones de descarga, no obstante, se permite ade- nas intensidades luminosas son menos in-
reproducción más producir una gama de colores espe- teresantes y más las zonas extremas de
cromática. Calidad ciales de luz, que con el criterio de la «paquetes lumen» especialmente grandes
1A Industria de colores de temperatura de color sólo permite una o pequeños. Flujos luminosos especial-
Óptima tejidos y de estampados. descripción insuficiente. mente pequeños se encuentran sobre
Espacios representativos. El color de luz de una lámpara influye todo en las lámparas halógenas de bajo
Museos. sobre la reproducción del espectro cromá- voltaje, seguidas de las incandescentes
1B Lugares de reuniones. tico de objetos iluminados. Con las lám- convencionales y fluorescentes compac-
Muy buena Hoteles. paras blanco cálidas se acentúan áreas tas. Valores especialmente grandes se en-
Pensiones. espectrales de rojo y amarillo, mientras cuentran en las halógenas incandescentes
Escaparates. que bajo la luz blanca diurna se destacan para tensión de red, las fluorescentes y las
2A Administración. los colores azules y verdes, es decir, los de descarga de alta presión; los valores
Buena Escuelas. colores fríos. Sobre todo en la presenta- más altos se alcanzan con las lámparas de
Espacios de venta. ción de objetos en áreas de colores defini- halogenuros metálicos.
2B Plantas de fabricación dos se puede aplicar por tanto el color de
Suficiente industrial. luz como medio configurativo; algunos
Zonas de circulación. colores de luz están expresamente sinto- 3.3.1.5 Rentabilidad
3 Iluminación exterior. nizados con la presentación de grupos
Moderada Almacenes. especiales de mercancías. También para el La rentabilidad de una instalación de ilu-
4 Naves industriales. análisis subjetivo de una situación de ilu- minación depende principalmente de la
Escasa Iluminación exterior. minación el color de luz desempeña un elección de adecuadas fuentes de luz,
Proyecciones. papel; se perciben como agradables los la influencia de otros aspectos, como la
colores de luz más fríos con altas ilumi- elección de equipos de mando y de esta-
Coordinación de las nancias e iluminación difusa (comparable bilización, tiene un significado comparati-
categorías de repro- con la luz celeste), los colores de luz cáli- vamente subordinado.
ducción cromática CIE
y la calidad de la dos más bien con escasas iluminancias y Para la elección de lámparas bajo el
misma sobre lámparas luz dirigida (comparable con la luz de punto de vista de la rentabilidad y depen-
para cometidos de ilu- una vela). En la iluminación del puesto diendo de las condiciones básicas del co-
minación típicos. de trabajo también se registra el color de metido de iluminación, tienen significado
luz recomendado de las normas corres- preferente una serie de criterios.
pondientes. La eficacia luminosa de una lámpara
Como fuentes de luz con color de luz es importante cuando se debe alcanzar
exclusivamente blanco cálido hay que cla- con un mínimo de energía eléctrica un
sificar en primer lugar todos los tipos de máximo de potencia de luz y con ello la
lámparas incandescentes, así como las de iluminancia. Las eficacias luminosas más
vapor de sodio de alta presión. Además, bajas de aprox. 10-20 lm/W disponen en
existen tanto las lámparas fluorescentes este caso de lámparas incandescentes y

128
3.3 Práctica de planificación
3.3.1 Elección de lámparas

Gama de potencias
de lámparas P para
A, R, PAR diferentes tipos de
QT lámparas.
QT-LV
T
TC
LST
HMT, HME
HIT, HIE
HST, HSE P (W)
100 200 300 400 500

Gama de eficacia lumi-


nosa æ para diferentes
A, R, PAR tipos de lámparas.
QT
QT-LV
T
TC
LST
HMT, HME
HIT, HIE
HST, HSE æ (lm/W)
20 40 60 80 100 120 140

Gama de duración de
vida t para diferentes
A, R, PAR tipos de lámparas.
QT
QT-LV
T
TC
LST
HMT, HME
HIT, HIE
HST, HSE t (h)
2000 4000 6000 8000 10000

Gama de temperatura
de color T F para di-
A, R, PAR ferentes tipos de
QT lámparas.
QT-LV
T
TC
LST
HMT, HME
HIT, HIE
HST, HSE
2000 3000 4000 5000 TF (K)

Gama del índice de la


reproducción cromá-
A, R, PAR tica Ra para diferentes
QT tipos de lámparas.
QT-LV
T
TC
LST
HMT, HME
HIT, HIE
HST, HSE
20 40 60 80 100 Ra

129
3.3 Práctica de planificación
3.3.1 Elección de lámparas

halógenas incandescentes. Eficacias lumi- tes; la duración de vida de las fluorescen- rescentes, que pueden encenderse tanto
nosas más altas de aprox. 40-100 lm/W tes y halogenuros metálicos, con 8000 h y en frío como en caliente sin que por ello
disponen de lámparas fluorescentes, de 6000 h, respectivamente, es bastante más se produzca un retraso notable en el
vapor de mercurio de alta presión y de alta. Las lámparas de vapor de sodio al- tiempo. Si las lámparas de descarga de
halogenuros metálicos. La eficacia lumi- canzan una duración de vida de 10000 h alta presión deben ser reencendibles in-
nosa excepcionalmente alta de las lámpa- y las de vapor de mercurio de alta presión mediatamente, en este caso deben utili-
ras de vapor de sodio (hasta 130 lm/W superan las 8000 h. zarse las formas de doble casquillo con
con lámparas de alta presión) no obstante Los costos de las lámparas también arrancadores especiales.
sufre la correspondiente merma en tienen su participación en la rentabilidad
cuanto a la reproducción cromática. de una instalación de iluminación; varían
La duración de vida de la lámpara se entre los valores, que se pueden desaten- 3.3.1.8 Carga de radiación y calorífica
coloca siempre entonces en primer lugar, der frente a los costos de energía y man-
cuando el mantenimiento de la instala- tenimiento, hasta llegar a los valores por Hay que considerar la iluminación en el
ción origina elevados gastos o se dificulta valor de estos costos. Lo más económico dimensionado de instalaciones de aire
por las circunstancias, por ejemplo en en este caso son las lámparas incandes- acondicionado, debido a que toda la ener-
grandes alturas de techo o espacios de centes convencionales, seguidas de las gía instalada para la iluminación al fin y
utilización continua. La duración de vida fluorescentes y halógenas incandescentes; al cabo es convertida en calor, sea direc-
en las lámparas incandescentes se indica los precios para las lámparas de descarga tamente por convección de aire o por el
como la duración media hasta el fallo del de alta presión son bastante más elevados. calentamiento de materiales que absor-
50 % de las lámparas; en las de descarga ben la luz. La carga calorífica de un espa-
las indicaciones se refieren en cambio a cio aumenta, además, con la disminución
la duración económica hasta una reduc- 3.3.1.6 Regulación del flujo luminoso del rendimiento de las fuentes de luz,
ción del 80 % del flujo luminoso. La dura- ya que en caso de un bajo rendimiento,
ción de vida real en cambio es adicional- La posibilidad de regulación del flujo lu- para un nivel de iluminación presentado,
mente influenciada por las condiciones minoso de fuentes de luz sobre todo tiene se origina más energía en la zona de
de uso; así en las lámparas incandescen- su importancia en la iluminación de espa- infrarrojos.
tes es la tensión de servicio y en las de cios con una utilización variada y entor- En algunos cometidos especiales de
descarga la frecuencia de conexión lo que nos con acentuación ambiental; no obs- iluminación la carga radiante de objetos
repercute sensiblemente en la duración tante, las lámparas regulables también se pasa a primer término. Esto ocurre en la
de vida de las lámparas. pueden utilizar para la adaptación a cam- iluminación acentuada de mercancías
La duración de vida más baja, de biantes condiciones del entorno (por sensibles. Pero con preferencia aparecen
1000/ 3000 h, la tienen las lámparas in- ejemplo, una iluminación diurna y noc- problemas radiantes en la iluminación de
candescentes y halógenas incandescen- turna en restaurantes). exposiciones. En este caso la luz, pero so-
Las lámparas incandescentes conven- bre todo la radiación infrarroja y ultravio-
cionales y las halógenas incandescentes leta, pueden causar daños, debido a que
para tensión de red son las que permiten el envejecimiento de materiales se acelera
una regulación del flujo luminoso con y los colores se alteran.
menos problemas y también son más eco- Una elevada porción de radiación in-
nómicas. Las halógenas de bajo voltaje frarroja y calor por convección emana
y las fluorescentes requieren un mayor sobre todo de fuentes de luz de un bajo
gasto, pero también son regulables. Lo rendimiento luminoso, como las lámparas
que técnicamente no es factible es la re- incandescentes o halógenas incandescen-
gulación de las lámparas de descarga de tes; en las lámparas fluorescentes con-
alta presión. vencionales y compactas, en cambio, la
radiación infrarroja es más baja.
La radiación ultravioleta emana teóri-
3.3.1.7 Comportamiento de encendido camente sobre todo de las lámparas de
.
[K = ( KLa + P a ) . 106 y reencendido descarga de alta presión. Pero como la
Ï . t Ï . 1000 parte UV siempre es reducida por cristales
Pta. Tanto el comportamiento de la lámpara al de seguridad prescritas, en la práctica la
[K] = encenderla en frío, como al volver a en- mayor carga ultravioleta se encuentra en
106 lm . h
cenderla después de una interrupción en las lámparas halógenas incandescentes
[KLA] = Pta. el suministro eléctrico puede jugar un pa- sin doble envolvente, que producen muy
[P] = W pel significativo para la planificación. poca radiación ultravioleta, pero la trans-
Para un sinfín de aplicaciones es in- miten sin obstáculos a través de su ampo-
[Ï] = lm dispensable que las fuentes de luz propor- lla de vidrio de cuarzo. No obstante, las
[t] = h cionen inmediatamente después del en- eventualmente molestas partes de infra-
cendido (por ejemplo, al entrar en un rrojos y ultravioletas de determinados
[a] = Pta.. espacio) el suficiente flujo luminoso; del tipos de lámparas pueden reducirse consi-
kW h
mismo modo, en algunos casos resulta derablemente mediante la correspon-
Fórmula para calcular Para efectuar el cálculo inaceptable una pausa de enfriamiento diente utilización de reflectores o filtros.
los costos de servicio sirven el precio de la hasta el reencendido de lámparas desco- Principalmente se puede descuidar la
de una instalación de lámpara KLa, la poten-
iluminación en virtud cia de lámpara P, el nectadas o apagadas. Para la iluminación carga de estrés en personas u objetos de-
de los costos de las flujo luminoso de la de salas de reuniones y canchas deporti- bido a las fuentes de luz utilizadas para la
lámparas específicas lámpara Ï, la duración vas el reencendido inmediato es parte de iluminación de interiores, tanto si es en el
K= Pta. . de vida de la lámpara t los requisitos legales. campo de infrarrojos como en el de ultra-
.
10 lm h
6
y el precio de la ener-
gía eléctrica a. Las lámparas incandescentes y haló- violetas. Como valor límite vale una po-
genas incandescentes en este caso tienen tencia de conexión de 50 W/m2, por en-
un comportamiento sin problemas: sim- cima de la cual la amenidad de un
plemente, en cualquier momento pueden entorno puede alterarse claramente de-
conectarse, igual que las lámparas fluo- bido a la carga calorífica.

130
3.3 Práctica de planificación
3.3.1 Elección de lámparas

Radiación óptica ¬(nm) Gama de longitudes de


ondas de la radiación
ultravioleta (UV), la ra-
UV-C 100 ≤ ¬ < 280 diación visible (luz) y
UV-B 280 ≤ ¬ < 315 la radiación infrarroja
UV-A 315 ≤ ¬ < 380 (IR). Las radiaciones
UV e IR se subdividen,
además, en los tipos A,
Luz 380 ≤ ¬ < 780 B y C según DIN 5031,
7a parte.
IR-A 780 ≤ ¬ < 1400
IR-B 1400 ≤ ¬ < 3000
IR-C 3000 ≤ ¬ < 10000

Lámpara Ï e (W/klm) Flujo radiante Ïe de


UV Visible IR diferentes tipos de
lámparas, basándose
en un flujo luminoso
A, R, PAR 0,05–0,10 5–7 35–60 de 103 lm, subdividido
QT 0,10–0,15 5–6 25–30 según las áreas de lon-
T, TC 0,05–0,15 3–5 6–10 gitud de ondas:
W (280 nm–380 nm), vi-
HME 0,20–1,00 2–3 10–15 sible (380 nm–780 nm),
HIT 0,20–1,00 2–5 6–10 IR (780 nm–10000 nm).
HSE 0,01–0,05 2–3 4–6
[Ee = Ïe . E
1000

[Ee] = W2
m
[Ïe] = W
klm
[E] = lux

Relación entre la irra-


diancia Ee originada
sobre un objeto con la
iluminancia dada E y
un flujo radiante Ï e.
H (klux . h)
10000

9000

8000

7000

6000

5000
100 D (%)
50 4000

20 3000
10
2000
5
1000
2
¬ (nm) S
300 350 400 450 500 550 1 2 3 4 5 6 7 8

Factor de daño relativo Zona de exposición H diurna. Las fuentes ha-


D de la radiación óp- como producto de la lógenas y las de des-
tica como función de iluminancia E y tiempo carga se encuentran
la longitud de onda ¬. de exposición t, que dentro del área indi-
El daño disminuye ex- conduce a una decolo- cada. Ejemplo: un
ponencialmente con ración visible de un objeto expuesto de la
la longitud de onda objeto expuesto, en categoría 5 de la resis-
hasta el área de radia- función de la resisten- tencia a la luz según
ción visible. cia a la luz S del objeto aprox. 1200 kluxh,
(según DIN 54004) y la bajo la luz de lámparas
fuente de luz utilizada. incandescentes y
La curva de limitación después de aprox.
superior vale aquí para 4800 kluxh aparecen
lámparas incandescen- las primeras decolora-
tes, la inferior para luz ciones.

131
3.3 Práctica de planificación
3.3.2 Elección de luminarias

Un caso singular representan las lám- riada, como también pueden manifestar
paras fluorescentes especiales, denomina- diferentes posibilidades luminotécnicas.
das «lámparas de espectro total», que en En este caso se trata por un lado del in-
su dispersión espectral se acercan a la tento de integrar las luminarias lo má-
irradiación global de sol y luz diurna, ha- ximo posible en la arquitectura, y por
ciendo propaganda con una luz especial- otro, de un principio que añade las lumi-
mente natural; las partes de radiación UV narias como elementos independientes a
e infrarroja han aumentado en este caso una arquitectura ya existente. No obs-
de modo determinado a costa de la efica- tante, ambos conceptos no se deberían
cia luminosa. Las ventajas higiénicas y lu- considerar como principios cerrados, más
minotécnicas de estos tipos de lámparas, bien forman los puntos extremos de una
en cambio, no están documentadas. escala de posibilidades configurativas y
técnicas, que también permiten conceptos
mezclados y soluciones intermedias.
3.3.2 Elección de luminarias En caso de una iluminación integrada
se coloca la luminaria detrás de la arqui-
A través de las fuentes de luz se perfilan tectura; las luminarias sólo se hacen visi-
las propiedades técnicas de la instalación bles por la forma de sus aperturas de pa-
de iluminación concebidas, así como las red o techo. El peso de la planificación,
limitaciones de calidades que la luz puede por lo tanto, se apoya menos en el trato
alcanzar. Que los efectos luminosos pue- configurativo con las propias luminarias
dan hacerse realidad dentro de este es- y más en la aplicación de los efectos de
pectro, no obstante, depende de la elec- luz producidos por las mismas. Una ilumi-
ción de las luminarias en las cuales se van nación integrada se adapta fácilmente a
a aplicar estas lámparas. Entre las decisio- distintos entornos, facilita la labor de
nes por la correspondiente lámpara y lu- adaptar luminarias de modo creativo en
minaria existe una estrecha relación; la el espacio.
predeterminación por una fuente de luz La iluminación integrada representa
reduce tanto la elección de los posibles por naturaleza comparativamente una so-
tipos de luminarias como en la decisión lución estática. Una variación de la ilumi-
por una luminaria la elección de las lám- nación sólo puede realizarse mediante luz
paras utilizables. programada o por el ajuste de luminarias
de tipo orientable, por lo que existen al-
gunas limitaciones en cuanto a la adapta-
3.3.2.1 Productos estándar o ejecuciones ción a las cambiantes condiciones de
especiales aprovechamiento. La integración de lumi-
narias requiere, además, adecuadas condi-
En la mayoría de los casos la elección de ciones constructivas, sea porque se puede
las luminarias se limita a productos ofer- aprovechar un techo suspendido para la
tados en serie, debido a que se pueden instalación de luminarias, sea porque en
suministrar antes, que disponen de carac- una construcción nueva se integran en el
terísticas de potencia claramente defini- techo o también en las paredes. El caso
das y que han pasado el control de segu- extremo lo representan en este caso las
ridad técnico. Incluso en construcciones formas de iluminación que aprovechan
especiales como las instalaciones de ilu- las partes de la arquitectura como ele-
minación de integración arquitectónica mentos ópticamente efectivos, sobre todo
(por ejemplo, iluminaciones de molduras techos luminosos, iluminaciones de mol-
o techos luminosos) a menudo se pueden duras o el resalte de contornos.
aplicar luminarias estandarizadas. Pero
sobre todo en grandes proyectos repre-
sentativos con iluminaciones más costo-
sas también se pueden considerar ejecu-
ciones especiales o nuevos desarrollos de
luminarias. Tanto la disposición estética
de las luminarias en la arquitectura y
configuraciones espaciales como la solu-
ción de cometidos luminotécnicos com-
plejos se pueden realizar más acorde con
el proyecto y de modo más diferenciado
que con las luminarias en serie. Pero para-
lelamente a los costos suplementarios so-
bre todo hay que calcular un plazo de en-
trega más largo para las luminarias.

3.3.2.2 Iluminación integrada o adicional


Para la clasificación de luminarias en la
arquitectura existen dos conceptos bási-
cos contrapuestos, que asignan a la ilumi-
nación tanto una función estética va-

132
3.3 Práctica de planificación
3.3.2 Elección de luminarias

Adaptador con selector


de circuitos para raíl
electrificado trifásico.

Reflector facetado en
ejecución Spot y Flood.

Cabezal de luz
intercambiable.

Cuerpo básico
del proyector.

Transformador conven-
cional integrado.

Fijación y suministro
eléctrico entre cabezal
y cuerpo básico.

Lámpara halógena de
Proyector para lámpa- bajo voltaje con cas-
ras halógenas de bajo quillo de patillas de
voltaje con transfor- radiación libre.
mador integrado.
Cuerpo básico y cabe- Cilindro de apantalla-
zales de luz intercam- miento de acero fino
biables forman un sis- ennegrecido.
tema modular que
abarca múltiples po-
sibilidades lumino-
técnicas.

133
3.3 Práctica de planificación
3.3.2 Elección de luminarias

Luminaria especial
para la sala de confe-
rencias del Hong Kong
and Shanghai Bank.
La luminaria elíptica
(9,1 x 3,6 m) corres-
ponde a la forma de la
mesa de reuniones.
El anillo interior de la
luminaria integra pro-
yectores orientables
que están coordinados
con cada uno de los
asientos. El anillo exte-
rior está formado por
una rejilla prismática
que proporciona una
parte de la iluminación
general y efectos de
brillo.

Luminaria especial
para el techo de cas-
settes de la ampliación
del Louvre. Un compo- 2
nente fluorescente (1)
sirve para la ilumina-
ción de los flancos de 1
cassettes y con ello
para una iluminación
indirecta integrada en
el techo. Un proyector
adicional (2) se puede
utilizar para la ilumi-
nación acentuada.

Luminaria especial ba-


sada en un producto
estándar: el sistema
óptico de una lumina-
ria de retícula conven-
cional (abajo) se utiliza
como elemento de ra-
diación directa de una
luminaria con reflector
secundario (arriba).

134
3.3 Práctica de planificación
3.3.2 Elección de luminarias

Las luminarias más adecuadas para la Luminarias especiales


integración son las empotrables en te- basadas en productos
estándar: la placa pris-
chos, es decir, toda la gama de los Down- mática montada a la
lights, desde el Downlight clásico y baña- distancia de apertura
dor de pared hasta los Downlights de techo de un Down-
proyectores orientables, así como la co- light convencional
sirve para controlar la
rrespondiente oferta de luminarias de re- distribución de lumi-
tícula. Para la integración en paredes los nancia. El techo se
bañadores de suelo y techo son los más hace más luminoso y
adecuados. al mismo tiempo se
mejora el apantalla-
En el caso de la iluminación adicional miento de la lámpara.
las luminarias no se integran en la arqui-
tectura, sino que aparecen como elemen-
tos independientes. Paralelamente a la
planificación sobre los efectos de luz es
fundamental encontrar una determinada
elección y disposición de luminarias que
se adapten a la arquitectura; el espectro
de las posibilidades para el proyectista
abarca en este caso desde la adaptación a
estructuras existentes hasta la influencia
activa sobre toda la imagen óptica.
Luminarias características para una
iluminación adicional son las estructuras
luminosas y proyectores, pero también los El reflector Darklight
Downlights de superficie. Las estructuras de un Downlight con-
vencional se utiliza
luminosas ofrecen, además, por su sepa- como elemento de ra-
ración del techo, un amplio repertorio de diación directo de una
posibilidades de aplicación; permiten una luminaria secundaria
iluminación del espacio de modo directo, simétrica rotativa.
así como indirecto o combinado directo-
indirecto. Los proyectores que se pueden
utilizar directamente en el techo o en
estructuras suspendidas, en cambio, son
especialmente adecuados para la ilumina-
ción variable, por ejemplo, en áreas de
presentación y exposiciones. No obstante,
para ganar flexibilidad nos encontramos
también en este caso frente a la tarea de
adaptar la imagen óptica de la instalación
de iluminación al entorno y evitar la in-
tranquilidad visual mediante la mezcla de
tipos de luminarias o la disposición con-
fusa de las mismas.
Entre las formas extremas de una ilu-
minación completamente integrada y otra
evidentemente adicional, existe una tran-
sición continua. De este modo, una ilumi- Iluminación integrada
nación integrada de Downlights puede y adicional: efectos de
acercarse a un concepto de iluminación luz idénticos mediante
adicional mediante los términos interme- Downlights empotra-
dos y Downlights ins-
dios de Downlights semiempotrados, de talados en una estruc-
superficie y finalmente suspendidos; los tura luminosa.
cometidos de una iluminación adicional
mediante proyectores, no obstante, tam-
bién se pueden hacer efectivos con pro-
yectores Downlights orientables integra-
dos. Por lo tanto, la planificación de luz y
la elección de luminarias no están ligadas
a la decisión por una solución claramente
integrada o adicional, pueden decidirse
por un concepto dentro de este espectro,
que corresponde a los requisitos cons-
tructivos, estéticos y luminotécnicos.

135
3.3 Práctica de planificación
3.3.2 Elección de luminarias

3.3.2.3 Iluminación fija u orientable sólo ya para posibilitar la orientación al


observador y la disposición espacial de
La decisión por una instalación de ilumi- objetos iluminados. Esta iluminación ge-
nación fija o variable se interrelaciona neral se puede crear mediante las corres-
con la decisión por una solución integra- pondientes luminarias, desde cuyo nivel
da o adicional; no obstante, se determina de luz básico (ambient light) se pueden
menos desde un punto de vista confi- destacar áreas significativas mediante luz
gurativo y más desde las exigencias lumi- acentuada (focal glow). A menudo resulta
notécnicas en cuanto al cometido de la suficiente la luz difusa de las áreas acen-
iluminación. tuadas para proporcionar una suficiente
La variabilidad de una iluminación se iluminación del entorno, por lo tanto, una
puede lograr de distintas maneras. Incluso iluminación general también puede pro-
en sistemas fijos, sean luminarias empo- ducirse a través de la propia iluminación
tradas, de superficie o estructuras suspen- acentuada. Con ello queda demostrado
didas, se puede conseguir tanto una mo- que las aún usuales claras separaciones
dificación espacial como temporal de la entre iluminación general y acentuada
iluminación mediante luz programada: han quedado superadas; ambas áreas se
en luminarias independientes o grupos entremezclan, pudiéndose combinar en
de luminarias se regula el flujo luminoso cada caso con la forma de iluminación
o se conectan y desconectan para adaptar opuesta.
la iluminación a otras situaciones de utili- Para la iluminación general ante todo
zación. se proponen luminarias de radiación más
El siguiente paso hacia una mayor va- horizontal, principalmente luminarias de
riabilidad se basa en la aplicación de lu- retícula y estructuras luminosas para lám-
minarias fijas, pero al mismo tiempo ajus- paras fluorescentes, como principalmente
tables, es decir, casi siempre se trata de se utilizan en iluminaciones de puestos
proyectores orientables-Downlights o de de trabajo. No obstante, también se puede
proyectores en salidas de conexión. La va- lograr una iluminación uniforme a través
riabilidad más avanzada, como por ejem- de la iluminación indirecta, sea mediante
plo la requerida en la iluminación de ex- bañadores de techo, bañadores de pared
posiciones itinerantes o la representativa, o luminarias con reflector secundario; so-
se consigue mediante la aplicación de bre todo en la iluminación de lugares re-
proyectores ajustables instalados en raíles presentativos como foyers o salas de reu-
electrificados o estructuras de soporte. niones es también costumbre utilizar
Con ello es posible tanto una adaptación Downlights dispuestos a lo largo del te-
de la iluminación mediante luz progra- cho de radiación más concentrada.
mada como una nueva orientación espa- En cambio, para la iluminación acen-
cial e incluso el desplazamiento o inter- tuada no hay tantos tipos a elegir entre
cambio total de las luminarias. También las luminarias, se limitan a aquellas que
en la decisión entre una iluminación más pueden proporcionar una luz dirigida y
bien estática y otra variable existe por con haz muy concentrado. Para los come-
tanto una transición continua entre los tidos de la iluminación horizontal en este
extremos, que permite una adaptación a caso resultan adecuados los Downlights,
las condiciones correspondientes. donde los más variables en su ajuste son
los Downlights proyectores orientables.
Pero por regla general son los proyectores
3.3.2.4 Iluminación general o diferenciada orientables instalados en raíles electrifica-
dos o en estructuras de soporte los que
Iluminación fija y La orientación de puntos esenciales en corresponden antes a las exigencias en
orientable: efectos de una iluminación general principalmente cuanto a variabilidad y ajuste.
luz idénticos mediante
proyectores Down- uniforme o una iluminación acentuada
lights orientables y más diferenciada depende de la estruc-
proyectores en raíles tura del cometido de la iluminación: una
electrificados. acentuación de áreas sueltas sólo tiene
sentido si existe una superficie nivel in-
formativo entre las zonas especialmente
significativas o los objetos y su campo
periférico, en tanto que para una distribu-
ción uniforme de cometidos e informa-
ción resulta conveniente una correspon-
diente iluminación de orientación general.
Mientras que la iluminación general
uniforme representa una concepción con-
vencional y en la iluminación del puesto
de trabajo generalmente incluso es algo
normal, una concepción de iluminación
exclusivamente enfocada hacia aislados
acentos de luz, en cambio, puede conside-
rarse excepcional. Una marcada ilumina-
ción acentuada contiene por regla general
también parte de la iluminación general,

136
3.3 Práctica de planificación
3.3.2 Elección de luminarias

3.3.2.5 Iluminación directa o indirecta


La decisión por una iluminación directa o
indirecta tiene una amplia influencia so-
bre la creación de partes luminosas dirigi-
das o difusas; implica la decisión por un
concepto de iluminación, que en caso de
la indirecta está orientada necesaria-
mente hacia una iluminación general di-
fusa, mientras que una que sea directa
permite tanto la luz difusa como la diri-
gida, tanto la iluminación general como
la acentuada.
La iluminación indirecta ofrece la
ventaja de producir una luz muy uniforme
y suave, proporcionando una impresión
abierta del espacio por la luminosidad de
las superficies que lo limitan. Adicional-
Iluminación general y mente, se evitan los problemas causados
diferenciada: ilumina- por deslumbramientos directos y por re-
ción general mediante
una disposición regular flectancias, de modo que una iluminación
de luminarias de retí- indirecta también puede servir como so-
cula y Downlights. Una lución a problemas en caso de tareas vi-
diferenciación tempo- suales críticas, como pueden ser los pues-
ral es posible a través
de la conexión y regu- tos de trabajo situados ante pantallas de
lación del flujo lumi- informática. No obstante, se debería tener
noso de ambos compo- en cuenta que a través de la escasa mo-
nentes (arriba). Una delación y la ausencia de diferenciación
iluminación diferen-
ciada espacial se logra espacial de una iluminación exclusiva-
mediante una disposi- mente indirecta no se produce ninguna
ción de bañadores de acentuación de la arquitectura o de los
pared y un grupo de objetos iluminados, de modo que se pue-
Downlights (abajo).
de dar un efecto general monótono y
plano del entorno.
Una iluminación indirecta se logra de-
bido a que la luz de una fuente de luz pri-
maria es reflejada por una superficie re-
flectante mucho mayor y casi siempre
difusa, recibiendo por ello el carácter de
una luminaria secundaria plana. Como
superficie reflectante puede servir de mo-
mento la propia arquitectura; la luz se
orienta a las paredes, al techo, e incluso
Iluminación directa sobre el suelo y desde allí se refleja por el
e indirecta: ilumina- espacio. No obstante, cada vez más se de-
ción directa mediante
Downlights (arriba) sarrollan las denominadas luminarias con
e indirecta mediante reflector secundario, que abarcan una
bañadores de techo fuente de luz primaria con un sistema de
montados en la pared reflector propio y un reflector secundario
(abajo).
mayor; por ello, se posibilita un control
óptico mejorado de la luz emitida.
La iluminación directa se puede igual-
mente concebir como iluminación general
predominantemente con luz difusa y la
mayoría de las veces mediante la utiliza-
ción de luminarias de retícula. Además,
también permite la aplicación de luz diri-
gida. Debido a ello se obtienen unas cali-
dades de luz evidentemente modificadas,
pero sobre todo una reproducción bas-
tante mejorada de la plasticidad, como
también de las estructuras de superficie
de los objetos iluminados. Pero principal-
mente mediante la luz dirigida se hace
posible una planificación de iluminación
capacitada para iluminar de modo diri-
gido desde casi cualquier lugar diferentes
áreas del espacio, que además tanto per-
mite una distribución diferenciada de la
luz, como concede una mayor libertad en
cuanto a la disposición de las luminarias.

137
3.3 Práctica de planificación
3.3.2 Elección de luminarias

3.3.2.6 Iluminación horizontal y vertical efectos de luz. Con luminarias de retícula


o estructuras luminosas para lámparas
A diferencia de la decisión por una insta- fluorescentes se logra una iluminación
lación de iluminación integrada o de adi- general uniforme, como sobre todo se re-
ción o por un concepto estático y varia- quiere en el puesto de trabajo. Con la
ble, las formas extremas de una ayuda de Downlights, sobre todo para
iluminación exclusivamente horizontal o lámparas incandescentes, en cambio, se
vertical prácticamente no desempeñan puede crear una luz más orientada, que
ningún papel en la práctica de la planifi- acentúa las propiedades de material y po-
cación: mediante la reflexión en las limi- sibilita una conducción más diferenciada
taciones del espacio y los objetos ilumina- de la luz; esto se puede aprovechar ante
dos se produce casi siempre una parte todo en cometidos de iluminación más
(en la mayoría de las veces deseada) de la representativos y de presentación. Una
forma de iluminación contraria. A pesar combinación de ambos tipos de lumina-
de esta interdependencia, el carácter de rias es posible para crear una iluminación
una iluminación se determina esencial- espacial diferenciada o aumentar en ge-
mente por la orientación de la luz hori- neral la parte de luz dirigida.
zontal o vertical. No obstante, también se puede lograr
En cambio, si se insiste mucho en una una iluminación de superficies horizonta-
iluminación horizontal, ésta casi siempre les mediante luz indirecta. En este caso se
puede solucionarse eligiendo una luz de iluminan las paredes, pero preferente-
orientación funcional y útil y sobre todo mente el techo, para crear una ilumina-
tiene validez para la iluminación del ción general difusa mediante reflexión
puesto de trabajo, en la que la planifica- que muestra tanto las partes de ilumina-
ción de luz principalmente está ajustada ción verticales para dar más luminosidad
a la iluminación de tareas visuales de al espacio, como las horizontales de ilu-
orientación horizontal. Las partes de ilu- minación para la propia iluminación de la
minación vertical se producen en este superficie de trabajo o del suelo. Esto por
caso sobre todo por la luz difusa y refle- ejemplo se puede utilizar en la ilumina-
jada desde las superficies iluminadas. ción de pasillos, para conseguir una im-
Poner el peso en una iluminación ver- presión más abierta del espacio a pesar
tical también puede estar condicionado de las bajas iluminancias. Pero principal-
funcionalmente en la iluminación de ta- mente se recomiendan las formas indirec-
reas visuales verticales, por ejemplo, de tas de iluminación, por sus excelentes
pizarras o pinturas. Pero a menudo cualidades antideslumbrantes, en la ilumi-
Iluminación horizontal apunta a la presentación y configuración nación de tareas visuales, donde es fácil
y vertical: en iguales del entorno visual; a diferencia de la luz que se produzcan deslumbramientos por
posiciones de lumina-
rias se pueden aplicar útil de orientación horizontal, se aspira a reflexión, como por ejemplo ocurre en los
Downlights para una una luz que destaque los rasgos caracte- puestos de trabajo en los que se utilizan
iluminación horizontal rísticos y puntos esenciales del entorno pantallas informáticas. Si se requiere un
y bañadores de pared visual. Esto en primer lugar es válido para aumento en la modelación para mejorar
para una iluminación
vertical. la arquitectura, cuyas estructuras se pue- la por lo demás débil representación espa-
den resaltar a través de una determinada cial de objetos iluminados o una acentua-
iluminación de las paredes, así como para ción más remarcada de la arquitectura, se
la acentuación y modelación de los obje- puede completar la iluminación indirecta
tos en el espacio. No obstante, también se por una directa que proporcione la nece-
necesitan las partes verticales de ilumina- saria luz dirigida. En algunos casos, en
ción, para facilitar la comunicación y no cambio, se desea una baja modelación, de
permitir que la mímica del interlocutor modo que en este caso la iluminación in-
desaparezca en las sombras sobrepuestas directa representa una forma óptima de
de una parcial iluminación horizontal. la misma. No obstante, hay que tener en
cuenta que el consumo de energía en una
iluminación indirecta es más alto que en
3.3.2.7 Iluminación de superficie una iluminación directa.
de trabajo y suelo Frente a la iluminación puramente
directa o indirecta, en el futuro cobrará
La iluminación de superficies horizontales importancia una iluminación directa-indi-
es uno de los cometidos más frecuentes recta combinada, en la que el componen-
en la iluminación. Bajo esta categoría se te indirecto proporcione una iluminación
clasifica la mayoría de cometidos de ilu- general con un elevado confort visual,
minación regulados por normativas en mientras que las partes de la iluminación
Iluminación general
horizontal en diferen- cuanto a puestos de trabajo y caminos de directa se aplicarán para una acentuación
tes alturas de techo: circulación, sea la iluminación de superfi- del área de trabajo y sus tareas visuales.
por regla general se cies de trabajo (nivel útil 0,85 m sobre el Paralelamente a la combinación de lumi-
aplican en techos altos suelo) o la iluminación del propio suelo narias de radiación directa e indirecta, sea
luminarias de haz in-
tensivo y en techos ba- (nivel útil 0,2 m sobre el suelo). como luminarias individuales o integradas
jos luminarias de ra- La iluminación de estas superficies en estructuras luminosas, también se uti-
diación horizontal, puede realizarse en primer lugar a través lizan luminarias con reflector secundario,
para poder conseguir de luz directa; para ello, se ofrecen un que emiten partes de iluminación directas
una superposición
homogénea de los co- sinfín de luminarias. Según las luminarias e indirectas, permitiendo un control óp-
nos de luz. empleadas se pueden conseguir diferentes timo de ambas formas de iluminación.

138
3.3 Práctica de planificación
3.3.2 Elección de luminarias

3.3.2.8 Iluminación de pared tadora del espacio; en definitiva, también


puede ser un medio para la iluminación
La iluminación de pared puede cumplir general indirecta del espacio.
con una serie de cometidos. En primer lu- Para la iluminación acentuada de de-
gar se puede orientar hacia tareas visua- terminadas zonas de pared u objetos en la
les en las paredes, es decir, hacia portado- misma, sobre todo y según el grado de
res de información como pizarras, objetos flexibilidad necesario, son adecuados pro-
de presentación como cuadros o mercan- yectores y Downlights-proyectores orien-
cías, estructuras arquitectónicas o la su- tables. En caso de superficies reflectantes,
perficie de la propia pared. Pero la ilumi- por ejemplo, cuadros al óleo o grabados
nación de pared también puede apuntar vitrificados, hay que tener en cuenta el
exclusivamente a la representación de la ángulo de incidencia de la luz para evitar
pared en su función como superficie limi- los molestos reflejos en el ángulo visual
del observador causados por ángulos de-
masiado planos, y en su caso también
para impedir las sombras sobrepuestas
ocasionadas por una incidencia de luz de-
masiado inclinada, por ejemplo, las som-
bras marcadas sobre superficies ilustradas.
En cambio, para la acentuación de es-
tructuras de superficie es especialmente
Iluminación de super-
ficies de trabajo en la adecuada una iluminación con reflejos de
oficina: en función de luz a través de Downlights. Esta forma de
de la utilización y el iluminación también puede ser utilizada
carácter del espacio se para la pura iluminación de pared, en caso
pueden aplicar dife-
rentes conceptos de de desear obtener una impresión del ma-
iluminación. terial de pared, ocasionada por la entrada
de conos de luz (scallops). Especialmente
en la iluminación de pasillos y de exterio-
res también se puede conseguir una ilu-
minación de pared mediante reflejos de
luz con la ayuda de Uplights o Up-Down-
lights. No obstante, en todos los casos se
debería tener en cuenta que la distribu-
ción de los conos de luz sobre la pared
concuerde con las proporciones de espa-
cio siguiendo un ritmo continuo, es decir,
que se pueda derivar claramente una dis-
tribución asimétrica de las particularida-
des de cada superficie de pared, por ejem-
plo, la distribución de puertas u objetos.
Si no se desea una acentuación del
carácter limitador de una pared, sino más
bien una impresión abierta de la misma,
se requiere una iluminación de pared más
uniforme y continua.
Los mas adecuados para ello son los
Downlights-bañadores de pared, que se
pueden suministrar en diferentes ejecu-
ciones, tanto para una continuidad de pa-
red